jueves, 10 de septiembre de 2026

El maniqui

 

Siempre he querido visitar Inglaterra y sus ciudades, así que cojo mi mochila y embargo en un avión en dirección Londres, quiero pasar una semana viendo la ciudad y si me sobra tiempo posiblemente vea un poco de ese país.

 

Soy un mochilero, he viajado por el mundo con todo lo que necesito en la mochila, suele buscarme la vida durmiendo en alberges o buscando lugares apartados donde pueda echar una cabezadita, muchas veces en mis viajes me han confundido con algún mendigo, no me importa lo importante es que el viaje me salga barato y pueda ver mundo, aquí en mi ciudad me gano bien la vida, no me falta de nada, tengo un buen seguro médico, mi nevera siempre esta llena, y cuando viajo solo pienso en comer barato, y buscar la manera de dormir igual.

 

cojo el avión en mi ciudad, visto mis pantalones cortos, una chanclas, un polo y en una mochila que es lo suficiente grande para llevar todo lo que necesito y además no tener que facturarla, el avión despega puntualmente y aterrizo en el aeropuerto de Londres, al salir del aeropuerto busco la manera de llegar al centro sin utilizar transporte público, finalmente me acoplo con unos chicos los cuales he conocido en la terminal y me acercaran al centro.

 

Ya esto en el centro de la ciudad justo donde me han dejado hay un pequeño parque que creo que será mi base para poder dormir cuando halla visitado las principales atracciones turísticas que me ofrece la ciudad.

 

A pocos metros del parque hay una tienda de ropa muy curiosa, es ropa femenina pero muy de los años 50 con vestidos de volantes, enaguas, corsés, zapatos de tacón, pelucas un poco fusión, y complementos todo raros, me quedo mirando el escaparate, y veo a una chica vestida como una gótica que esta al otro lado del mostrador, esta leyendo una revista al mismo tiempo se toca el pelo largo de color azul y esta masticando un chicle del cual sale de vez en cuando algún que otro globo.

 

Me llama la atención pues los maniquís son muy realistas si no fuera por la cara que se ve que es de plástico y los brazos diría que son personas de verdad, después de estar mirando el escaparate un rato, decido marcharme a ver la ciudad.

 

Al atardecer vuelvo a sitio donde creía que era un buen lugar para pasar la noche, en la tienda que estaban cerrando ahora había dos chicas la gótica y una mujer mas mayor la cual vestía con pantalones de cuero y un corpiño, estaban desmontando el  escaparate retirando los dos maniquís, me las mire y ellas saludaron con la mano, les devolví el saludo y me fue a un banco cercano donde tenia vista directa del escaparate, me fije que utilizaban una especia de carretilla con ruedas para mover los maniquís, pensé si que deben pesar…. Luego una cosa extraña me llamo la atención, pues a aparte de utilizar esa carretilla, ataban el canequí a la carretilla, era todo muy raro.

 

Pues bien la mochila en mi cabeza ate todas mis pertenecías por si las moscas y me puse a dormir,  es curioso, no había visto salir a las dos mujeres de la tienda, posiblemente hubiera una salida lateral o trasera por donde hubieran salido, encima de la tienda se abrió una luz, aja! Seguro que vivían arriba.

 

Las cortinas estaban echadas pero además de dos sombras también había movimiento de dos personas más, un movimiento raro, incluso diría que extraño, pues parecía que dos no se movían y las otras dos sombras llevaban platos, era como si sirvieran a las dos que no se movían.

 

Seguí mirando de reojo mientras estaba tumbado, me intrigaba todo aquello, finalmente la luz se apago y yo me dormí.

 

Los primeros rayos de luz tocaron mi cabeza y me desperté, era mi segundo día en Londres, mientras me preparaba para ir a la ciudad me fije que las dos chicas habían cambiado de atuendo a los dos maniquís y mientras los estaba poniendo una de ellas me sonrió y me saludo, como yo soy amable le devolví el saludo.

 

Una vez preparado pase por delante del escaparate, y me pare para ver esos maniquís la verdad es que son muy realistas…. La chica de detrás del mostrador vestía al igual que ayer como ropa gótica, me miro y le saludé, seguí mi camino hacia el centro de la ciudad.

 

La noche comenzaba a caer cuando volví a mi banco del parque para volver a pasar la noche, pasé por el escaparate justo en el momento que retiraban los manquéis, las volví a saludar y me fui al banco.

 

Cuando estaba buscando algo para preparar la cena la chica gótica salió de la tienda y vino hacia a mí, vestía un corsé muy apretado, una falda larga negra brillante unos zapatos de charol, su pelo negro largo me movía a ritmo de sus zancadas.

 

Cuando llego a mi lado empezó hablar en inglés, le dije que fuese mas lenta pues yo era español y el idioma aun no lo dominaba, y con la ayuda del sr. Google nos entendimos un poco, lo que quería es invitarme a cenar en su casa, pues había visto que yo dormía en el parque, al principio pensó que era un indigente, cuando le dije que solo estaba allí por vacaciones le sonó raro, pero cogiéndome de sus manos me dijo que la acompañara, tiraba fuerte de mí, yo me hacia un poco de rogar, pero al final cedi, pasar un rato con dos chicas no debería ser peligroso pensé…….. (ya pues sí que lo era)

 

Llegamos a la tienda ella seguía cogiéndome de la mano y tirándome de mi, si la tienda de afuera era rara, por dentro aún más, además de ropa gótica, tenían ropa de látex, cuero, varios látigos, mordazas, y muchos utensilios sacados más de una película de terror que de una tienda en las afueras, no había rastro de los manquéis, pensé que los debían guardar en otro lugar, subimos por unas escaleras hasta lo que debía ser su salón.

 

En el centro del salón había una mesa con tres sillas y platos preparados para una cena, la chica (digamos que ya la he bautizado como la gótica) me dijo que me sentara y que me pusiera cómodo, entro en la cocina, mire a mi alrededor, era la típica casa que había visto en fotografías de las familias inglesas, bastante normales, una alfombra en el suelo, unos sofás para mi gusto bastante retros con una tela horrible, una televisión roñosa y vieja, un armario con porcelana en su interior, algunas fotografías colgadas y un papel pintado bastante vintage.

 

La gótica salió de la cocina con comida y le siguió la otra chicas que ahora vestida un ropaje que de daba un aire de dominatrix, unos zapatos de tacón de aguja, unos pantalones de cuero apretados y un top…..creo que era látex.

 

La mesa era rectangular, y ellas se sentaron las dos delante de mi y empezaron a servir la comida, me dieron un plato que entendí que era una comida de la región típica y que lo debía probar, la verdad es que era muy buena, después de probar el primer bocado devore lo restante, algo extraño pasaba, al final del plato vi que ellas no habían tocado nada de los suyos, y una risa perversa empezó a salir de su cara.

 

Algo había en la comida, aun no me había hecho efecto, pero sabia que algo no funcionaba bien, intenté levantarme pero allí vi que me habían drogado, mi vista se empezó a desenfocar, cada vez las veía mas borrosas, al intentar levantarme, me caí en la alfombra notaba como todo mi cuerpo se relajaba y todo venia oscuro, ahora solo oía como hablan en ingles y de golpe todo se fue.

 

Volví a ver, primero borrosamente… me pareció ver a los dos maniquís, y a ellas vistiéndoles, no lo podía ver bien, pues mi visión era borrosa, luego intente moverme y parecía que algo me lo impedía, así que luche para moverme, la visión se estaba volviendo cada vez mas clara, estaba en una especie de sótano, donde había ropa colgada de una especie de armario sin puertas, cuerdas, mascaras, pelucas, y objetos sacado de las saga de películas de terror SAW.

 

Al darse cuenta de que me estaba despertando, una de las chicas corrió hacia un lado y volvió con una jeringa y me la inyecto en el cuello, al rato mi cuerpo no reaccionaba a los movimientos que quería hacer, mi cerebro les decía a mis pies que se movieran y mis manos, pero mis extremidades no reaccionaban, seguramente debía ser alguna droga la cual me impedía moverme.

 

Así que dirigí la mirada al maniquí que estaba acabando, pues el otro ya estaba vestido, el que aun estaban vistiendo, llevaba un vestido floral muy estampado con unos zapatos de tacón altísimos y la falda con mucho vuelo, luego su cintura estaba estrechada por un corre que estaba aun apretando, ese maniquí estaba encima de una base con ruedas, algo extraño había en esa figura, pues el cuerpo era mas grande que su cabeza, pero no podía ver bien pues estaba allí sentado como si fuera una muñeca de trapo en el suelo y desde mi ángulo poco podía ver.

 

De repente para seguir vistiendo a ese maniquí lo tuvieron que girar, y lo que vi se que helo la sangre, era…..era…..!UNA PERSONA DE CARNE Y HUESO! Sus ojos me miraban fijamente con mirada suplicativa, y se movían rápidamente hacia mí, su boca estaba sellada con una mordaza la cual le impedía decir nada, la mujer que parecía una dominatrix se le acercaba por detrás con una especie de capucha de cosplay totalmente integral, se la coloco y ahora todo el cuerpo quedaba a proporción, la capucha tenia su propio pelo, unos ojos muy grandes y una boca muy seductora, vi como la cerraba por detrás con una cremallera y empujaban al maniquí al lado del otro, o sea pensé….posiblemente también es otra persona, luego una vez que estaba uno junto al otro, me miraron y hablaron entre ellas.

 

Caminaron hacia a mí, una de ellas llevaba unas correas en su mano, y la otra cogió un gancho del techo, era una especie de grúa, me pusieron esas corras y me engancharon a ese gancho, con una cadena la chica gótica empezó a levantarme a través de la polea, y finalmente allí quede colgado como si fuera un jamón.

 

Me quitaron toda la ropa, estaba allí indefenso sin poder hacer nada, mientras iban quitando y quitando, luego cogió un armario con ruedas y me lo acerco a mi lado, lo primero que saco fue una especia de traje de látex en color carne, ese traje tenia unos pechos grandes de mujer incorporado me lo pusieron con ayuda de unos polvos que creo que era talco, mientras me giraban podía ver como iba quedado mi cuerpo, mi torso se había convertido en una figura de chica.

 

Luego la que parecía una Mistress se acerco con un corsé, el cual me lo puso y empezó a apretar y apretar, notaba que me costaba respirar, el torso se había convertido la cintura en una cintura de avispa, y los pechos sobresalían del corsé, aprendí que debía respirar sin precipitaciones y nerviosismo, así empecé a respirar paulatinamente, eso hacia que mis pechos se movieran rítmicamente y los viera subir y bajar.

 

Del corsé salía unas ligas de las cuales me pusieron unas medias atadas a ellas, luego unas enaguas super grandes y encima de las enaguas una falda muy ancha, parecía una pastorcita de una película porno, luego encía del corsé me puso una blusa de manga larga.

 

En mis manos me pusieron una especie de manoplas redondas y las fijaron con correas a la muñeca, luego en los pies, me pusieron unos zapatos a juego con el vestido de tacón, luego en el cuello me pusieron un collar con un pedrusco inmenso que colgaba entre medio de los pechos, ese collar pesaba un montón y además hacia presión en mis pulmones, lo notaba mucho en mi cuerpo.

 

Giraron la grúa para ver como había quedado todo y entre giro y giro me puede ver, su no fuese por mi cabeza la verdad es que podría pasara como una mujer y eso me aterraba, esas locas que me habían hecho, pero aún quedaba lo peor…..

 

Acercaron una especie de plataforma con ruedas, donde había dos argollas en la zona mas baja, en la zona media una plataforma semi circular, en el medio de la zona delantera un tubo soldado por dentro y delante de todo una especie de conector, y en la zona trasera de la plataforma circular una especie de consolador de hierro que salía, luego una barra larga hacia arriba en la mitad dos argollas y luego arriba de todo una circunferencia.

 

Me levantaron hacia arriba y luego a poco a poco me fueron bajando con la plataforma debajo de mí, a medida que iba bajando me di cuenta de todo lo que pasaría, ese consolador estaba apuntando a mi culo y el tubo a mi polla, mis ojos se abrieron e intente decir alguna cosa pero de mi boca solo salían pequeños gruñidos sordos.

 

Justo cuando comencé a notar esa cosa fría en mi trasero, pararon de bajarme, la gótica se fue a un armario donde saco un bote con una crema y me la introduzco dentro del año, luego a poco a poco volvieron a bajarme, mientras una accionaba las cadenas de la polea, la otra con una mano cogía mi polla y la ponía dentro del tubo y con la otra mano me abría el culo, notaba como mi polla se colocaba dentro del tubo que la forma que tenia hacia que fuese hacia atrás, y luego sentía como un objeto frio se habría paso dentro de mi ano, era desgarrador, empezaron a brotar lagrimas de mis ojos, eso hizo que la gótica me mirara y riera.

 

Una vez asentado mi cuerpo en esa plataforma os diré lo que sentía… primero mi polla estaba dentro de un tubo que si creía se movería hacia atrás, luego muy huevos quedaba separados por el tubo haciendo que cualquier movimiento o tocamiento lo sintiera eran muy sensibles tanto que solo el leve movimiento de mi cuerpo hacia que me dolieran, y finalmente aquel consolador que sentía que era inmenso me invadiera totalmente, me sentía como si me hubieses violado.

 

Luego ataron mis piernas a las argollas, subieron hacia arriba y las manos me las ataron las argollas del medio del tuvo, y finalmente en mi cuello como si fuera un collar bloquearon todo ese artilugio, luego la gótica levanto mi falda y sentí un clic en la parte delantera, se movió hacia atrás e igualmente volví a sentir otro clic, me enseño un mando ha distancia donde había una pantalla y dos ruedecillas en el la base, lo puso delante de mis ojos y acciono el primero, una pequeña descarga corrió por mi polla y culo, luego movió el botón a la posición 10 y la pequeña descarga se convirtió en una gran descarga que hizo que me moviera bruscamente, eso causo que mis huevos me dolieran y mi polla curiosamente se pusiera dura que al no poderse empinar hizo que se moviera hacia atrás, mis lloros aumentaron quería suplicar, rogar, pero no me salía nada por la boca, luego me enseño que hacia la otra rueda, era un mando de tiempo para graduar el intervalo de tiempo entre descarga y descarga.

 

Finalmente sacaron una especie de mascara que era grande, era como una figura de Cosplay japones, con una boca sonriendo, unos grandes ojos y dos coletas azules a cada lado, llevaba una cremallera por detrás me la pusieron y la cerraron, esa mascara tenia la particularidad  que a través de esos grandes ojos yo podía ver, pero a mí nadie me podía ver, arrastraron la plataforma junto con los otros dos maniquís…….o posiblemente eran dos personas atrapadas como yo.

 

Nos subieron a los tres en un montacargas y nos acercaron al escaparate, pasamos el día allí puestos delante de toda la gente, de vez en cuando sentía una descarga del sistema automático, esto hacia que no pudiera descansar, y estaba en constante alerta a la próxima descarga.

 

Quería pedir auxilio pero la mascara no dejaba que vieran mis ojos de suplica y la droga que me habían dado no dejaba escapar ni un gruñido y poder decir palabra, algún que otro gruñido podía articular, pero la máscara lo amortiguaba.

 

Pasaron los días, los meses…..años y allí estábamos los tres, rígidos, atados, travestidos y esperando que alguien nos echara en falta para que alertara de la desaparición y empezaran a investigar para al fin llegar a liberarnos.

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