Sissy Susi
Este blog está destinado a todas las Sissys de habla español para que puedan expresarse y contactar con tod@s
sábado, 18 de julio de 2026
Cita con la Mistress segunda parte
La
semana fue como la Mistress había ordenado
Estuve
toda la semana entrenando mi culo con el plug, a mediados de la semana el
agujero de mi ano ya podía albergar el más grande, otra cosa que acabe
acostumbrándome fue el cinturón de castidad, lo digo así porque durante el día
la cosa iba bien, lo único engorroso era mear, pues no podía hacerlo de pie,
tenia que ir al lavabo sentarme y luego orinar, pero cuando me iba a la cama
allí empezaba la pesadilla, pues mis pelotas inconscientemente se hinchaban y
mi polla intentaba ponerse dura, haciendo que a media noche me despertara con
un gran dolor de huevos, a finales de semana em fui acostumbrando o
posiblemente fuese el cansancio haciendo que finalmente pudiera dormir. En
cuestión del collar, me paso una cosa curiosa.
En
el despacho tenemos a una chica que es muy tímida y nunca hemos intercambiado
palabras, pero el martes se me quedo mirando fijamente y siguió su camino, el
viernes a la hora antes de irnos se acerco a mi mesa y dijo:
“¿Sabes
que significa este collar que llevas?”
La
mire fijamente, en un principio no sabia que decir, la Mistress me había dicho
que era un distintivo dentro del mundo BDSM y que había gente que sabia
claramente su significado, esto me tranquilizaba y también me aterraba, la
chica que menos había hablado la cual era una extraña para mí, resultaba que sabía
sobre este mundo, nunca lo hubiera imaginado. A lo que le conteste con un tímido
“Si…..” sonando a incredulidad.
“Si,
lo sabes, es que precedes a alguien ¿verdad?”
“…….creo
que si…..”
Riendo
maliciosamente, me dijo….
“Prefecto,
así no hace falta presentaciones, te quiero a las 22:00 en el bar de la calle
nueva el Ípsilon, no tardes”
Con
eso se fue y me quede pensando que debía hacer, pero la curiosidad llamaba a mi
puerta, pidiendo que fuese a ese bar al que tantas veces había pasado por
delante pero tenia una ambiente un poco raro, era un bar el cual todos los de
la ciudad sabíamos que existía pero pocos habían entrado, ya que las puertas
siempre estaban cerradas y para entrar debías tocar un timbre de un portero
automático con una cámara integrada.
Después
de acabar el trabajo me fui a mi casa y me senté en el sofá con la televisión
apagada pensando en lo que acaba de pasar y los diferentes escenarios posible
que podría pasarme esta noche, algunos eran terroríficos otros eran excitantes,
cuando me excitaba mi polla se ponía tensa haciendo que me dolieran los huevos
y que gritara para sacarla, también me entraban ganas de masturbarme, pero como
no tenia la llave lo único que podía hacer era justo por el agujero de delante
tocarme un poco, eso hacia que saliera una especie de líquido pegajoso de allí.
Me
arme de valor y dije que iría a la cita, y además de llevar las bragas y sostén,
iría con el plug anal puesto, ya que lo hacia que valiese la pena.
Ese
bar no esta muy lejos de donde vivo, es la ventaja de vivir en una pequeña
ciudad donde en 20 minutos andando vas de punta a punta, también es verdad que
al ser pequeña casi todos nos conocemos de vista de habernos cruzado alguna vez
o de comprar en su negocio o es su trabajo.
Camine
por las calles semioscuras hacia ese bar, mire fijamente la puerta antes de
llamar al timbre, tarde unos minutos en hacerlo, pero al final llame, al otro
lado se puso una voz masculina y lo primero que dijo es “Contraseña”
“No,
no..no la sé, he quedado con alguien aquí…..”
No
oí nada pero si ver como la cámara se movía y enfocaba en mi cuello, acto
seguido se abrió la puerta, lo primero que encontré es un pequeño recibidor
negro con unas cortinas rojas y dos sillas de cuero rojas en cada lado, la
música sonaba suavemente, y se oía voces hablando y algún que otro sonido
peculiar, separé las cortinas tímidamente y lo vi todo….
El
local era un club de BDSM, al fondo en una pared ponía “Club Rosas” en neón, la
gente iba vestida o de cuero o de látex, había mujeres con corsés, en un lado
un hombre desnudo con solo una capucha estaba atado en una cruz de madera, en
el techo una chica con un traje de látex estaba dentro de una jaula colgada,
mientras andaba me encontré con un hombre que le estaba lamiendo las suelas de
los zapatos a una mujer, en el otro lado una mujer daba latigazos a un hombre
en la espalda, en una mesa redonda donde había varias mujeres todas enfundadas
en látex, a sus pies como si fuesen perros habían hombres vestidos solo con
pantalones y capuchas con collares de las cuales unas cadenas acaban en las
manos de las mujeres que estaban sentadas cómodamente mientras ellos a su lado
en los pies, siguiendo caminando un hombre le había puesto unas pinzas en los
pezones a una chica y la estaba paseando por el local tirando de sus tetas,
todo era muy bizarro……!Pero me encantaba!.
Me
acerque a la barra para descubrir que la voz que me había abierto masculina no
era más que un hombre totalmente travestido que podría haber pasado
tranquilamente por una chica, con voz grabe me dijo
“¿Qué
te puedo servir guapetón?”
“He
quedado con alguien”
“Si
no fuese por ese collar te diría que te has equivocado de sitio….¿Eres nuevo en
esto?
“Si….,
si…” mientras miraba a mi alrededor
“Tranquilo
aquí muchos de ellos han estado en tu lugar anteriormente, venga guapo la
primera te invito yo, ¿Qué quieres tomar?”
“Una
cerveza, gracias”
“Aquí
tienes, mira, siéntate en aquella mesa de allí, la cual pasaras desapercibido y
podrás ver todo lo que pasa en el local, un consejo, no te involucres muchos
pues hay algunas Amas o esclavos que quieren pasar desapercibidos y podrían
ponerse nerviosos y eso no lo quiero”
Me
senté en ese lugar, lo primero que me vino a la mente fue en la escena del
señor de los añillos cuando los hobbits, estaban en la cabaña del pony pisador
y Aragón los estaba mirando en las sombras.
Estuve
un rato mirando la verdad es que me hubiera encantado involucrarme pero después
de las palabras del travesti, no quería salir de allí con los pies por
delante, mientras miraba todo, vi llegar
a una chica que fue directa a la barra, la cual hablo con el travesti, me
miraron los dos y el chico me señalo.
Al
principio no la reconocí, para empezar llevaba una peluca de color lila, luego vestía
un corsé negro y rojo, con una falda de látex con mucho vuelo, y en los pies
uno botines de tacón alto, no se parecía en nada en la chica que trabajaba
conmigo en el despacho, aquí tenia un aire mas dominante y segura, en el
trabajo se la veía que quería pasar desapercibida, tímida y de pocas palabras.
Llego
a la mesa, me miro y con la misma risa picarona de antes me dijo
“Vaya,
vaya, vaya, así que tenemos un esclavo en el trabajo…. Mira por donde eres tú,
la verdad es que nunca me lo hubiera pensado….!A MIS PIES ESCLAVO SALUDA A UNA
AMA COMO ES DEBIDO!”
Me
puse de rodillas y le besé los zapatos para luego sentarme.
“¿Desde
cuándo lo eres?”
“Aun
no soy nada, contacte con una Mistress de la gran ciudad, he pasado una semana
haciendo pruebas para ella, y el sábado pasado estuve con ella lo que llamo una
pre-sesion…”
Le
explique lo que me había hecho, lo que llevaba puesto, incluso le enseñe el sostén,
un poco las bragas, ella toco mi cinturón de castidad cosa que mis ojos se giraron
de sentir una mano femenina en mis partes, creo que ella lo sitio también, también
el comente que llevaba un plug anal, cosa que ella asintió con afirmación, me
pregunto que Ama era por si la conocía, le di su nombre a lo que me contesto
que era un Mistress muy conocida en el mundo que había hecho bien en contactar
con ella pues seria la mejor experiencia que podía vivir, había oído hablar
cosas muy buenas de ella y de su funcionamiento, también hablamos de mi futuro
si quería seguir en el mundo BDSM, cosa que le dije que solo quería cumplir una
fantasía y que no sabía bien que rumbo seguiría en mi vida, le dije que mañana
era la sesión, dependiendo de cómo fuese vería si seguía en ese mundo o lo
dejaba.
Luego
hablamos de ella, resulta que desde los 18 años, vio que tenía una necesidad de
dominar a los hombres en la cama, había tenido varios novios, pero cuando la
cosa se ponía seria, y veían látigos, o cosas del mundo BDSM muchos huían
rápidamente y nunca mas sabia de ellos, había empezado a frecuentar ese bar,
pero casi todos los esclavos o era puramente para pasar el rato o ya estaban
cogidos por alguna Ama, a ella le gustaría encontrar un esclavo el cual empezar
una relación, y vivir como pareja BDSM, pero que era muy difícil.
La
verdad es que me sentía cómodo hablando con ella con esa libertad y era como un
amigo al cual estas compartiendo cosas en un bar con unas cervezas, explicando
cosas de sexo o de mujeres sin que haya tabús entre los dos o peligro de pensar
en cómo te estará juzgando.
No
se como paso, pero le dije
“Aprovechado
que estamos en el lugar, ¿Quieres dominarme?.....¿Que sea tu esclavo?”
Ella
rio a carcajada limpia, había dicho algo que creo que la había cagado….
“No….cachorro
mío….” Dijo acariciando mi cara, cosa que hizo que mis ojos se cerraran de
cariño, “No puedo amor…. Tu perteneces a una Mistress, te ha marcado con el
collar, hasta que no te ceda o ya no le pertenezcas, incluso más… puede ser que
me ceda, pero en este mundo hay muchos protocolos y no quiero saltármelos”
Me
explico que si tenia un collar sin la autorización de quien me había puesto el
collar yo no podía hacer nada o incluso una Mistress no podía tocarme, también
no podías ir por libre, había que concluir requisitos, me explico el significado
de Vainilla y otros términos, la conversación fue interesante tanto que no me
di cuenta que nos habíamos quedado solos en el local, el chico travestido, vino
a decirnos que debía cerrar, pues mañana tenía que abrir temprano la
frutería…..ostras!!! era Pedro el frutero de la tienda de debajo de mi casa, él
me había reconocido pero yo a el o ella no, vio que lo había reconocido y nos
cruzamos sonrisas de complejidad, salimos a la calle y me despedí de la
compañera, la noche había estado muy bien, me fui contento a la cama y ansioso
de que ya fuese mañana para la sesión con la Mistress
sábado, 11 de julio de 2026
Cita con la Mistress
Hace
un tiempo, que tenía ganas de contratar los servicios de una Mistress
profesional, pues el mundo del Femdom lo estaba descubriendo por la red, después
de visitar muchos lugares, bloguer y todo lo que caía en mis manos desde la
red.
Me
empezó a fascinar la ropa de látex, los corsés, los zapatos de tacón alto, cada
vez mas quiera conocer a una mujer vestida así, tocarla, olerla y sentir como
me dominaba, sentirme indefenso en sus manos, notar que ella tenía el control, así
que me puse en marcha a través de páginas web oficiales de Mistress, encontré a
muchas entre ellas algunas que tenían canal de YouTube, telegrama, incluso en
la X, pero ninguna estaba en mi zona y las que encontraba en mi zona no eran
mas que prostitutas las cuales también les podías pedir servicios de Mistress.
Pensé
que podía probar uno de esos servicios, pero fue un absoluto fracaso, os voy a
explica cómo fue…
A
trabes de un conocido portal de internet donde se venden y compran cosas
también hay personas que ofrecen servicios, uno de ellos era un anuncio, que
ponía Mistress en tu localidad, te humillamos o dominamos a tu gusto, ya que
esta en mi misma ciudad una pequeña ciudad fronteriza de 50.000 personas pensé,
así no tengo que ir muy lejos, solo quiero probar y saber la experiencia, así porque
no…
Llame
y me atendió una chica que por cierto fue muy agradable y atenta, pedí una cita
para una sesión de BDMS, lo cual me dijo que ningún problema y después de
quedar con el precio que por cierto era barato, acepte y quedamos un día.
Cuando
llegue era una casa en los alrededores de la ciudad, una verja de hierro con un
portero automático el cual me pregunto mi nombre, al decirlo me abrió la puerta
remotamente, una vez pasado el pequeño jardín, entre en la casa, donde mujeres
ligueras de ropa estaban paseando por allí, una de mas mujeres que mas edad
tenia, se me acerco y me acompaño hasta un pequeño atril donde había un
ordenador.
Después
de dar mi nombre, dijo que había leído que quería una chica que fuera una
dominatrix, cosa que asentí, me dejo esperando en una silla en la entrada, me
daba la sensación que estaba en una sala de espera de un medico esperando que
me atendieran, mientras tanto veía pasar hombres y las mujeres ligeras de ropa,
la verdad es que no me excitaba nada, era como un supermercado el cual el
genero estaba desordenado y mal puesto.
Al
rato bajo una mujer, vistiendo un salto de cama barato de color rojo, con unas
medias negras, y unos zapatos de tacón algo bajos, me miro y dijo que si era su
cita, después de pagar en la mujer que me atendió, subimos a una habitación, la
típica habitación de prostíbulo, una cama, espejos en la habitación, un lavaba
y en un rincón un pequeño jacuzzi.
La
chica no era del país, empezó a decirme cosas, que no se las cree nadie, para
luego bajarme el pantalón coger mi polla y decir cosas como que malo era, que
necesito un castigo, mientras jugaba con mi polla y pene, era como muy frio y
que enseguida quería follar, y pasar a otro cliente, la verdad es que no estaba
nada excitado y tampoco a gusto, a la media hora le dije que no era mi rollo y
que me perdonara que me iba, salí deprisa del lugar y bastante frustrado de la
experiencia.
A
las semanas volví a mirar de golpe encontré a una Mistress en un canal de
YouTube la cual estaba explicando en una entrevista como van sus sesiones, como
funciona el tema y todo el mundillo del BDSM.
Así
que decidí ponerme en contacto con ella.
Los
primeros intentos fueron un fracaso, pues no atendía a mis mensajes, ni tampoco
a mis llamadas, luego vi que no es como un contacto normal, si no que se le
debe de buen principio buenas palabras y bastante ética.
Así
que decidí enviarle un mensaje presentándome, y pidiendo formalmente poder
hablar con ella, pidiendo una cita.
A
los dos días recibí contestación de ese mensaje, era curioso lo leí con mucha
ilusión, estaba excitado, era una sensación diferente con ganas pero no se
era…. No se….. pero me causaba excitación, y al mismo tiempo miedo de saber que
podía pasar creo que ese sistema de que casi suplico por poder verla y hacer
algo, luego supe que se le llamaba sesión con Mistress
Quedamos
en un céntrico bar de la gran ciudad, yo debía desplazarme mas 150 km para
poder ir, pero para conseguir cumplir esa fantasía lo anhelaba con todo mi
corazón, me dejo claro que solo era una toma de contacto y nada más, que
dependiendo de la entrevista ella aceptaría o no seguir adelante, quedamos día y
hora que nos fuese bien a los dos.
Llego
el día, era como si tuviera una cita con una mujer para poder empezar como
novios, así que mire de vestirme lo mejor que pude, una camisa, unos pantalones
mire que fuesen lo mejores que tenía, unos zapatos nada de deportivas si unos
zapatos también los mejores que disponía, luego una buena ducha, colonia y un
buen afeitado todo por conocer a esa mujer.
Cogí
el tren pues aparcar en la gran ciudad es un caos, así que pensé coge el tren
de alta velocidad que en una hora estas en el centro y luego coge un taxi o Uber
hasta el bar que te ha dicho.
Llegue
al bar en cuestión era una cafeteria de esas de moda, todo muy chic y moderno,
me había dado instrucciones donde me debía sentar, como debía estar y actuar.
Me
dijo que debía sentarme al fondo justo al lado de los lavabos, con el teléfono
hacia abajo y las dos manos encima de la mesa con las palmas hacia arriba y debía
esperar allí, sin tomar nada de alcohol, solo refrescos o café, la verdad es que si deje el móvil en la mesa
con la pantalla hacia abajo, pero las manos no lo hice, solo lo hacía cuando
entraba alguna mujer.
Estuve
bastante rato esperando, incluso creí que me habían tomado el pelo y que no se
presentaría nadie, pero al final entro una mujer de media edad, con unos
zapatos de tacón de aguja, una falda de tubo, una blusa y un pelo largo y
rizado, perfectamente maquillada, parecía de la realeza por la manera de andar
y posar, al llegar a la barra miro a la camarera y con un solo gesto ya supo lo
que debía ponerle para tomar.
Se
quedo delante de mí, me acorde de las manos, así que rápidamente las puse
encima de la mesa con las palmas hacia arriba, ella las miro hizo una mueca de
desagrado y se presentó, si, era la Mistress, y la verdad era mejor de lo que esperaba.
Al
momento apareció la camarera con una taza de te y la puso en la mesa, haciendo
una reverencia, creo que ese local era o suyo o era un sitio donde todos sabían
quien era esa mujer y a lo que hacía.
Estuvimos
hablando, de que es lo que yo quería, el porqué, que estaba dispuesto a tolerar
y que no, cual era mi limite, etc. fue una charla magnifica era como si hablar
con una amiga de mis fantasías, no había ni burlar, ni desprecio, ni rechazo,
solo profesionalidad y seriedad.
Estuvimos
hablando mas de dos horas, bueno mas bien yo y ella escuchaba y en una pequeña
libreta apuntaba cosas, entre tantas cosa que hablamos tanto de mi vida, como
de mis fantasías me dijo que eligiera las que más quería y le dije que siempre había
fantaseado en que me transformara en una mujer o criada y que me dominara
fuerte mente, sentirme dominado y humillado mientras uso ropa de mujer, también
le hable del látex, el cuero, las atadura y cosas.
Cuando
ella creyó que ya tenia suficiente, se levanto dijo que pagara la cuenta y que
me podía ir a casa que ya decidiría que aceptaba ser su esclavo o que nunca más
sabría nada de ella, y adelanto un poco su pie enfundado en ese zapato de tacón,
no se como fue pero algo me impulso que lo que debía hacer era arrodillarme y
besas su punta del zapato, ella sonrió y se fue dejándome de rodillas en el
bar.
Cuando
hubo salido aún seguía de rodillas, la camarera se acerco con la cuenta y yo seguí
allí de rodillas, me dijo lo que costaba la cuenta y fue como si estuviera
hipnotizado y volviera a la realidad, le pedí disculpas, page…la camarera me
conto que solía causar ese impacto a los hombres que hablan con esa mujer, eso
me tranquilizo pues no sabía que había sucedió porque había actuado de esa
manera.
El
regreso a mi ciudad en el tren no me podía quitar la imagen de esa mujer de mi
cabeza, llegué casa y no pude más, tuve que masturbarme pensando ella. Pasaron
los días, y no recibía nada en mi teléfono, paso de mirarlo cada cuatro horas a
llegar a tener que mirarlo cada cuatro minutos, estaba obsesionado con ver que
tenia cobertura, con sentir que me enviara algo… incluso les pedía a mis
compañeros de trabajo que me enviaran mensajes o me llamaran para ver si mi
teléfono funcionaba bien, incluso pensé que si le había dado bien mi número,
¿Qué hago? ¿Le envió un mensaje? ¿la llamo? ¿Y si lo hago y me bloquea? ¿O si
quiere ponerme a prueba?, la duda me estaba matando.
Pasaron
dos semanas y yo estaba lleno de nervios, cuando en pleno trabajo recibí un
mensaje.
Era
un mensaje muy directo donde ponía que si aceptaba estar a prueba durante una
semana y si pasaba la prueba estudiaría que fuese su esclavo en una sesión
inicial, la verdad es que nunca me hubiera pensado que fuese tan difícil poder
hacer una sesión con una Dominatrix, o posiblemente ya fuera la sesión como tal
y esto formara parte del juego, el cual me estaba poniendo cachondo, así que le
conteste que sí.
Recibí
otro mensaje diciendo que en breve recibirá ordenes las cuales si en un momento
dado no las cumplía o me negaba al momento ese número de teléfono quería
bloqueado y no podría contactar nunca mas con ella, y volvió a preguntarme si
lo aceptaba o prevería pensarlo, ya que me daba la oportunidad de pensarlo y
volver a contactar con ella otro día.
No
tenia ganas la verdad de volver a entrar en el juego de intentar hablar con
ella, luego quedar en un bar el cual estaba mas de 150 kilómetros de donde
vivía, así que sin pensármelo mucho le dije que aceptaba, el teléfono se quedo
en silencio y vi como ponía que se había desconectado, pensé cuando volvería a
recibir mensajes de ella y si era verdad que estaría a prueba durante esos 7 días
que era la semana.
1º
día: todo empezó como siempre…. Y alrededor de las 12 del mediodía cuando
estaba en el trabajo con unos clientes recibí el primer mensaje, “Esclavo!,
quiero que vayas al lavabo y te masturbes, luego envíame una foto con los
restos del semen en tu mano y otra lamiendo tu mano, tienes 5 minutos para
enviármela”
Estaba
con un cliente y tuve que decidir que hacer, así que me disculpe y corrí hacia
el cuarto de baño no debía perder la oportunidad de cumplir mi fantasía, entre
en el baño, me baje los pantalones me masturbe, hice la foto con el semen en mi
mano, luego me subí los pantalones e hice otra foto delante del espejo lamiendo
mi mano y se la envié, a lo que enseguida recibí un multi icono con el pulgar
hacia arriba.
Por
la noche en casa pensé en todo como había sido, y me había encantado, no tenia
nada que ver como lo que había experimentado con la casa de citas en mi ciudad,
esto era más excitante y divertido.
2º
día: Recibió el siguiente mensaje, “Tienes todo el día hasta las 21:00 para cómprate
7 sujetadores con sus bragas a juego a esta hora debo tener las fotos en mi
teléfono”
Fui
a trabajar y al medio día en vez de ir a mi casa, lo que hice fue ir a un
Carrefour a comprar toda esta ropa, no mire puse a mirar mucho, cogí lo primero
que encontré y mire que coger bragas a juego, solo mire que la textura fuera
similar al satén y que fuesen de colores variados, mas adelante me di cuenta de
no haber buscando mejor, pero esto será más adelante.
Al
llegar a casa lo puse todo encima de la cama y le hice la foto que se la envié,
a lo que recibí otro multi icono con el pulgar hacia arriba.
3º
día: durante todo el día no recibí ningún mensaje esto me desespero bastante no
paraba de mirar el teléfono, la verdad es que se había convertido en una obsesión,
necesitaba el mensaje, lo quería, era como un drogadicto esperando encontrar su
camello para la dosis.
Por
la noche, a las 22:00 recibí el mensaje “Tienes 5 minutos para enviarme un
video quemando toda la ropa interior masculina incluyendo lo que llevas puesto
ahora, también otro video enseñándome todos los cajones donde deberías estar
esa ropa vacíos”
Salte
de un salto del sofá fui corriendo al cajón donde tengo los calzoncillos, los
puse en un cubo, me saque los que llevaba puestos y le prendí fuego, mientras
hacia el video empecé a pensar, y así mañana que me voy a poner, lo estoy
quemando todo.
Le
envié el video junto a otro donde enseñaba el cajón vacío, a lo que volví a recibí
el multi icono con el pulgar hacia arriba.
4º
día: me desperté y ya tenia un mensaje, el cual ponía “Ya que no tienes ropa
interior masculina a partir de ahora vas a ir en bragas te iré pidiendo fotos
para ver que las llevas en todo momento”
Me
puse las primeras que encontré unas negras de satén con un precioso lacito en
medio, me sentía excitado, mucho, durante el día fui recibiendo mensajes que
cierto tiempo que solo decían “Foto, tiempo 5 minutos” así que al menos fue
unas 6 veces al baño, para hacer la foto de rigor y seguir trabajando, la peor
fue a las 19:00 cuando ya estaba de camino al trabajo en el coche, pues tuve
que parar el coche en una calle, y hacerme la foto.
A
la noche recibí el famoso multi icono
5º
día, me desperté y volvía a tener el mensaje que debía empezar a ponerme los satenes,
y que funcionaríamos lo mismo que ayer, nunca antes me había puesto un sostén,
es complicado, necesite un tiempo para ponérmelo bien, una vez que estuvo
puesto, me di cuenta que se transparentaba en la camisa, así que busque el sostén
mas oscuro posible y allí me di cuenta el error de no mirar bien qué tipo de
sostenes compraba, ya que algunos tenían relleno, otros demasiados bordados y
oscuros habían pocos, eran colores de fantasía rosas, azul pastel, rojos, madre
mía que pesadilla.
En
el trabajo a parte de mis visitas al lavabo las cuales era sospechosas, también
entraba la sicosis de que todos me miraban, finalmente llego la noche, es
curioso pero esa mezcla de vergüenza y humillación hacia que me excitara como
nunca me había excitado nunca.
6º
Dia, era sábado, los sábados no trabajo, pero me levanté, me puse las bragas y
el sostén ahora me los había puesto a juego rosas, a media mañana recibí el
mensaje “Compra plátanos y envíame un mensaje cuando los tengas”, que raro, ¿Plátanos?
Bien, pues salí de casa me acerque a la frutería mas cercana y compre los mas
bonito y grandes que había….hasta el momento no sabia el error que había
cometido en el tamaño de los plátanos.
Llegue
a casa y le envié el mensaje “Los tengo Mistress” me dijo que prepara el móvil
en un sitio donde pudiera verme de cuerpo entero pues durante la mañana me
haría buen video llamada.
Que
nervios una video llamada, con la Mistress, era como si tuviera una cita en mi
casa, así que ordene mi apartamento, busque un sito para dejar el teléfono bien
sujeto y parecía que lo sabía cuándo todo estuvo a punto mi teléfono sonó a
través del sistema de llamadas de Wasap, descolgó y allí estaba esa mujer
sentada en una silla de madera pintada dorada, y tapizada de color rojo, solo
podía ver la parte superior de su cuerpo pero se veía que llevaba un vestido de
látex negro, por dios que sexy.
“Hola
esclavo, ¿Cómo has pasado la semana?”
“Bien
señora”
“Perfecto,
queda poco para ver si eres apto para poder venir a mi mazmorra hacer una
sesión, ahora te quiero ver desnudo con tus bragas y sostén, mientras te vas a
por un plátano”
Sali
hacia la cocina y volví con uno, media más una mano y medio mías”
“Pélalo…bien…ahora
te quiero de rodillas y quiero que lo chupes, lo beses, como si fuera una
polla….si, con ganas, tienes ganas de una polla, eres una pequeña zorra, chupa más,
y ahora quiero que entre entero hasta tu garganta, quiero oír como te
atragantas”
Lo
metí lo mas hondo que pude hasta que me vino arcadas, y casi vomito, ella se
rio
“Bien,
creo que no ha ido tan hondo como yo quería, bien falta entrenamiento así que
con cada comida quiero que entrenes para que ese plátano entre más, adiós
esclavo”
Volvió
a poner su mano cerca del teléfono, no sé, pero mi mente dijo que lo debía
besar, así que allí estaba yo, en unas bragas rosas y un sostén a juego besando
el móvil.
El
resto del día paso como ella me había dicho, en el almuerzo y la cena chupando
un plátano y haciendo que entrara en mi garganta, el de la noche ya había
entrado más que el primero.
7º
Dia, y último, recibí un mensaje a diciendo que a media mañana volvería hacer
una video conferencia, y que además de lo mismo de ayer debía buscar unas
pinzas de ropa, y esperar su llamada que seria alrededor de las 11:00 mañana de
rodillas en medio del salón.
A
las 11:00 en punto estaba todo preparado, me quedé en medio en el salón de
rodillas a las 12:00 aun no me había llamado, me dolían las rodillas, pero no
me movía, allí estaba, a las 12:05 sonó el teléfono, lo descolgó y seguí de
rodillas.
“Hola
esclavo, ¿Cómo llevas lo del plátano?”
“Ya
entra más, señora”
“Bien,
ahora quiero que cojas 5 pinzas de tender la ropa y te pongas una en la punta
de la lengua, dos, una en cada pezón y dos en los huevos”
La
de la lengua era molesta pero ningún problema, la de los pezones me hacia daño,
y las de los huevos no queráis saber cómo era de doloroso.
“Ahora
chupa el plátano y éntralo lo mas hondo que puedas, dependiendo de lo que entre
ya quedaremos para el sábado que viene en el mismo bar donde quedamos la
primera vez”
Así
que cogí el puto plátano y lo introduje lo mas a fondo que no había entrado
jamás, hice tres arcadas, y cuando lo saque estaba lleno de una saliva espesa
blanca, la cual bajaba por mi boca y llenaba el plátano, también notaba que
tenia lagrimas en los ojos, la mire y ella estaba aplaudiendo.
“Muy
bien esclavo, has pasado la prueba, la verdad es que eres el primero que lo
hace tan bien, sabes que, serias un gran chupa pollas, pero te tenemos que
cambiar el nombre los hombres no chupan las pollas ¿verdad?, así que te
llamare…….!Susi! mira que bien el sissy Susi!”
No
paraba de reír, eso a mi me excitaba aun mas y mas
“Bien,
como recompensa, te dejo que te masturbes con las pinzas puestas, y el plátano
en la boca, no lo rompas solo chupar, niña mala…mmmm venga empieza tócate esa
pequeña cosita…..”
Me
saqué la polla de las bragas y comencé a menearla.
“Pero
que pequeña es!, no sirve para contentar a una mujer, ¿Quieres decir que podrá
salir algo de eso tan pequeño? Espera que amplio la pantalla pues no la veo…”
Así
fue humillándome hasta que solté un grito orgásmico, salpicando todo el suelo, nunca
había tenido un orgasmo tan grande.
“Ooo,
pero si lo has manchado todo, Susi eres una guarra, saca tu lengua y lame tu
destrozo”
Allí
me ves de cuatro patas lamiendo mi propio suelo ante una desconocida que tenia
al otro lado del teléfono, cuando hube terminado, me dijo que quedábamos en el
bar el próximo sábado y me pasaría un numero de cuenta bancara donde quería el
primer pago de 300€ con anticipo de la sesión, cosa que no dude en hacer el
mismo domingo.
La
semana pasado normalmente, yo con mi interior de bragas y sostén, pero ahora
parecía que no me importaba, era como si fuese parte de mi ropa masculina, solo
en mi cabeza estaba mirando el calendario contando los días que faltaban para
le sábado, las horas, los minutos, los segundos.
Finalmente
llego el sábado.
Me
asee bien, me puse las bragas de satén más bonitas que encontré juntamente con
el sostén que cree que mas a juego quedaba, y volví a coger el tren, estaba eufórico
pues por fin tendría la sesión de BDSM que tanto había fantaseado. En el viaje
pensé en lo increíble que había ido la semana, la verdad es que mereció la pena
poder contactar con una Mistress profesional.
Llegue
el bar y me senté en el mismo sitio que la otra vez, ahora podía ponerle cara a
esa persona la cual la primera vez que entre en ese bar no sabia quien o como
seria, no tardo mucho hasta verla entrar, esta vez vestía diferente.
El
pelo totalmente suelto y rizado con una larga cabellera, sus ojos pintados con
sobra oscura, llevaba un corsé encima de una blusa blanca y una falda de látex
larga con unos zapatos con un largo tacón y las suelas rojas, mientras venia
hacia al mesa el ruido de la falda de látex sonaba dentro del bar, las personas
que estaban tomando algo no paraban de mirarla, era como si el tiempo fuese a
cámara lenta, finalmente llego a la mesa.
“Hola
Esclava Susi, arrodíllate y besa mis pies”
Me
puse de inmediatamente de rodillas para besarle los pies, cuando los tuve
besados, me incorpore a la mesa, ella dijo que si estaba preparado para ser su
esclavo, a lo que asentí eufóricamente, acto seguido dijo que hoy no sería la
sesión como tal, si no la pre-sesion y me dijo el precio de esa pre-sesion y el
precio de la sesión. A lo que yo acepte, enseguida me dio un numero de cuenta
donde tenia que hacer el ingreso de la pre-sesion, la verdad es que barato no
era todo si contamos que ya había dado dinero antes.
De
pues de una charla de pactar los límites, y de repasar todo lo que me excita,
de lo que no tolero y de cómo sería mi fantasía, me hizo ponerme de rodillas,
saco de su bolso un collar con una cadena pegada, luego unas muñequeras con dos
ganchos incorporados, me hizo ponerme de rodillas delante de la gente que
estaba en el bar. Me puso el collar y engancho la cadena, luego me hizo poner
las manos detrás de la espalda y me esposo con las muñequeras las manos detrás
de la espalda.
Esas
muñequeras eran de cuero con una especie de tela interior como si fuera de
peluche, una vez que me tubo atado, con el collar puesto y la cadena en sus
manos me hizo acompañarla hasta su estudio mazmorra para el siguiente paso,
atravesé todo el bar con las manos detrás de la espalda y tirado por la cadena
que ella iba delante de mí.
Era
una mezcla de excitación y humillación, salimos a la calle donde era el centro
de las miradas, pero ella era como si nadie estuviera mirando, me paseaba con
una especie de orgullo y dominación, no sé cuánto tiempo andamos pero fue una
buen rato, al final llegamos a un edificio modernista de la ciudad donde en la
entrada había un señor vestido de conserje, el típico de las películas, una
entrada con un enorme techo, la casa
tenia un patio interior con adoquines, lo atravesamos para luego entrar en una
entrada con una gran escalera y una ascensor antiguo.
Me
dio instrucciones que yo no podía coger el ascensor debía ir por las escaleras
y debía llegar antes que ella al tercer piso, si no tendría un castigo. Subí
rápidamente las escaleras con las manos atadas detrás mío, con la cadena
colgando que se movía de lado a lado y mirando a ella como subía por el ascensor
mientras ella no me apartaba la mirada, era como si estuviera hechizado no
podía separar la mirada de sus ojos, me gustaba verla, finalmente llegué arriba
antes que ella, abrió el ascensor, cogió la cadena y entramos a su estudio.
Lo
primero que me impacto, fue encontrar un hombre vestido totalmente como una
criada con un uniforme de color negro satén, unas medias blancas, una peluca,
unas enaguas y una mascara de cuero negra, la Mistress me lo presento como un
esclavo personal quien la entiende en todo lo que necesita.
Luego
me llevo a una sala que había un trono en la pared de frente, unos látigos en
las paredes colgados y algunos artículos los cuales no había visto nunca, en un
lado había una mesa, ella se sentó en el trono y me quito el collar, su esclavo
se puso a su lado y le entrego un papel.
“Esto
esclavo es un contrato donde pone que aceptas ser mi esclavo durante la sesión
la cual consta de la Pre-sesion donde estamos ahora, y la sesión final que es
dentro de una semana, si lo firmas cerraremos el contrato, el cual empezare a
ser tu Mistress durante ese tiempo”
Firme
el contrato, y ella también lo firmo.
Acto
seguido su voz se convirtió en mas autoritaria, lo primero que me ordeno con
fusta en mano es que me desnudara, allí me quede desnudo con las bragas y el sostén,
lo segundo que fue es me tenia que poner de rodillas delante de ella, una vez
puesto su criada por así decirlo le acerco un aro, el cual llevaba otro pequeño
aro delante, me lo puso en el cuello y lo cerro con una llave en mi cuello,
quedando mi cuello rodeado de ese aro ajustado, en el pequeño aro me dijo que
ponía que era de su propiedad, se ve que en mundo BDSM estos aros son comunes y
lo suelen llevar los esclavos, dándome a entender que cualquier persona de este
mundo sabría mi condición, lo tenia que llevar todo el tiempo, no me lo podía
quitar pues ella tenía la única llave que lo abría.
Luego
me hizo quitarme las bragas y poner las manos detrás, la cuales las volvió a
asegurar con las esposas, empezó a masajear mi polla, luego mis pelotas y
cuando estuve a punto de explotar paro, seguidamente su criada el dio hielo que
fue a parar a mis pelotas, ¡Dios que sensación!, la erección bajo de inmediato.
Luego
se acerco con una cosa de plástico….lo reconocí era un cinturón de castidad,
los había visto por la red…..!sí podría ver que se siente! Estaba emocionado,
rodeo mis pelotas, miro la medida exacta y lo instalo, luego unas correas que
rodearon mi cuerpo quedo asegurando aún más, haciendo que fuera imposible de
quitarse accidentalmente o incluso tirando de él, ella también miro si quedo
asegurado bien y me hizo andar por la habitación un rato.
Cuando
hubo terminado su inspección, el criada saco un estuche donde habían como unos
pequeños consolador en forma de cono, me dijo que eran plug para entrenar mi
culo, durante los primeros días, debía ponerme el pequeño e ir aguantando horas
cada vez mas tiempo hasta que pudiera tolerar el mas grande, me explico como
lubricarlo, introducirlo, sacarlo limpiarlo, esperar un rato y volver a
introducir, así cada día, era una clase práctica, pues ella me lo introducía,
lo sacaba, su criada lo limpiaba y así lo hizo unas cuatro veces, haciendo que
cada vez yo gimiera.
Cuando
hubo terminado, me lo dejo puesto, me dijo que me vistiera y que ya podía irme
a casa, me vestí y deje ese estudio, el camino hacia el tren era raro, pues en
el culo sentía la cosa extraña que molestaba y al mismo tiempo me gustaba.
sábado, 20 de junio de 2026
bondage con mi mujer
Con mi mujer hemos jugado muchos juegos de dominación,
pues a mi me va mucho ese rollo, últimamente le he hablado del tema de la
humillación, nuestros juegos consisten en que ella es la Mistress y yo su
esclavo, estamos pasado de atarme y amordazarme en situaciones incomodas a
últimamente obligarme de ponerme ropa de ella y atarme en posiciones incomodas.
Un día le dije que quería ir a un mas lejos, compre un
cinturón de castidad, un plug anal y unas pinzas en los pezones de esas que le
llaman diente de cocodrilo son las pinzas las cuales una vez colocadas, por mas
que estires en vez de saltar lo que hacen es apretar más y más.
Me encanta cuando me pone las pinzas, la bola en la boca,
el cinturón de castidad el cual mi polla se hincha luchando por su libertad y
el plug en el culo, me ata de cualquier forma y se pasea por delante de mi con
su postura de superioridad, normalmente ella se pone un corsé, unas medias un
lacito blanco en la parte superior, y una falda de cuero, los zatos de tacón y
con fusta en mano se pase a mi alrededor mientras me dice lo malo que he sido y
cual será mi castigo, eso hace que me retuerza dentro de mis ataduras gozando
en todo momento de la situación.
Llevamos jugando con esta situación durante un tiempo,
hasta que le dije porque no saltábamos un paso más, ella habitualmente suele
quedar un día al mes con sus amigas, entonces se me ocurrió la brillante idea
de que me atara y me cerrar en un armario mientras quedaba con las amigas en
nuestra casa, podríamos alguna escusa que yo no estaba y en vez de ir a tomar
algo, ellas podrían venir a nuestra casa a pasar la tarde y charlar.
Así que lo preparamos todo, vaciemos un armario el cual
probamos si yo cabía bien dentro de él, después de las pruebas, me puso la bola
en la boca, unas pinzas en los pezones, el cinturón de castidad, el plug, me
ato las manos en la barra de arriba donde colocamos las perchas de los abrigos,
y me ato los pies juntos.
Ellas se vistieron delante de mí, con un vestido típico
de verano, una falda, unas sandalias, y un top, en el espejo de la puerta donde
quedaba medio cuerpo mío tapado se pinto los ojos y los labios, cuando hubo
terminado me lanzo un beso y cerró las puertas.
Paso un rato hasta que empezaron a llegar, bebieron,
vieron la televisión, hablaron, comieron, pasaron toda la tarde de diversión
entre ellas, de vez en cuando mi mujer venia al armario lo habría de golpe
dándome un susto de muerte para solo ver que todo estaba bien, yo con la
mordaza solo podía asentir, la verdad era super excitante.
La mordaza hacia que la baba de mi boca cayera por mi
torso desnudo, las pinzas de los pezones habían pasado de doler ha no
sentirlas, el plug del culo igual, mi culo se había relajado y formaba parte de
mí, lo que no llevaba también era el cinturón de castidad estaba mi polla en un
constante excitación, me dolían los huevos y la polla la notaba que apretaba en
las paredes del cinturón.
Al final lo que pareció ser eterno las amigas se fueron y
mi mujer apareció en la puerta con un vaso de vino en la mano, me miro y tiro
un poco de las pinzas que los pezones se despertaron notándolas de nuevo, luego
jugo un poco sobre mi pecho lleno de babas moviendo las baba y pasándola por mi
boca, cogió la llave del cinturón, lo abrió….y mi polla se levanto como nunca
antes se había levantado, creo que fueron solo unos segundos antes de que
explotara todo el esperma en un orgasmo exagerado, había sido una tarde
fantástica la verdad es la experiencia era increíble, el dije que lo teníamos
que volver a repetir.
Lo volvimos hacer durante unas visitas mas de sus amigas,
pero como todo, con el tiempo y la monotonía se volvió poco excitante y desde
mi punto de vista aburrido, ella lo noto. Después de otra ronda me di cuenta
que en la sala de estar donde ellas estaba había un baúl donde guardábamos
cojines y alfombras, también era un baúl donde alguna de sus amigas solía
sentarse para hablar, cogí medidas y vi que podía caber fácilmente, así que le
dije que la próxima yo podría estar dentro, al principio ella era reticente
hacerlo decía que allí tan cerca, que si hacia ruido y alguna se enteraba o le
daba por abrir…. No sé, después de convencerla de tener la tele mas alta y que
ella velara por que ninguna de sus amigas tuviera la tentación de abrir,
incluso le dije pon mas cojines de lo habitual o incluso adornos para que no
sea fácil abrir ese cajón, casi tuve que suplicar que lo hiciera, ella
finalmente acepto.
Llego el día, como en el armario, me puso las pinzas, la
mordaza en la boca, el plug anal, el cinturón de castidad y me ato con las
manos en la espada, una vez dentro de baúl, era mas incomodo que el armario,
pues mi postura era encogida en posición fetal, también la tapa quedaba muy
justa y no era nada cómodo era como si estuviera totalmente encajado.
Cerro la tapa, sentí como ponía cojines encima y me
pregunto si todo bien, con un gruñido por culpa de la mordaza que no podía
hablar le di a entender que sí, llegaron las chicas, las oía hablar mejor en el
armario, luego la televisión….si la había puesto mas alta que anteriormente,
luego sus risas, la manera de hablar, yo imaginado la ropa que llevaba, incluso
note que alguna se sentaba encima de mí, oía los zapatos tocar la madera del baúl
y eso empezó a excitarme, entre en una especie de trance.
La posición era incomoda, empezaba a no notar las
extremidades, luego la baba de mi boca me mojaba toda mi cara, y mi polla
estaba super apretada, también al estar en esa postura, llegaba a tocarme el
plug y las pelotas, no pude resistir en frotar, con mucho sigilo empecé a
excitarme y a mover el plug, lo tenia a mano, sacaba un poco y lo hundía…. Mis
ojos empezaron a girarse, mi cuerpo empezó a temblar e intente no gemir….. oía
mis gemidos y pensaba que no quería que se notara mucho, era peor, aun me
excitaba mas y mas finalmente…….el desastre un chorro de semen salió de mi
polla enjaulada llenando todo el baúl de semen…… pedazo corrida pensé.
Y allí estuve un rato, con mi cara mojada por mi saliva y
las pantorrillas llenas de un pegajoso líquido, la excitación paso agobio, con
una necesidad de salir del baúl, para al rato volver a excitarme, estaba vez
sin llegar a correrme, pero era como una olas del mar, calma….para luego volver
todo mi cuerpo a experimentar excitación….para volver a la calma.
Finalmente oír como todas se despedían, la ultima se fue
y oí la puerta del apartamento como se cerraba, quería que me abriera el baúl, oí
como quitaba lo que tenia encima y se hizo la luz, allí estaba de pie
mirándome, era como una diosa, al estar tan oscuro la luz solo me dejaba ver su
silueta, ella al ver todo ese estropicio lo primero que hizo es enfadarse,
cerro de un golpe el baúl, allí en ese momento la excitación paso a miedo, no
sabia que pasaba y eso me daba miedo estaba allí indefenso sin saber que es lo
que pasaría.
Estuve un rato allí cerrado, de golpe se abrió y me ayudo
a incorporarme, se había puesto una falda de cuero, con un corsé también de
cuero, y en su mano llevaba una fusta, sin desatarme me puso de cara a la pared
para azotarme, con la mordaza en la boca solo podía soltar gruñidos y suplicas
que no llegaban a entenderse, pero en vez de aflojar era lo contrario, ella mas
fuerte pegaba, finalmente con lagrimas en mis ojos dejar de pegar…. Me cogió
por la oreja y me llevo al sofá donde se sentó, me quito la mordaza, levanto la
falda y me obligó a lamer todo su coño, mientras me decía que ya había visto
que me había corrido y ahora quería que ella tuviera el orgasmo de su vida.
Lamí todo con fuerza y entusiasmo, también me gustaba a mí,
finalmente un grito de orgasmo se sintió por todo el apartamento, se había
corrido como nunca lo había hecho, se recostó en el respaldo del asiento
mientras yo estaba de rodillas delante de ella, no me dejo salir de allí hasta
que estuvo recompuesta.
Esa noche no tuve sexo, ella me desato, se ducho y se fue
a la cama temprano, durmiéndose enseguida y toda la noche, a la mañana
siguiente dijo que era el mejor orgasmo que había tenido nunca.
Lo hicimos un par de veces más, pero como lo del armario
se volvió monótono y volvió a perder la chispa.
Y llegamos a la que empezó muy excitante y acabo siendo
una pesadilla para mí, aunque el sexo luego fue uno de los mejores.
No sé cómo surgió de además de la mordaza, el cinturón de
castidad, las pinzas en los pezones, el
plug anal y las ataduras, me tuve que poner un vestido suyo, unas bragas, un sostén
el cual lo relleno con calcetines en forma de bola y esto también hacia que las
pinzas se clavaran mas aumentado mi tortura, una peluca la cual no se de donde
salió y maquillado.
Me mire al espejo estaba grotesco, pero para probar una
nueva forma no proteste, la verdad es que cada vez que habíamos cambiado algo,
yo me excitaba un motón, me acompaño al baúl y me repliega, me ato fuertemente
y cerro la tapa.
Una vez dentro, pues si me estaba excitando, sentir la
ropa sedosa de mi mujer en mi carne era mas excitante de lo que pensaba, luego
el sabor del pintalabios también me excitaba, al estar en esa pequeña caja
notaba los pechos ficticios de los calcetines como apretaban el sostén y las
pinzas, excitándome también, pues la verdad es que me estaba poniendo más
cachondo que nunca, posiblemente tuviera razón.
Oí, llegas a las chicas, todo normal como siempre, risas,
televisión, alcohol, etc.…. pero en un momento dado, oí claramente a mi mujer
decir que tenia una sorpresa para ellas, y que si no se había preguntado donde
estaba yo siempre que ellas venían, allí empecé a entrar en pánico, pero no
podía hacer nada estaba atado, amordazado y en la misma sala que las chicas,
pensé por dios que mi mujer no haga ninguna tontería.
Noté como quitaba las cosas de encima del baúl, y un
silencio terrorífico….y se hizo la luz, cerré los ojos no quería mirar, las oí
reírse incluso creo que oí sonidos de las cámaras de los teléfonos, al rato
tuve que abrir los ojos y enfrentarme a la realidad, allí están las 4 amigas y
mi mujer, todas riéndose.
Me sacaron a la fuerza del baúl, me quede de pie delante
de ellas, empezaron a tocar mi vestido, luego quisieron ver el cinturón de castidad,
el plug, todo eso tocando con los dedos, en la punta del cinturón empezó a
gotear pre-semen, esto aun las hacia reír más, me sentía avergonzado pero al
mismo tiempo excitado, era una mezcla de dolor y placer.
Pasamos la tarde, yo sirviéndoles bebidas y comidas, me
pusieron unos zapatos de tacón para que anduviera por casa riéndose de mi por
mi manera de andar como pato mareado, también les tuve que hacer masajes en los
pies.
De vez en cuando alguna movía mi culo para que el plug
entrara y saliera y oír mis gemidos, otra vez alguna daba golpecitos a mis
pelotas que empezaban a estar hinchadas, o tirándome de las pinzas.
Fue toda la tarde una humillación total, al final llego
la hora que se fueran, les tuve que entregar a todas los abrigos y arrodillarme
para besarle los pies una a una, cuando la puerta se cerro con la última, mi
mujer me cogió y casi arrastras me llevo a la cama, em ato al cabecero de la
cama, se subió encima de mi cara y me obligó a lamer todo su coño, mientras lo
lamia ella jugaba con mis pelotas ya castigadas de los golpes de las chicas,
empezó a moverse rápidamente, a respirar entre cortada a suspirar, y antes de
que ella llegara al orgasmo note como salían chorros de semen de mi polla
encerrada, acto seguido la oí gritar de placer, fue un super orgasmo a los dos.
Desde entonces de vez en cuando me visto de mujer para
pasar una tarde con sus amigas, sirviéndolas y dejando que me dominen a su
antojo, siempre es diferente esto ha hecho que nuestro matrimonio sea cada vez más
sólido.






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