sábado, 20 de junio de 2026

bondage con mi mujer

 

Con mi mujer hemos jugado muchos juegos de dominación, pues a mi me va mucho ese rollo, últimamente le he hablado del tema de la humillación, nuestros juegos consisten en que ella es la Mistress y yo su esclavo, estamos pasado de atarme y amordazarme en situaciones incomodas a últimamente obligarme de ponerme ropa de ella y atarme en posiciones incomodas.

 

Un día le dije que quería ir a un mas lejos, compre un cinturón de castidad, un plug anal y unas pinzas en los pezones de esas que le llaman diente de cocodrilo son las pinzas las cuales una vez colocadas, por mas que estires en vez de saltar lo que hacen es apretar más y más.

 

Me encanta cuando me pone las pinzas, la bola en la boca, el cinturón de castidad el cual mi polla se hincha luchando por su libertad y el plug en el culo, me ata de cualquier forma y se pasea por delante de mi con su postura de superioridad, normalmente ella se pone un corsé, unas medias un lacito blanco en la parte superior, y una falda de cuero, los zatos de tacón y con fusta en mano se pase a mi alrededor mientras me dice lo malo que he sido y cual será mi castigo, eso hace que me retuerza dentro de mis ataduras gozando en todo momento de la situación.

 

Llevamos jugando con esta situación durante un tiempo, hasta que le dije porque no saltábamos un paso más, ella habitualmente suele quedar un día al mes con sus amigas, entonces se me ocurrió la brillante idea de que me atara y me cerrar en un armario mientras quedaba con las amigas en nuestra casa, podríamos alguna escusa que yo no estaba y en vez de ir a tomar algo, ellas podrían venir a nuestra casa a pasar la tarde y charlar.

 

Así que lo preparamos todo, vaciemos un armario el cual probamos si yo cabía bien dentro de él, después de las pruebas, me puso la bola en la boca, unas pinzas en los pezones, el cinturón de castidad, el plug, me ato las manos en la barra de arriba donde colocamos las perchas de los abrigos, y me ato los pies juntos.

 

Ellas se vistieron delante de mí, con un vestido típico de verano, una falda, unas sandalias, y un top, en el espejo de la puerta donde quedaba medio cuerpo mío tapado se pinto los ojos y los labios, cuando hubo terminado me lanzo un beso y cerró las puertas.

 

Paso un rato hasta que empezaron a llegar, bebieron, vieron la televisión, hablaron, comieron, pasaron toda la tarde de diversión entre ellas, de vez en cuando mi mujer venia al armario lo habría de golpe dándome un susto de muerte para solo ver que todo estaba bien, yo con la mordaza solo podía asentir, la verdad era super excitante.

 

La mordaza hacia que la baba de mi boca cayera por mi torso desnudo, las pinzas de los pezones habían pasado de doler ha no sentirlas, el plug del culo igual, mi culo se había relajado y formaba parte de mí, lo que no llevaba también era el cinturón de castidad estaba mi polla en un constante excitación, me dolían los huevos y la polla la notaba que apretaba en las paredes del cinturón.

 

Al final lo que pareció ser eterno las amigas se fueron y mi mujer apareció en la puerta con un vaso de vino en la mano, me miro y tiro un poco de las pinzas que los pezones se despertaron notándolas de nuevo, luego jugo un poco sobre mi pecho lleno de babas moviendo las baba y pasándola por mi boca, cogió la llave del cinturón, lo abrió….y mi polla se levanto como nunca antes se había levantado, creo que fueron solo unos segundos antes de que explotara todo el esperma en un orgasmo exagerado, había sido una tarde fantástica la verdad es la experiencia era increíble, el dije que lo teníamos que volver a repetir.

 

Lo volvimos hacer durante unas visitas mas de sus amigas, pero como todo, con el tiempo y la monotonía se volvió poco excitante y desde mi punto de vista aburrido, ella lo noto. Después de otra ronda me di cuenta que en la sala de estar donde ellas estaba había un baúl donde guardábamos cojines y alfombras, también era un baúl donde alguna de sus amigas solía sentarse para hablar, cogí medidas y vi que podía caber fácilmente, así que le dije que la próxima yo podría estar dentro, al principio ella era reticente hacerlo decía que allí tan cerca, que si hacia ruido y alguna se enteraba o le daba por abrir…. No sé, después de convencerla de tener la tele mas alta y que ella velara por que ninguna de sus amigas tuviera la tentación de abrir, incluso le dije pon mas cojines de lo habitual o incluso adornos para que no sea fácil abrir ese cajón, casi tuve que suplicar que lo hiciera, ella finalmente acepto.

 

Llego el día, como en el armario, me puso las pinzas, la mordaza en la boca, el plug anal, el cinturón de castidad y me ato con las manos en la espada, una vez dentro de baúl, era mas incomodo que el armario, pues mi postura era encogida en posición fetal, también la tapa quedaba muy justa y no era nada cómodo era como si estuviera totalmente encajado.

 

Cerro la tapa, sentí como ponía cojines encima y me pregunto si todo bien, con un gruñido por culpa de la mordaza que no podía hablar le di a entender que sí, llegaron las chicas, las oía hablar mejor en el armario, luego la televisión….si la había puesto mas alta que anteriormente, luego sus risas, la manera de hablar, yo imaginado la ropa que llevaba, incluso note que alguna se sentaba encima de mí, oía los zapatos tocar la madera del baúl y eso empezó a excitarme, entre en una especie de trance.

 

La posición era incomoda, empezaba a no notar las extremidades, luego la baba de mi boca me mojaba toda mi cara, y mi polla estaba super apretada, también al estar en esa postura, llegaba a tocarme el plug y las pelotas, no pude resistir en frotar, con mucho sigilo empecé a excitarme y a mover el plug, lo tenia a mano, sacaba un poco y lo hundía…. Mis ojos empezaron a girarse, mi cuerpo empezó a temblar e intente no gemir….. oía mis gemidos y pensaba que no quería que se notara mucho, era peor, aun me excitaba mas y mas finalmente…….el desastre un chorro de semen salió de mi polla enjaulada llenando todo el baúl de semen…… pedazo corrida pensé.

 

Y allí estuve un rato, con mi cara mojada por mi saliva y las pantorrillas llenas de un pegajoso líquido, la excitación paso agobio, con una necesidad de salir del baúl, para al rato volver a excitarme, estaba vez sin llegar a correrme, pero era como una olas del mar, calma….para luego volver todo mi cuerpo a experimentar excitación….para volver a la calma.

 

Finalmente oír como todas se despedían, la ultima se fue y oí la puerta del apartamento como se cerraba, quería que me abriera el baúl, oí como quitaba lo que tenia encima y se hizo la luz, allí estaba de pie mirándome, era como una diosa, al estar tan oscuro la luz solo me dejaba ver su silueta, ella al ver todo ese estropicio lo primero que hizo es enfadarse, cerro de un golpe el baúl, allí en ese momento la excitación paso a miedo, no sabia que pasaba y eso me daba miedo estaba allí indefenso sin saber que es lo que pasaría.

 

Estuve un rato allí cerrado, de golpe se abrió y me ayudo a incorporarme, se había puesto una falda de cuero, con un corsé también de cuero, y en su mano llevaba una fusta, sin desatarme me puso de cara a la pared para azotarme, con la mordaza en la boca solo podía soltar gruñidos y suplicas que no llegaban a entenderse, pero en vez de aflojar era lo contrario, ella mas fuerte pegaba, finalmente con lagrimas en mis ojos dejar de pegar…. Me cogió por la oreja y me llevo al sofá donde se sentó, me quito la mordaza, levanto la falda y me obligó a lamer todo su coño, mientras me decía que ya había visto que me había corrido y ahora quería que ella tuviera el orgasmo de su vida.

 

Lamí todo con fuerza y entusiasmo, también me gustaba a mí, finalmente un grito de orgasmo se sintió por todo el apartamento, se había corrido como nunca lo había hecho, se recostó en el respaldo del asiento mientras yo estaba de rodillas delante de ella, no me dejo salir de allí hasta que estuvo recompuesta.

 

Esa noche no tuve sexo, ella me desato, se ducho y se fue a la cama temprano, durmiéndose enseguida y toda la noche, a la mañana siguiente dijo que era el mejor orgasmo que había tenido nunca.

 

Lo hicimos un par de veces más, pero como lo del armario se volvió monótono y volvió a perder la chispa.

 

Y llegamos a la que empezó muy excitante y acabo siendo una pesadilla para mí, aunque el sexo luego fue uno de los mejores.

 

No sé cómo surgió de además de la mordaza, el cinturón de castidad, las pinzas en los pezones,  el plug anal y las ataduras, me tuve que poner un vestido suyo, unas bragas, un sostén el cual lo relleno con calcetines en forma de bola y esto también hacia que las pinzas se clavaran mas aumentado mi tortura, una peluca la cual no se de donde salió y maquillado.

 

Me mire al espejo estaba grotesco, pero para probar una nueva forma no proteste, la verdad es que cada vez que habíamos cambiado algo, yo me excitaba un motón, me acompaño al baúl y me repliega, me ato fuertemente y cerro la tapa.

 

Una vez dentro, pues si me estaba excitando, sentir la ropa sedosa de mi mujer en mi carne era mas excitante de lo que pensaba, luego el sabor del pintalabios también me excitaba, al estar en esa pequeña caja notaba los pechos ficticios de los calcetines como apretaban el sostén y las pinzas, excitándome también, pues la verdad es que me estaba poniendo más cachondo que nunca, posiblemente tuviera razón.

 

Oí, llegas a las chicas, todo normal como siempre, risas, televisión, alcohol, etc.…. pero en un momento dado, oí claramente a mi mujer decir que tenia una sorpresa para ellas, y que si no se había preguntado donde estaba yo siempre que ellas venían, allí empecé a entrar en pánico, pero no podía hacer nada estaba atado, amordazado y en la misma sala que las chicas, pensé por dios que mi mujer no haga ninguna tontería.

 

Noté como quitaba las cosas de encima del baúl, y un silencio terrorífico….y se hizo la luz, cerré los ojos no quería mirar, las oí reírse incluso creo que oí sonidos de las cámaras de los teléfonos, al rato tuve que abrir los ojos y enfrentarme a la realidad, allí están las 4 amigas y mi mujer, todas riéndose.

 

Me sacaron a la fuerza del baúl, me quede de pie delante de ellas, empezaron a tocar mi vestido, luego quisieron ver el cinturón de castidad, el plug, todo eso tocando con los dedos, en la punta del cinturón empezó a gotear pre-semen, esto aun las hacia reír más, me sentía avergonzado pero al mismo tiempo excitado, era una mezcla de dolor y placer.

 

Pasamos la tarde, yo sirviéndoles bebidas y comidas, me pusieron unos zapatos de tacón para que anduviera por casa riéndose de mi por mi manera de andar como pato mareado, también les tuve que hacer masajes en los pies.

 

De vez en cuando alguna movía mi culo para que el plug entrara y saliera y oír mis gemidos, otra vez alguna daba golpecitos a mis pelotas que empezaban a estar hinchadas, o tirándome de las pinzas.

 

Fue toda la tarde una humillación total, al final llego la hora que se fueran, les tuve que entregar a todas los abrigos y arrodillarme para besarle los pies una a una, cuando la puerta se cerro con la última, mi mujer me cogió y casi arrastras me llevo a la cama, em ato al cabecero de la cama, se subió encima de mi cara y me obligó a lamer todo su coño, mientras lo lamia ella jugaba con mis pelotas ya castigadas de los golpes de las chicas, empezó a moverse rápidamente, a respirar entre cortada a suspirar, y antes de que ella llegara al orgasmo note como salían chorros de semen de mi polla encerrada, acto seguido la oí gritar de placer, fue un super orgasmo a los dos.

 

Desde entonces de vez en cuando me visto de mujer para pasar una tarde con sus amigas, sirviéndolas y dejando que me dominen a su antojo, siempre es diferente esto ha hecho que nuestro matrimonio sea cada vez más sólido.

 

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