Todo transcurrió como siempre, pero ahora no llevaba la
ropa masculina, si no el traje de sirvienta que ayer me había llevado casa, el
cual ya me sentía cómodo llevándolo, luego fui a casa de la Mistress, por el
camino igual que ayer…. La gente del autobús no paraba de mirar y de hablar con
ellos sobre mi atuendo, pero a mi no me importaba nada.
Cuando llegue a casa de la Mistress me dijo que hoy
haríamos una fiesta y la cual seria muy importante para mí, dijo que prepara la
mansión y que por la tarde haríamos la fiesta en la sala que daba al jardín.
Me pase toda la mañana limpiando la casa y preparando
todo que estuviera correcto, luego nos fuimos, a comer, la Mistress decidió que
no debía ir como una criada, si no mas bien como una chica normal, así que tenía
preparado en mi habitación un nuevo atuendo, una falda larga plisada, unas
medias con liguero de color negro, unos zapatos de charol negros, una blusa
roja, con una pequeña rebeca rosa, y como ropa interior unas bragas de satén
con un sujetador a juego también de satén blanco, me vestí, me maquille y nos
fuimos a comer al restaurante donde habíamos ido anteriormente, como el otro día,
la Mistress es muy popular dentro de los hombres y no pagamos la comida pues
nos invitaron.
Luego después de la comida, fuimos a dar una vuelta por
el centro para ver tiendas y a pasar un rato como dos amigas que se van de
compras, la Mistress compro varias cosas que decía que necesitaba de una tienda
fetichista, (si queréis os puedo hacer un capitulo de lo que compro y como era
la tienda que también estaba regentada por una Mistress muy conocida) y
finalmente nos dirigimos a la mansión.
Cuando llegamos la Mistress dijo que me esperara a un
nuevo atuendo, al rato apareció un uniforme aún más femenino que los anteriores
y mas Sissy maid de los que había llevado, era muy exagerado, los zapatos con
un tacón exageradamente alto, luego mas medias blancas con lazos pequeños
rosas, el vestido era corto y las enaguas muy pomposas que hacían que el
vestido aun se viese mas pequeño, luego un corsé que cuando me lo puse me
costaba respirar y tenía que hacer movimientos pequeños pues enseguida me
ahogaba, los pechos de silicona era super grandes y pesados, cosa que el corsé
me ayudaba a dejarlos en su posición, luego la peluca era muy afro y pomposa,
una vez puesto el vestido se veía mi cinturón de castidad por debajo de la
falda y las tiras del liguero, también era muy rígido haciendo que mis brazos
le costara moverse, mas que un vestido era una caricatura de un Sissy Maid.
Los invitados fueron llegando, yo los iba recibiendo como
podía, mi trabajo era llevarlos de la puerta a la sala de estar grande al lado
del jardín, mis pasos eran torpes y mi movimientos también, entre que andar con
esos tacones era difícil se adjuntaba la respiración que debía controlar para
no ahogarme, y como las mangas era rigiditas eso restringía los movimientos de
mi cuerpo y manos.
La primera invitada llego me sorprendí pues llevaba de su
mano a un hombre con una corre resulta que el fiesta era de Amas con sus
esclavos, luego fueron pasando muchas más, ya no em sorprendía tanto, era como
un desfile de Mistress con sus trofeos que eran los esclavos, las Mistress
solían vestir de lo mas variado, desde ropa casual, otras con mucho cuero,
otras con vestidos de látex y otras con corsés y faldas largas, al igual con
los esclavos, unos normales con traje, otros de cuero, otros de látex y alguno
de sissy maid como yo pero no tan ridículamente exagerado, la Mistress había
preparado botellas de champan con copas
y yo unos canapés con un poco de variado de aceitunas, pepinillos, panecillos
todo tipo de cosas para picar.
Cada vez se oía mas ruido y mas murmullos de mujeres
hablando, los esclavos algunos están en una esquina, otros a los pies de su
dueña de rodillas, otros dando masajes a sus dueñas o simplemente con posturas
sumisas en la sala.
De pronto la última invitada fue mi esposa Elsa, con un
flamante vestido el cual no había visto nunca, uno de látex con una falda
estrecha, un corsé y unos zapatos de tacón negros brillantes, me saludo y la
acompañe en la sala.
Una vez que llegamos todas las mujeres brindaron mientras
mi esposa me cogía la mano como si me estuviera presentado a esa sociedad y hay
empezó todo, nos acercamos a un estrado donde la Mistress Roxy a la que había
servido durante toda la semana esta colocada como os lo diría….. era como el
maestro de ceremonias o el cura el cual va a casar a alguien. Nos acercamos mi
esposa me cogía de la mano y llegamos como el que llegan los novios al altar.
La Mistress nos miró, sonrió a mi esposa abrió un libro y
empezó diciendo
“COMPAÑERAS!!!, esclavos…. Estamos hoy reunidos aquí para
celebrar la unión de la Mistress Elsa con su Sissy Maid Josep Maria al cual a
partir de hoy se le referirá como Sissy Susi, el cual jurará botos de
esclavitud y servicio a su nueva dueña Elsa, aceptando en servirla en todo lo
que ella desee y mande. ¿Elsa aceptas a este sissy maid que sea tu esclavo y tu
Sissy Maid?
“Si, acepto”
“Sissy Susi, ¿ aceptas a tu nueva Dueña Elsa que sea tu Mistress
y dueña, a la que seguirás todas sus órdenes y esclavitud hasta el fin de los
días o que tu Mistress te libere de su servidumbre?
No sabia que decir la verdad es que no estaba preparado
para esto, mire alrededor, todas estaban con ganas de que dijera que sí, la
Mistress estaba señas como para que aceptara y mi esposa me miraba con la
sonrisa la cual me había enamorado años antes y hacia tiempo que no veía.
“Si, acepto”
Todas aplaudieron efusivamente, era como una reunión de
brujas… todas celebrando, mientras los esclavos allí quietos sin decir nada e
incluso sin moverse, la verdad era extraño.
“Bien! Los anillos por favor”
De la multitud salido una bandeja con un anillo muy
curioso del en forma de sello con un dibujo en el centro que había visto en los
escudos de la mansión, mas tarde me entere que en la insignia de BDSM, se lo
coloque en su dedo como si le estuviera poniendo a una novia.
“Ahora los anillos para el Sissy”
Uno de los esclavo se acerco con un cojín donde había una
especie de collar que era un aro grande del que cual se unía uno mas pequeño en
forma de anillo y separado había otro aro con un pequeño anillo suelto.
Una vez presentado esos anillos vinieron tres esclavos,
uno levanto mi peluca, el otro cogió ese aro grande y me lo puso en cuello
quedaba muy justo en mi cuello, luego oí como una especie de soldador que
estaba soldado ese aro para que nunca me lo pudiera quitar.
Luego sacaron el otro aro y lo enseñar a todas las
mujeres las cuales una por una como si fuese un ritual aceptaron ese anillo,
luego mi esposa a través de su móvil libero mi cinturón de castidad el cual un esclavo lo quito a poco a poco y
coloco ese aro en la base de mis pelotas y también lo soldó para que nunca mas
pudiera abrirse, mas tarde me entere que el anillo pequeño era para la punta de
mi polla, la cual una vez puesto se ataría a ese anillo de la base
convirtiéndose en un cinturón de castidad mas simple y no tan aparatoso pero
que haría que mi polla nunca pudiera ni crecer ni empalmarse quedándose
replegada por detrás y pudiéndose abrir cuando ella lo deseara.
Una vez acabada todo ese ritual todas brindaron se
felicitaron y empezó la fiesta donde todas se divertían con sus esclavos haciéndoles
de todo lo que había experimentado esa semana con diferentes esclavos, allí
estaba yo mirando todo eso, pero sin poder intervenir pues la fiesta era solo
para ellas, mi trabajo era solo servir como buen sissy maid, y sexualmente ya
tenían a sus esclavos.
Mientras servía las copas y los canapés, me di cuenta de
que una de las Mistress que estaba allí me sonaba de algo, ¿pero de qué?.....Madre!!......pero
si es…… resulta que era mi compañera de trabajo la cual todo esto había
empezado formaba parte de ese grupo de mujeres dominantes, todo había sido una
trampa para que me convirtiera en un sissy maid de mi esposa.
Y si…. Después todo volvió a mi nueva normalidad….. nunca
más volví a ponerme ropa masculina siempre vestido de mujer, tanto con un
uniforme de criada, como ropa casual de mujer, cuero o látex, eso si nunca más
me pude poner pantalones esa prenda quedo reservada a mi esposa, de noche y
fines de semana era el esclavo de mi ella y durante el día era la asistente de
la Mistress en la Mansión.
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