viernes, 7 de agosto de 2026

Solo ante el peligro

 






Cita con la Mistress, La dominacion

 

Cuando salí de lo que seria el vestuario, la Mistress también se había cambiado de ropa, vestida un mono de látex, y un corpiño que le daba una aire de autoridad y de dominación, también me fijé que en su entrepierna colgaba un consolador. En su mano jugaba con una fusta de equitación, mientras que en la esquina de estaba el sissy en un rincón.

 

Lo primero que hizo es atarme en una especie de cruz, donde una vez atado, me puso unas pinzas en los pezones y en lo huevos una especie de paracaídas, las pinzas estaban diseñadas para ir colgado pesas para que fuese tirando de los pezones lentamente, al igual que en el paracaídas de los huevos, sentía como la carne se estiraba dándome un dolor cada vez mas fuerte llegando a ser insoportable.

 

Una vez llegado a mi limite, con la fusta fue pegando primero las piernas, para ir subiendo, hasta llegar a los pezones, hasta que suplique que parara, tenia una palabra de seguridad que habíamos puesto en el contrato, pero no quería decirla, solo suplicaba haciendo que ella aun pegara más y más, de vez en cuando me preguntaba si todo bien y si quería decir esa palabra, creo que lo hacia para comprobar que todo fuese bien, después de todo era mi fantasía y debía ser placentero para mí, no una tortura la cual no me excitase.

 

Luego cogió dos palillos de esos que se utilizan en las comidas chicas, con una mano me saco la lengua y puso los dos palillos sujetándola para que no la pudiese retirar, mi saliva empezó a caer, primero por la cara, para seguir goteando por mi cuerpo, de vez en cuando cogía un poco de la saliva en sus manos enfundadas en látex, para pasármela por mi boca.

 

Antes de que pudiera acostúmbrame a todo eso, me desato, me quito las pinzas, el paracaídas de los huevos, y los palillos, aun me lenguda se sentía extraña, y mis pezones seguían doloridos, se subió a su trono e hizo que lamiera sus zapatos y sus piernas, llegando a tocar con mi cara ese consolador, pero me prohibió que lo tocara.

 

Cuando hubo terminado me saco las pinzas y me coloco un cinturón en los pechos con unas pequeñas pues que acentuaron mi dolor, luego me entrego unos zapatos que al ponérmelos sentí que dentro de ellos había unos pinchos, cuando los tuve puestos, me hizo andar un poco por la habitación, me dolían los pies, no podía moverme, pero ella se aseguró que diera la vuelta con la ayuda de un látigo, cada vez que me movía a poco a poco o me paraba ya sentía el azote del látigo, todo eso bajo la fría mirada de su sissy.

 

Era curioso pero todo esto lo que hacia era que mi polla intentara romper la jaula donde estaba puesta, pues la notaba en las paredes del cinturón de castidad.

viernes, 31 de julio de 2026

Femdom

 






Cita con la Mistress, el paseo

 

Tal y como ha dicho constara de tres partes, el primero me dice que se llama el paseo, me acompaña a una sala donde hay muchos vestidos de mujer en varios colgadores, y muchos accesorios, maquillajes, pelucas, etc.

 

Lo primero que hace es darme unas medias para que me las ponga, luego una especie de faja con liguero incorporado, luego mas bragas de volantes muy grandes, un sostén, una vez puesto me pone unas prótesis en forma de tetas, pero antes una pequeñas pinzas que en todo momento me recordaran un pequeño dolor punzante, luego unas enaguas y un vestido con topos muy de los años 60, unos zapatos de tacón muy femeninos pero con un tacón aceptable para que no caiga, una vez todo puesto la visión hace que mi polla quiera salir del cinturón de castidad.

 

Luego me hace sentar en una especie de tocador, donde me pone unas pestañas postizas, me maquilla, me pinta los labios, luego me pone unos pendientes y lo remata con una peluca morena y ya está, si no miras bien podría pasar como una mujer.

 

Luego me dice que la acompañe hasta una especie de potro donde hace que me tumbe, atando mis pies y manos a cada extremo, baja las bragas dejando el culo totalmente expuesto, de un tirón me sala el plug, haciendo que grite de la sensación, ella me dice que la próxima vez que diga algo tiene que ser en voz femenina y me da un azote en el culo, como le contesto, saca un látigo y empieza a azotármelo, al 5 golpe le digo que lo entiendo, pero sigue azotando a lo que ya semi llorando con voz femenina le digo que sí.

 

Entonces para, tengo el culo al rojo vivo, luego se acerca a un lado de la habitación y saca un bolsa con un tubo largo y un líquido dentro de la bolsa, me dice que tiene que ponerme un enema pues en sumisión no quiere sorpresas, introduce el tubo con una especie de cosa de goma, y empiezo a sentir como entra ese líquido dentro de mí, me duele, me noto extraño, cuando la bolsa se ha vaciado, me enseña un plug anal que esta adjuntado a una especie de cinturón, me dice que con esto se asegura que el liquido este dentro de mí.

 

De otro golpe me saca el tubo y de un empujón me pone el plug haciendo que mis ojos se habrán de sorpresa y de mi boca sala un sonido lo más femenino que puedo, me lo ata a la cintura, me sube las bragas, y me desata del potro, así vestido como una mujer, con un líquido intrusivo dentro de mis entrañas me dice que vamos a dar un paseo, ahora entiendo lo del paseo, bajar las escaleras ya fue una aventura, pero lo demás aun fue peor.

 

Ese liquido me reventaba por dentro, necesitaba evacuar, no podía andar, pero ella me empujaba por las calles de la ciudad, en cada esquina me paraba y sujetaba la barriga y suplicaba volver, pero ella solo sonreía y decía que debía aguantar más, de vez en cuando me daba algún que otro bofetón, diciendo que no era digno de ser su esclavo, estuvimos andando unos 15 minutos que para mi fue una eternidad, finalmente me puse de rodillas delante de muchas gente, que si ya era bastante que la gente viera una mujer en un traje de látex, seguido por una personaje de dudoso genero el cual en cada esquina me tenia que apoyar en la pared, pues imaginaos de rodillas suplicando clemencia para evacuar.

 

Creo que ella sabia exactamente el tiempo que podía aguantar sin dañarme, porque aunque suplicara, hubo un momento que dijo que volvíamos, y mis suplicas hacia tiempo que lo pedía.

 

Subimos las escaleras del edificio, mi barriga estaba a punto de explotar, entramos en su mazmorra y me hizo desnudarme lentamente delante de ella, una vez quitado todo, incluso el maquillaje, me acompaño al baño y lo ultimo que saco fue el plug anal, cerro la puerta y evacue todo ese líquido, creo que de mis intestinos salió hasta lo que había quedado de mi primera comunión.

 

Cuando Sali, encontré al sissy con unas prendas de látex, que eran una medias de látex, un bodi con la zona del pecho abierto para cada teta y abierto en entrepierna y una máscara de látex con una cremallera en la boca y otra en los ojos, me dijo que me lo pusiera y que me esperaban en la sala de la mazmorra.

sábado, 25 de julio de 2026

Dominacion en compañia






 

Cita con la Mistress 3º Parte

 La sesión

 

Bien llego el día, estoy super excitado y nervioso pues hoy será la sesión, aunque aun recuero ayer con mucha ilusión, yo había fantaseado siempre con hace una sesión de BDSM, me duche, me asee, me puse las bragas, el plug anal que ahora ya entraba el grande sin ningún problema, el sostén, y mi ropa masculina.

 

Cojo el tren que va a la gran ciudad, he cogido una alta velocidad el cual en 40 minutos me acerca al centro, una vez allí me dirijo a la mazmorra, pues ya se donde voy, he decidido ir a pie, el plug la verdad ahora que estoy andando es un poco molesto, pero me gusta y excita, finalmente llego a la casa.

 

El conserje me pregunta donde voy, le explicó que tenia cita con la Mistress, a lo que le llama para confirmar esa cita, una vez verificado me deja entrar, paso el mismo patio, la escalera, entro en el ascensor y llego a la puerta, antes de poder llamar, me sale el Sissy maid que tiene como asistente, me acompaña hasta la sala central donde me dice que espere de rodillas.

 

Al rato aparece la Mistress, lleva un precioso vestido de látex negro hasta los pies, unos zapatos de tacón y un corpiño muy ajustado, me dice que hoy será al sesión, la cual será  compuesta de tres zonas, el paseo, la dominación y la sumisión, me pregunta si lo acepto, le digo que sí, y aparece con un datafono para pasar la tarjeta el sissy maid, diciendo que este es el ultimo pago por la sesión, paso la tarjeta y miro la cantidad, la fantasía no me ha salido barata, pero de momento hasta valiendo la pena.

 

Me dice que la sissy me acompañara hasta el vestuario donde debo desnudarme completamente.

 

Una vez desnudo me presento ante ella, solo llevo el cinturón de castidad y el plug anal, me hace arrodillarme y besarle los pies en señal de sumisión.

sábado, 18 de julio de 2026

Esclavas y sumisas







 

Cita con la Mistress segunda parte

 

La semana fue como la Mistress había ordenado

 

Estuve toda la semana entrenando mi culo con el plug, a mediados de la semana el agujero de mi ano ya podía albergar el más grande, otra cosa que acabe acostumbrándome fue el cinturón de castidad, lo digo así porque durante el día la cosa iba bien, lo único engorroso era mear, pues no podía hacerlo de pie, tenia que ir al lavabo sentarme y luego orinar, pero cuando me iba a la cama allí empezaba la pesadilla, pues mis pelotas inconscientemente se hinchaban y mi polla intentaba ponerse dura, haciendo que a media noche me despertara con un gran dolor de huevos, a finales de semana em fui acostumbrando o posiblemente fuese el cansancio haciendo que finalmente pudiera dormir. En cuestión del collar, me paso una cosa curiosa.

 

En el despacho tenemos a una chica que es muy tímida y nunca hemos intercambiado palabras, pero el martes se me quedo mirando fijamente y siguió su camino, el viernes a la hora antes de irnos se acerco a mi mesa y dijo:

 

“¿Sabes que significa este collar que llevas?”

 

La mire fijamente, en un principio no sabia que decir, la Mistress me había dicho que era un distintivo dentro del mundo BDSM y que había gente que sabia claramente su significado, esto me tranquilizaba y también me aterraba, la chica que menos había hablado la cual era una extraña para mí, resultaba que sabía sobre este mundo, nunca lo hubiera imaginado. A lo que le conteste con un tímido “Si…..” sonando a incredulidad.

 

“Si, lo sabes, es que precedes a alguien ¿verdad?”

 

“…….creo que si…..”

 

Riendo maliciosamente, me dijo….

 

“Prefecto, así no hace falta presentaciones, te quiero a las 22:00 en el bar de la calle nueva el Ípsilon, no tardes”

 

Con eso se fue y me quede pensando que debía hacer, pero la curiosidad llamaba a mi puerta, pidiendo que fuese a ese bar al que tantas veces había pasado por delante pero tenia una ambiente un poco raro, era un bar el cual todos los de la ciudad sabíamos que existía pero pocos habían entrado, ya que las puertas siempre estaban cerradas y para entrar debías tocar un timbre de un portero automático con una cámara integrada.

 

Después de acabar el trabajo me fui a mi casa y me senté en el sofá con la televisión apagada pensando en lo que acaba de pasar y los diferentes escenarios posible que podría pasarme esta noche, algunos eran terroríficos otros eran excitantes, cuando me excitaba mi polla se ponía tensa haciendo que me dolieran los huevos y que gritara para sacarla, también me entraban ganas de masturbarme, pero como no tenia la llave lo único que podía hacer era justo por el agujero de delante tocarme un poco, eso hacia que saliera una especie de líquido pegajoso de allí.

 

Me arme de valor y dije que iría a la cita, y además de llevar las bragas y sostén, iría con el plug anal puesto, ya que lo hacia que valiese la pena.

 

Ese bar no esta muy lejos de donde vivo, es la ventaja de vivir en una pequeña ciudad donde en 20 minutos andando vas de punta a punta, también es verdad que al ser pequeña casi todos nos conocemos de vista de habernos cruzado alguna vez o de comprar en su negocio o es su trabajo.

 

Camine por las calles semioscuras hacia ese bar, mire fijamente la puerta antes de llamar al timbre, tarde unos minutos en hacerlo, pero al final llame, al otro lado se puso una voz masculina y lo primero que dijo es “Contraseña”

 

“No, no..no la sé, he quedado con alguien aquí…..”

 

No oí nada pero si ver como la cámara se movía y enfocaba en mi cuello, acto seguido se abrió la puerta, lo primero que encontré es un pequeño recibidor negro con unas cortinas rojas y dos sillas de cuero rojas en cada lado, la música sonaba suavemente, y se oía voces hablando y algún que otro sonido peculiar, separé las cortinas tímidamente y lo vi todo….

 

El local era un club de BDSM, al fondo en una pared ponía “Club Rosas” en neón, la gente iba vestida o de cuero o de látex, había mujeres con corsés, en un lado un hombre desnudo con solo una capucha estaba atado en una cruz de madera, en el techo una chica con un traje de látex estaba dentro de una jaula colgada, mientras andaba me encontré con un hombre que le estaba lamiendo las suelas de los zapatos a una mujer, en el otro lado una mujer daba latigazos a un hombre en la espalda, en una mesa redonda donde había varias mujeres todas enfundadas en látex, a sus pies como si fuesen perros habían hombres vestidos solo con pantalones y capuchas con collares de las cuales unas cadenas acaban en las manos de las mujeres que estaban sentadas cómodamente mientras ellos a su lado en los pies, siguiendo caminando un hombre le había puesto unas pinzas en los pezones a una chica y la estaba paseando por el local tirando de sus tetas, todo era muy bizarro……!Pero me encantaba!.

 

Me acerque a la barra para descubrir que la voz que me había abierto masculina no era más que un hombre totalmente travestido que podría haber pasado tranquilamente por una chica, con voz grabe me dijo

 

“¿Qué te puedo servir guapetón?”

 

“He quedado con alguien”

 

“Si no fuese por ese collar te diría que te has equivocado de sitio….¿Eres nuevo en esto?

 

“Si…., si…” mientras miraba a mi alrededor

 

“Tranquilo aquí muchos de ellos han estado en tu lugar anteriormente, venga guapo la primera te invito yo, ¿Qué quieres tomar?”

 

“Una cerveza, gracias”

 

“Aquí tienes, mira, siéntate en aquella mesa de allí, la cual pasaras desapercibido y podrás ver todo lo que pasa en el local, un consejo, no te involucres muchos pues hay algunas Amas o esclavos que quieren pasar desapercibidos y podrían ponerse nerviosos y eso no lo quiero”

 

Me senté en ese lugar, lo primero que me vino a la mente fue en la escena del señor de los añillos cuando los hobbits, estaban en la cabaña del pony pisador y Aragón los estaba mirando en las sombras.

 

Estuve un rato mirando la verdad es que me hubiera encantado involucrarme pero después de las palabras del travesti, no quería salir de allí con los pies por delante,  mientras miraba todo, vi llegar a una chica que fue directa a la barra, la cual hablo con el travesti, me miraron los dos y el chico me señalo.

 

Al principio no la reconocí, para empezar llevaba una peluca de color lila, luego vestía un corsé negro y rojo, con una falda de látex con mucho vuelo, y en los pies uno botines de tacón alto, no se parecía en nada en la chica que trabajaba conmigo en el despacho, aquí tenia un aire mas dominante y segura, en el trabajo se la veía que quería pasar desapercibida, tímida y de pocas palabras.

 

Llego a la mesa, me miro y con la misma risa picarona de antes me dijo

 

“Vaya, vaya, vaya, así que tenemos un esclavo en el trabajo…. Mira por donde eres tú, la verdad es que nunca me lo hubiera pensado….!A MIS PIES ESCLAVO SALUDA A UNA AMA COMO ES DEBIDO!”

Me puse de rodillas y le besé los zapatos para luego sentarme.

 

“¿Desde cuándo lo eres?”

 

“Aun no soy nada, contacte con una Mistress de la gran ciudad, he pasado una semana haciendo pruebas para ella, y el sábado pasado estuve con ella lo que llamo una pre-sesion…”

 

Le explique lo que me había hecho, lo que llevaba puesto, incluso le enseñe el sostén, un poco las bragas, ella toco mi cinturón de castidad cosa que mis ojos se giraron de sentir una mano femenina en mis partes, creo que ella lo sitio también, también el comente que llevaba un plug anal, cosa que ella asintió con afirmación, me pregunto que Ama era por si la conocía, le di su nombre a lo que me contesto que era un Mistress muy conocida en el mundo que había hecho bien en contactar con ella pues seria la mejor experiencia que podía vivir, había oído hablar cosas muy buenas de ella y de su funcionamiento, también hablamos de mi futuro si quería seguir en el mundo BDSM, cosa que le dije que solo quería cumplir una fantasía y que no sabía bien que rumbo seguiría en mi vida, le dije que mañana era la sesión, dependiendo de cómo fuese vería si seguía en ese mundo o lo dejaba.

 

Luego hablamos de ella, resulta que desde los 18 años, vio que tenía una necesidad de dominar a los hombres en la cama, había tenido varios novios, pero cuando la cosa se ponía seria, y veían látigos, o cosas del mundo BDSM muchos huían rápidamente y nunca mas sabia de ellos, había empezado a frecuentar ese bar, pero casi todos los esclavos o era puramente para pasar el rato o ya estaban cogidos por alguna Ama, a ella le gustaría encontrar un esclavo el cual empezar una relación, y vivir como pareja BDSM, pero que era muy difícil.

 

La verdad es que me sentía cómodo hablando con ella con esa libertad y era como un amigo al cual estas compartiendo cosas en un bar con unas cervezas, explicando cosas de sexo o de mujeres sin que haya tabús entre los dos o peligro de pensar en cómo te estará juzgando.

 

No se como paso, pero le dije

 

“Aprovechado que estamos en el lugar, ¿Quieres dominarme?.....¿Que sea tu esclavo?”

 

Ella rio a carcajada limpia, había dicho algo que creo que la había cagado….

 

“No….cachorro mío….” Dijo acariciando mi cara, cosa que hizo que mis ojos se cerraran de cariño, “No puedo amor…. Tu perteneces a una Mistress, te ha marcado con el collar, hasta que no te ceda o ya no le pertenezcas, incluso más… puede ser que me ceda, pero en este mundo hay muchos protocolos y no quiero saltármelos”

 

Me explico que si tenia un collar sin la autorización de quien me había puesto el collar yo no podía hacer nada o incluso una Mistress no podía tocarme, también no podías ir por libre, había que concluir requisitos, me explico el significado de Vainilla y otros términos, la conversación fue interesante tanto que no me di cuenta que nos habíamos quedado solos en el local, el chico travestido, vino a decirnos que debía cerrar, pues mañana tenía que abrir temprano la frutería…..ostras!!! era Pedro el frutero de la tienda de debajo de mi casa, él me había reconocido pero yo a el o ella no, vio que lo había reconocido y nos cruzamos sonrisas de complejidad, salimos a la calle y me despedí de la compañera, la noche había estado muy bien, me fui contento a la cama y ansioso de que ya fuese mañana para la sesión con la Mistress

sábado, 11 de julio de 2026

solo Sissy

 







Cita con la Mistress

 

Hace un tiempo, que tenía ganas de contratar los servicios de una Mistress profesional, pues el mundo del Femdom lo estaba descubriendo por la red, después de visitar muchos lugares, bloguer y todo lo que caía en mis manos desde la red.

 

Me empezó a fascinar la ropa de látex, los corsés, los zapatos de tacón alto, cada vez mas quiera conocer a una mujer vestida así, tocarla, olerla y sentir como me dominaba, sentirme indefenso en sus manos, notar que ella tenía el control, así que me puse en marcha a través de páginas web oficiales de Mistress, encontré a muchas entre ellas algunas que tenían canal de YouTube, telegrama, incluso en la X, pero ninguna estaba en mi zona y las que encontraba en mi zona no eran mas que prostitutas las cuales también les podías pedir servicios de Mistress.

 

Pensé que podía probar uno de esos servicios, pero fue un absoluto fracaso, os voy a explica cómo fue…

 

A trabes de un conocido portal de internet donde se venden y compran cosas también hay personas que ofrecen servicios, uno de ellos era un anuncio, que ponía Mistress en tu localidad, te humillamos o dominamos a tu gusto, ya que esta en mi misma ciudad una pequeña ciudad fronteriza de 50.000 personas pensé, así no tengo que ir muy lejos, solo quiero probar y saber la experiencia, así porque no…

 

Llame y me atendió una chica que por cierto fue muy agradable y atenta, pedí una cita para una sesión de BDMS, lo cual me dijo que ningún problema y después de quedar con el precio que por cierto era barato, acepte y quedamos un día.

 

Cuando llegue era una casa en los alrededores de la ciudad, una verja de hierro con un portero automático el cual me pregunto mi nombre, al decirlo me abrió la puerta remotamente, una vez pasado el pequeño jardín, entre en la casa, donde mujeres ligueras de ropa estaban paseando por allí, una de mas mujeres que mas edad tenia, se me acerco y me acompaño hasta un pequeño atril donde había un ordenador.

 

Después de dar mi nombre, dijo que había leído que quería una chica que fuera una dominatrix, cosa que asentí, me dejo esperando en una silla en la entrada, me daba la sensación que estaba en una sala de espera de un medico esperando que me atendieran, mientras tanto veía pasar hombres y las mujeres ligeras de ropa, la verdad es que no me excitaba nada, era como un supermercado el cual el genero estaba desordenado y mal puesto.

 

Al rato bajo una mujer, vistiendo un salto de cama barato de color rojo, con unas medias negras, y unos zapatos de tacón algo bajos, me miro y dijo que si era su cita, después de pagar en la mujer que me atendió, subimos a una habitación, la típica habitación de prostíbulo, una cama, espejos en la habitación, un lavaba y en un rincón un pequeño jacuzzi.

 

La chica no era del país, empezó a decirme cosas, que no se las cree nadie, para luego bajarme el pantalón coger mi polla y decir cosas como que malo era, que necesito un castigo, mientras jugaba con mi polla y pene, era como muy frio y que enseguida quería follar, y pasar a otro cliente, la verdad es que no estaba nada excitado y tampoco a gusto, a la media hora le dije que no era mi rollo y que me perdonara que me iba, salí deprisa del lugar y bastante frustrado de la experiencia.

 

A las semanas volví a mirar de golpe encontré a una Mistress en un canal de YouTube la cual estaba explicando en una entrevista como van sus sesiones, como funciona el tema y todo el mundillo del BDSM.

 

Así que decidí ponerme en contacto con ella.

 

Los primeros intentos fueron un fracaso, pues no atendía a mis mensajes, ni tampoco a mis llamadas, luego vi que no es como un contacto normal, si no que se le debe de buen principio buenas palabras y bastante ética.

 

Así que decidí enviarle un mensaje presentándome, y pidiendo formalmente poder hablar con ella, pidiendo una cita.

 

A los dos días recibí contestación de ese mensaje, era curioso lo leí con mucha ilusión, estaba excitado, era una sensación diferente con ganas pero no se era…. No se….. pero me causaba excitación, y al mismo tiempo miedo de saber que podía pasar creo que ese sistema de que casi suplico por poder verla y hacer algo, luego supe que se le llamaba sesión con Mistress

 

Quedamos en un céntrico bar de la gran ciudad, yo debía desplazarme mas 150 km para poder ir, pero para conseguir cumplir esa fantasía lo anhelaba con todo mi corazón, me dejo claro que solo era una toma de contacto y nada más, que dependiendo de la entrevista ella aceptaría o no seguir adelante, quedamos día y hora que nos fuese bien a los dos.

 

Llego el día, era como si tuviera una cita con una mujer para poder empezar como novios, así que mire de vestirme lo mejor que pude, una camisa, unos pantalones mire que fuesen lo mejores que tenía, unos zapatos nada de deportivas si unos zapatos también los mejores que disponía, luego una buena ducha, colonia y un buen afeitado todo por conocer a esa mujer.

 

Cogí el tren pues aparcar en la gran ciudad es un caos, así que pensé coge el tren de alta velocidad que en una hora estas en el centro y luego coge un taxi o Uber hasta el bar que te ha dicho.

 

Llegue al bar en cuestión era una cafeteria de esas de moda, todo muy chic y moderno, me había dado instrucciones donde me debía sentar, como debía estar y actuar.

 

Me dijo que debía sentarme al fondo justo al lado de los lavabos, con el teléfono hacia abajo y las dos manos encima de la mesa con las palmas hacia arriba y debía esperar allí, sin tomar nada de alcohol, solo refrescos o café,  la verdad es que si deje el móvil en la mesa con la pantalla hacia abajo, pero las manos no lo hice, solo lo hacía cuando entraba alguna mujer.

 

Estuve bastante rato esperando, incluso creí que me habían tomado el pelo y que no se presentaría nadie, pero al final entro una mujer de media edad, con unos zapatos de tacón de aguja, una falda de tubo, una blusa y un pelo largo y rizado, perfectamente maquillada, parecía de la realeza por la manera de andar y posar, al llegar a la barra miro a la camarera y con un solo gesto ya supo lo que debía ponerle para tomar.

 

Se quedo delante de mí, me acorde de las manos, así que rápidamente las puse encima de la mesa con las palmas hacia arriba, ella las miro hizo una mueca de desagrado y se presentó, si, era la Mistress, y la verdad era mejor de lo que esperaba.

 

Al momento apareció la camarera con una taza de te y la puso en la mesa, haciendo una reverencia, creo que ese local era o suyo o era un sitio donde todos sabían quien era esa mujer y a lo que hacía.

 

Estuvimos hablando, de que es lo que yo quería, el porqué, que estaba dispuesto a tolerar y que no, cual era mi limite, etc. fue una charla magnifica era como si hablar con una amiga de mis fantasías, no había ni burlar, ni desprecio, ni rechazo, solo profesionalidad y seriedad.

 

Estuvimos hablando mas de dos horas, bueno mas bien yo y ella escuchaba y en una pequeña libreta apuntaba cosas, entre tantas cosa que hablamos tanto de mi vida, como de mis fantasías me dijo que eligiera las que más quería y le dije que siempre había fantaseado en que me transformara en una mujer o criada y que me dominara fuerte mente, sentirme dominado y humillado mientras uso ropa de mujer, también le hable del látex, el cuero, las atadura y cosas.

 

Cuando ella creyó que ya tenia suficiente, se levanto dijo que pagara la cuenta y que me podía ir a casa que ya decidiría que aceptaba ser su esclavo o que nunca más sabría nada de ella, y adelanto un poco su pie enfundado en ese zapato de tacón, no se como fue pero algo me impulso que lo que debía hacer era arrodillarme y besas su punta del zapato, ella sonrió y se fue dejándome de rodillas en el bar.

 

Cuando hubo salido aún seguía de rodillas, la camarera se acerco con la cuenta y yo seguí allí de rodillas, me dijo lo que costaba la cuenta y fue como si estuviera hipnotizado y volviera a la realidad, le pedí disculpas, page…la camarera me conto que solía causar ese impacto a los hombres que hablan con esa mujer, eso me tranquilizo pues no sabía que había sucedió porque había actuado de esa manera.

 

El regreso a mi ciudad en el tren no me podía quitar la imagen de esa mujer de mi cabeza, llegué casa y no pude más, tuve que masturbarme pensando ella. Pasaron los días, y no recibía nada en mi teléfono, paso de mirarlo cada cuatro horas a llegar a tener que mirarlo cada cuatro minutos, estaba obsesionado con ver que tenia cobertura, con sentir que me enviara algo… incluso les pedía a mis compañeros de trabajo que me enviaran mensajes o me llamaran para ver si mi teléfono funcionaba bien, incluso pensé que si le había dado bien mi número, ¿Qué hago? ¿Le envió un mensaje? ¿la llamo? ¿Y si lo hago y me bloquea? ¿O si quiere ponerme a prueba?, la duda me estaba matando.

 

Pasaron dos semanas y yo estaba lleno de nervios, cuando en pleno trabajo recibí un mensaje.

 

Era un mensaje muy directo donde ponía que si aceptaba estar a prueba durante una semana y si pasaba la prueba estudiaría que fuese su esclavo en una sesión inicial, la verdad es que nunca me hubiera pensado que fuese tan difícil poder hacer una sesión con una Dominatrix, o posiblemente ya fuera la sesión como tal y esto formara parte del juego, el cual me estaba poniendo cachondo, así que le conteste que sí.

 

Recibí otro mensaje diciendo que en breve recibirá ordenes las cuales si en un momento dado no las cumplía o me negaba al momento ese número de teléfono quería bloqueado y no podría contactar nunca mas con ella, y volvió a preguntarme si lo aceptaba o prevería pensarlo, ya que me daba la oportunidad de pensarlo y volver a contactar con ella otro día.

 

No tenia ganas la verdad de volver a entrar en el juego de intentar hablar con ella, luego quedar en un bar el cual estaba mas de 150 kilómetros de donde vivía, así que sin pensármelo mucho le dije que aceptaba, el teléfono se quedo en silencio y vi como ponía que se había desconectado, pensé cuando volvería a recibir mensajes de ella y si era verdad que estaría a prueba durante esos 7 días que era la semana.

 

1º día: todo empezó como siempre…. Y alrededor de las 12 del mediodía cuando estaba en el trabajo con unos clientes recibí el primer mensaje, “Esclavo!, quiero que vayas al lavabo y te masturbes, luego envíame una foto con los restos del semen en tu mano y otra lamiendo tu mano, tienes 5 minutos para enviármela”

 

Estaba con un cliente y tuve que decidir que hacer, así que me disculpe y corrí hacia el cuarto de baño no debía perder la oportunidad de cumplir mi fantasía, entre en el baño, me baje los pantalones me masturbe, hice la foto con el semen en mi mano, luego me subí los pantalones e hice otra foto delante del espejo lamiendo mi mano y se la envié, a lo que enseguida recibí un multi icono con el pulgar hacia arriba.

 

Por la noche en casa pensé en todo como había sido, y me había encantado, no tenia nada que ver como lo que había experimentado con la casa de citas en mi ciudad, esto era más excitante y divertido.

 

2º día: Recibió el siguiente mensaje, “Tienes todo el día hasta las 21:00 para cómprate 7 sujetadores con sus bragas a juego a esta hora debo tener las fotos en mi teléfono”

 

Fui a trabajar y al medio día en vez de ir a mi casa, lo que hice fue ir a un Carrefour a comprar toda esta ropa, no mire puse a mirar mucho, cogí lo primero que encontré y mire que coger bragas a juego, solo mire que la textura fuera similar al satén y que fuesen de colores variados, mas adelante me di cuenta de no haber buscando mejor, pero esto será más adelante.

 

Al llegar a casa lo puse todo encima de la cama y le hice la foto que se la envié, a lo que recibí otro multi icono con el pulgar hacia arriba.

 

3º día: durante todo el día no recibí ningún mensaje esto me desespero bastante no paraba de mirar el teléfono, la verdad es que se había convertido en una obsesión, necesitaba el mensaje, lo quería, era como un drogadicto esperando encontrar su camello para la dosis.

 

Por la noche, a las 22:00 recibí el mensaje “Tienes 5 minutos para enviarme un video quemando toda la ropa interior masculina incluyendo lo que llevas puesto ahora, también otro video enseñándome todos los cajones donde deberías estar esa ropa vacíos”

 

Salte de un salto del sofá fui corriendo al cajón donde tengo los calzoncillos, los puse en un cubo, me saque los que llevaba puestos y le prendí fuego, mientras hacia el video empecé a pensar, y así mañana que me voy a poner, lo estoy quemando todo.

 

Le envié el video junto a otro donde enseñaba el cajón vacío, a lo que volví a recibí el multi icono con el pulgar hacia arriba.

 

4º día: me desperté y ya tenia un mensaje, el cual ponía “Ya que no tienes ropa interior masculina a partir de ahora vas a ir en bragas te iré pidiendo fotos para ver que las llevas en todo momento”

 

Me puse las primeras que encontré unas negras de satén con un precioso lacito en medio, me sentía excitado, mucho, durante el día fui recibiendo mensajes que cierto tiempo que solo decían “Foto, tiempo 5 minutos” así que al menos fue unas 6 veces al baño, para hacer la foto de rigor y seguir trabajando, la peor fue a las 19:00 cuando ya estaba de camino al trabajo en el coche, pues tuve que parar el coche en una calle, y hacerme la foto.

 

A la noche recibí el famoso multi icono

 

5º día, me desperté y volvía a tener el mensaje que debía empezar a ponerme los satenes, y que funcionaríamos lo mismo que ayer, nunca antes me había puesto un sostén, es complicado, necesite un tiempo para ponérmelo bien, una vez que estuvo puesto, me di cuenta que se transparentaba en la camisa, así que busque el sostén mas oscuro posible y allí me di cuenta el error de no mirar bien qué tipo de sostenes compraba, ya que algunos tenían relleno, otros demasiados bordados y oscuros habían pocos, eran colores de fantasía rosas, azul pastel, rojos, madre mía que pesadilla.

 

En el trabajo a parte de mis visitas al lavabo las cuales era sospechosas, también entraba la sicosis de que todos me miraban, finalmente llego la noche, es curioso pero esa mezcla de vergüenza y humillación hacia que me excitara como nunca me había excitado nunca.

 

6º Dia, era sábado, los sábados no trabajo, pero me levanté, me puse las bragas y el sostén ahora me los había puesto a juego rosas, a media mañana recibí el mensaje “Compra plátanos y envíame un mensaje cuando los tengas”, que raro, ¿Plátanos? Bien, pues salí de casa me acerque a la frutería mas cercana y compre los mas bonito y grandes que había….hasta el momento no sabia el error que había cometido en el tamaño de los plátanos.

 

Llegue a casa y le envié el mensaje “Los tengo Mistress” me dijo que prepara el móvil en un sitio donde pudiera verme de cuerpo entero pues durante la mañana me haría buen video llamada.

 

Que nervios una video llamada, con la Mistress, era como si tuviera una cita en mi casa, así que ordene mi apartamento, busque un sito para dejar el teléfono bien sujeto y parecía que lo sabía cuándo todo estuvo a punto mi teléfono sonó a través del sistema de llamadas de Wasap, descolgó y allí estaba esa mujer sentada en una silla de madera pintada dorada, y tapizada de color rojo, solo podía ver la parte superior de su cuerpo pero se veía que llevaba un vestido de látex negro, por dios que sexy.

 

“Hola esclavo, ¿Cómo has pasado la semana?”

“Bien señora”

“Perfecto, queda poco para ver si eres apto para poder venir a mi mazmorra hacer una sesión, ahora te quiero ver desnudo con tus bragas y sostén, mientras te vas a por un plátano”

 

Sali hacia la cocina y volví con uno, media más una mano y medio mías”

 

“Pélalo…bien…ahora te quiero de rodillas y quiero que lo chupes, lo beses, como si fuera una polla….si, con ganas, tienes ganas de una polla, eres una pequeña zorra, chupa más, y ahora quiero que entre entero hasta tu garganta, quiero oír como te atragantas”

 

Lo metí lo mas hondo que pude hasta que me vino arcadas, y casi vomito, ella se rio

 

“Bien, creo que no ha ido tan hondo como yo quería, bien falta entrenamiento así que con cada comida quiero que entrenes para que ese plátano entre más, adiós esclavo”

 

Volvió a poner su mano cerca del teléfono, no sé, pero mi mente dijo que lo debía besar, así que allí estaba yo, en unas bragas rosas y un sostén a juego besando el móvil.

 

El resto del día paso como ella me había dicho, en el almuerzo y la cena chupando un plátano y haciendo que entrara en mi garganta, el de la noche ya había entrado más que el  primero.

 

7º Dia, y último, recibí un mensaje a diciendo que a media mañana volvería hacer una video conferencia, y que además de lo mismo de ayer debía buscar unas pinzas de ropa, y esperar su llamada que seria alrededor de las 11:00 mañana de rodillas en medio del salón.

 

A las 11:00 en punto estaba todo preparado, me quedé en medio en el salón de rodillas a las 12:00 aun no me había llamado, me dolían las rodillas, pero no me movía, allí estaba, a las 12:05 sonó el teléfono, lo descolgó y seguí de rodillas.

 

“Hola esclavo, ¿Cómo llevas lo del plátano?”

“Ya entra más, señora”

“Bien, ahora quiero que cojas 5 pinzas de tender la ropa y te pongas una en la punta de la lengua, dos, una en cada pezón y dos en los huevos”

 

La de la lengua era molesta pero ningún problema, la de los pezones me hacia daño, y las de los huevos no queráis saber cómo era de doloroso.

 

“Ahora chupa el plátano y éntralo lo mas hondo que puedas, dependiendo de lo que entre ya quedaremos para el sábado que viene en el mismo bar donde quedamos la primera vez”

 

Así que cogí el puto plátano y lo introduje lo mas a fondo que no había entrado jamás, hice tres arcadas, y cuando lo saque estaba lleno de una saliva espesa blanca, la cual bajaba por mi boca y llenaba el plátano, también notaba que tenia lagrimas en los ojos, la mire y ella estaba aplaudiendo.

 

“Muy bien esclavo, has pasado la prueba, la verdad es que eres el primero que lo hace tan bien, sabes que, serias un gran chupa pollas, pero te tenemos que cambiar el nombre los hombres no chupan las pollas ¿verdad?, así que te llamare…….!Susi! mira que bien el sissy Susi!”

 

No paraba de reír, eso a mi me excitaba aun mas y mas

 

“Bien, como recompensa, te dejo que te masturbes con las pinzas puestas, y el plátano en la boca, no lo rompas solo chupar, niña mala…mmmm venga empieza tócate esa pequeña cosita…..”

 

Me saqué la polla de las bragas y comencé a menearla.

 

“Pero que pequeña es!, no sirve para contentar a una mujer, ¿Quieres decir que podrá salir algo de eso tan pequeño? Espera que amplio la pantalla pues no la veo…”

 

Así fue humillándome hasta que solté un grito orgásmico, salpicando todo el suelo, nunca había tenido un orgasmo tan grande.

 

“Ooo, pero si lo has manchado todo, Susi eres una guarra, saca tu lengua y lame tu destrozo”

 

Allí me ves de cuatro patas lamiendo mi propio suelo ante una desconocida que tenia al otro lado del teléfono, cuando hube terminado, me dijo que quedábamos en el bar el próximo sábado y me pasaría un numero de cuenta bancara donde quería el primer pago de 300€ con anticipo de la sesión, cosa que no dude en hacer el mismo domingo.

 

La semana pasado normalmente, yo con mi interior de bragas y sostén, pero ahora parecía que no me importaba, era como si fuese parte de mi ropa masculina, solo en mi cabeza estaba mirando el calendario contando los días que faltaban para le sábado, las horas, los minutos, los segundos.

 

Finalmente llego el sábado.

 

Me asee bien, me puse las bragas de satén más bonitas que encontré juntamente con el sostén que cree que mas a juego quedaba, y volví a coger el tren, estaba eufórico pues por fin tendría la sesión de BDSM que tanto había fantaseado. En el viaje pensé en lo increíble que había ido la semana, la verdad es que mereció la pena poder contactar con una Mistress profesional.

 

Llegue el bar y me senté en el mismo sitio que la otra vez, ahora podía ponerle cara a esa persona la cual la primera vez que entre en ese bar no sabia quien o como seria, no tardo mucho hasta verla entrar, esta vez vestía diferente.

 

El pelo totalmente suelto y rizado con una larga cabellera, sus ojos pintados con sobra oscura, llevaba un corsé encima de una blusa blanca y una falda de látex larga con unos zapatos con un largo tacón y las suelas rojas, mientras venia hacia al mesa el ruido de la falda de látex sonaba dentro del bar, las personas que estaban tomando algo no paraban de mirarla, era como si el tiempo fuese a cámara lenta, finalmente llego a la mesa.

 

“Hola Esclava Susi, arrodíllate y besa mis pies”

 

Me puse de inmediatamente de rodillas para besarle los pies, cuando los tuve besados, me incorpore a la mesa, ella dijo que si estaba preparado para ser su esclavo, a lo que asentí eufóricamente, acto seguido dijo que hoy no sería la sesión como tal, si no la pre-sesion y me dijo el precio de esa pre-sesion y el precio de la sesión. A lo que yo acepte, enseguida me dio un numero de cuenta donde tenia que hacer el ingreso de la pre-sesion, la verdad es que barato no era todo si contamos que ya había dado dinero antes.

 

De pues de una charla de pactar los límites, y de repasar todo lo que me excita, de lo que no tolero y de cómo sería mi fantasía, me hizo ponerme de rodillas, saco de su bolso un collar con una cadena pegada, luego unas muñequeras con dos ganchos incorporados, me hizo ponerme de rodillas delante de la gente que estaba en el bar. Me puso el collar y engancho la cadena, luego me hizo poner las manos detrás de la espalda y me esposo con las muñequeras las manos detrás de la espalda.

 

Esas muñequeras eran de cuero con una especie de tela interior como si fuera de peluche, una vez que me tubo atado, con el collar puesto y la cadena en sus manos me hizo acompañarla hasta su estudio mazmorra para el siguiente paso, atravesé todo el bar con las manos detrás de la espalda y tirado por la cadena que ella iba delante de mí.

 

Era una mezcla de excitación y humillación, salimos a la calle donde era el centro de las miradas, pero ella era como si nadie estuviera mirando, me paseaba con una especie de orgullo y dominación, no sé cuánto tiempo andamos pero fue una buen rato, al final llegamos a un edificio modernista de la ciudad donde en la entrada había un señor vestido de conserje, el típico de las películas, una entrada con un enorme techo,  la casa tenia un patio interior con adoquines, lo atravesamos para luego entrar en una entrada con una gran escalera y una ascensor antiguo.

 

Me dio instrucciones que yo no podía coger el ascensor debía ir por las escaleras y debía llegar antes que ella al tercer piso, si no tendría un castigo. Subí rápidamente las escaleras con las manos atadas detrás mío, con la cadena colgando que se movía de lado a lado y mirando a ella como subía por el ascensor mientras ella no me apartaba la mirada, era como si estuviera hechizado no podía separar la mirada de sus ojos, me gustaba verla, finalmente llegué arriba antes que ella, abrió el ascensor, cogió la cadena y entramos a su estudio.

 

Lo primero que me impacto, fue encontrar un hombre vestido totalmente como una criada con un uniforme de color negro satén, unas medias blancas, una peluca, unas enaguas y una mascara de cuero negra, la Mistress me lo presento como un esclavo personal quien la entiende en todo lo que necesita.

 

Luego me llevo a una sala que había un trono en la pared de frente, unos látigos en las paredes colgados y algunos artículos los cuales no había visto nunca, en un lado había una mesa, ella se sentó en el trono y me quito el collar, su esclavo se puso a su lado y le entrego un papel.

 

“Esto esclavo es un contrato donde pone que aceptas ser mi esclavo durante la sesión la cual consta de la Pre-sesion donde estamos ahora, y la sesión final que es dentro de una semana, si lo firmas cerraremos el contrato, el cual empezare a ser tu Mistress durante ese tiempo”

 

Firme el contrato, y ella también lo firmo.

 

Acto seguido su voz se convirtió en mas autoritaria, lo primero que me ordeno con fusta en mano es que me desnudara, allí me quede desnudo con las bragas y el sostén, lo segundo que fue es me tenia que poner de rodillas delante de ella, una vez puesto su criada por así decirlo le acerco un aro, el cual llevaba otro pequeño aro delante, me lo puso en el cuello y lo cerro con una llave en mi cuello, quedando mi cuello rodeado de ese aro ajustado, en el pequeño aro me dijo que ponía que era de su propiedad, se ve que en mundo BDSM estos aros son comunes y lo suelen llevar los esclavos, dándome a entender que cualquier persona de este mundo sabría mi condición, lo tenia que llevar todo el tiempo, no me lo podía quitar pues ella tenía la única llave que lo abría.

 

Luego me hizo quitarme las bragas y poner las manos detrás, la cuales las volvió a asegurar con las esposas, empezó a masajear mi polla, luego mis pelotas y cuando estuve a punto de explotar paro, seguidamente su criada el dio hielo que fue a parar a mis pelotas, ¡Dios que sensación!, la erección bajo de inmediato.

 

Luego se acerco con una cosa de plástico….lo reconocí era un cinturón de castidad, los había visto por la red…..!sí podría ver que se siente! Estaba emocionado, rodeo mis pelotas, miro la medida exacta y lo instalo, luego unas correas que rodearon mi cuerpo quedo asegurando aún más, haciendo que fuera imposible de quitarse accidentalmente o incluso tirando de él, ella también miro si quedo asegurado bien y me hizo andar por la habitación un rato.

 

Cuando hubo terminado su inspección, el criada saco un estuche donde habían como unos pequeños consolador en forma de cono, me dijo que eran plug para entrenar mi culo, durante los primeros días, debía ponerme el pequeño e ir aguantando horas cada vez mas tiempo hasta que pudiera tolerar el mas grande, me explico como lubricarlo, introducirlo, sacarlo limpiarlo, esperar un rato y volver a introducir, así cada día, era una clase práctica, pues ella me lo introducía, lo sacaba, su criada lo limpiaba y así lo hizo unas cuatro veces, haciendo que cada vez yo gimiera.

 

Cuando hubo terminado, me lo dejo puesto, me dijo que me vistiera y que ya podía irme a casa, me vestí y deje ese estudio, el camino hacia el tren era raro, pues en el culo sentía la cosa extraña que molestaba y al mismo tiempo me gustaba.