viernes, 28 de agosto de 2026

Criada Lawyer

 

Nota: Todos los personajes de esta ficción tiene más de 18 años, es una historia de un abogado arrogante y exitoso que surge una brutal degradación social, (Incluyendo ser engañado, castrado y convertido en un sissy maid por su propia familia y antiguos colegas) si no es de tu agrado, no sigas leyendo, si no puedes dejar de lado tu incredulidad o sientes la necesidad de proyectar constantemente lo que tu harías en circunstancias similares a las del protagonista no sigas leyendo, de lo contrario ¡Disfrútalo! Siempre se agradecen los comentarios constructivos.

 

- Mama tengo curiosidad, ¿Por qué nunca castigas a papa?, (Pregunto mi hija a mi esposa Laura)

 

- Ay cariño, le doy algunos azotes de vez en cuando pero es mucho más eficiente que lo haga Javier, él golpea mucho más fuerte. (los dos sonrieron)

 

Amanda la hija respondió, - Creo que la verdadera razón es que simplemente disfrutas viendo a Javier administrar el castigo (Amanda rio)

 

- Debo confesar que hay algo excitante en ver a un joven viril y musculoso dominar físicamente a un hombre mayor y débil, especialmente a un espécimen patético como tu padre

 

- No puedo discutir contigo, mama, sobre todo cuando es tan merecido, hay algo tan…tan primario en ello, ¿Verdad?

 

- No tengo ninguna duda, ¿Pero te incomoda ver a tu padre ser tratado así?

 

Amanda dijo con frialdad, - En absoluto, puede que te haya dejado embarazada pero nunca ha sido mi padre para mí, siempre estaba tan concentrado en su estúpido trabajo que nunca tuvo tiempo para mí, y era un cabrán, ¿Te acuerdas de mi fiesta de cumpleaños cuando rompí ese jarrón chino y él me levanto las bragas y me dio unos azotes delante de mis mejores amigas y de ese chico que me gustaba tanto, nunca se lo he perdonado.

 

- Lo recuerdo cariño fue horrible

 

- Y luego cuando tenía 18 años y le raye su precioso Porsche me hizo conducir un viejo coche cuando todas mis amigas conducían coches bonitos, fue humillante”

 

- Lo se cariño, intente convencerlo de que no lo hiciera, pero ya sabes lo terco que es o mejor dicho, lo era”

 

- Bien, al menos ha pedido algo de peso, la dieta y le programa de ejercicios de Javier parecen estar funcionando

 

- Mas vale que si (dijo mi mujer) No hay nada más feo que una sissy gorda, sigo pensando en ponerle un corsé, diría que tiene las piernas firmes, la verdad es que no se ve tan mal con medias (Ambas rieron disimuladamente.

 

En ese momento me encontraba en una de las sala de estar de lo que hasta hace poco era mi mansión, recostado sobre las rodillas de Javier mi antiguo socio junior del bufete y el amante de Laura, Javier tiene 29 años, yo me llamo Gregorio y tengo 61, me jubilé anticipadamente como socio gerente de nuestro bufete hace unos meses, no en las circunstancias que había imaginado, como pueden ver esa tarde también estaban presentes mi esposa, Laura, de 40 años y mi hija, Amanda que acaba de cumplir los 21 y estaba en casa pasando las vacaciones de primavera durante su tercer año de universidad, para lustrar mejor la situación, Laura se parece un poco a la atriza Aubrey plaza y mi hija parece una versión ligeramente más joven de Anya Taylor en otras palabras ambas son una belleza, Javier o el Masters como lo tengo que llamar ahora parece una versión un poco más musculosa del actor Theo James, en cuanto a mí que mido unos 1.75 y aún tenía el pelo espeso aunque casi completamente canoso, aún estaba algo flácido y con algo de barriga pero los esfuerzos de Javier empezaban a surtir el efecto deseado.

 

Las dos mujeres vestían elegantemente con faldas cortas, medias y tacones, que acentuaban sus largas y hermosas piernas, Javier vestía de forma más informal con vaqueros ajustados y una camiseta de tirantes, en cuanto a mí, no llevaba nada más que unas medias negras casi transparentes y unas pinzas para pezones que colgaban del pecho desde mi posición en el regazo de Javier, me estaban castigando por haberles servido a mi esposa e hija dos martinis de vodka, cuando en realidad había pedido un Martini de ginebra, además al ser informado de mi error, derrame sin cuidado la bebida rechazada sobre el uniforme de criada que me ordenaron quitarme de inmediato.

 

Como socio director de un importante bufete de abogados boutique en el centro de la ciudad estaba acostumbrado a ser el mayor de la sala, sin embargo en mi profesión, donde había alcanzado cierta fama como litigante despiadado y jefe tiránico, generalmente controlaba la sala, todo un contraste con la situación en la que me encontraba

 

- Amanda (Dijo Javier) Ya que eres la ofendida, te toca a ti decidir cuantos azotes recibirá tu padre

 

- Por favor, señorita Amanda, lo siento mucho

 

- Bueno, tendrás que aprender a tener más cuidado, veinte deberían bastar, Javier

 

Al oír este número y familiarizada con la técnica de Javier, gemí y me retorcí en su regazo.

 

- Quieto (Dijo agarrándome los testículos con fuerza a través de las medias

 

- Si, señor (Respondí apresuradamente, Javier comenzó a administrarme la corrección con vigor para deleite de su público, para el décimo azote sentía un dolor tremendo pero con lágrimas en los ojos, sabía que no debía quejarme, al terminar Javier me empujo bruscamente al suelo.

 

- Mira mama, se le ve el culo rojo a través de las medias, supongo que no protegen mucho

 

Javier dijo, - Ahora tráeles a las chicas sus bebidas y un whisky para mí, ¿Necesitas que te lo escriba para que esta vez puedas acertar, idiota?

 

No pude evitar resentir que cuestionaran mi inteligencia, me gradué segundo de mi clase en derecho en la universas y saque un 180 perfecto en mi LSAT, Javier en cambio quedo noveno de su clase con solo una puntación de 169, francamente estaba al borde de poder ser contratado, sin embargo tenía que admitir que en los últimos seis meses me había superado en maniobras de las maneras más consecuentes.

 

Al regresar con las bebidas, el Amo Javier me indico que me parara en las esquina con las manos detrás de la cabeza y las piernas abiertas, mirando el zapato de mi esposa colgando en su pie revestido de nailon y pronto sentí que se me ponía dura a pesar de mis mejores esfuerzos por contenerlo, ella se rio y señalo diciendo, - ¡Puaj! Mira, papi tiene una erección

Al oír estas palabras mi polla se contrajo aún más, haciendo que mis medias se hincharan

 

Mi esposa me dijo, - Nadie quiere ver seso, Gregorio, aléjate de nosotros y quédate en la esquina.

 

Javier retorno el control de la situación, empujándome bruscamente hacia la esquina y arrancándome las piensas de los pezones, esto me provoco un dolor abrasador en ambos pezones.

 

- Nariz en la esquina, manos detrás de la cabeza, ponte de puntillas

 

Podía aguantar unos 90 segundos de puntillas antes de que mis pantorrillas de 61 años empezaran a tumbar de dolor, cada vez que mis talones tocaba el suelo, Javier me golpeaba el trasero salvajemente con la correa, dijo, - Es irónico, cuando dirigidas el bufete me reprendías públicamente si una sola silaba en un resumen de declaración estaba mal escrita, nos hacía trabajar 15 horas al día y a los demás asociados junior incluso cuando era innecesario, humillabas verbalmente a los asistentes legales si había una sola palabra mal escrita en un documento de 100 páginas, siempre decías que nos mantenías alerta, bien ahora literalmente te mantengo alerta, ¿no?

 

- Si que lo estas, señor

 

Durante esos 30 minutos de tortura reflexione sobre cómo había llegado a ese punto, es importante entender que definitivamente no era uno de los típicos machos beta pasivos que terminan convertidos en cornudos sumisos, siempre he tenido una personalidad inequívocamente tipo A, un triunfador, testarudo, decidido a vencer a cualquier competencia para progresar, era un imbécil de manual y orgulloso de ello, yo era ese tipo que suele ser grosero con los camareros, los cajeros, el personal del club de campo… cualquiera en una posición menos privilegiada que yo, pero también era grosero con los más privilegiados, creyéndome geniudamente superior a casa todos, supongo que estaba un poco desprovisto de la polla y quizá por eso sentía la necesidad de sobre compensar en otras áreas: comprar el coche más caro, la casa más grande, la mujer más guapa, me convertir en socio director de mi firma de 30 socios no porque fuera respetado o querido, sino porque era el que más facturaba y amenazaba con irme si no conseguía el puesto principal, como Maquiavelo, neutralice a mi único rival serio, mirando su relación con un cliente clave mediante insinuaciones, incluso me gane el apodo público de la víbora por mi crueldad tanto dentro como fuera de los tribunales.

 

Estaba tan centrado en progresar en mi carrera que me case y forme una familia relativamente tarde, Laura era solo una niña cunado me case con ella, era hermosa pero presto poca atención a sus aspiraciones y necesidades (más allá de las puramente materiales) jugados juegos ocasionales en la habitación donde me gustaba invertir los roles y tratarla como mi reina, besándole los pies, etc. realmente encontré esto como una forma de relajarme y aliviar el estrés que sentía por estar constantemente al mano, incluso en estas ocasiones esporádicas me ponía encima desde abajo y actuaba como mi idiota habitual en el momento en que llegaba al orgasmo, siempre era distante con mi hija, prestándole más atención cuando me molestaba que en cualquier otro momento, Laura la tuvo de muy joven y siempre han sido muy cercanas casi como hermanas en muchos sentidos.

 

Fue esta indulgencia periódica mía de hacerme el sumiso lo que me llevo a la ruina, una tarde, Laura jugueteo con mi polla engatusándome para que me pusiera un uniforme de sirvienta barato que había comprado en una tienda de disfraces o en algún lugar parecido, finalmente acepte seguirle la corriente y me lo puse, apenas me quedaba y me veía ridículo con él, no se parecía en nada a los uniformes de criada cuidadosamente confeccionados que llevo hoy (Laura y Javier me hace usar los mismo sastres que use durante años para mis trajes) pase las siguientes dos horas sirviéndole bebidas y la cena, fregando el suelo de la cocina de rodillas bajo su dirección, lamiendo sus tacones, etc.… fue divertido un rato, pero ya estaba hasta de esas tonterías cuando de repente me lleve el susto de mi vida, Javier apareció por detrás de la puerta de nuestra despensa.

 

- ¿Qué demonios? (Grite)

 

Laura dijo, - Tranquilo Gregorio, Javier y yo llevamos seis meses siendo amantes y eres demasiado despistado y egocéntrico como para haberte dado cuenta

 

Entonces Javier tomo la iniciativa, - Esto nos ha costado bastante planificación, tenemos cámaras ocultas por toda la casa, veamos lo videos, (Atónito me senté y vi a Javier reproducir unos videos de sorprendente calidad en los que aparecía yo haciendo de criada con mi ridículo atuendo, era una situación absurda.

 

- Bien este es el trato (Dijo Javier) Mañana iremos todos al bufete de mi amigo, es abogado especializado en herencias y ya que tiene todos los documentos preparados anularas el acuerdo prenupcial de Laura y el tuyo, transferirás todos tus bienes a su nombre, tu hija heredera sus bienes, por supuesto.

 

- Eso es ridículo (dije) sigue soñando (aunque no me sentía fuerte negociando con la vestimenta que llevaba.

 

- Si te niegas mañana recibirás copias de estos videos en la bandeja de entrada de todos los miembros del bufete y de todos tus clientes, he tomado precauciones para asegúrame de que ellos archivos se envíen de forma anónima para que no pueda rastrarse nada hasta Laura y a mí, estoy seguro de que la página 6 del periódico local encontrara la historia irresistible, ¿Recuerdas cuando despidieron al pobre Alberto por haber sido pillado travistiéndose y el titular del periódico  era “Alberto recibe una carta de despido”

 

- Eso fue divertidísimo (Dijo Laura)

 

Yo también pensé en ese momento pero ahora no me reía

 

- Ya veo el titular, Gregorio el afeminado, si firmas los documentos destruiré los archivos.

 

El resultado fue que me sentí tan mortificado ante la perspectiva de una humillación publica tan extrema, algo que golpearía la esencia misma de mi imagen pública y resultaría en el fin inmediato de mi carrera, que me presente al día siguiente en la oficina de su amigo y firme los documentos que fueron debidamente notariados, esta capitulación fue el mayor error de mi vida (¿o no?) y lo he estado pagando a cada segundo desde entonces, no se me había ocurrido que Javier fuera capa de ser tan despiadado como yo, porque destruyo los archivos de video originales, pero no destruyo las copias que había hecho, me tenían, él me tenía, luego se propuso destrozarme.

 

Mucho ha sucedido en los seis meses transcurridos desde entonces, Javier se mudó a mi antigua casa, compartiendo la cama con mi esposa y yo duermo en un catre en el cuarto de servicio, a los 61 años estoy sin un céntimo y completamente dependiente de la limosna de Lauren que me ha dado un techo con opciones limitadas casi inexistentes, mi rendimiento en el bufete ha flaqueado después de todo estoy y perdí dos casos importantes y a mis dos clientes más importantes, otro vio la oportunidad de vengarse y empezó a trabajar para expulsarme, una vez que deje de tener miedo, perdí rápidamente todo apoyo y mi vi obligado a jubilarme, mis compañeros y subordinados se alegraron abiertamente de mi jubilación, no hubo fiesta, por supuesto estaban las cintas, había perdido mi trabajo, pero aún era el hazmerreír del público, pero Javier y Laura tienen el poder de cambiar eso a su antojo, usando su influencia sobre mi obligándome a comenzar hacer una cura de humildad.

 

Siendo la persona orientada a objetivos que soy, me gusta pensar en ello como un doctorado en humildad con Javier como mi tutor, dado que mi vestimenta de criada fue lo que permitió que Laura y Javier tuvieran éxito en su chantaje decidieron que me convertiría en la criada, me tomaron medidas para uniformes, tanto para las tareas diarias de limpieza como para ocasiones formales de servicio, Laura conto con la ayuda de mi Hija para seleccionar cuidadosamente mis uniformes (estilos, largos, colores, así como marcas de medias, altura de tacones, etc.) y estableciendo el comportamiento y la etiqueta específicos que se esperaba de mí, contrataron una tutora privada, una mujer mayor que dirigía una antigua academia de sirvientas para que me enseñara toda la etiqueta de servicio adecuado incluyendo como y cuando hacer una reverencia, como dirigirme a mis superiores, como servir una cena formal, como limpiar de la forma más eficiente, etc.. Laura me impuso una dieta estricta y Javier me asigno un régimen de ejercicios estrictos, por no decir intensamente humillante, se convirtió en mi entrenador personal, mi entrenamiento le ofreció a Javier amplias oportunidades para ampliar considerablemente su videoteca documentando mi emasculación, consolidando así aún más su control.

 

Así fue como llegue a estar de puntillas en la sala de estar frente a mi esposa e hija, bailando al son de Javier, tras mis 45 minutos de penitencia me puse un uniforme de sirviente y medias limpias, comencé a limpiar, pulir cada centímetro de la casa de 12.000 metros cuadrados de Laura con cuidado de asegurarme de que pasara la rigurosa inspección de ella o de mi hija, en las últimas semanas Javier me ha impuesto una nueva tareas que estoy obligado a realizar, trae a casa montones de documentos legales de la oficina para que los revise, así que después de horas de limpieza durante el día ahora me encuentro pasando varias horas por la noche corrigiendo una tarea mecánica  que sin embargo requiere una concentración intensa ya que los errores conllevan un duro castigo, otro ejemplo de ironía que apela a la sensibilidad de Javier, el exsocio gerente, ahora  relegado al último puesto de la jerarquía del bufete, revisa para su exsocio, así que mientras descanso mis pies cansados debo ejercitar mi mente agotada.

 

He notado un cambio notable en mi psicología, hay una parte de mí que sigue sintiéndose superior a quien me rodea, incluyendo a Javier y la dicotomía de estar en una posición subordinada a todos crea en mi profundos sentimientos de ansiedad, resentimiento y vergüenza (incluso ocasiones resistencias, aunque están disminuyendo) al mismo tiempo estoy empezando a apreciar que hay cierta simetría y lógica en todo esto, todo lo que sube, debe bajar….cuanto más alto se sube, más fuerte es la caída, los clichés existen porque están arraigados en la verdad, mis ascenso fue impresionante, mi descenso espectacular, después de ser un imbécil incorregible todo mi vida mi entrenamiento intensivo de humildad me está mostrando que si poseo cierta capacidad para sentir empatía y culpa, despojado de mi dignidad he comenzado a sentir con más intensidad que nunca en mi vida, ¿Es posible que necesite sufrir genuinamente para que mi vida tenga un verdadero significado? Ciertamente he comenzado a erotizar mi subyugación, así que a los 61 años, tengo menos poder que nunca, pero al mismo tiempo soy más sexual que nunca, es complicado.

 

Nunca recuerdo haber sentido atracción sexual por hombre en el pasado, tampoco creo que Javier se sienta realmente atraído por hombres, pero sí sé que le excita dominar a otro hombre en presencia de mujeres, y sé que a mí me excita que otro hombre me domine delante de mujeres, especialmente cuando esas mujeres son familiares o ex empleadas que alguna vez me vieron en una posición de autoridad, especialmente cuando ese hombre solía ser mi subordinado y tiene menos de la mitad de mi edad, como dijo mi hija, supongo que hay algo primitivo en ello.

 

Al día siguiente de mi reprimiendo en la sala Javier me informo que lo más temía estaba a punto de ocurrir, mi nuevo estatus se estaba haciendo cada vez más público, se había planeado una fiesta en el jardín de la mansión para la última semana de agosto, en la que defendería mi tesis con humildad ante un selecto grupo de invitados, compuesto por antiguos compañeros y subordinados, amigos y familiares, de aquí entonces, el plan era prepararme para este evento con una serie de actividades de preparación.

 

El primero de estos eventos tuvo lugar la semana siguiente, todos los asistentes acordaron firmar un acuerdo de confidencialidad para protegerse de cualquier posible daño a la reputación de mi antigua firma, el daño de mi reputación era el objetivo principal por supuesto, pero sería limitado por el momento, estaban invitadas tres jóvenes muy atractivas de mi antiguo despacho, (siempre descartaba a las pocas atractivas), Samanta, asociada junior de 30 años, Penélope asistente  legal de 22 y Alicia, secretaria de 18, Samanta y Alicia son mores de piernas largas mientras que Penélope es una rubia menuda con una sonrisa traviesa, las tres habían sufrido mis insultos en numerosas ocasiones cuando dirigía la empresa.

 

Después de nadar en la piscina se sentaron en tumbonas en bikini, esperando a que empezara el espectáculo, aunque quizá tuvieran alguna idea de lo que les esperaba, estoy seguro de que nada los habría preparado para lo que vino después.

 

Samanta, Penélope y Alicia, estaban en primera fila para ver a Javier poniéndome a prueba como mi entrenador personal, me saco de la casa sujetando por el collar y la correa al jardín a unos dos metros y medio del público, las tres jóvenes se quedaron boquiabiertas, tapándose la boca con la sonrisa y sorprendidas, Javier estaba sin camisa con pantalones de montar ajustados y botas de montar, llevaba un bastón en una mano y una fusta en la otra, yo llevaba unas mallas grisas con los pies casi transparentes y nada más que el cuello, Javier empezó nuestras rutina como siempre, agitando su fusta tres veces en el aire antes de golpearme en la espalda desnuda para animarme, me levanto el bastón hasta la cintura ajustando así la altura de mis pasos mientras yo trotaba en circulo a su alrededor, cuando me faltaban las rodillas me daba un golpe en la trasero con la fusta, lo que me hacía gritar, él prefiere una fusta de punta partida llamada motivador, conocida por el fuerte ruido que hace al tocar la carne y lo afilado de su picadura su nombre le viene de perlas, después señalo al suelo y me agache para hacer flexiones algo que nunca se me dio especialmente bien, ni siquiera a mi edad, Javier me golpeaba el trasero con el bastón con poca fuerza cada vez que lo levantaba, a esto le seguían flexiones profundas de rodillas y saltos de tijera, todo con el apoyo de su fusta o bastón, estaba a más de 90” así que no tarde mucho en que el torso musculoso de Javier brillara con una capa de sudor.

 

Samanta dijo - ¡Dios mío! Creo que esto es lo más sexy que he visto en mi vida

 

Alicia respondió, - En serio, ojalá no me hubieran pedido que dejara el teléfono en la caseta de la piscina, me encantaría grabar esto.

 

Vi como sus miradas se volvían hacia Penélope que parecía hipnotizada con los dedos entre las piernas.

 

Me permitieron dos descansos para beber agua durante nuestras sesiones de 45 minutos, aunque mi estado físico había mejorado con el entrenamiento durante los tres meses anteriores, todavía había momentos de la sesión de esa tarde en los que respiraba con dificultad y me ardía el pecho, me permitió descansar boca arriba a los pies de Javier, pero durante estos descansos, él me golpeaba ligeramente los testículos con la fusta para que no pensara en aprovechar mi breve respiro, después de recuperarme, volvíamos a empezar, hasta que la aparente interminable sesión finalmente termino, en ese momento me desplome a sus pies con mis mallas empapadas de sudor, al recuperar el aliento me arrastre hacia él como me había enseñado y al ver de reojo las largas piernas y los pies cubiertos de chanclas de las mujeres comencé a lamerle las botas con abyección, él sonrió triunfalmente a las tres mujeres, me esforcé por ocultar la creciente erección que no pude reprimir pero la risa de las tres mujeres me hizo saber que había fracasado.

 

Después de que él decidiera que sus botas estaban suficientemente mojadas me mando a ducharme y a ponerme uno de mis uniformes de criada, les serví las bebidas a los cuatro, haciendo una reverencia al tomar sus pedidos y después de entregarle las suyas.

 

Penélope le dijo a Javier - ¿Me pregunto si su trasero todavía está caliente? ¿Puedo?

 

Javier se rio, - Adelante

 

Penélope metió la mano bajo la falda de su anterior superior, frotando mis nalgas doloridas a través de las medias, - Definitivamente todavía lo está. (dijo con una risita dándome una palmada en el trasero)

 

Alicia me dijo, - Bien, Sr Jenkins ya no es tan arrogante, ¿Verdad?

 

- No señora Alicia, no lo soy, les pido a las tres que me perdonen por mi anterior comportamiento

 

- ¿No deberías estar suplicando de rodillas, Sr. Jenkins? (dijo Samanta)

 

- Muy bien señorita Samanta (Dije mientras me arrodillaba ante ella)

 

- ¿Por qué no les muestras a nuestras invitadas lo bien que has aprendido a masajear los pies? (Dijo Javier)

 

Pase los siguientes 60 minutos masajeando enérgicamente los pies de las tres mujeres mientras discutían asuntos de oficina, mis únicos decanos eran cuando me mandaban a traerles bebías frescas durante los cuales me frotaba y sacudía mis dedos y manos doloridos, después de terminar de masajear a sus entera satisfacción, Penélope me dijo, - ¿No deberías estar también atendiendo los pies de tu joven amo?, (Las tres mujeres rieron disimuladamente.

 

Javier extendió la pierna y yo le quite una bota y luego otra.

 

- ¿Te manejo con las calcetines o sin, amo?

 

- Sin, empieza con el pie izquierdo

 

Le quité el calcetín y empecé a masajear su pie izquierdo, mientras tanto me tapo la cara con su sudoroso pie derecho, provocando  aún más risas burlonas de las mujeres, cuando decidió que ya había pasado suficiente tiempo con su pie izquierdo, me dio una bofetada y luego me extendió el derecho.

 

Fue una tarde divertidísima e inolvidable para nuestros invitados.

 

Hubo otros eventos similares durante el verano, previos a la fiesta del jardín, incluyendo mi servicio de limpieza en una partida de póker en te Javier y algunos de los otros compañeros masculinos a los que solía intimidar y menospreciar, en esa ocasión también hubo muchos toqueteos y palmadas en el trasero, humillantemente esa noche también se me puso dura, incluso sin mujeres presentes, lo que me hizo preguntarme si toda mi emasculación estaba afectando mi orientación sexual de alguna manera fundamental, sentí en cierto modo como si mi cerebro se reconfiguraba pues ansiaba cada vez más la humillación, curiosamente empecé a sentirme casi decepcionado cuando la degradación fue menor que en ocasione anteriores, me pareció decepcionante casi un fracaso, perversamente seguía sitiando la compulsión de superarme pero ahora en mi espiral descendente eso significaba experimentar niveles de degradación sin precedentes, ¿Quizás eso sería libertad? ¿Quizás felicidad? ¿O me estaría volviendo loco? En cualquier caso si tocar fondo se había convertido en mi perverso objetivo, la fiesta en el jardín no me decepciono.

 

La planificación del gran evento comenzó en serio a mediados de julio incluyendo la cuidadosa selección de la lista de invitados, tras una cuidadosa deliberación, Laura y Javier se decidieron por lo siguiente, Amanda por supuesto y su novio de 21 años, Raul, capitán del equipo de esgrima, con doble nacionalidad estadunidense y británica, conocí a Raul el verano anterior antes de que todo cambiara, cuando Amanda lo invito a cenar, es un chico alto y bien plantado pero su acento me molestaba, durante la cena desestime sus opiniones políticas y cuestione su inteligencia humillándolo al señalarle un fallo obvio en su argumento, podría decírselo a Amanda con rabia, pero ella guardo silencio.

 

Mi hermana Sara tres años menos que yo y mi sobrina Olivia de 31 años nunca he tenido una relación cercana son Sara a quien le molestaba la forma mandona y condescendiente con la que la trataba de pequeña, pero nuestra relación se deterioró mucho más adelante, cuando su marido la dejo cuando su hija solo tenía ocho años, Sara me rogo que la ayudara económicamente pero me negué (aunque para entonces ya ganaba una cantidad de siete cifras) Amanda tiene una buena relación con su tía y su prima, desde entonces han montado una pequeña empresa de catering, además de ser invitadas también se encargarían del catering de la fiesta, y yo serviré bajo la dirección de Olivia.

 

Jose y Maria viven cerca en el puerto, Maria y Laura tienen la misma edad y son muy buenas amigas, Maria siempre ha pensado que soy un machista y un pésimo marido, Jose es un exitoso abogado especializado en fusiones y adquisiciones, siempre hemos sido competitivos, al final gané más que él tuve una casa más grande, etc.. y siempre he disfrutado restregándoselo en la cara.

 

Mia la mejor amiga de la infancia de Amanda (y aún muy cercana) la misma que me vio azotarla después de que rompiera el jarrón durante su fiesta de cumpleaños.

 

De la oficina regresaban Samanta, Penélope y Alicia, así como los tres socios junios a los que había atendido en la fiesta de póker, también estaba invitados dos socios junior recientemente nombrados, uno Gay y una mujer, ambos fueron nombrados socios después de que me obligaran a dejar el puesto, aunque ambos eran excelentes abogados, había retrasado sus ascensos porque sentí que ninguno de los dos me diferenciaba lo suficiente.

 

Por ultimo Fernando y su esposa, ambos de unos 58 años él es mi sucesor como socio director de la firma y jugo un papel calve en mi jubilación forzosa hace seis meses, como mencione fue mi principal rival para el puesto hace varios años, yo había triunfado saboteando la relación con uno de sus clientes clave, insinuándole que Fernando era indiscreto con sus aventuras extramatrimoniales, algo que de hecho no tenía fundamente y su esposa me guardaba un profundo rencor por ello.

 

Mientras tanto a principios del verano Laura y Javier empezaron a permitirme entrar de nuevo en su dormitorio, principalmente para humillarme con juego previo, Javier empezó a dejar que le diera sexo oral, mientras Laura observaba, después de tener sexo me llamaban de nuevo para limpiar el desastre que Javier había causado a mi esposa, me compraron una jaula de castidad con púas, Javier fue quien me la puso y naturalmente él tiene la llave, las liberaciones son raras y hay que ganárselas, normalmente solo me encierran por la noche, tengo pocos momentos libres durante el día y a Javier y Laura le gusta veme hacer mis tareas con una erección, que no me permiten tocar ni aliviar, su ropa favorita para mí son las medias o pantimedias y me las compraron con una infinidad de colores y estilos (Transparentes/ sin costuras, opacas, rasgadas, de rejilla, etc.) por supuesto siempre me exigen que me depile todo el cuero (incluso con cera) sabían que el nailon rozando mi polla me mantiene en un estado de excitación casi constante y saben lo vergonzoso que es que me vean con el pene asomando por el nailon, sobre todo Amanda, también les divierte darme azotes en el pene y los testículos revestidos de nailon (Con lo que tenga a mano, pero casi siempre con una de las cucharas de madera que ahora parecen estar en todos los cajones) mientras termino mis tareas.

 

Era de mi responsabilidad escribir a mano las invitaciones, esto fue un reto porque Javier había empezado a pedirme que escribiera líneas de castigo cuando cometía errores al corregir, el día anterior me había visto obligado a escribir 500 veces “Soy una cabeza hueca descuidada que no puede detectar el error más obvio, debo rogarle al Master Javier que me corrija” así que me dolían bastante las manos y los dedos.

 

Aunque cada invitación tenía cierto grado de personalización, la esencia era la siguiente:

 

Estimado_______

 

Yo, Gregorio Jenkins, humildemente le pido el honor de su presencia en una fiesta en el jardín de la casa de Laura Jenkins el sábado 27 de agosto a las 16:00 hasta las 22:00h

 

Como probablemente ya sepa desde que deje el ejercicio de la abogacía hace seis meses he comenzado una jubilación poco convencional, pero transformadora, mi antiguo socio del bufete, Javier Collins, se mudó a la residencia de Laura y ha desempeñado un papel fundamental en la reevaluación de mi vida que estoy llevando a cabo actualmente, en la fiesta se hará un anuncio importante sobre nuestra situación de vida, con la inestimable ayuda de Javiera, he llegado a comprender el tremendo daño y dolor que he causado a mi familia, vecinos y compañeros de trabajo, durante la mayor parte de mi vida a través de mi abuso, mezquindad, negligencia y a veces crueldad y duplicidad descaradas, bajo la tutela de Javier, he estado recibiendo una educación intensiva en temas de humildad, karma y expiación, hasta ahora ajenos a mí.

 

Tengo 61 años y me queda poco tiempo en esta tierra, he llegado a la conclusión de que para tener alguna posibilidad de paz en lo que me queda de vida o en la próxima, debo esforzarme por expiar mi comportamiento aborrecible, mi dilema quizá insuperable es como expiar 40 o 45 años de comportamiento terrible en el poco tiempo que me queda, he llegado a la conclusión con la guía de Javier de que la única manera posible de siquiera acercarme a equilibrar la balanza del karma es que mis años restante se definan por la humillación y el servicio.

 

Todos los invitados han sido víctimas de mi abuso, les suplico que me hagan el honor de participar activamente en mi humillación publica, que, por necesidad debe ser inmersiva abarcando todos los aspectos de la vida; familiar, profesional, sexual, doméstico y espiritual, les ruego que aporten sus propias ideas creativas para contribuir a la posibilidad de mi redención, por favor comprendan que cuanto más abyecta sea mi humillación, cuanto más profundo sea mi nivel de servicio, mayor será la probabilidad de que logre mi objetivo, sé que es presuntuoso pedir algo a quienes he dañado tanto, pero espero que encuentren en su corazón la disposición de acceder a esta humilde y sentida petición.

 

Creo firmemente que será una experiencia única y catártica para todos los involucrados.

 

Atentamente,

 

Gregorio Jenkins

 

Quizás no sea de extrañar que todas las confirmaciones de asistencia fueran afirmativas, nadie se desanimó ante la exigencia de Javier de firmar un acuerdo de confidencialidad (esto me tranquilizo un poco, pero sabia mejor que la mayoría que a pesar de los acuerdos de confidencialidad, los rumores se extenderían).

 

La semana previa a la fiesta en el jardín fue una especie de respiro para mí, en previsión de las inevitables actividades de la fiesta, me libraron del castigo físico, incluyendo el régimen de ejercicios de Javier, al menos hasta la mañana de la fiesta, dicho esto me mantuvieron de pie y de rodillas, barriendo, fregando, puliendo, etc. Mientras tanto Javier llevaba un registro de cualquier transgresión que se abordaría más tarde.

 

Mi ansiedad aumentaba a medida que se acercaba el día 27, experimente un mar de emociones contradictorias que iban desde la excitación hasta el terror, sabía que sería sometido a niveles indescriptibles de humillación, como explique antes, había una parte creciente en mí que aceptaba la degradación, incluso lo ansiaba a, no solo creyendo que era merecida, sino que era necesaria para mi supervivencia, lo que escribí en la invitaciones no fue forzado ni falso, dicho esto, 61 años de sentirme superior no se borran de la noche a la mañana, aun sentía que me estaban controlando personas menos inteligentes, menos exitosas, menos dignas que yo, en otras palabras, aun había leves destellos de rebeldía y orgullo en mi psique, no estaba del todo destrozado, todavía.

 

Me levante temprano la mañana de la fiesta, vestido con uno de mis uniformes de sirvienta formal, preparando el desayuno para Laura y Javier, Amanda y Raul, y Sara y Olivia, estas últimas se habían quedado a dormir para poder empezar temprano con los preparativos del catering para las inminentes festividades.

 

Olivia se quedó incrédula a ver a su tío, antes conocido por su intimidación, vestido de criada, sirviéndole el desayuno.

 

- No puedo creerlo, ¿De verdad tengo que decirle que hacer tía, Laura?

 

- Claro que sí, querida, está a tu disposición excepto cuando tenga otras tareas más urgentes que atender, ¡Hoy va a estar ocupado! (rio Laura)

 

Me acerqué a su mi sobrina y le hice una reverencia.

 

- Estoy a su servicio, señorita Olivia (Ella rio alegremente)

 

Había tomado nota de todos los pedidos y corría por la cocina con mis tacones, preparando la comida, no sé si fue intencional  o no, pero mientras la mayoría de los comensales estaban contentos con  los huevos revueltos con tocino que estaba cocinando, Ramon pidió sus huevos estrellados y mi hermana Sara quería una tortilla, fue un reto preparar todos estos pedios, todos relativamente juntos y aun calientes, (De hecho antes de los últimos seis meses apenas había cocinado en mi vida)

 

Después de servirle, Ramon dejo su trabajo en el plato y dijo, - Estos huevos están líquidos y mi tostada esta fría.

 

Seguramente recordando mi desaire con Ramon en la cena del año anterior cuando sintió la necesidad de morderse la lengua, Amanda me hablo bruscamente.-

 

- Parece que tienes algún problema en mostrarle el debido respeto a mi novio, Ramon enséñale algo de respeto.

 

Entonces miro a Laura y le pregunto, - ¿Esta bien, mama o debemos dejarle el trasero sin marcar para la fiesta de mas tarde?

 

- No pasa nada cariño, después de todo el gran día ha llegado, no hay mejor momento que el presente (Se giro hacia Ramon) solo te pido que tengas un poco de moderación

 

- Gregorio, trae el bastón y entrégale a Ramon

 

Hice una reverencia, - Si, señora enseguida

 

Rápidamente recupere el bastón que tenía colgado en la despensa, se lo di a Ramon y le hice una reverencia diciéndole, - Disculpe mi descuido señor, ¿Podría corregirme?

 

Ramon se había criado en el sistema de internados británicos, donde había sido prefecto, sabía muy bien cómo usar un bastón, me indico que apoyara los brazos en la encimera y me agachara levantado me la falda y luego me dio lo que el llamo, “Seis de los mejores”, pensé que eran seis de los peores con lágrimas en los ojos después del tercer golpe.

 

Me levante con cuidado cuando termino el castigo y dije

 

- Gracias señor por mi corrección

 

Amanda me miro con serenidad y dijo

 

- De ahora en adelante, te dirigirás a mi novio como Amo Ramon, padre, ¿Me he explicado bien?

 

- Si, señorita Amanda, perfectamente claro (haciendo una reverencia)

 

ME gire hacia Ramon y haciendo otra reverencia le dije

 

- Mis más sinceras disculpas, Amo Ramon, me esforzare para hacerlo mejor la próxima vez

 

- Me encargare de hacerlo

 

Respondió con lo que aún no podía evitar pensar que era un pretencioso acento británico, Amanda le sonrió y apretándose contra él lo beso apasionadamente.

 

Vi la expresión de asombro en el rostro de Olivia trans presenciar este episodio, me tome un momento para asimilar lo que acaba de experimentar, yo era un hombre de 61 años vestido de criada que había sido azotado por el novio de mi hija, un hombre más joven que yo, mi hija me había ordenado que me dirigiera a él como año, mientras observaba triunfante, mi humillación parecía tener un efecto amoroso en la pareja, como lo evidencio su abrazo y beso, todo esto fue presenciado por mi sobrina, mi hermana, mi esposa y su amante, un hombre que me había vencido, todo esto en la cocina de una casa donde hacia un año reinaba como un rey ¿Hasta dónde puede caer un hombre? Ese día iba a demostrar que increíblemente aun me quedaba mucho por recorrer.

 

Después de rehacer el desayuno de Ramon empecé a ayudar a Olivia y a mi hermana a preparar los aperitivos que serviría más tarde, mi sobrina disfrutaba mucho criticando mis esfuerzos y en general dándome órdenes.

 

Alrededor de las 10:30 me llamaron a la pista de tenis, donde se estaba preparando un partido de dobles mixtos entre Amanda y Ramon contra Javier y Laura, siempre he sido bastante buen tenista pero hoy me tocaba ser el recogepelotas de 61 años, mientras iban a la caseta de la piscina a cambiarse, Javier me indico que me pusiera mis mallas blancas, como un recogepelotas de Wimbledon me arrodille con las manos delante y listo para corren con rapidez a recuperar cualquier pelota perdida, las ronchas de la vara era claramente visibles a través de mis mallas, casi transparentes, con la espalda y las rodillas de 61 años doloridas, no corrí con la misma intensidad espasmódica que un recogepelotas profesional, mientras Javier me reprendía por mi pereza prometiendo una corrección tardía, sentí que se me erizaba la polla, sin embargo intenta correr más rápido en la pista dura con mis pies cubiertos de nailon para recuperar las pelotas rápidamente consciente de la amenaza de Javier, Amanda me pidió que les trajera toallas a ella y a Ramon, cuando me miro el torso sonrió con desprecio, me pregunte si sería físicamente posible morir de vergüenza, peo por desgracia aun no era mediodía, el día era joven.

 

Después del partido estaba empapado en sudor, así que me duche antes de ponerme uno de mis uniformes de criada, Olivia me puso a escribir a mano los menús que se colocarían en todas las mesas de invitados del patio, mientras lo hacía note que una estaba sobre ellos versiones más pequeñas de las campanas de Laura, Javier y Amanda que usan en la casa para llamarme cuando se requieren mis servicios, después de comer llego un momento que me pareció especialmente inquietante, Laura me encargo que preparara bolsas de regalos para los invitados, el contenido era sencillo una cuchara de madera, una perforadora manual y una tarjeta perforada, aproximadamente del tamaño de una tarjeta de visita, las tarjetas perforadas debían ofrecer una gama de opciones de servicios complementarios, obviamente yo los proporcionaría a cada huésped:

 

Limpieza da casa / apartamento

 

Lavado / detallado de coche / o 4x4

 

Corte de césped / jardinería

 

Limpieza / organización de calzado

 

Masaje de pies

 

Servicio de Caddie / recogepelotas

 

La elección debía indicarse perforando una agujero junto a la selección, el material de las tarjetas era lo que me angustiaba, Javier me pidió que cortara mis diplomas de derecho y de licenciatura en cuadrados, al ver mi expresión, al parecer todavía era capaz de expresar sorpresa, dijo

 

- No los vas a usar de nuevo, piensa en ello como reciclaje

Luego me puse mi uniforme más formal, el clásico de satén negro con ribete de encaje blanco y delantal, más corto que la mayoría con enaguas blancas y cofia de sirvienta a juego, medias y tacones negros transparentes con costura, debía saludar a cada invitado agradeciéndoles su presencia, entregándoles su bolsa de regalos, acompañarlos a sus mesas y tomar sus pedidos de bebidas, en los raros momentos libres, tenía que estar firme con los brazos a los costados, las piernas juntas y la cabeza ligeramente inclinada.

 

Inusualmente puntual todos los invitados estaban senados a las 4:30, la mayoría de los hombres llevaban blazers y camisas de vestir, las mujeres faldas, medias y tacones, pase la primera hora más o menos respondiendo frenéticamente al tintineo casi constante de las campanillas, sirviendo bebidas y aperitivos, más tarde, Sara y Olivia instalaron un pequeño bar junto a la piscina ya que me llamaron para entretener a los invitados de otras maneras, aproximadamente a las 5:30 Laura y Javier se dirigieron a los invitados.

 

- Gracias a todos por venir y participar en este anuncio importante que voy hacer, como probablemente todos sepan, Javier se mudó aquí poco después de la abrupta jubilación de Gregorio, ha desempeñado un papel fundamental para ayudar a Gregorio a comprender los errores de su imperdonable trato pasado hacia mí, y mi hija, francamente hacia todos los presente hoy, como su asociado junior en la firma, Javier sufrió más de lo que le correspondía por parte de Gregorio, por lo tanto es especialmente apropiado que él sea quien finalmente haya podido ayudarlo a comprender los conceptos de humildad y expiación, ha hecho un trabajo magistral y Gregorio como todos verán hoy sin ambigüedades, lo domina a la perfección, probablemente no les sorprenda que Javier comparta mi habitación y Gregorio se haya mudado a las habitaciones de servicio, ahora estamos formalizando esta relación, Gregorio y yo nos estamos divorciando y Javier y yo nos casaremos en primavera, Javier por supuesto tendrá plenos derechos de propiedad conyugal y Amanda será la única heredera de nuestros bienes, hemos decidido magnánimamente permitir que Gregorio siga en nuestras vidas y viva bajo nuestro techo como la criada de la familia, todos ustedes por supuesto estarán invitados a nuestra boda, donde Gregory servirá, por favor acompáñenme a brindar por el verdadero amor de mi vida y el nuevo dueño de esta casa, Javier Collins.

 

Este discurso fue recibido con un aplauso entusiasta, Javier y Lauren se besaron apasionadamente, baje la cabeza avergonzado.

 

A continuación, Laura, Javier y yo hicimos la ronda como trio, visitando a diferentes grupos de invitados, los miembros más jóvenes de mi antigua firma estaban sentados juntos alrededor de una gran mesa cerca de la piscina, en respuesta a mi petición en las invitaciones de que los invitados trajeran ideas creativas para agravar mi humillación, la mayoría trajo regalos para mi o para Laura, Javier y Amanda, los regalos de los jóvenes de la fiesta fueron bastante faltos de imaginación, unas esposas, un plugo anal, etc. Las jóvenes que asistieron a mi vergonzosa sesión de ejercicios fueron más creativas, Penélope le compro un nuevo accesorio para montar a Javier, Alicia me compro dos camisetas personalizadas, “Lacayo de Laura” y “Calzoncillos de Javier” para que se las ponga cuando salga en público, ya sabes en lugares donde el uniforme de sirvienta o las malla podrían no ser prácticos, Samanta me dio un leotardo, unas mallas rosas y un tutu “Pensé que podría entreteneros a ti y Javier”

 

Los dos socios menores que aún no me habían visto con mi atuendo de sirvienta no trajeron regalos, pero estaban ansiosos por participar en mi humillación.

 

La socia, Jenifer pregunto, “¿Cuándo podemos probar las cucharas de madera?”

 

Javier me indico que me agachara y me subiera el vestido, invitando a cualquiera que quisiera golpearlo, todos lo hicieron, la mayoría me golpearon varias veces.

Jenifer dijo, - Me gustaría que el exsocio gerente se tumbara sobre mis rodillas para poder castigarlo como es debido

 

Le hice una reverencia e hice lo que me indico, me golpeo con su cuchara doce veces, diciendo , - Cuando retrasaste mi ascenso, apuesto a que no podías imaginar este momento, ¿Verdad?

 

Tampoco me imagine a Ricardo a quien también había sujetado colocándome sobre sus rodillas y frotándome el trasero, donde aún se veían las marcas de la vara de la mañana.

 

- Pobrecita, mira esas ronchas, necesitas un poco de alivio

 

Saco un tubo de crema para la piel del bolsillo y procedió a frotarme las nalgas, entonces dijo, - ¡Dios mío, siento algo duro en la pierna! ¡Debe estar contento de verme!

 

Al grupo le pareció divertidísimo, me levanté y le di las gracias, haciendo una reverencia y me subí las medias, asegurándome de que las costuras estuvieran rectas.

 

Después de regresar con bebidas frescas empezaron a hablar de cómo planeaban usar sus vales de servicio, la mayoría de las mujeres tenían la intención de usar los servicios de limpieza, uno de los hombre me informo que lavaría y limpiaría su coche.

 

Samanta, dijo, - Va a lustrar mis zapatos y botas, tengo un poco de obsesión con los zapatos, mis compañeras de piso me llaman la zapatera, ¿Sería posible que me hiciera una pequeña demostración de sus habilidades?

 

Laura dijo, - Claro querida, Gregorio trae el kit de limpia botas y demuéstrales a todos lo que sabes hacer

 

Al regresar hice una reverencia y me arrodillé ante esta joven que seis meses antes andaba con pies de plomo a mi alrededor y luego pulí con cuidado sus tacones altos, le quito los zapatos mientras me miraba con aire imperioso, como era de esperar varios miembros del grupo incluidos dos hombres exigieron el mismo servicio, una vez que le grupo de mis antiguos subordinados estuvo satisfecho con mi arduo trabajo de pulido y abrillantado, Laura, Javier y yo pasamos a la siguiente etapa de mi humillación.

 

Al otro lado de la piscina, estaban las dos parejas más maduras presentes, Maria y Jose, Fernando y Jana, ambos abogados veteranos que se conocían profesionalmente y también eran miembros del mismo club de campo del que yo era miembro desde hacía tiempo, Fernando y Jana estaban en la barra cuando Laura y Javier conmigo nos acercamos a sus asientos.

 

Jose se dirigió primero a mí, - Hola, esta es sin duda la mejor fiesta que has organizado, bonito uniforme, siempre he dicho que la ropa hace al hombre (todos rieron)

 

- Ya no es un hombre ¿Verdad? (Dijo Maria) Es cuestionable que tan hombre fue alguna vez, (Dijo Jose) siempre medias tu hombría por el tamaño de tu casa y tu cuenta bancara, ¿Cuánto tiene ahora?

 

- Mis bienes son inexistentes, señor y vivo aquí a la discreción de la señora Laura y el señor Javier

 

- No te preocupes, Gregorio siempre serás bienvenido en nuestra casa…. Para limpiarla, tengo muchas ganas de usar mi cupón (Añadió Maria)

 

- Sera un placer, señora y señor (dije haciendo una reverencia a ambos

 

- Tenemos un regalo (dijo Jose entregándome una caja, al abrirla tras mi obligada reverencia y agradecimiento descubrí lo que solo puedo describir como el uniforme de un colegial británico, pantalones cortos, blazer, corbata a rayas y calcetines hasta la rodilla.

 

Laura dijo, - Eres muy amable pero generalmente preferimos que Gregorio vista ropa más femenina, (Maria respondió) – Oh, no querida eso no  es para que lo use aquí, ese será su uniforme cuando sea caddie de Jose y Fernando en el club

 

- Es una gran idea, Maria

 

- Quizás le pidamos que lo modele para nosotros más tarde junto con algunos de los otros regalos que ha recibido (Agrego Javier)

 

Intente imaginar como seria usarlo, llevando las bolsas de Jose o peor aún de Fernando en mi antiguo club de campo, visto por antiguos compañeros, clientes y el personal, los pantalones cortos eran absurdamente cortos, así que todos podrían ver mis piernas depiladas, así como las marcas de la vara que suelen ser visibles en la parte superior de mis muslos.

 

- Bueno sin duda has hecho un trabajo extraordinario con él querida, ¿Has considerado iniciarle terapia hormonal? (dijo Maria)

 

- Javier y yo lo hemos hablado pero no queremos que se identifique como una mujer, preferimos que sea plenamente consciente de que es un hombre feminizado, por eso todavía lo llamamos Gregorio y usamos pronombres masculinos, creemos que aumenta su humillación, a veces solo por diversión lo dejamos pasar un par de días sin depilarse, verlo pavonearse en mallas o uniforme con barba incipiente es bastante gracioso.

 

Lo siguiente que recuerdo es que siento que mi vestido se levanta de golpe fuerte contra mi trasero, me giro y veo a Fernando blandiendo su cuchara de madera.

 

- Buenas tardes, señor y señora, ¿Les traigo algo? (les dije a Fernando y Jana, a lo que él respondió, - Luego, tenía muchas ganas de visitarte, hemos estado diciendo que agujero perforar, siento que necesito una prueba por así decirlo, arrodíllate y masajéame los pies

 

- Por supuesto señor

 

Cuando empiezo a arrodillarme, Jana me ordena, - ¡Espera!,

 

Saca una bolsa de arroz del bolso y vacía el contenido en el pavimento a los pies de su marido, me arrodillo sobre el arroz, le quito los zapatos y los calcetines a Fernando y empiezo a masajearle las plantas de los pies.

 

Mientras lo hacía dijo, - Contratar a Collins fue lo mejor que has hecho en la empresa, (Mirando a Javier que se había acercado a la barra a pedir otro gin tonic) – Es un buen hombre, pronto será socio, su idea de las tarjetas perforadas tiene un toque curioso, veo la “H” de Harvard en el reverso de la mía, siempre te dije que un título de allí era más valioso. (Pensé por reflejo, “Cabron arrogante” antes de recordar mi lugar y perspectiva general.

 

Mientras seguía atendiendo los pies de Fernando intentando ignorar el arroz que se me hundía en las rodillas cubiertas de nailon, vi a varios de los miembros más jóvenes de la firma acercarse a nuestra mesa, estoy seguro de que el espectáculo de su antiguo socio gerente, vestido de criada y arrodillado ante su actual socio gerente, masajeándole los pies debió ser demasiado irresistible, Javier regreso con su bebida y le pregunto a Fernando si mi masaje había sido adecuado.

 

Fernando respondió – Creo que por fin estas empezando a darte cuenta de que tipos de trabajo se adaptan mejor a tu talento, ¿sabes? Las líneas de castigo fueron idea mía, al fin  y al cabo, estas revisando documentos para MIS clientes

 

Me sorprendí y respondí, - Quizás usted y la señora deberían asistir a mis castigos por errores de corrección, señor, estoy seguro de que el Maestro Javier agradecería su ayuda para administrar mi corrección

 

Esto marco un hito, hasta entonces todas mis dignidades me las habían impuesto otros, era la primera vez que se me ocurría algo para aumentar mi humillación, vi a Javier y Laura intercambiar una sonrisa cómplice y sentí que mi polla se endurecía aún más.

 

Fernando respondió – Puedes contar con ello

 

Penélope escuchando con los demás pregunto - ¿Yo también puedo asistir? (Y se rio)

 

Después del masaje Fernando me indico que permaneciera de rodillas y que también apoyara las manos en el suelo cubierto de arroz, él y Javier aportaron los pies en mi espalda mientras discutían la posibilidad de que fuera a la oficina de la ciudad dos tardes por semana para realizar tareas de limpieza, mis antiguos subordinados observaban y escuchaban atentamente, sin duda saboreando la perspectiva de ver al hombre que solía dominarlos fregar los pisos y los inodoros mientras ellos se quedaban.

 

La siguiente parada de nuestro recorrido era la que más temía.

 

Laura, Javier y yo nos acercamos a la mesa donde Amanda y Raul hablaban con Mia, la amiga de la infancia de Amanda, Mia no era tan atractiva como mi hija pero tenía el encanto de una chica de al lado, había vuelto de la universidad y hoy era la primera vez que me veía desde que asumí mi nuevo estatus, hacia muy poco que Amanda le había dicho a Laura que nunca podría perdonarme la humillante paliza que le di delante de su amiga y el chico que le gustaba cuando tenía 12 años, al recordarlo me asalto una pequeña duda sobre lo que me esperaba, de hecho, Amanda y Raul se habían puesto sus atuendos ecuestres con sus largas piernas enfundadas en leggins ajustados de color canela y botas de cuero negro que les llegaban casi hasta las rodillas, apoyada contra la chaqueta negra abotonada de Amanda había una fusta.

 

- Señorita Amanda, señor Raul, señorita Mia, ¿Les puedo servir algo más? (Pregunte nerviosamente mientras hacia una reverencia.

 

- No padre, tenemos asuntos más urgentes contigo, la señorita Mia ha tenido la amabilidad de comprarte un regalo

 

Abrí la caja que me entrego y encontré un kit de pedicura, probablemente de calidad profesional, con limas, cortaúñas, pulidores, piedras pómez, soluciones de remojo y esmaltes de uñas.

 

Haciendo una reverencia dije, - Gracias señorita Mia, es muy amable

 

Mia le dijo Amanda, - Con la practica estoy segura de que aprenderá a ser un excelente cuidador de pies para ti y tu madre.

Me ignoro mientras me daba cinco azotes más, al terminar Ramon me indicó que le besara las botas de mi hija en agradecimiento, al hacerlo, se abrazaron y se besaron amorosamente, Amanda me ordeno adoptar mi postura de penitencia con las piernas abiertas y las manos detrás de la cabeza, a pesar del ardor en el trasero (o quizás en parte debido a él) me pene no tardo en excitarse, incapaz de mirar a nadie a los ojos mire hacia abajo avergonzado.

 

Ya había visitado a todos los invitados pero aún faltaban un par de horas para que terminara la fiesta, Javier decidido que un desfile de moda improvisado será entretenido, había una plataforma elevada en medio del patio con un camino pavimentado que conducía hasta ella, con sillas para invitados a ambos lados, ese camino me sirvió de pasarela mientras modelaba las diversas chicas que había recibido a lo largo del día, primero las dos camisetas de Alicia, la Lackey de Laura y la Skiwy de Javier, vestido solo con las camisetas y mis mallas verdes, después pase con el uniforme escolar británico, llevando la bolsa de palos de golf de Javier, bajo los shorts ridículamente cortos y ajustados se veían claramente las marcas de Amanda me había dejado en los muslos, finalmente pase el conjunto de ballet, Javier insistió en que hiciera una pirueta poniéndome de puntillas con las manos sobre la cabeza, en una imitación absurda de una bailaría, cada conjunto fue recibido con animados aplausos y risas de los invitados.

 

Habíamos llegado al penúltimo evento del día, tras mi absurdo desfile de moda, Laura subió a la plataforma y se dirigió a los invitados, - Seguro que todos han notado que Gregorio ha pedido algo de peso, esto se debe a su dieta así como al riguroso reciente de ejercicios que javier le ha impuesto como entrenador personal, sin embargo antes de invitarlos a una de las poco convencionales, pero muy efectivas sesiones de entrenamiento personal de Javier con Gregorio, Amanda tiene un anuncio absolutamente encantador y sorpresa que darles.

 

Amanda subió a la plataforma radiante y anuncio – Ramon me ha propuesto matrimonio hace un rato ¡Y me alegra decir que he aceptado de inmediato! ¡Estoy encantada! Nos casaremos el próximo julio solo un par de meses después de Mama y Javier, aquí mismo en este mismo jardín, dadas nuestras circunstancias inusuales le pregunta a Mama si Javier podía llevarme en matrimonio y acepto, ¡Todos están invitados a nuestra boda! Mi padre, por supuesto estará entre a los que atienden a los invitados.

 

Esta noticia fue recibida con un aplauso entusiasta y muchos brindis por Amanda y Ramon, que subió a la plataforma, la feliz pareja se beso apasionadamente, tenia que admitir que eran una pareja increíblemente atractiva.

 

Amanda entonces dijo – Como mi padre ahora tendrás dos maestros, le he pedido a Ramon que participe en su sesión de entrenamiento y él ha aceptado amablemente ¡Que lo disfruten

 

El gran anuncio de Amanda no me sorprendió, después de este fin de semana, Ramon pudo ver claramente que en Amanada no solo conseguiría una hermosa mujer que algún día heredaría una fortuna multimillonaria pero que, cada vez que la visitaba contrataba a su padre de 61 años como lacayo, guarda botas y criada, para que lo atendiera como un afrodisiaco viviente, alguien a quien podía castigar a voluntad para encenderle las entrañas a Amanda, no era un mal trato, si se conseguía.

 

Dentro de la caseta de la piscina, Javier me indicó que me quitara el tutu y el leotardo, pero que me dejara las mallas rosas, después de ponerme un collar, me condujo de vuelta al patio con una correa, acompañado de Ramon, ambos iban sin camisa y vestían pantalones de montar y botas de montar, aunque mas delgado de Javier Ramon tenia un torso bien definido que dejaba claro a los invitados de la fiesta parte de su atractivo para Amanda, Javier procedió entonces a hacerme pasar por los mismo pasos que le día anterior delante de Penélope, Alicia y Samanta, Ramon observaba atentamente, tras mi segundo descanso para beber agua, Ramon tomo el control, obligándome, bajo el látigo a realizar los mismos pasos altos, flexiones, y saltos de tijera que acaba de hacer con Javier, como si fuera su marioneta, cuando en un momento dado me desplome a sus pies para recuperar el aliento, incluso copio la practica de Javier de golpearme los testículos a través de las mallas con su fusta, para asegurarse de que no prolongara mi descanso ni un segundo mas de lo absolutamente necesario, cuando transcurrieron los 45 minutos empapado en sudor y exhausto me arrastre hacia Javier y Ramon que estaban juntos y comencé a lamer servilmente las botas de mis dos jóvenes e implacables amos.

 

Mi ronda de castigos y burlas estaba casi completa, pero no del todo, desde el césped Javier me condujo con la correa hasta la plataforma donde había tenido lugar mi desfile de moda, el sol se ponía y la luz era resplandeciente, sentadas en la plataforma estaban Laura, Amanda y Ramon, Amanda y Ramon seguían vestidos con sus atuendos ecuestres, al igual que Javier, Laura llevaba el mismo vestido corto con medias  negras y tacones que había llevado todo el día, Javier me indico que me tumbara boca abajo a mi abdomen, Laura se inclino y me agarro los pezones, apretándolos con fuerza, una vez que estuvieron erectos, Amanda y ella me colocaron pinzas en los pezones, Amanda se quito las botas y me puso los pies húmedos con los calcetines sobre mi cara, Ramon apoyo las suyas en mi pecho, Laura empezó a meterme los dedos de los pies cubiertos con las medias en la boca para que los chupara, Javier subió a la plataforma y me puso la sala de la bota firmemente en la polla, presionando el tacón contra mis testículos, me habían negado la eyaculación durante las tres semanas anteriores así que me polla estaba increíblemente dura a pesar del dolor y la fatiga abrumadora, Javier y yo comenzamos entonces una conversación que habíamos perfeccionado en su habitación con Laura durante las últimas dos semanas:

 

- ¿Qué eres, Jenkins?

 

- Soy su asistente legal, señor

 

- ¿Cuántos años tienes?

 

- Tengo 61 años, señor

 

- Entonces ¿Tienes 61 años y sigues siendo asistente legal? Debes ser un incompetente

 

- Si, señor

 

- ¿Qué más eres?

 

- Soy su lacayo, señor

 

- ¿Qué más?

 

- Soy su criada

 

- ¿Qué más?

 

- Soy la criada de mi familia

 

- ¿Qué más?

 

- Soy la mayor aquí y la más baja

 

- ¿Qué más?

 

- Soy el suelo bajo los pies de todos

 

- ¿Qué más?

 

- Soy tu humilde esclavo, amo

 

Javier me sonrió con malicia y dijo, - Esclavo ahora puedes montar mi bota

 

Mirando los rostros superiores de las dos mujeres y los dos hombres que estaban encima de mí, inhalando el olor de cuero y el sudor de los pies de mi hija, chupando los dedos de los pies de mi futura exesposa, me sumergí en lo que ahora entiendo que es el estado mental conocido como subespacio, empuje mi pelvis contra la bota del amo Javier mientras él continuaba presionándola firmemente contra mi pene y mis testículos, mientras Javier miraba a la multitud confiado en su completa y absoluta victoria sobre mí, mi polla irrumpió prodigiosamente a través de mis medias y cayo sobre la suela de su bota, oír risas y aplausos de fondo, pero yo era una masa de carne exhausta y temblorosa en el suelo, apenas consciente después de unos minutos, lamí mi eyaculación de la bota de mi amo.

 

Me dieron unos minutos para recomponerme antes de ir a la casa de la piscina a ducharme y ponerme de nuevo el uniforme de sirvienta y las medias limpias, aun quedaba una hora de fiesta y tenia trabajo que hacer, pensé en el día y en el saldo del karma, de los mas de 30 años de mi horrible comportamiento, ¿Cuánto podrá haber expiado en una tarde, por muy intenso que fuese?, ¿Dos meses? ¿tres, quizás?

 

Mi viaje apenas comenzaba.

 

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