Este blog está destinado a todas las Sissys de habla español para que puedan expresarse y contactar con tod@s
sábado, 13 de junio de 2026
No lo volveré hacer Parte 10
Todo transcurrió como siempre, pero ahora no llevaba la
ropa masculina, si no el traje de sirvienta que ayer me había llevado casa, el
cual ya me sentía cómodo llevándolo, luego fui a casa de la Mistress, por el
camino igual que ayer…. La gente del autobús no paraba de mirar y de hablar con
ellos sobre mi atuendo, pero a mi no me importaba nada.
Cuando llegue a casa de la Mistress me dijo que hoy
haríamos una fiesta y la cual seria muy importante para mí, dijo que prepara la
mansión y que por la tarde haríamos la fiesta en la sala que daba al jardín.
Me pase toda la mañana limpiando la casa y preparando
todo que estuviera correcto, luego nos fuimos, a comer, la Mistress decidió que
no debía ir como una criada, si no mas bien como una chica normal, así que tenía
preparado en mi habitación un nuevo atuendo, una falda larga plisada, unas
medias con liguero de color negro, unos zapatos de charol negros, una blusa
roja, con una pequeña rebeca rosa, y como ropa interior unas bragas de satén
con un sujetador a juego también de satén blanco, me vestí, me maquille y nos
fuimos a comer al restaurante donde habíamos ido anteriormente, como el otro día,
la Mistress es muy popular dentro de los hombres y no pagamos la comida pues
nos invitaron.
Luego después de la comida, fuimos a dar una vuelta por
el centro para ver tiendas y a pasar un rato como dos amigas que se van de
compras, la Mistress compro varias cosas que decía que necesitaba de una tienda
fetichista, (si queréis os puedo hacer un capitulo de lo que compro y como era
la tienda que también estaba regentada por una Mistress muy conocida) y
finalmente nos dirigimos a la mansión.
Cuando llegamos la Mistress dijo que me esperara a un
nuevo atuendo, al rato apareció un uniforme aún más femenino que los anteriores
y mas Sissy maid de los que había llevado, era muy exagerado, los zapatos con
un tacón exageradamente alto, luego mas medias blancas con lazos pequeños
rosas, el vestido era corto y las enaguas muy pomposas que hacían que el
vestido aun se viese mas pequeño, luego un corsé que cuando me lo puse me
costaba respirar y tenía que hacer movimientos pequeños pues enseguida me
ahogaba, los pechos de silicona era super grandes y pesados, cosa que el corsé
me ayudaba a dejarlos en su posición, luego la peluca era muy afro y pomposa,
una vez puesto el vestido se veía mi cinturón de castidad por debajo de la
falda y las tiras del liguero, también era muy rígido haciendo que mis brazos
le costara moverse, mas que un vestido era una caricatura de un Sissy Maid.
Los invitados fueron llegando, yo los iba recibiendo como
podía, mi trabajo era llevarlos de la puerta a la sala de estar grande al lado
del jardín, mis pasos eran torpes y mi movimientos también, entre que andar con
esos tacones era difícil se adjuntaba la respiración que debía controlar para
no ahogarme, y como las mangas era rigiditas eso restringía los movimientos de
mi cuerpo y manos.
La primera invitada llego me sorprendí pues llevaba de su
mano a un hombre con una corre resulta que el fiesta era de Amas con sus
esclavos, luego fueron pasando muchas más, ya no em sorprendía tanto, era como
un desfile de Mistress con sus trofeos que eran los esclavos, las Mistress
solían vestir de lo mas variado, desde ropa casual, otras con mucho cuero,
otras con vestidos de látex y otras con corsés y faldas largas, al igual con
los esclavos, unos normales con traje, otros de cuero, otros de látex y alguno
de sissy maid como yo pero no tan ridículamente exagerado, la Mistress había
preparado botellas de champan con copas
y yo unos canapés con un poco de variado de aceitunas, pepinillos, panecillos
todo tipo de cosas para picar.
Cada vez se oía mas ruido y mas murmullos de mujeres
hablando, los esclavos algunos están en una esquina, otros a los pies de su
dueña de rodillas, otros dando masajes a sus dueñas o simplemente con posturas
sumisas en la sala.
De pronto la última invitada fue mi esposa Elsa, con un
flamante vestido el cual no había visto nunca, uno de látex con una falda
estrecha, un corsé y unos zapatos de tacón negros brillantes, me saludo y la
acompañe en la sala.
Una vez que llegamos todas las mujeres brindaron mientras
mi esposa me cogía la mano como si me estuviera presentado a esa sociedad y hay
empezó todo, nos acercamos a un estrado donde la Mistress Roxy a la que había
servido durante toda la semana esta colocada como os lo diría….. era como el
maestro de ceremonias o el cura el cual va a casar a alguien. Nos acercamos mi
esposa me cogía de la mano y llegamos como el que llegan los novios al altar.
La Mistress nos miró, sonrió a mi esposa abrió un libro y
empezó diciendo
“COMPAÑERAS!!!, esclavos…. Estamos hoy reunidos aquí para
celebrar la unión de la Mistress Elsa con su Sissy Maid Josep Maria al cual a
partir de hoy se le referirá como Sissy Susi, el cual jurará botos de
esclavitud y servicio a su nueva dueña Elsa, aceptando en servirla en todo lo
que ella desee y mande. ¿Elsa aceptas a este sissy maid que sea tu esclavo y tu
Sissy Maid?
“Si, acepto”
“Sissy Susi, ¿ aceptas a tu nueva Dueña Elsa que sea tu Mistress
y dueña, a la que seguirás todas sus órdenes y esclavitud hasta el fin de los
días o que tu Mistress te libere de su servidumbre?
No sabia que decir la verdad es que no estaba preparado
para esto, mire alrededor, todas estaban con ganas de que dijera que sí, la
Mistress estaba señas como para que aceptara y mi esposa me miraba con la
sonrisa la cual me había enamorado años antes y hacia tiempo que no veía.
“Si, acepto”
Todas aplaudieron efusivamente, era como una reunión de
brujas… todas celebrando, mientras los esclavos allí quietos sin decir nada e
incluso sin moverse, la verdad era extraño.
“Bien! Los anillos por favor”
De la multitud salido una bandeja con un anillo muy
curioso del en forma de sello con un dibujo en el centro que había visto en los
escudos de la mansión, mas tarde me entere que en la insignia de BDSM, se lo
coloque en su dedo como si le estuviera poniendo a una novia.
“Ahora los anillos para el Sissy”
Uno de los esclavo se acerco con un cojín donde había una
especie de collar que era un aro grande del que cual se unía uno mas pequeño en
forma de anillo y separado había otro aro con un pequeño anillo suelto.
Una vez presentado esos anillos vinieron tres esclavos,
uno levanto mi peluca, el otro cogió ese aro grande y me lo puso en cuello
quedaba muy justo en mi cuello, luego oí como una especie de soldador que
estaba soldado ese aro para que nunca me lo pudiera quitar.
Luego sacaron el otro aro y lo enseñar a todas las
mujeres las cuales una por una como si fuese un ritual aceptaron ese anillo,
luego mi esposa a través de su móvil libero mi cinturón de castidad el cual un esclavo lo quito a poco a poco y
coloco ese aro en la base de mis pelotas y también lo soldó para que nunca mas
pudiera abrirse, mas tarde me entere que el anillo pequeño era para la punta de
mi polla, la cual una vez puesto se ataría a ese anillo de la base
convirtiéndose en un cinturón de castidad mas simple y no tan aparatoso pero
que haría que mi polla nunca pudiera ni crecer ni empalmarse quedándose
replegada por detrás y pudiéndose abrir cuando ella lo deseara.
Una vez acabada todo ese ritual todas brindaron se
felicitaron y empezó la fiesta donde todas se divertían con sus esclavos haciéndoles
de todo lo que había experimentado esa semana con diferentes esclavos, allí
estaba yo mirando todo eso, pero sin poder intervenir pues la fiesta era solo
para ellas, mi trabajo era solo servir como buen sissy maid, y sexualmente ya
tenían a sus esclavos.
Mientras servía las copas y los canapés, me di cuenta de
que una de las Mistress que estaba allí me sonaba de algo, ¿pero de qué?.....Madre!!......pero
si es…… resulta que era mi compañera de trabajo la cual todo esto había
empezado formaba parte de ese grupo de mujeres dominantes, todo había sido una
trampa para que me convirtiera en un sissy maid de mi esposa.
Y si…. Después todo volvió a mi nueva normalidad….. nunca
más volví a ponerme ropa masculina siempre vestido de mujer, tanto con un
uniforme de criada, como ropa casual de mujer, cuero o látex, eso si nunca más
me pude poner pantalones esa prenda quedo reservada a mi esposa, de noche y
fines de semana era el esclavo de mi ella y durante el día era la asistente de
la Mistress en la Mansión.
sábado, 6 de junio de 2026
No lo volveré hacer Parte 9
Me estaba acostumbrando a la rutina del día a día de mi
nueva vida, la verdad casi ya no me importaba que mi mujer me follara todas las
noches, era como mecánico, luego estaba en ponerme el sostén y las bragas
formaban parte de mi atuendo normal, en el bus ya casi pensaba que alguien me
miraba o sentía sus miradas me daba igual, también la jaula de castidad formaba
parte de mi atuendo, ya ni recordaba que era tener una erección, tampoco la echaba
en falta.
Llegue a casa de la Mistress y me dijo que hoy tendríamos
un esclavo el cual quería ser internado, mi trabajo consistía en estar atendo a
él y a lo que necesitara la Mistress, ella vestía una sencilla falda larga de
color negros unos zapatos de tacón y una blusa de satén blanca, dijo que hoy yo
tenia que ponerme el traje de criada, con todos sus complementos y que solo
necesitaría la máscara en momento puntuales.
Me explico que el cliente quería una sesión como si fuese
raptado durante dos días, y que todo tenia que ser como un teatro, lo primero
que debía hacer era………(seguiré explicando mas tarde durante la sesión)
Subí para cambiarme y ponerme el traje de criada, me lo
ponía como el que se pone un atuendo normal, pues había aprendido a ponerme las
medias, el liguero, las lenguas, luego el vestido atándomelo por detrás, los
zapatos, la mascara que sabia donde estaba los cerrojos, y cada vez era más
rápido en ponérmelo todo.
Una vez puesto todo baje al despacho de la Mistress, ella
miro el reloj y dijo que estaba a punto de empezar todo y que actuara como lo
habíamos ensayado, sonó el timbre…
Fui a abrir la puerta y le hice una reverencia, era el
dueño de los famosos grandes almacenes del centro, una persona que su foto
acostumbraba a salir en las revistas del corazón y de la prensa económica, dijo
que tenia una visita con la señora para hablar de negocios, entramos en el
despacho él se sentó y saco una especie de portafolios, yo debía quedarme
detrás de la puerta con un capucha de tela de esparto a la espera de una señal.
Oí la palabra “!Demonios!” y allí empezó el juego, abrí
la puerta sigilosamente y le puse el saco en la cabeza, el movió los brazos
arriba y abajo rápidamente, en ese momento la Mistress saco unas esposas del cajón
y le ato las manos a la espalda, luego subimos a la habitación de arriba donde
estaba decorada como si fuera una cárcel con barrotes un pequeño catre, un
pequeño lavabo y un váter, también tenia argollas en la pared para inmovilizar
al esclavo, igual que en la cama, dentro de la habitación habían dos cámaras
que estaban conectadas a un circuito cerrado donde la Mistress podía ver en
todo momento al esclavo en su despacho o en su móvil.
Lo atamos a la pared y lo desnude, luego la Mistress le
dio una ducha con una manguera que el agua estaba helada, tenias que haber
visto como saltaba y suplicaba que no lo hiciéramos, luego la Mistress me
encargo que fuese a buscar el uniforme de prisionero en el vestidor.
Al rato subí y allí estaba atado en forma de cruz, debía
ayudar a ponérselo, me fije que en el interior del uniforme era de esparto, eso
debía picar un montón, no me imaginaba la tortura que debía ser llevar eso en
contacto con la piel, cuando lo tubo puesto vi como se rascaba pero era parte
del juego y él lo quería así, le puse unos grilletes con una bola metálica para
que no pudiera moverse mucho, lo desate y ate su cuello a una collar con una
correa que dejaba que se moviera por la celda pero no podía ir mucho más allí.
Los dos días pasaron con normalidad, yo vestí eso dos
días con dos uniformes de criada distintos, también me pasé los dos días,
vestido totalmente femenino con unos pechos postizos, totalmente maquillado y
fingiendo que era una mujer, le llevaba el desayuno, luego la comida y
finalmente la cena.
Esas comidas eran horribles, la Mistress tenia preparado
avena y sopa de pan, y yo se lo pasaba por debajo de una rejilla en la celda, a
mi me daba lastima, pero creo que a él lo excitaba mucho todo aquello.
Mientras no estaba con el esclavo, yo debía lavar la
ropa, limpiar las habitaciones, limpiar la cocina, preparar la comida de la
Mistress, bueno los trabajos normales de una criada, solo de vez en cuando la Mistress
de decía algo del esclavo, como que fuese a ver que todo estuviera bien, que
las cámaras funcionasen correctamente, etc..
También esos dos días dormí en esa mansión en mi pequeña
habitación donde la Mistress había preparado un Baby doll de color rosa el cual
su textura era super suave y me encantaba, también en los ratos de descanso me
dejaba estar sentado en el sofá a su lado, en una pantalla teníamos la
televisión y la otra los monitores del esclavo, el cual se movía un montón
rascándose habitualmente el cuerpo, seguramente esa vestimenta debía ser
incomoda.
Cuando hubo pasado el internado, lo desatamos, lo
acompañe al despacho, creo que él pago mucho dinero como si fuese un rescate…..seguía
el juego, para luego acompañarlo al vestuario donde yo había preparado su ropa,
limpiado y planchado. Finalmente se despidió lo acompañé a la puerta y pude ver
su cara de felicidad mientras se iba.
La Mistress me dijo que me podía ir a casa……. Y me dijo
dos opciones, irme como un Sissy con el atuendo puesto de criada o volver a
ponerme la ropa masculina…..no se que me paso por la cabeza que pedí ir vestido
con el uniforme de criada, el cual era de satén rosa y unos zapatos rosas, una
peluca rubia y una enaguas muy pomposas. Dijo que así fuese y me dio dos
cariñosos besos, los cuales me llenaron el cuerpo de emociones felices.
Eso basto para que no me importara lo que digieran o
miraran los del autobús, que por cierto todo el mundo me miraba, pero no me
importaba era como si estuviera en mi mundo, cuando llegue a casa mi mujer se
rio y dijo que sabía que esto pasaría, me incline en la mesa, levanto las enaguas
y la falda, bajo mis bragas y introdujo ese enorme consolador que cada día era más
grueso.
Mientras me follaba salvajemente me dijo que era una puta
y que sabía que me gustaría es nueva vida……… la verdad es que si
También me dijo que mañana era un gran día y que debía prepare
para él
Sabéis por que dijo que era un gran día
sábado, 30 de mayo de 2026
No lo volveré hacer Parte 8
Ya me estaba habituando cada vez mas a mi rutina diaria está
acostumbrándome a todo y dentro de todo no era todo tan malo, al contrario esta
surgiendo en mi una faceta de las que no habría pensando nunca, me desperté, me
hizo el desayuno y también le hice a mi esposa, se lo lleve a la cama pues aun
no se había levantado, cosa que me agradeció y al girarme me dio un cachete en
el culo así un poco juguetón, luego mas tarde nos despedimos y volví a coger el
autobús para ir a casa de la Mistress.
Cuando llegue allí, la Mistress me dijo que hoy
tendríamos sesión de Femdom en la sala especial para eso, pero no me quería
como un sissy maid, si no que hoy seria también una domina, así que subimos a
mi estancia y me ayudo a ponerme un vestido de látex negro como el que ella
suele llevar, luego unas medias también de látex, unos zapatos de tacón negros
y sabéis de qué color eran las suelas?...........siiiii rojas!!! Que excitación,
luego me puso un corsé de látex y unos pechos también de látex, la mascara que
llevaba siempre me dijo que no me la pusiera en cambio me puso una de color
negro con los labios rojos, esta mascara llevaba incorporada unas trenzas
rubias a cada lado.
Mi mire al espejo y mi polla dentro de la jaula quería
explotar, además el ruido que hacia mientras andaba un sonido excitante y al
mismo tiempo erótico, luego la Mistress saco un rociador para ponerlo en el
vestido para que brillara, cuando hubo terminado conmigo, me dijo que le
ayudara a ella.
Nos fuimos a su habitación la cual aun no había entrado y
era mas normal de lo que me había imaginado, pero su armario era el sueño de
cualquier fetichista o mujer erótica, cogió un vestido de una sola pieza
también de color negro, luego un pequeño corpiño blanco, unos zapatos iguales
que los míos, pero ella las medias eran de seda, le ayude a ponérselo y
abrillantar el vestido como había hecho con el mío, luego cuando terminamos
fuimos abajo, tuve que practicar un poco el andar con esos zapatos pues era mas
altos que los anteriores, y luego estaba el movimiento del vestido que limitaba
mi andar.
Cuando llegamos abajo tuvimos que esperar un rato al
cliente, aprovechamos para hablar sobre nosotros y a conocernos como amigos no
como Mistress / esclavo o sissy, la verdad que esta charla me gusto mucho se
notaba que era una mujer con carrera, pues se la veía muy inteligente, al fin sonó
el timbre.
Le abrí la puerta y encontré un hombre el cual me sonaba
un montón pero no lograba saber quien era, le hice una reverencia y le invite a
entrar, lo acompañe al despacho y cuando me gire para irme, la Mistress me dijo
que me quedara a su lado.
Me presento como la Mistress Susi, una amiga de fuera de
la ciudad que había venido como él había pedido que fuesen 2 Mistress que lo
sometieran, después de hablar con él, establecer los límites, la palabra de
seguridad (se ve que en estas sesiones suelen haber una palabra la cual se dice
cuando se ha pasado un limite y el cliente ya no goza si no que tienen miedo o
le hace mas daño del que él quiere), luego relleno un cuestionario de
consentimientos de la ley de protección de datos y finalmente le pago los
honorarios……..ahora entendía lo que la Mistress me pagaba esas personas pagaban
mucho dinero por sesión.
Este no lo tuve que acompañar al vestuario, sabia el
camino de sobra, se fue solo abrió la puerta del vestuario y luego mientras se
estaba cambiando la Mistress se espero a fuera conmigo, me dijo que debía ser
un reservado sobre quien era, pues era una persona muy importante políticamente…..luego
fue cuando recordé donde lo había visto, era el secretario de defensa del
gobierno, madre mía, unas de las personas de mas poder en el país.
Cuando salió llevaba puesto solo unos calzoncillos de látex,
Justo al instante lo primero que recibió de la Mistress fue un bofetón y una
reprimenda por hacernos esperar, luego le obligo a que me besara los pies,
mientras ella lo azotaba en el trasero, allí tenia aquella persona tan
importante, de rodillas besándome los pies, mientras se disculpaba del retraso.
Luego sin dejar que se levantara le hicimos que se
arrastrara hasta la habitación Femdom, una vez allí, le dijo que se pusiera en
la cruz de san Andrés, (para los que no sepan que es…como yo era, son dos
maderas en forma de cruz, la parte superior se le atan las manos y las inferior
los pies) una vez que estuvo inmovilizado, la Mistress le puso una mordaza en
la boca diciendo que estaba harta de oírlo, luego le puso unas pinzas en los
pezones con una cadena que las unía, luego me dio la cadena y me dio
instrucciones para tirara de ella de vez en cuando, cada vez que lo hacia el gemía
y suplicaba, era curioso pero mi lado sádico salía a la luz.
Mientras jugaba con los pezones, la Mistress le puso una
especie de paracaídas en los huevos con unas pesas que hacían que sus pelotas
se estiraran había abajo, joder el tío gritaba de placer mientras pedía mas y
mas y daba gracias a los dos por ser …… como decirlo……¿sádicas?
La mordaza de la boca hacia que solo se pudiera oír
palabras confusas al mismo tiempo empezaba a caer baba por los costados, la
cual iba a su pecho desnudo y las Mistress con el dedo enguantado en látex lo movía
alrededor de sus pezones aprisionados por las pinzas, pasamos bastante rato
jugando con los pezones, y las pelotas, finalmente lo desato para hacer que se
girara y volver a atarlo.
Cogió dos látigos de la estantería y me entrego uno a mí,
nos fuimos turnando yo pegaba con miedo así casi de mentira, pero la Mistress
si que pegaba fuerte, estaba dejando unas marcas impresionantes, luego de
insultarle un poco y decirle que era de su propiedad dijo que tenia que hacer
una cosa para que no se lo olvidara de quien era.
Se giro y saco un hierro con una inicial en un extremo, y
por el otro un mango de madera parecía aquellos hierros los cuales se utilizan
para marcar ganado, luego con una especie de soplete lo dejo que se calentara,
mientras le decía cosas que lo volvían loco, lo humillaba, lo insultaba, le
decía lo poco que valía….etc.
Cuando el hierro estuvo al rojo vivo, lo saco y le acerco
a la cara para que lo pudiera ver, lo miro con horror pero no dijo la palabra
de seguridad solo suplico y rogo que no lo hiciera llorando, en ese momento la
Mistress me dijo que le tapara los ojos, cogí una especia de venda de cuero
pensada para tapar la visión y se la puse, él se movía para evitar que se la
pusiera, pero como estaba atado por mucho que se moviera no podía hacer nada,
finalmente se la puso.
La Mistress se fue a la nevera y cogió un cubo de hielo,
le acerco el hierro candente a la piel para que notara el calor, pero en el
ultimo momento lo retiro para poner en su lugar el hielo, y me miro riendo, me
imagino que en el estado que estaba el esclavo se pensó que de verdad lo estaba
marcando, unos gritos ahogados salieron de su boca, y al mismo tiempo un chorro
de semen salió de su polla, el tío de había corrido de gusto, le quitamos la
venda, luego el paracaídas y finalmente las pinzas de los pezones, la Mistress
le dijo que lo dejaría atado para que se recuperara mientras nosotras
descasábamos un poco, y allí le dejamos atado en la cruz, mientras nos íbamos a
la cocina, yo estaba a cien, también quería correrme, mi polla la sentía húmeda
y creo que goteaba dentro de las bragas de látex, ya que sentía la humedad
entre mis piernas.
Nos fuimos a la cocina para hacer un café, y charlar un
poco, la Mistress hablaba fuerte dejando al esclavo a la altura del betún,
luego supe qué hacía quería que lo escuchara todo el esclavo, le seguí el juego
intentando de hablar lo más femenino posible.
Cuando valimos él estaba allí atado en éxtasis, lo
desatamos y lo pusimos a un potro que quedo atado pero en forma agachada, lo
primero que hizo la Mistress es ponerle un enema con un liquido que no era agua
seguramente, pues tenia color blanquinoso, mientras entraba el liquido el se retorcía
y suplicaba que no pusiera más, cosa que la Mistress añadía a un más, note como
su barriga se hinchaba y de sus ojos salían lágrimas, una vez terminado todo el
liquido le dejo un plug adentro como los que solía usar en mí, era para que no
saliera el líquido.
Al rato el pobre ya no podía más, suplicando, rogando la
Mistress de dio una señal para que lo desatara mientras ella le decía que había
aguantado menos de lo que esperaba, en la última atadura salió corriendo hacia
el vestuario donde había un lavaba, era humillante ver correr a ese hombre de
mediana edad mientras se ponía la mano en el trasero para que no se escapara
nada.
Me dijo la Mistress que lo esperamos en la puerta para
cuando saliera, cogió una esposas una máscara que parecía sacada de un mascara antiguas
de una película de ciencia ficción un de una de guerra.
Nos pusimos al lado de la puerta uno en cada lado para
que cuando saliera, no nos viera, y efectivamente al salir caímos detrás de él
mientras yo le ataba las manos detrás de la espalda la Mistress le colocaba las
mascara, una vez hecha la maniobra lo acompañamos a la sala Femdom donde lo
atamos a una silla tipo las que utilizan los ginecólogos, y volvimos a
torturarlos, las pinzas que no falten en los pezones, que por cierto ya los
tenia muy sensibles, luego le conecto un tubo donde podía respirar y lo conecto
a una botella con liquido dentro la respiración será rara, pues se oía el
borboteo del agua, y su respiración era costosa, luego la Mistress juego con un
poco con su cuerpo con unas velas tirándole cera por el cuerpo y como no por su
polla.
Así si estuvimos un buen rato, cuando la Mistress se cansó,
se puso un arnés y le dijo que era hora de follarlo como una puta que era,
primero lubrico el dedo, entrando y saliendo del agujero, para finalmente poner
esa enorme polla de plástico dentro de él como había hecho cada noche mi esposa,
grito como un loco, también la falta de aire le estaba dejando huella, su polla
se hincaba y estaba roja, y señores…. Pum volvió a explotar dejando rastros de
su semen por todo el traje de látex de la Mistress.
La Mistress y yo lo desatamos, le quitamos todo y le
obligo a lamer todos los restos de semen que había en el cuerpo de la Mistress
y de la habitación, cuando hubo terminado le ayudamos a ponerse incorporarse y
yo le ayude a llevarlo al vestuario, se le veía cansado, pero también feliz, había
sido una sesión muy larga, cuando ya se hubo cambiado se despidió de nosotros y
me dio las gracias con estas palabras “Gracias Mistress Susi”, que curioso hace
una semana era un simple trabajador normal aburrido y ahora era o un Sissy maid
o una Mistress, que gracia.
Al irse, la Mistress me dijo que me pusiera el uniforme
de criada para limpiar todo aquello que recordara mi posición no era una
Mistress si no una ayudante suya, había sido una bonita sesión como Mistress,
quien sabe a lo mejor eso me iba, finalmente cuando hube terminado, me cambie,
la Mistress me dijo que mañana tendríamos una sesión de internado y que debería
pasar la noche allí, que ya hablaría con mis esposa para atarlo todo.
Cogí el bus, me dirigí a casa, entre, salude a mi esposa
y me puse en posición para que me follara, ella me dijo que hoy no lo aria y
que hiciera la comida, me sentí frustrado, lo quería, después de aquella sesión
quería que me follara, no necesitaba, tampoco me podía tocar el cinturón de castidad
lo impedía, comimos, y pasamos la tarde de compras con ella, no se me estaba
volviendo mas sensible, la escuchaba más, parecía que actuaba mas como su amiga
que como su marido, estuvimos toda la tarde por el centro de la ciudad ella
probándose vestidos y yo diciéndole cual le quedaba mejor, cenamos en el centro
y volvimos a casa, nos dimos las buenas noches y cada uno en su habitación.
¿Os gustaría saber como fue el internado?
sábado, 23 de mayo de 2026
No lo volveré hacer Parte 7
Cuando llegamos de comer la Mistress me indico que me
cambiara de ropa y buscara un traje de sissy maid lo más femenino posible y
también que me pusiera la máscara que llevaba ayer, pues el nuevo cliente le
gustaba ser un crossdress sumiso.
Subí a mi habitación y busque dentro de un armario,
encontré un traje de sissy maid de color rosa, me puse unas bragas a juego,
unos zapatos rosa también a juego, luego me puse la máscara, cuando baje por
las escaleras la Mistress aun no había bajado, así que la espere en el centro
de la sala, oí el característico ruido de los tacones, y cuando estuvo a la
altura de mi visión, se había cambiado y llevaba un vestido largo de una sola
pieza de color negro, con unos botines de charol negro, bajo y cuando estuvo a
mi lado, dijo “Buena elección”, enseguida como si supiera que ya estábamos
preparados sonó el timbre, me gire para abrí pero la Mistress dijo.
“Un momento… primero quiero hinchar la mordaza pues esta
persona no debe saber quien eres realmente pues te conoce”
La hincho de manera que no pudiera salir ni un solo
sonido de mi boca, me giré y abrí la puerta….!Dios mío!!!! Era mi anterior
jefe, madre de amor hermoso! No me lo podía creer, allí estaba el muy cabron
frente a la puerta, las veces que le hubiera dado un guantazo, me miro y dijo
con su típica gilipollez
“He quedado con la Mistress, ¿Puedo pasar o no?”
Le hice una reverencia y lo acompañé al despacho, no
podía hacer más, me hubiese gustado decirle unas cuantas cosas…. Al rato salió
del despacho y me gire para acompañarlo al vestuario, pero la Mistress me
reclamo
“Susi, cariño, ponle esto antes de que salga, tapara su
zona genital”
Era una especie de saco de color rosa, con una cinta la
cual se ataba, comprendí en seguida que era como el cinturón de castidad que
llevaba puesto, pero esto era más humillante, se ponía todo dentro y se cerraba
con un lazo la mar de femenino, ridiculizando sus partes dejando encerradas en ese
saco de satén suave, así que entre en el vestuario y me quede esperando que
estuviera desnudo… se quito el traje y sorpresa!!, llevaba un ridículo tanga
negro de encaje de mujer y un sostén a juego pero minúsculo, se bajo el tanga y
le puse la bolsa, quedaba todo ridículo, pues la bolsa era mas grande que el
tanga, me pregunte si en el trabajo llevaba eso dentro de ese traje masculino
que solía llevar.
Lo acompañar a la sala de Crossdress donde nos estaba
esperando la Mistress en seguida ella le dijo que esa vestimenta no estaba a la
altura de lo que esperaba y le dio unos bofetones, luego le hizo cambiarse por
unas bragas con una ranura en las parte traseras y un sostén tipo antiguo que
apretaba un montón, luego le hizo ponerse un corsé tipo victoriano y lo apretó
al máximo para hacer que su figura quedara en cintura de avispa, se veía por su
cara que le costaba respirar y también moverse, luego la Mistress busco unas enaguas
y se las coloco, un vestido de una sola pieza y dentro del sostén unos pechos de
silicona, luego unas medias de color blanco y unos zapatos de tacón los cuales
era difícil de andar, le hizo moverse por la habitación y parecía un pato
mareado, necesito de mi ayuda para andar por la habitación.
Luego le hizo que se sentara en un tocador como si fuese
de una peluquería, lo maquillo extremadamente exagerado, se le veía mas como un
drag Queen que más una mujer, quería que se sintiera humillado, no era un
hombre ni una mujer…., luego le puso una peluca rubia, cuando hubo terminado,
lo empezó a humillar verbalmente, así estuvo un buen rato, la verdad es que yo
estaba gozando, me hubiese cogido la polla y me hubiese masturbado, pero no
podía por el cinturón de castidad, aunque a veces mis manos lo acariciaban.
Cuando hubo terminado con él, la Mistress dijo que tenía
hambre que fuésemos a comprar una bolsa de patatas y un refresco al supermercado
de la esquina, me quede patidifuso, ¿salir de la casa? Así vestido….. bueno yo
al menos no se me veía quien era pero él lo podían reconocer, curiosamente a él
le gustaba la idea y se estaba poniendo cachondo, la Mistress le coloco un
collar y atado al collar una cadena, la cual me la dio a mi para que lo
arrastrara hasta el supermercado.
Salimos a la calle, el supermercado no estaba lejos, pero
lo suficiente para pasar un rato de humillación, el trayecto hasta él, nos
cruzamos con unas 5 personas que todas se hicieron notar que nos miraban y
susurraban cosas, luego dentro del super, los clientes también murmuraban, en
cambio la cajera para ella era una cosa normal seguramente estaba acostumbrada,
compramos lo que había dicho, pago él, y volvimos.
Cuando llegamos, él estaba super excitado, la Mistress
nos acompaño comiendo las patatas a la habitación y una vez allí le hizo
tumbarse en una pequeña mesa que había en la esquina, le ato los pies separándolos,
y luego la Mistress se puso un arnés con un gran consolador, le levanto la
falda y se la recogió en la espalda, lo primero que hizo es hacerle chupar ese
gran consolador, teníais que ver como chupaba con que ganas, luego la Mistress
me hizo un giño con el ojo, y mientras él estaba en su mundo se me acerco y me
quito el cinturón de castidad, no sabia porque, pero era la primera vez que
estaba libre, tenia ganas de coger mi polla y empezar a machacar, pero me dijo
que si me la tocaba me iría con ella a sala Femdom y tendría un gran castigo, así
que no hice nada.
La Mistress se colocó detrás y de él, empezó a lubricar
tanto el ano de él como el consolador, cuando estuvo a punto empezó a
introducirlo dentro de él, se volvió loco empezó a suplicar que quería más y más,
decía cosas como “Soy una puta, folleme, por dios si, que bueno, etc.”
La Mistress cogió un ritmo e iba haciendo el ritmo
mientras el mas y mas se excitaba, en un momento dado dijo
“Puta! ¿Quieres chupar una polla de verdad?”
“SI!!!, Mistress, la quiero!!!, por favor!!!”
“Pues estas de suerte, Susi haz que te chupe tu polla!”
Sin pensarlo dos veces y con las ganas que tenia me
acerque su boca y él también sin pensárselo empezó a chupármela, mientras la
Mistress estaba detrás yo estaba delante, joder como la chupaba el tipo, era
genial nadie en mi vida lo había hecho así, ni las novias que había tenido, ni
mi mujer incluso ese día que fui con una profesional, dentro de mi mascara
quería gritar pero la mordaza hacia su trabajo y solo salían pequeños sonido
ahogados.
Finalmente él exploto de placer en el saco de satén que llevaba
puesto y de inmediato yo me corrí fuertemente en su boca descargando toda mi
leche acumulada de días de excitación.
“Pobre de ti puta que no te la tragues, esa leche te la
tienes que beber enterita” dijo la Mistress aumentado su movimiento bruscamente,
así que él se la trago.
Todo volvió a tranquilizarse como un rio después de una
riada que poco a poco las aguas vuelven a su cauce normal, la Mistress saco el
consolador, él no se movió de la mesa y yo me separe de él, buff que pasada de
corrida y sesión…
Luego lo desatamos y la Mistress dijo que lo llevara a el
vestidor para que se sacara todo, también el maquillaje y se duchara, lo
acompañe y fui a recoger la habitación pues seguramente necesitaría tiempo para
sacárselo todo y así fue.
Yo ya había terminado de recoger, cuando la Mistress vino
y me llevo a su despacho, lo primero que hizo fue volver a colocarme el
cinturón de castidad, luego desinflo la mordaza de mi boca, para poder charlar cómodamente
los dos, mientras estábamos sentados en el despacho con la puerta abierta
esperando que él saliera del vestuario, paso bastante tiempo, creo que el maquillaje
le costo un tiempo sacarlo todo, porque cuando salió la cara la tenia roja de
tanto frotar. Lo acompañe a la salida y con la mano se despidió de la Mistress
y a mi me dio un beso en mi mano, mientras me decía gracias por dejarme chupar
tu polla.
La verdad es que aun estaba en shock, si supiera quien
soy, jajaja.
Limpie todo el desorden del vestuario, lo arregle y la
Mistress me dijo que ya me podía cambiar y volver a casa, me quite el
consolador que ya estaba acostumbrado a él y me puso mi ropa, volví a poner el
plug que me había puesto mi mujer al salir, la verdad es que así como por la
mañana era un objeto extraño dentro de mí, ahora me había acostumbrado a él y
casi ni lo notaba.
Llegue a casa y mi esposa volvía a estar en el sofá
pidiéndome que le diera sexo oral, cosa que hice al momento me estaba
acostumbrado a todo ello, luego me baje las bragas, me puse en posición en la
mesa y volvió a follarme como en día antes, era todo casi mecánico, esta vez ni
me dolió e incluso no sentía nada, era como si no me afectara todo, incluso le
di las gracias por hacérmelo y fingí que me lo estaba pasando bien…. Pensé un
poco por mis adentros esto es lo que a algunas mujeres les pasa cuando su
¿marido quiere sexo? Son como mera carne la cual no les afecta nada y forma
parte de su triste vida, todo esto y mas me pasaba por la cabeza mientras ella
seguía envistiendo, ¿Qué me estaba pasando?, finalmente ella paro y dijo que si
me había gustado, cosa que le dije “Si, amor” se fue, me subí las bragas,
limpie la sala de estar, le lleve una cerveza, para luego seguir limpiando la
cocina y preparando todo para mañana.
Le dije buenas noches y la deje en el salón viendo la
televisión mientras yo me iba a mi habitación a dormir.
Mientras me dormía no podía parar de pensar.
¿Qué cliente vendrá mañana?
sábado, 16 de mayo de 2026
No lo volveré hacer Parte 6
A la mañana siguiente me levanta con el culo dolorido, el
arnés había dejado huella en mi ano, incluso noté que andaba un poco raro,
cuando me hube aseado entro mi esposa en la habitación llevaba una especie de
consolador raro en su mano.
“Mira cariño es un plug anal, quiero que te lo pongas
para ir al trabajo, luego allí te lo puedes sacar, pero para volver quiero que
te lo vuelvas a poner, quiero que ese agujero de puta que tienes detrás se mas
grande, ayer note que no entraba como quería, así vamos entrenando tu
trasero…………a si! Se me olvidaba, no quiero que vuelvas a venir en taxi, aunque
creas que ganas mucho dinero, quiero que vayas en bus, si, no me haces caso te
vestiré de lo mas humillante que pueda, ahora ponte el sostén y las bragas, nos
vemos por la noche…”
Me vestí y cogí el bus, la verdad es que el plug anal era
muy molesto e incómodo, me sentía raro, finalmente llegué a casa de la
Mistress.
“Buenos días querido….he hablado con Elsa y me ha dicho
que ha decidido poner a entrar tu ano con los plugs, yo se lo dije de buen
principio, pero ella no me creyó, bien sube que pronto llegara el nuevo cliente,
luego nos iremos a comer mientras llega el segundo, te he dejado arriba un
nuevo uniforme y unas bragas muy especiales, corre que debe estar a punto de
llegar”
“Si, Mistress”
Subí por las escaleras y entre a mi habitación, había lo
mismo que ayer pero el uniforme era de látex y con una cruz delante como si
fuese una enfermera, luego las bragas también eran de látex, pero llevaban
incorporado un consolador que se metía por el culo, era un poco más grande que
el plug. Me puse todo y bajé.
“Bien, este le gusta el sadomaso mas profundo….pinzas,
perforaciones, ya verás…. Por eso el uniforme de enfermera, tu rol aquí será el
de una enfermera que la doctora te ira pidiendo, igual que ayer lo acompañas al
despacho luego al vestidor y cuando este listo yo te esperare en la sala
clínica, ¿Ok?”
Esta vez, la mordaza estaba ubicada en la boca, pero no
la había hinchado, notaba algo extraño pero me permitía hablar con claridad.
“Ok, mi señora” le hice una reverencia
“Mmmm, la verdad es que eres un buen esclavo… lo sabía el
día que Elsa me hablo de ti lo supe enseguida”
Sonó el timbre de la puerta.
Cuando abrí la puerta…..ostras!!! era nuestro casero, un
tipo rudo, con aspecto de oso peludo, en tipo que daba un poco de grima, madre
de dios, si supiera que soy yo…..hice la regencia y lo acompañe al despacho
haciendo lo mismo que había hecho el día antes, luego sonó la campanilla y lo
acompañe al vestuario, abrí las luces y me quede fuera, cuando hubo terminado, abrí
la puerta y allí estaba vestido con una bata de hospital de aquellas que se
cierran por detrás, me siguió hasta la habitación que había todos los utensilios
de clínica. Cuando abrí la puerta la Mistress estaba en el centro de la sala
vistiendo un traje de medico totalmente de látex, con unos zapatos de tacón de
aguja con las suela roja, un gorro de cirujano también de látex y una
mascarilla de látex, al momento me dio otra a mi para que me la pusiera, igual
que unos guantes de látex como los que llevaba ella.
Y empezó las sesión, era un rol de doctora paciente, lo
primero que hizo fue subirlo a una camilla de esas que son para las
parturientas, el ato los brazos debajo de la camilla y en cada piernas también
la ato, una vez esto se dirijo a un armario y saco una bolsa donde metió un líquido,
y se lo inserto en el culo, era un enema… a medida que entraba el liquido su
barriga se hinchaba más y más, en su cara se reflejaba la angustia del liquido
entrando en sus entrañas, luego, con una aguja pincho su pecho y sus pelotas,
al igual que el enema, cogió unas bolsas que ponía solución salina y las
inyecto en sus huevos y pechos, al mismo tiempo que se hinchaba su barriga
también se hinchaba sus pechos como si fueran unas tetas y luego sus pelotas
también se hinchaban, era como el tamaño de un melón.
Cuando estuvo todo bien hinchado, saco las agujas, y saco
el dispositivo del enema, que rápidamente le introdujo un plug para que no
saliera el enema, y empezó hablar con él como si fuese una doctora preguntado
cosas de médicos, donde te hace daño, que síntomas tienes, etc.
Su cara era todo un poema…. Veía su sufrimiento, era
curioso pero yo me sentía excitado, no sé, tener un hombre allí que empezaba a
suplicar querer evacuar, al rato la Mistress me ordeno que lo acompañara hasta
el lavabo y que no le sacara el plug, pues el baño estaba en el vestuario, era
muy bizarro todo, me ves a mí, vestido como una enfermera acompañando a un
hombre que apenas puede caminar, sujetando sus pelotas para que no le molesten,
y viendo que tiene prisa por llevar al baño….finalmente llegamos, cogí el plug
y de un tirón le saque eso hizo que gritara por la manera de sacárselo, pero
casi al instante el liquido del enema y lo que tuviera en su adentro salió a presión,
cuando me hizo el gesto conforme ya estaba lo volví a llevar a la sala clínica.
La Mistress lo volvió a atar a la camilla y le puso unas
mascara con un tubo el cual estaba conectado a una botella, allí pasaba su
respiración, la Mistress podía dosificar la respiración del esclavo, incluso
quitarle el aire, cosa que hacia de vez en cuando, luego jugo con sus pezones,
con agujas y pinzas, pero el en vez de suplicar para que parara, se le veía que
disfrutaba con todo esto, gemía de placer.
La Mistress también jugo con el ano, gracias a un arnés
que se puso le introdujo varios tamaños de pollas en su agujero, al cabo de
unas horas de torturarlo con todo tipo de utensilios, exploto de placer
gimiendo y dando las gracias por todo, la Mistress lo desato y lo volví a acompañar
al vestuario, el cual tardo mucho en salir.
Cuando salió en sus pantalones había el bulto de los
huevos hinchado por la solución salina e igual que los pechos, también le
costaba andar, porque ese hinchamiento de los huevos tocaba en todos los
sitios, nos beso la mano de los dos dándonos las gracias y se marcho andando de
una forma extraña, la Mistress me dijo que esa solución salina con las horas el
cuerpo lo asimilaría y la hinchazón bajaría, mañana ya no quedaría marca de
todo, pero que ese cliente quería que fuese así, pues el trayecto hasta su casa
también lo gozaba con todo eso hinchado.
Me ordeno que limpiara toda la sala y cuando hubiese
acabado nos iríamos a comer. Una vez limpiado, me fui a su despacho para
decirle que ya estaba todo.
“Bien, acompáñame a la sala crossdress pues vamos a
cambiar el atuendo”
La acompañe y empezó a sacar vestidos y a mirarme, finalmente
saco una falda plisada, una blusa y una rebeca, luego una peluca, y unos
zapatos de tacón medios, me dijo que me lo pusiera y que la esperara en el
tocador mientras ella se iba a cambiar de ropa.
Al rato, mientras la esperaba en el tocador apareció,
vistiendo una falda de cuero negra, con una blusa también negra y los mismos
zapatos de tacón con la suela roja, se puso detrás de mí y empezó a peinarme
mientras me colocaba bien la peluca, y luego me maquillo un poco, y allí estaba
el reflejo podía pasar tranquilamente como una chica, entre el consolador de
culo y el cinturón de castidad estaba super cachondo, una caricia mas o un
toque en algún sitio y pummm explotado.
Fuimos a comer a un restaurante cercano, allí la
conocían, le preguntaron por mi si era un cliente o una amiga, dijo que era su
nueva asistenta, fueron muy majas conmigo las camareras, comimos y cosa curiosa
no pagamos, pues unos caballeros nos pagaron la cuenta, como agradecimiento
tonteamos con ellos, y nos fuimos pues teníamos que esperar al nuevo cliente,
la verdad es que todo eso fue super excitante.
¿Queréis saber como fue el nuevo cliente?
sábado, 9 de mayo de 2026
No lo volveré hacer Parte 5
Una vez ya en la sala de estar parecía que el cliente
como si lo hubiera sabido…llamo a la puerta, la Mistress se fue a su despacho,
mientras me dirigía a la puerta, abrí la puerta haciéndole una
reverencia…..oh!oh!oh!, ¡Era mi banquero! Si el director de la sucursal
bancaria donde yo tenia cuenta, buff… suerte que llevaba la mascara que no
sabia quien era, me hizo gracia saber que era una persona que le gustara eso,
me devolvió de malas maneras el saludo, si, se que es un borde, siempre lo ha
sido y siempre se ha creído que era mejor que los demás, si la gente supiera
que visita estos lugares…..
Lo acompañe al despacho de la Mistress, donde ella lo
esperaba me hizo un gesto con la mano para que esperara fuera de la puerta, me dirigí
a la puerta y cuando me gire para cerrarla, vi como se arrodillaba y le besaba
los pies.
Después de un largo rato, sentí la campañilla donde
indicaba que debía entrar, abrí la puerta e hice la reverencia de rigor.
“Susi, lleva al señor al vestuario, pues te tiene que
cambiar para la sesión”
Mientras me acercaba a él vi un montón de dinero que
guardaba la Mistress en una caja de al lado del escritorio, me puse delante de
él y lo acompañe, abrí la puerta del despacho….cruzamos el salón…..le abrí la
puerta del vestuario, entre y abrí las luces, volví a salir a esperar fuera
para que el me lo indicara. Mientras salía vi a la Mistress salir hacia arriba
al primer piso y desaparecer en él.
Al rato oí una voz que decía “Estoy listo….” Entre en la
habitación y volví a alegrarme de llevar la máscara, pues por dentro me partía
de risa, que lastima de no poder hacer fotos, allí estaba ese prepotente
hombre… allí desnudo con un tanga de cuero negro y todo lleno de pelo, un
hombre que por su despacho había pasado un montón de gente y había cambiado su
vidas con una simple firma.
Me siguió como un perrito hacia la sala Pony, le indique
que se quedara allí de pie con mi mano, ya que no podía hablar, estuvimos varios
minutos allí esperando, el puso las manos detrás de la espalda y se quedo
quieto como una estatua…seguramente venia aquí a menudo.
Se abrió la puerta y apareció la Mistress que se había
cambiado de ropa, ahora llevaba un corsé negro de cuero, con unos pantalones de
hípica y unas botas de amazona con espuelas, el pelo se lo había recogido en
una cola de caballo, que idóneo ¿No?, cuando entro enseguida vi al esclavo que
se ponía nervioso.
La Mistress se le acercó y le empezó hablar, el esclavo
temblaba no se si de miedo o de emoción, se fue a un lado y cogió una fusta, y
jugo con él unos minutos dando pequeños golpes, luego se fue a otro armario
donde había diferente utensilios, saco unas botas donde la suela será como una
herradura de caballo y el talón quedaba colgado, le puso la primera, y luego la
segunda, eso hizo que aumentara de estatura un poco.
Luego cogió un arnés y le coloco por el cuerpo, me dio
instrucciones para que la ayudara a colocarlo, finalmente quedo puesto por todo
su cuerpo, luego se fue a otro armario y saco unas pinzas para los pezones y
una especie de consolador que acaba en forma de cola de caballo, le puso las
pinzas, por la cara debían hacer daño, luego con un simple chasquido de dedos él
se abrió de piernas y se inclino para recibir ese consolador, la Mistress lo
lubrico un poco para luego metérselo hasta el fondo, él no dijo nada pero sus
ojos hablaban sabía que le molestaba.
Luego se fue a otro armario y saco un artilugio que era
una especie de arnés con un consolador en curva, por lo que entendí a verlo eso
se movía hacia dentro y fuera de una especie de arandela, se lo coloco en la
cabeza y el consolador quedo alojado en su boca, luego la Mistress hizo la
prueba estirando de una riendas y vi como entraba en su boca totalmente oyendo
el típico sonido de atragantarse al momento, por dentro de mi me estaba
divirtiendo y curiosamente también me excitaba sentía como mi polla quería
explotar dentro de la jaula que lo oprimía.
Estuvo jugando con él, unos latigazos, unos movimientos
como si fuera un caballo durante rato, le hacia mover las manos como si
relinchara, los pies como si galopara, así que la Mistress estuvo satisfecha, luego
por la puerta lateral salimos al jardín, fuimos al centro de el donde había una
estaca en medio, ato las riendas a la estaba y hizo que diera vueltas mientras
que con un látigo le golpeaba fuertemente, veo las marcas en su piel, al mismo
tiempo que intentaba quejarse, estuvimos un rato allí, a la Mistress le dio sed
y me envió a por un refresco, cuando volví ella estaba con una manguera
tirándole agua al cuerpo del pony, la Mistress bebió y cogió al esclavo por las
riendas y se lo llevo a una especie de cobertizo, una vez allí me dijo que
fuese allí para ayudarle.
Cuando llegue había un carruaje dentro del cobertizo me
dijo que debía atarlo al arnés del esclavo, ella lo hacía mientras yo le
ayudaba a asegurando todo, una vez puesto subió al carruaje y me izo señas para
que subiera a su lado y allí me ves subido en carruaje vestido como una chica,
mientras aquel poderoso hombre de negocios que tanto me había hecho sudar con
sus créditos y sus malas maneras cuando estaba en numero rojos tiraba del
carruaje humillantemente, corrimos por el jardín varios minutos, la Mistress le
ordenaba como debía caminar, correr o incluso galopar, entre tanto traqueteo,
mi polla, mis pechos y yo estaba en éxtasis quería correrme, estaba a cien……
Finalmente todo termino, acompañe al esclavo al
vestuario, lo espere fuera, mientras se estaba cambiando llevo la Mistress y se
puso a mi lado.
“¿Te ha gustado el primer día a mi servicio?, ¿Lo has
reconocido?”
Asentí con la cabeza… entonces el salió y lo primero que
hizo es arrodillarse a los pies de la Mistress para besarlos y darle las
gracias, cuando se fue a levantar, le hizo que también besara mis pies…..si,
allí lo tenia el hijo de la gran…..a mis pies besándolos, era una sensación que
me gustaba, no quería que terminara el día.
Cuando se fue, la Mistress me ayudo a quitarme todo el
atuendo y a volverme a vestir para irme a mi casa, sin antes decirme
“Bien, sigue así, creo que vamos a formar un gran equipo
y los dos ganaremos mucho dinero”
Cogí un taxi para llegar a casa, pues con lo que ganaba
me lo podía permitir y también ya era tarde, cuando llegué a casa, entre en la
sala de estar y allí estaba mi esposa bebiendo, y vestía unos pantalones de
cuero, un top de cuero y entre las piernas atado con un arnés había un
consolador mas grande que mi polla.
“Ven…esposo mío, creo que necesitas un poco sexo, ya que
conozco a la Mistress Roxy y seguramente estas excitado, ya no vamos a tener
sexo como antes, ahora a mi me darás placer oral….. hoy no, hoy quiero que
experimentes lo que vas a tener cuando quieras tener sexo o cuando yo quiera
follarte”
Me empujo a la mesa, me tumbo de malas maneras, bajo mis
pantalones y las bragas de un tirón, note una punta en mi culo y poco a poco
entraba en mis entrañas con un dolor agudo e irritante, una vez dentro saco
lentamente sin sacarlo del todo y volvió a entrar, a la tercera vez que lo
hizo, empezó hacerlo cada vez mas violentamente y rápidamente, eso hizo que
primero le suplicara que parara, para luego pedir con lujuria que quería más,
luego paso por suplicar que no parase, mientras ella reía y reía, empecé a
gemir como una puta barata y explote con un gran orgasmo, el semen salió por el
orificio del cinturón a chorro limpio nunca había experimentado semejante
orgasmo, fue increíble, ella saco de un tirón el consolador y se fue de mi
vista mientras se reía, y allí me quede tumbado en la mesa, sintiéndome que me había
usado y que quería más y más.
Como pude me fui a mi habitación para mañana estar listo
para la Mistress, también tenia ganas de ver quien tocaba mañana y que
haríamos…
¿Queréis saber cómo fue la sesión del día siguiente?






































