sábado, 25 de abril de 2026

No lo volveré hacer Parte 3

 

A la mañana siguiente me despertó unas punzadas en mi polla, ella quería crecer pero la jaula no le dejaba, y mis pelotas estaban a punto de explotar, me aseé, me vestí y me fui a la cocina donde mi esposa estaba desayunando.

 

“Buenos días…” le dije mientras me dirige a la nevera, de golpe una descarga eléctrica me sacudió

 

“¿Dónde crees que vas?, aquí primero desayuno yo, recoges lo mío y luego si tienes tiempo desayunas tú, esclavo de mierda”

 

“Perdón ama…” me quede de pie esperando que acabara una vez lo hizo, limpie sus restos y quise desayunar.

 

“Espera un momento….” Se me acerco y me desabrocho la camisa…”!DONDE ESTA EL SOSTEN!, ¡Seguro que tampoco llevas la bragas!, no si tendré que tirar toda tu ropa interior, ¡YA PUEDES SUBIR A CAMBIARTE!!

 

Mientras subía por las escaleras, de regalo me dio dos o tres descargas para que aprendiera, me puse ese ridículo sostén y esas bragas rosas, después de haber ordenado la cocina y limpiado, me dio un bono bus para que fuese al estudio de su amiga Rosy, salí de casa y me dirigí a la parada del bus, entre en el autocar y me dirigí al centro donde la dirección que me había dado mi esposa decía que estaba el estudio, todo el viaje en todo momento parecía que todo el mundo me miraba, me sentía incomodo pensaba que se notaba el sostén o las bragas de volantes se veían por el pantalón, finalmente llegamos.

 

El estudio esta ubicado en una zona céntrica de la ciudad, en casa de origen colonial de las pocas que quedan en el centro, por fuera parece la casa de la familia Adams, se ve la silueta desde la calle pero todo alrededor hay una valla la cual no deja ver su interior, en la puerta una cámara te vigila para entrar y si no tocas el interfono no puedes seguir adelante.

 

Toque el timbre y una voz de mujer dijo

 

“¿Quién es?”

 

Que tontería mas grande se que me estaba mirando por la cámara….

 

“¿Soy el marido de Elsa?”

 

“Ok! Pasa te estaba esperando…” sonó el clic de la cerradura y entre en el recinto

 

Había un jardín que daba la vuelta a toda la casa, por ciento estaba muy bien cuidado y repartido por el césped algunas estatuas, luego mirabas alrededor y solo podías ver ventanas de las casas vecinas pero no se podía ver nada a ras del suelo, delante de mí se imponía una gran escalinata y un puerta grande de madera… empuje la puerta y pase a un gran salón donde también al fondo había una gran escalera de mármol.

 

A cada lado de la escalera había diferentes puertas y en el techo colgaba una gran araña de cristal, la verdad es que daba un poco de miedo el sitio.

 

“Pasa….estoy en la primera estancia”

 

Mire a la derecha y si allí había una habitación entre… y era como un despacho de un abogado o similar, una mesa en el centro, con sillas delante de ella, unos sofás a los lados y al fondo una gran estantería de libros, detrás de esa gran mesa, había sentada una mujer de unos 50 años, elegantemente vestida, con el pelo suelto y unas gafas en su cara mirando un papel que tenia en la mesa y de vez en cuando miraba unos monitores que habían en un lado de la habitación, no lleve a ver lo que estaban monitoreando esas cámaras pues antes de poder ver nada ella cogió un mando y las apago.

 

“Siéntate por favor”

 

Dijo mientras seguía leyendo el papel, cuando estuve sentado cogió su móvil y dijo

 

“Haber déjame probar una cosa”

 

Sentí una descarga eléctrica de mi dispositivo, cosa que hizo que gritara, eso debía ser el 10 que había dicho mi esposa, pues fue un dolor tremendo, suerte que estaba sentado por que si no me hubiera caído, se rio a media risa.

 

“Bien!, veo que el numero 8 funciona perfecto, mira…. La verdad es que cuando Elsa me dijo lo tuyo le ofrecí estas cosas igual que este trabajo para conseguir que tu estuvieras bien educado y fueses un gran marido para ella, cuando vino estaba desecha, me dio lastima así que le dije lo que podía hacer y mira por donde has decidido hacerle caso…. Pensaba que estos aparatos de castidad solo funcionaban a corta distancia pero mira que bien también lo puedo hacer yo….. así que si te comportas no te pasara nada, pero si creo que necesitas un castigo, no soy con tu esposa yo no tengo ningún vinculo contigo, puedo ser muy malvada y créeme mis castigos en esta casa son muy sofisticados, ¿Te ha dicho quien soy yo y como me gano la vida?”

 

Negué con la cabeza…

 

“Pues soy una Dominatrix profesional, lo he sido siempre y además es por vocación, me encanta mi trabajo y disfruto sometiendo a los hombres, también hago parejas o alguna que otra mujer, pero eso pasa muy poco, además me pagan mucho dinero por ello, tengo clientes muy importantes y gente muy poderosa que quieren están en anonimato… ven sígueme que te enseñare las instalaciones”

 

Se levanto de la silla, llevaba una falda larga de cuero y unos zapatos de tacón con la suela roja, una blusa blanca y un corpiño de cuero que hacia que sus tetas fuesen mas grandes de lo que eran, en su mano jugaba con una pequeña fusta que iba señalando.

 

“Bien este es el despacho, aquí es donde doy la bienvenida a los clientes, si son nuevos aquí les hago la entrevista y miro sus gustos, lo que les excita o lo que quieren hacer, así la experiencia es gratificante para ellos”

 

Empezó  a andar hacia el centro, frente al despacho.

 

“Tu trabajo será recibir al cliente abriéndole la puerta, acto seguido lo llevaras al despacho donde esperas fuera hasta que yo te lo indique o te llame para acompañarlo a esta habitación donde hay los vestuarios, una ducha, un lavabo donde se aseara, se cambiara de ropa o se desnudara eso no será de tu incumbencia, tu solo estarás frente a él esperado que diga que esta listo y luego yo te diré que habitación quiero que lo acompañes.. sigamos”

 

Fuimos a la sala contigua.

 

“Esta la tengo decorada como si fuese un establo, con una salida al jardín para los que disfrutan siendo un pony, aquí me ayudaras a colocar los arneses como si fuese un caballo, depende del cliente fuera en el jardín hay un pequeño carruaje para que él pueda tirar, y así damos algunas vueltas por el jardín”

 

Salimos y fuimos a la de delante que estaba al lado del despacho.

 

“Esta es la sala clínica…donde hay se hacen cosas con agujas, o cosas clínicas que utilizan médicos, no quieras saber…hay gente que le gusta mucho que les piches o incluso les introduzcas cosas en el cuerpo, aquí te voy a pedir que seas mi enfermera….una cosa ¿te molesta ver sangre?”

 

Negué con la cabeza

 

“Perfecto, el ultimo ayudante que tuve cada vez que hacia esta practica se me desmayaba, bien sigamos con la del frente”

 

“Esta es ambientada como un lavabo, aquí suele ser juegos escatológicos, enemas y cosas así, vamos a la del lado”

 

Salimos de una para entrar a otra

 

“Esta me encanta es para sissys, o crossdress, aquí hay muchos hombres que quieres que los transformes en mujeres, hay unos armarios con ropa femenina, este sillón de peluquería y este de maquillaje, todos llevan argollas para atar las individuo, hay algunos que quieren hacerlo voluntariamente y otros que quieres que les fuerces, estos últimos deveras ayudarme a atarlos, les encanta hacen ver que se resisten….pero nada,  solo forma parte del juego, vamos a la última habitación de esta planta”

 

Salimos de la habitación de sissy, para entrar a otra donde había látigos, una cruz de san Andrés, jaulas, toda la habitación era roja, con diferentes tipos de consoladores y utensilios de dominación

 

“Esta es la sala Femdom donde lo típico que se hace en los juegos BDSM, aquí dominamos al cliente, seguramente aquí me ayudaras en atarlo, pegarlo, o incluso a lo mejor te dejare que te lo folles” dijo riéndose, “Esta totalmente insonorizada y con una temperatura constante, pues el cliente suele estar desnudo en ella, bien vamos a la sala de estar”

 

Detrás de la escalera había una especie de estancia como una sala de estar, con una chimenea, unos sofás, una televisión, una radio y una gran cristalera donde se veía el jardín con unas fuentes y una piscina.

 

“Esto es el salón de la domina, aquí muchas veces hago fiestas o me relajo, eso no quiere decir que este sola, muchas veces utilizo al cliente como mueble, como criado, o como mi masajista particular…no te creas a ellos les gusta mucho hacer esto….si también hace buen día salimos al jardín y hacemos un poco de Femdom al aire libre, bien subamos”

 

Subimos las escaleras de mármol yo detrás de ella, se oían los zapatos de tacón pegar en el mármol, era excitante oírlo.

 

“Bien… estas dos habitaciones de la derecha son habitaciones donde hago internados…. Las he puesto como si fuesen unas celdas, ya he hablado con Elsa y le he pedido que cuando tenga un cliente de internado, eso quiere decir que quieren que les domines 24-36-48 horas te vas a quedar aquí conmigo para ayudarme a entenderlos, no quiero quedarme sola con clientes, si pasa algo necesitare ayuda”

 

Pasamos de esas habitación sin entrar en ellas pero dijo que había lo necesario para pasar largas horas sin necesidad de salir, luego llego a un puerta cerrada.

 

“Esta es mi habitación, aquí no debes entrar nunca es mi habitación y mi sitio, no quiero que nadie la invade, es donde vivo. ¿Lo comprendes?”

 

“Si, señora”

 

“Bien, esta de aquí es la cocina donde podremos comer algo los dos, es una cocina donde hay unos sofás…un televisor, etc.. los clientes no tienen que entrar aquí, esta es solo para ti y para mí, entre cliente y cliente seguramente pasaremos algunas horas aquí… aquí tienes un lavabo para nosotros dos, una despensa y una habitación armario donde yo guardo toda mi ropa de trabajo”

 

Abrió la luz y había millares de zapatos, trajes, vestidos, ropa de látex, era una especie de parque temático para los fetichistas de la ropa

 

“Y por último tu habitación, si aceptas el trabajo, tienes una cama para poder dormir, un armario para poder dejar tus cosas, un tocador para prepárate y te he dejado encima la cama lo que deveras llevar hoy…….por cierto si lo aceptas te pagare los honorarios pertinentes, a 300€ la hora”

 

300? La hora no podía creer lo que decía, esto era mucho mas de lo que ganaba en mi antiguo trabajo, claro que si que lo acepto, nunca en la vida veré semejante cantidad de dinero.

 

Abrió la puerta y lo que vi me sorprendió mucho, me giré para negarme a ponerme aquello y ella tenía el teléfono en las manos con la aplicación de las descargas puesta, sabia que o sufría su colera o lo aceptaba.

 

 

¿Queréis saber lo que había encima de la cama?

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