Siempre he querido visitar Inglaterra y sus ciudades, así
que cojo mi mochila y embargo en un avión en dirección Londres, quiero pasar
una semana viendo la ciudad y si me sobra tiempo posiblemente vea un poco de
ese país.
Soy un mochilero, he viajado por el mundo con todo lo que
necesito en la mochila, suele buscarme la vida durmiendo en alberges o buscando
lugares apartados donde pueda echar una cabezadita, muchas veces en mis viajes
me han confundido con algún mendigo, no me importa lo importante es que el
viaje me salga barato y pueda ver mundo, aquí en mi ciudad me gano bien la
vida, no me falta de nada, tengo un buen seguro médico, mi nevera siempre esta
llena, y cuando viajo solo pienso en comer barato, y buscar la manera de dormir
igual.
cojo el avión en mi ciudad, visto mis pantalones cortos,
una chanclas, un polo y en una mochila que es lo suficiente grande para llevar
todo lo que necesito y además no tener que facturarla, el avión despega
puntualmente y aterrizo en el aeropuerto de Londres, al salir del aeropuerto
busco la manera de llegar al centro sin utilizar transporte público, finalmente
me acoplo con unos chicos los cuales he conocido en la terminal y me acercaran
al centro.
Ya esto en el centro de la ciudad justo donde me han
dejado hay un pequeño parque que creo que será mi base para poder dormir cuando
halla visitado las principales atracciones turísticas que me ofrece la ciudad.
A pocos metros del parque hay una tienda de ropa muy
curiosa, es ropa femenina pero muy de los años 50 con vestidos de volantes,
enaguas, corsés, zapatos de tacón, pelucas un poco fusión, y complementos todo
raros, me quedo mirando el escaparate, y veo a una chica vestida como una
gótica que esta al otro lado del mostrador, esta leyendo una revista al mismo
tiempo se toca el pelo largo de color azul y esta masticando un chicle del cual
sale de vez en cuando algún que otro globo.
Me llama la atención pues los maniquís son muy realistas
si no fuera por la cara que se ve que es de plástico y los brazos diría que son
personas de verdad, después de estar mirando el escaparate un rato, decido
marcharme a ver la ciudad.
Al atardecer vuelvo a sitio donde creía que era un buen
lugar para pasar la noche, en la tienda que estaban cerrando ahora había dos
chicas la gótica y una mujer mas mayor la cual vestía con pantalones de cuero y
un corpiño, estaban desmontando el
escaparate retirando los dos maniquís, me las mire y ellas saludaron con
la mano, les devolví el saludo y me fue a un banco cercano donde tenia vista
directa del escaparate, me fije que utilizaban una especia de carretilla con
ruedas para mover los maniquís, pensé si que deben pesar…. Luego una cosa
extraña me llamo la atención, pues a aparte de utilizar esa carretilla, ataban
el canequí a la carretilla, era todo muy raro.
Pues bien la mochila en mi cabeza ate todas mis pertenecías
por si las moscas y me puse a dormir, es
curioso, no había visto salir a las dos mujeres de la tienda, posiblemente
hubiera una salida lateral o trasera por donde hubieran salido, encima de la
tienda se abrió una luz, aja! Seguro que vivían arriba.
Las cortinas estaban echadas pero además de dos sombras
también había movimiento de dos personas más, un movimiento raro, incluso diría
que extraño, pues parecía que dos no se movían y las otras dos sombras llevaban
platos, era como si sirvieran a las dos que no se movían.
Seguí mirando de reojo mientras estaba tumbado, me
intrigaba todo aquello, finalmente la luz se apago y yo me dormí.
Los primeros rayos de luz tocaron mi cabeza y me
desperté, era mi segundo día en Londres, mientras me preparaba para ir a la
ciudad me fije que las dos chicas habían cambiado de atuendo a los dos maniquís
y mientras los estaba poniendo una de ellas me sonrió y me saludo, como yo soy
amable le devolví el saludo.
Una vez preparado pase por delante del escaparate, y me
pare para ver esos maniquís la verdad es que son muy realistas…. La chica de
detrás del mostrador vestía al igual que ayer como ropa gótica, me miro y le saludé,
seguí mi camino hacia el centro de la ciudad.
La noche comenzaba a caer cuando volví a mi banco del
parque para volver a pasar la noche, pasé por el escaparate justo en el momento
que retiraban los manquéis, las volví a saludar y me fui al banco.
Cuando estaba buscando algo para preparar la cena la
chica gótica salió de la tienda y vino hacia a mí, vestía un corsé muy
apretado, una falda larga negra brillante unos zapatos de charol, su pelo negro
largo me movía a ritmo de sus zancadas.
Cuando llego a mi lado empezó hablar en inglés, le dije
que fuese mas lenta pues yo era español y el idioma aun no lo dominaba, y con
la ayuda del sr. Google nos entendimos un poco, lo que quería es invitarme a
cenar en su casa, pues había visto que yo dormía en el parque, al principio
pensó que era un indigente, cuando le dije que solo estaba allí por vacaciones
le sonó raro, pero cogiéndome de sus manos me dijo que la acompañara, tiraba
fuerte de mí, yo me hacia un poco de rogar, pero al final cedi, pasar un rato
con dos chicas no debería ser peligroso pensé…….. (ya pues sí que lo era)
Llegamos a la tienda ella seguía cogiéndome de la mano y
tirándome de mi, si la tienda de afuera era rara, por dentro aún más, además de
ropa gótica, tenían ropa de látex, cuero, varios látigos, mordazas, y muchos
utensilios sacados más de una película de terror que de una tienda en las
afueras, no había rastro de los manquéis, pensé que los debían guardar en otro
lugar, subimos por unas escaleras hasta lo que debía ser su salón.
En el centro del salón había una mesa con tres sillas y
platos preparados para una cena, la chica (digamos que ya la he bautizado como
la gótica) me dijo que me sentara y que me pusiera cómodo, entro en la cocina,
mire a mi alrededor, era la típica casa que había visto en fotografías de las
familias inglesas, bastante normales, una alfombra en el suelo, unos sofás para
mi gusto bastante retros con una tela horrible, una televisión roñosa y vieja,
un armario con porcelana en su interior, algunas fotografías colgadas y un
papel pintado bastante vintage.
La gótica salió de la cocina con comida y le siguió la
otra chicas que ahora vestida un ropaje que de daba un aire de dominatrix, unos
zapatos de tacón de aguja, unos pantalones de cuero apretados y un top…..creo
que era látex.
La mesa era rectangular, y ellas se sentaron las dos
delante de mi y empezaron a servir la comida, me dieron un plato que entendí
que era una comida de la región típica y que lo debía probar, la verdad es que
era muy buena, después de probar el primer bocado devore lo restante, algo
extraño pasaba, al final del plato vi que ellas no habían tocado nada de los
suyos, y una risa perversa empezó a salir de su cara.
Algo había en la comida, aun no me había hecho efecto,
pero sabia que algo no funcionaba bien, intenté levantarme pero allí vi que me
habían drogado, mi vista se empezó a desenfocar, cada vez las veía mas
borrosas, al intentar levantarme, me caí en la alfombra notaba como todo mi
cuerpo se relajaba y todo venia oscuro, ahora solo oía como hablan en ingles y
de golpe todo se fue.
Volví a ver, primero borrosamente… me pareció ver a los
dos maniquís, y a ellas vistiéndoles, no lo podía ver bien, pues mi visión era
borrosa, luego intente moverme y parecía que algo me lo impedía, así que luche
para moverme, la visión se estaba volviendo cada vez mas clara, estaba en una
especie de sótano, donde había ropa colgada de una especie de armario sin
puertas, cuerdas, mascaras, pelucas, y objetos sacado de las saga de películas
de terror SAW.
Al darse cuenta de que me estaba despertando, una de las
chicas corrió hacia un lado y volvió con una jeringa y me la inyecto en el
cuello, al rato mi cuerpo no reaccionaba a los movimientos que quería hacer, mi
cerebro les decía a mis pies que se movieran y mis manos, pero mis extremidades
no reaccionaban, seguramente debía ser alguna droga la cual me impedía moverme.
Así que dirigí la mirada al maniquí que estaba acabando,
pues el otro ya estaba vestido, el que aun estaban vistiendo, llevaba un
vestido floral muy estampado con unos zapatos de tacón altísimos y la falda con
mucho vuelo, luego su cintura estaba estrechada por un corre que estaba aun
apretando, ese maniquí estaba encima de una base con ruedas, algo extraño había
en esa figura, pues el cuerpo era mas grande que su cabeza, pero no podía ver
bien pues estaba allí sentado como si fuera una muñeca de trapo en el suelo y
desde mi ángulo poco podía ver.
De repente para seguir vistiendo a ese maniquí lo
tuvieron que girar, y lo que vi se que helo la sangre, era…..era…..!UNA PERSONA
DE CARNE Y HUESO! Sus ojos me miraban fijamente con mirada suplicativa, y se
movían rápidamente hacia mí, su boca estaba sellada con una mordaza la cual le impedía
decir nada, la mujer que parecía una dominatrix se le acercaba por detrás con
una especie de capucha de cosplay totalmente integral, se la coloco y ahora
todo el cuerpo quedaba a proporción, la capucha tenia su propio pelo, unos ojos
muy grandes y una boca muy seductora, vi como la cerraba por detrás con una
cremallera y empujaban al maniquí al lado del otro, o sea pensé….posiblemente
también es otra persona, luego una vez que estaba uno junto al otro, me miraron
y hablaron entre ellas.
Caminaron hacia a mí, una de ellas llevaba unas correas
en su mano, y la otra cogió un gancho del techo, era una especie de grúa, me
pusieron esas corras y me engancharon a ese gancho, con una cadena la chica
gótica empezó a levantarme a través de la polea, y finalmente allí quede
colgado como si fuera un jamón.
Me quitaron toda la ropa, estaba allí indefenso sin poder
hacer nada, mientras iban quitando y quitando, luego cogió un armario con
ruedas y me lo acerco a mi lado, lo primero que saco fue una especia de traje
de látex en color carne, ese traje tenia unos pechos grandes de mujer
incorporado me lo pusieron con ayuda de unos polvos que creo que era talco,
mientras me giraban podía ver como iba quedado mi cuerpo, mi torso se había
convertido en una figura de chica.
Luego la que parecía una Mistress se acerco con un corsé,
el cual me lo puso y empezó a apretar y apretar, notaba que me costaba
respirar, el torso se había convertido la cintura en una cintura de avispa, y
los pechos sobresalían del corsé, aprendí que debía respirar sin
precipitaciones y nerviosismo, así empecé a respirar paulatinamente, eso hacia
que mis pechos se movieran rítmicamente y los viera subir y bajar.
Del corsé salía unas ligas de las cuales me pusieron unas
medias atadas a ellas, luego unas enaguas super grandes y encima de las enaguas
una falda muy ancha, parecía una pastorcita de una película porno, luego encía
del corsé me puso una blusa de manga larga.
En mis manos me pusieron una especie de manoplas redondas
y las fijaron con correas a la muñeca, luego en los pies, me pusieron unos
zapatos a juego con el vestido de tacón, luego en el cuello me pusieron un
collar con un pedrusco inmenso que colgaba entre medio de los pechos, ese
collar pesaba un montón y además hacia presión en mis pulmones, lo notaba mucho
en mi cuerpo.
Giraron la grúa para ver como había quedado todo y entre
giro y giro me puede ver, su no fuese por mi cabeza la verdad es que podría
pasara como una mujer y eso me aterraba, esas locas que me habían hecho, pero aún
quedaba lo peor…..
Acercaron una especie de plataforma con ruedas, donde había
dos argollas en la zona mas baja, en la zona media una plataforma semi
circular, en el medio de la zona delantera un tubo soldado por dentro y delante
de todo una especie de conector, y en la zona trasera de la plataforma circular
una especie de consolador de hierro que salía, luego una barra larga hacia
arriba en la mitad dos argollas y luego arriba de todo una circunferencia.
Me levantaron hacia arriba y luego a poco a poco me
fueron bajando con la plataforma debajo de mí, a medida que iba bajando me di
cuenta de todo lo que pasaría, ese consolador estaba apuntando a mi culo y el
tubo a mi polla, mis ojos se abrieron e intente decir alguna cosa pero de mi
boca solo salían pequeños gruñidos sordos.
Justo cuando comencé a notar esa cosa fría en mi trasero,
pararon de bajarme, la gótica se fue a un armario donde saco un bote con una
crema y me la introduzco dentro del año, luego a poco a poco volvieron a
bajarme, mientras una accionaba las cadenas de la polea, la otra con una mano cogía
mi polla y la ponía dentro del tubo y con la otra mano me abría el culo, notaba
como mi polla se colocaba dentro del tubo que la forma que tenia hacia que
fuese hacia atrás, y luego sentía como un objeto frio se habría paso dentro de
mi ano, era desgarrador, empezaron a brotar lagrimas de mis ojos, eso hizo que
la gótica me mirara y riera.
Una vez asentado mi cuerpo en esa plataforma os diré lo
que sentía… primero mi polla estaba dentro de un tubo que si creía se movería
hacia atrás, luego muy huevos quedaba separados por el tubo haciendo que
cualquier movimiento o tocamiento lo sintiera eran muy sensibles tanto que solo
el leve movimiento de mi cuerpo hacia que me dolieran, y finalmente aquel
consolador que sentía que era inmenso me invadiera totalmente, me sentía como
si me hubieses violado.
Luego ataron mis piernas a las argollas, subieron hacia
arriba y las manos me las ataron las argollas del medio del tuvo, y finalmente
en mi cuello como si fuera un collar bloquearon todo ese artilugio, luego la
gótica levanto mi falda y sentí un clic en la parte delantera, se movió hacia
atrás e igualmente volví a sentir otro clic, me enseño un mando ha distancia
donde había una pantalla y dos ruedecillas en el la base, lo puso delante de
mis ojos y acciono el primero, una pequeña descarga corrió por mi polla y culo,
luego movió el botón a la posición 10 y la pequeña descarga se convirtió en una
gran descarga que hizo que me moviera bruscamente, eso causo que mis huevos me
dolieran y mi polla curiosamente se pusiera dura que al no poderse empinar hizo
que se moviera hacia atrás, mis lloros aumentaron quería suplicar, rogar, pero
no me salía nada por la boca, luego me enseño que hacia la otra rueda, era un
mando de tiempo para graduar el intervalo de tiempo entre descarga y descarga.
Finalmente sacaron una especie de mascara que era grande,
era como una figura de Cosplay japones, con una boca sonriendo, unos grandes
ojos y dos coletas azules a cada lado, llevaba una cremallera por detrás me la
pusieron y la cerraron, esa mascara tenia la particularidad que a través de esos grandes ojos yo podía
ver, pero a mí nadie me podía ver, arrastraron la plataforma junto con los
otros dos maniquís…….o posiblemente eran dos personas atrapadas como yo.
Nos subieron a los tres en un montacargas y nos acercaron
al escaparate, pasamos el día allí puestos delante de toda la gente, de vez en
cuando sentía una descarga del sistema automático, esto hacia que no pudiera
descansar, y estaba en constante alerta a la próxima descarga.
Quería pedir auxilio pero la mascara no dejaba que vieran
mis ojos de suplica y la droga que me habían dado no dejaba escapar ni un
gruñido y poder decir palabra, algún que otro gruñido podía articular, pero la
máscara lo amortiguaba.
Pasaron los días, los meses…..años y allí estábamos los
tres, rígidos, atados, travestidos y esperando que alguien nos echara en falta
para que alertara de la desaparición y empezaran a investigar para al fin
llegar a liberarnos.
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