sábado, 11 de julio de 2026

Cita con la Mistress

 

Hace un tiempo, que tenía ganas de contratar los servicios de una Mistress profesional, pues el mundo del Femdom lo estaba descubriendo por la red, después de visitar muchos lugares, bloguer y todo lo que caía en mis manos desde la red.

 

Me empezó a fascinar la ropa de látex, los corsés, los zapatos de tacón alto, cada vez mas quiera conocer a una mujer vestida así, tocarla, olerla y sentir como me dominaba, sentirme indefenso en sus manos, notar que ella tenía el control, así que me puse en marcha a través de páginas web oficiales de Mistress, encontré a muchas entre ellas algunas que tenían canal de YouTube, telegrama, incluso en la X, pero ninguna estaba en mi zona y las que encontraba en mi zona no eran mas que prostitutas las cuales también les podías pedir servicios de Mistress.

 

Pensé que podía probar uno de esos servicios, pero fue un absoluto fracaso, os voy a explica cómo fue…

 

A trabes de un conocido portal de internet donde se venden y compran cosas también hay personas que ofrecen servicios, uno de ellos era un anuncio, que ponía Mistress en tu localidad, te humillamos o dominamos a tu gusto, ya que esta en mi misma ciudad una pequeña ciudad fronteriza de 50.000 personas pensé, así no tengo que ir muy lejos, solo quiero probar y saber la experiencia, así porque no…

 

Llame y me atendió una chica que por cierto fue muy agradable y atenta, pedí una cita para una sesión de BDMS, lo cual me dijo que ningún problema y después de quedar con el precio que por cierto era barato, acepte y quedamos un día.

 

Cuando llegue era una casa en los alrededores de la ciudad, una verja de hierro con un portero automático el cual me pregunto mi nombre, al decirlo me abrió la puerta remotamente, una vez pasado el pequeño jardín, entre en la casa, donde mujeres ligueras de ropa estaban paseando por allí, una de mas mujeres que mas edad tenia, se me acerco y me acompaño hasta un pequeño atril donde había un ordenador.

 

Después de dar mi nombre, dijo que había leído que quería una chica que fuera una dominatrix, cosa que asentí, me dejo esperando en una silla en la entrada, me daba la sensación que estaba en una sala de espera de un medico esperando que me atendieran, mientras tanto veía pasar hombres y las mujeres ligeras de ropa, la verdad es que no me excitaba nada, era como un supermercado el cual el genero estaba desordenado y mal puesto.

 

Al rato bajo una mujer, vistiendo un salto de cama barato de color rojo, con unas medias negras, y unos zapatos de tacón algo bajos, me miro y dijo que si era su cita, después de pagar en la mujer que me atendió, subimos a una habitación, la típica habitación de prostíbulo, una cama, espejos en la habitación, un lavaba y en un rincón un pequeño jacuzzi.

 

La chica no era del país, empezó a decirme cosas, que no se las cree nadie, para luego bajarme el pantalón coger mi polla y decir cosas como que malo era, que necesito un castigo, mientras jugaba con mi polla y pene, era como muy frio y que enseguida quería follar, y pasar a otro cliente, la verdad es que no estaba nada excitado y tampoco a gusto, a la media hora le dije que no era mi rollo y que me perdonara que me iba, salí deprisa del lugar y bastante frustrado de la experiencia.

 

A las semanas volví a mirar de golpe encontré a una Mistress en un canal de YouTube la cual estaba explicando en una entrevista como van sus sesiones, como funciona el tema y todo el mundillo del BDSM.

 

Así que decidí ponerme en contacto con ella.

 

Los primeros intentos fueron un fracaso, pues no atendía a mis mensajes, ni tampoco a mis llamadas, luego vi que no es como un contacto normal, si no que se le debe de buen principio buenas palabras y bastante ética.

 

Así que decidí enviarle un mensaje presentándome, y pidiendo formalmente poder hablar con ella, pidiendo una cita.

 

A los dos días recibí contestación de ese mensaje, era curioso lo leí con mucha ilusión, estaba excitado, era una sensación diferente con ganas pero no se era…. No se….. pero me causaba excitación, y al mismo tiempo miedo de saber que podía pasar creo que ese sistema de que casi suplico por poder verla y hacer algo, luego supe que se le llamaba sesión con Mistress

 

Quedamos en un céntrico bar de la gran ciudad, yo debía desplazarme mas 150 km para poder ir, pero para conseguir cumplir esa fantasía lo anhelaba con todo mi corazón, me dejo claro que solo era una toma de contacto y nada más, que dependiendo de la entrevista ella aceptaría o no seguir adelante, quedamos día y hora que nos fuese bien a los dos.

 

Llego el día, era como si tuviera una cita con una mujer para poder empezar como novios, así que mire de vestirme lo mejor que pude, una camisa, unos pantalones mire que fuesen lo mejores que tenía, unos zapatos nada de deportivas si unos zapatos también los mejores que disponía, luego una buena ducha, colonia y un buen afeitado todo por conocer a esa mujer.

 

Cogí el tren pues aparcar en la gran ciudad es un caos, así que pensé coge el tren de alta velocidad que en una hora estas en el centro y luego coge un taxi o Uber hasta el bar que te ha dicho.

 

Llegue al bar en cuestión era una cafeteria de esas de moda, todo muy chic y moderno, me había dado instrucciones donde me debía sentar, como debía estar y actuar.

 

Me dijo que debía sentarme al fondo justo al lado de los lavabos, con el teléfono hacia abajo y las dos manos encima de la mesa con las palmas hacia arriba y debía esperar allí, sin tomar nada de alcohol, solo refrescos o café,  la verdad es que si deje el móvil en la mesa con la pantalla hacia abajo, pero las manos no lo hice, solo lo hacía cuando entraba alguna mujer.

 

Estuve bastante rato esperando, incluso creí que me habían tomado el pelo y que no se presentaría nadie, pero al final entro una mujer de media edad, con unos zapatos de tacón de aguja, una falda de tubo, una blusa y un pelo largo y rizado, perfectamente maquillada, parecía de la realeza por la manera de andar y posar, al llegar a la barra miro a la camarera y con un solo gesto ya supo lo que debía ponerle para tomar.

 

Se quedo delante de mí, me acorde de las manos, así que rápidamente las puse encima de la mesa con las palmas hacia arriba, ella las miro hizo una mueca de desagrado y se presentó, si, era la Mistress, y la verdad era mejor de lo que esperaba.

 

Al momento apareció la camarera con una taza de te y la puso en la mesa, haciendo una reverencia, creo que ese local era o suyo o era un sitio donde todos sabían quien era esa mujer y a lo que hacía.

 

Estuvimos hablando, de que es lo que yo quería, el porqué, que estaba dispuesto a tolerar y que no, cual era mi limite, etc. fue una charla magnifica era como si hablar con una amiga de mis fantasías, no había ni burlar, ni desprecio, ni rechazo, solo profesionalidad y seriedad.

 

Estuvimos hablando mas de dos horas, bueno mas bien yo y ella escuchaba y en una pequeña libreta apuntaba cosas, entre tantas cosa que hablamos tanto de mi vida, como de mis fantasías me dijo que eligiera las que más quería y le dije que siempre había fantaseado en que me transformara en una mujer o criada y que me dominara fuerte mente, sentirme dominado y humillado mientras uso ropa de mujer, también le hable del látex, el cuero, las atadura y cosas.

 

Cuando ella creyó que ya tenia suficiente, se levanto dijo que pagara la cuenta y que me podía ir a casa que ya decidiría que aceptaba ser su esclavo o que nunca más sabría nada de ella, y adelanto un poco su pie enfundado en ese zapato de tacón, no se como fue pero algo me impulso que lo que debía hacer era arrodillarme y besas su punta del zapato, ella sonrió y se fue dejándome de rodillas en el bar.

 

Cuando hubo salido aún seguía de rodillas, la camarera se acerco con la cuenta y yo seguí allí de rodillas, me dijo lo que costaba la cuenta y fue como si estuviera hipnotizado y volviera a la realidad, le pedí disculpas, page…la camarera me conto que solía causar ese impacto a los hombres que hablan con esa mujer, eso me tranquilizo pues no sabía que había sucedió porque había actuado de esa manera.

 

El regreso a mi ciudad en el tren no me podía quitar la imagen de esa mujer de mi cabeza, llegué casa y no pude más, tuve que masturbarme pensando ella. Pasaron los días, y no recibía nada en mi teléfono, paso de mirarlo cada cuatro horas a llegar a tener que mirarlo cada cuatro minutos, estaba obsesionado con ver que tenia cobertura, con sentir que me enviara algo… incluso les pedía a mis compañeros de trabajo que me enviaran mensajes o me llamaran para ver si mi teléfono funcionaba bien, incluso pensé que si le había dado bien mi número, ¿Qué hago? ¿Le envió un mensaje? ¿la llamo? ¿Y si lo hago y me bloquea? ¿O si quiere ponerme a prueba?, la duda me estaba matando.

 

Pasaron dos semanas y yo estaba lleno de nervios, cuando en pleno trabajo recibí un mensaje.

 

Era un mensaje muy directo donde ponía que si aceptaba estar a prueba durante una semana y si pasaba la prueba estudiaría que fuese su esclavo en una sesión inicial, la verdad es que nunca me hubiera pensado que fuese tan difícil poder hacer una sesión con una Dominatrix, o posiblemente ya fuera la sesión como tal y esto formara parte del juego, el cual me estaba poniendo cachondo, así que le conteste que sí.

 

Recibí otro mensaje diciendo que en breve recibirá ordenes las cuales si en un momento dado no las cumplía o me negaba al momento ese número de teléfono quería bloqueado y no podría contactar nunca mas con ella, y volvió a preguntarme si lo aceptaba o prevería pensarlo, ya que me daba la oportunidad de pensarlo y volver a contactar con ella otro día.

 

No tenia ganas la verdad de volver a entrar en el juego de intentar hablar con ella, luego quedar en un bar el cual estaba mas de 150 kilómetros de donde vivía, así que sin pensármelo mucho le dije que aceptaba, el teléfono se quedo en silencio y vi como ponía que se había desconectado, pensé cuando volvería a recibir mensajes de ella y si era verdad que estaría a prueba durante esos 7 días que era la semana.

 

1º día: todo empezó como siempre…. Y alrededor de las 12 del mediodía cuando estaba en el trabajo con unos clientes recibí el primer mensaje, “Esclavo!, quiero que vayas al lavabo y te masturbes, luego envíame una foto con los restos del semen en tu mano y otra lamiendo tu mano, tienes 5 minutos para enviármela”

 

Estaba con un cliente y tuve que decidir que hacer, así que me disculpe y corrí hacia el cuarto de baño no debía perder la oportunidad de cumplir mi fantasía, entre en el baño, me baje los pantalones me masturbe, hice la foto con el semen en mi mano, luego me subí los pantalones e hice otra foto delante del espejo lamiendo mi mano y se la envié, a lo que enseguida recibí un multi icono con el pulgar hacia arriba.

 

Por la noche en casa pensé en todo como había sido, y me había encantado, no tenia nada que ver como lo que había experimentado con la casa de citas en mi ciudad, esto era más excitante y divertido.

 

2º día: Recibió el siguiente mensaje, “Tienes todo el día hasta las 21:00 para cómprate 7 sujetadores con sus bragas a juego a esta hora debo tener las fotos en mi teléfono”

 

Fui a trabajar y al medio día en vez de ir a mi casa, lo que hice fue ir a un Carrefour a comprar toda esta ropa, no mire puse a mirar mucho, cogí lo primero que encontré y mire que coger bragas a juego, solo mire que la textura fuera similar al satén y que fuesen de colores variados, mas adelante me di cuenta de no haber buscando mejor, pero esto será más adelante.

 

Al llegar a casa lo puse todo encima de la cama y le hice la foto que se la envié, a lo que recibí otro multi icono con el pulgar hacia arriba.

 

3º día: durante todo el día no recibí ningún mensaje esto me desespero bastante no paraba de mirar el teléfono, la verdad es que se había convertido en una obsesión, necesitaba el mensaje, lo quería, era como un drogadicto esperando encontrar su camello para la dosis.

 

Por la noche, a las 22:00 recibí el mensaje “Tienes 5 minutos para enviarme un video quemando toda la ropa interior masculina incluyendo lo que llevas puesto ahora, también otro video enseñándome todos los cajones donde deberías estar esa ropa vacíos”

 

Salte de un salto del sofá fui corriendo al cajón donde tengo los calzoncillos, los puse en un cubo, me saque los que llevaba puestos y le prendí fuego, mientras hacia el video empecé a pensar, y así mañana que me voy a poner, lo estoy quemando todo.

 

Le envié el video junto a otro donde enseñaba el cajón vacío, a lo que volví a recibí el multi icono con el pulgar hacia arriba.

 

4º día: me desperté y ya tenia un mensaje, el cual ponía “Ya que no tienes ropa interior masculina a partir de ahora vas a ir en bragas te iré pidiendo fotos para ver que las llevas en todo momento”

 

Me puse las primeras que encontré unas negras de satén con un precioso lacito en medio, me sentía excitado, mucho, durante el día fui recibiendo mensajes que cierto tiempo que solo decían “Foto, tiempo 5 minutos” así que al menos fue unas 6 veces al baño, para hacer la foto de rigor y seguir trabajando, la peor fue a las 19:00 cuando ya estaba de camino al trabajo en el coche, pues tuve que parar el coche en una calle, y hacerme la foto.

 

A la noche recibí el famoso multi icono

 

5º día, me desperté y volvía a tener el mensaje que debía empezar a ponerme los satenes, y que funcionaríamos lo mismo que ayer, nunca antes me había puesto un sostén, es complicado, necesite un tiempo para ponérmelo bien, una vez que estuvo puesto, me di cuenta que se transparentaba en la camisa, así que busque el sostén mas oscuro posible y allí me di cuenta el error de no mirar bien qué tipo de sostenes compraba, ya que algunos tenían relleno, otros demasiados bordados y oscuros habían pocos, eran colores de fantasía rosas, azul pastel, rojos, madre mía que pesadilla.

 

En el trabajo a parte de mis visitas al lavabo las cuales era sospechosas, también entraba la sicosis de que todos me miraban, finalmente llego la noche, es curioso pero esa mezcla de vergüenza y humillación hacia que me excitara como nunca me había excitado nunca.

 

6º Dia, era sábado, los sábados no trabajo, pero me levanté, me puse las bragas y el sostén ahora me los había puesto a juego rosas, a media mañana recibí el mensaje “Compra plátanos y envíame un mensaje cuando los tengas”, que raro, ¿Plátanos? Bien, pues salí de casa me acerque a la frutería mas cercana y compre los mas bonito y grandes que había….hasta el momento no sabia el error que había cometido en el tamaño de los plátanos.

 

Llegue a casa y le envié el mensaje “Los tengo Mistress” me dijo que prepara el móvil en un sitio donde pudiera verme de cuerpo entero pues durante la mañana me haría buen video llamada.

 

Que nervios una video llamada, con la Mistress, era como si tuviera una cita en mi casa, así que ordene mi apartamento, busque un sito para dejar el teléfono bien sujeto y parecía que lo sabía cuándo todo estuvo a punto mi teléfono sonó a través del sistema de llamadas de Wasap, descolgó y allí estaba esa mujer sentada en una silla de madera pintada dorada, y tapizada de color rojo, solo podía ver la parte superior de su cuerpo pero se veía que llevaba un vestido de látex negro, por dios que sexy.

 

“Hola esclavo, ¿Cómo has pasado la semana?”

“Bien señora”

“Perfecto, queda poco para ver si eres apto para poder venir a mi mazmorra hacer una sesión, ahora te quiero ver desnudo con tus bragas y sostén, mientras te vas a por un plátano”

 

Sali hacia la cocina y volví con uno, media más una mano y medio mías”

 

“Pélalo…bien…ahora te quiero de rodillas y quiero que lo chupes, lo beses, como si fuera una polla….si, con ganas, tienes ganas de una polla, eres una pequeña zorra, chupa más, y ahora quiero que entre entero hasta tu garganta, quiero oír como te atragantas”

 

Lo metí lo mas hondo que pude hasta que me vino arcadas, y casi vomito, ella se rio

 

“Bien, creo que no ha ido tan hondo como yo quería, bien falta entrenamiento así que con cada comida quiero que entrenes para que ese plátano entre más, adiós esclavo”

 

Volvió a poner su mano cerca del teléfono, no sé, pero mi mente dijo que lo debía besar, así que allí estaba yo, en unas bragas rosas y un sostén a juego besando el móvil.

 

El resto del día paso como ella me había dicho, en el almuerzo y la cena chupando un plátano y haciendo que entrara en mi garganta, el de la noche ya había entrado más que el  primero.

 

7º Dia, y último, recibí un mensaje a diciendo que a media mañana volvería hacer una video conferencia, y que además de lo mismo de ayer debía buscar unas pinzas de ropa, y esperar su llamada que seria alrededor de las 11:00 mañana de rodillas en medio del salón.

 

A las 11:00 en punto estaba todo preparado, me quedé en medio en el salón de rodillas a las 12:00 aun no me había llamado, me dolían las rodillas, pero no me movía, allí estaba, a las 12:05 sonó el teléfono, lo descolgó y seguí de rodillas.

 

“Hola esclavo, ¿Cómo llevas lo del plátano?”

“Ya entra más, señora”

“Bien, ahora quiero que cojas 5 pinzas de tender la ropa y te pongas una en la punta de la lengua, dos, una en cada pezón y dos en los huevos”

 

La de la lengua era molesta pero ningún problema, la de los pezones me hacia daño, y las de los huevos no queráis saber cómo era de doloroso.

 

“Ahora chupa el plátano y éntralo lo mas hondo que puedas, dependiendo de lo que entre ya quedaremos para el sábado que viene en el mismo bar donde quedamos la primera vez”

 

Así que cogí el puto plátano y lo introduje lo mas a fondo que no había entrado jamás, hice tres arcadas, y cuando lo saque estaba lleno de una saliva espesa blanca, la cual bajaba por mi boca y llenaba el plátano, también notaba que tenia lagrimas en los ojos, la mire y ella estaba aplaudiendo.

 

“Muy bien esclavo, has pasado la prueba, la verdad es que eres el primero que lo hace tan bien, sabes que, serias un gran chupa pollas, pero te tenemos que cambiar el nombre los hombres no chupan las pollas ¿verdad?, así que te llamare…….!Susi! mira que bien el sissy Susi!”

 

No paraba de reír, eso a mi me excitaba aun mas y mas

 

“Bien, como recompensa, te dejo que te masturbes con las pinzas puestas, y el plátano en la boca, no lo rompas solo chupar, niña mala…mmmm venga empieza tócate esa pequeña cosita…..”

 

Me saqué la polla de las bragas y comencé a menearla.

 

“Pero que pequeña es!, no sirve para contentar a una mujer, ¿Quieres decir que podrá salir algo de eso tan pequeño? Espera que amplio la pantalla pues no la veo…”

 

Así fue humillándome hasta que solté un grito orgásmico, salpicando todo el suelo, nunca había tenido un orgasmo tan grande.

 

“Ooo, pero si lo has manchado todo, Susi eres una guarra, saca tu lengua y lame tu destrozo”

 

Allí me ves de cuatro patas lamiendo mi propio suelo ante una desconocida que tenia al otro lado del teléfono, cuando hube terminado, me dijo que quedábamos en el bar el próximo sábado y me pasaría un numero de cuenta bancara donde quería el primer pago de 300€ con anticipo de la sesión, cosa que no dude en hacer el mismo domingo.

 

La semana pasado normalmente, yo con mi interior de bragas y sostén, pero ahora parecía que no me importaba, era como si fuese parte de mi ropa masculina, solo en mi cabeza estaba mirando el calendario contando los días que faltaban para le sábado, las horas, los minutos, los segundos.

 

Finalmente llego el sábado.

 

Me asee bien, me puse las bragas de satén más bonitas que encontré juntamente con el sostén que cree que mas a juego quedaba, y volví a coger el tren, estaba eufórico pues por fin tendría la sesión de BDSM que tanto había fantaseado. En el viaje pensé en lo increíble que había ido la semana, la verdad es que mereció la pena poder contactar con una Mistress profesional.

 

Llegue el bar y me senté en el mismo sitio que la otra vez, ahora podía ponerle cara a esa persona la cual la primera vez que entre en ese bar no sabia quien o como seria, no tardo mucho hasta verla entrar, esta vez vestía diferente.

 

El pelo totalmente suelto y rizado con una larga cabellera, sus ojos pintados con sobra oscura, llevaba un corsé encima de una blusa blanca y una falda de látex larga con unos zapatos con un largo tacón y las suelas rojas, mientras venia hacia al mesa el ruido de la falda de látex sonaba dentro del bar, las personas que estaban tomando algo no paraban de mirarla, era como si el tiempo fuese a cámara lenta, finalmente llego a la mesa.

 

“Hola Esclava Susi, arrodíllate y besa mis pies”

 

Me puse de inmediatamente de rodillas para besarle los pies, cuando los tuve besados, me incorpore a la mesa, ella dijo que si estaba preparado para ser su esclavo, a lo que asentí eufóricamente, acto seguido dijo que hoy no sería la sesión como tal, si no la pre-sesion y me dijo el precio de esa pre-sesion y el precio de la sesión. A lo que yo acepte, enseguida me dio un numero de cuenta donde tenia que hacer el ingreso de la pre-sesion, la verdad es que barato no era todo si contamos que ya había dado dinero antes.

 

De pues de una charla de pactar los límites, y de repasar todo lo que me excita, de lo que no tolero y de cómo sería mi fantasía, me hizo ponerme de rodillas, saco de su bolso un collar con una cadena pegada, luego unas muñequeras con dos ganchos incorporados, me hizo ponerme de rodillas delante de la gente que estaba en el bar. Me puso el collar y engancho la cadena, luego me hizo poner las manos detrás de la espalda y me esposo con las muñequeras las manos detrás de la espalda.

 

Esas muñequeras eran de cuero con una especie de tela interior como si fuera de peluche, una vez que me tubo atado, con el collar puesto y la cadena en sus manos me hizo acompañarla hasta su estudio mazmorra para el siguiente paso, atravesé todo el bar con las manos detrás de la espalda y tirado por la cadena que ella iba delante de mí.

 

Era una mezcla de excitación y humillación, salimos a la calle donde era el centro de las miradas, pero ella era como si nadie estuviera mirando, me paseaba con una especie de orgullo y dominación, no sé cuánto tiempo andamos pero fue una buen rato, al final llegamos a un edificio modernista de la ciudad donde en la entrada había un señor vestido de conserje, el típico de las películas, una entrada con un enorme techo,  la casa tenia un patio interior con adoquines, lo atravesamos para luego entrar en una entrada con una gran escalera y una ascensor antiguo.

 

Me dio instrucciones que yo no podía coger el ascensor debía ir por las escaleras y debía llegar antes que ella al tercer piso, si no tendría un castigo. Subí rápidamente las escaleras con las manos atadas detrás mío, con la cadena colgando que se movía de lado a lado y mirando a ella como subía por el ascensor mientras ella no me apartaba la mirada, era como si estuviera hechizado no podía separar la mirada de sus ojos, me gustaba verla, finalmente llegué arriba antes que ella, abrió el ascensor, cogió la cadena y entramos a su estudio.

 

Lo primero que me impacto, fue encontrar un hombre vestido totalmente como una criada con un uniforme de color negro satén, unas medias blancas, una peluca, unas enaguas y una mascara de cuero negra, la Mistress me lo presento como un esclavo personal quien la entiende en todo lo que necesita.

 

Luego me llevo a una sala que había un trono en la pared de frente, unos látigos en las paredes colgados y algunos artículos los cuales no había visto nunca, en un lado había una mesa, ella se sentó en el trono y me quito el collar, su esclavo se puso a su lado y le entrego un papel.

 

“Esto esclavo es un contrato donde pone que aceptas ser mi esclavo durante la sesión la cual consta de la Pre-sesion donde estamos ahora, y la sesión final que es dentro de una semana, si lo firmas cerraremos el contrato, el cual empezare a ser tu Mistress durante ese tiempo”

 

Firme el contrato, y ella también lo firmo.

 

Acto seguido su voz se convirtió en mas autoritaria, lo primero que me ordeno con fusta en mano es que me desnudara, allí me quede desnudo con las bragas y el sostén, lo segundo que fue es me tenia que poner de rodillas delante de ella, una vez puesto su criada por así decirlo le acerco un aro, el cual llevaba otro pequeño aro delante, me lo puso en el cuello y lo cerro con una llave en mi cuello, quedando mi cuello rodeado de ese aro ajustado, en el pequeño aro me dijo que ponía que era de su propiedad, se ve que en mundo BDSM estos aros son comunes y lo suelen llevar los esclavos, dándome a entender que cualquier persona de este mundo sabría mi condición, lo tenia que llevar todo el tiempo, no me lo podía quitar pues ella tenía la única llave que lo abría.

 

Luego me hizo quitarme las bragas y poner las manos detrás, la cuales las volvió a asegurar con las esposas, empezó a masajear mi polla, luego mis pelotas y cuando estuve a punto de explotar paro, seguidamente su criada el dio hielo que fue a parar a mis pelotas, ¡Dios que sensación!, la erección bajo de inmediato.

 

Luego se acerco con una cosa de plástico….lo reconocí era un cinturón de castidad, los había visto por la red…..!sí podría ver que se siente! Estaba emocionado, rodeo mis pelotas, miro la medida exacta y lo instalo, luego unas correas que rodearon mi cuerpo quedo asegurando aún más, haciendo que fuera imposible de quitarse accidentalmente o incluso tirando de él, ella también miro si quedo asegurado bien y me hizo andar por la habitación un rato.

 

Cuando hubo terminado su inspección, el criada saco un estuche donde habían como unos pequeños consolador en forma de cono, me dijo que eran plug para entrenar mi culo, durante los primeros días, debía ponerme el pequeño e ir aguantando horas cada vez mas tiempo hasta que pudiera tolerar el mas grande, me explico como lubricarlo, introducirlo, sacarlo limpiarlo, esperar un rato y volver a introducir, así cada día, era una clase práctica, pues ella me lo introducía, lo sacaba, su criada lo limpiaba y así lo hizo unas cuatro veces, haciendo que cada vez yo gimiera.

 

Cuando hubo terminado, me lo dejo puesto, me dijo que me vistiera y que ya podía irme a casa, me vestí y deje ese estudio, el camino hacia el tren era raro, pues en el culo sentía la cosa extraña que molestaba y al mismo tiempo me gustaba.

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