Una vez ya en la sala de estar parecía que el cliente
como si lo hubiera sabido…llamo a la puerta, la Mistress se fue a su despacho,
mientras me dirigía a la puerta, abrí la puerta haciéndole una
reverencia…..oh!oh!oh!, ¡Era mi banquero! Si el director de la sucursal
bancaria donde yo tenia cuenta, buff… suerte que llevaba la mascara que no
sabia quien era, me hizo gracia saber que era una persona que le gustara eso,
me devolvió de malas maneras el saludo, si, se que es un borde, siempre lo ha
sido y siempre se ha creído que era mejor que los demás, si la gente supiera
que visita estos lugares…..
Lo acompañe al despacho de la Mistress, donde ella lo
esperaba me hizo un gesto con la mano para que esperara fuera de la puerta, me dirigí
a la puerta y cuando me gire para cerrarla, vi como se arrodillaba y le besaba
los pies.
Después de un largo rato, sentí la campañilla donde
indicaba que debía entrar, abrí la puerta e hice la reverencia de rigor.
“Susi, lleva al señor al vestuario, pues te tiene que
cambiar para la sesión”
Mientras me acercaba a él vi un montón de dinero que
guardaba la Mistress en una caja de al lado del escritorio, me puse delante de
él y lo acompañe, abrí la puerta del despacho….cruzamos el salón…..le abrí la
puerta del vestuario, entre y abrí las luces, volví a salir a esperar fuera
para que el me lo indicara. Mientras salía vi a la Mistress salir hacia arriba
al primer piso y desaparecer en él.
Al rato oí una voz que decía “Estoy listo….” Entre en la
habitación y volví a alegrarme de llevar la máscara, pues por dentro me partía
de risa, que lastima de no poder hacer fotos, allí estaba ese prepotente
hombre… allí desnudo con un tanga de cuero negro y todo lleno de pelo, un
hombre que por su despacho había pasado un montón de gente y había cambiado su
vidas con una simple firma.
Me siguió como un perrito hacia la sala Pony, le indique
que se quedara allí de pie con mi mano, ya que no podía hablar, estuvimos varios
minutos allí esperando, el puso las manos detrás de la espalda y se quedo
quieto como una estatua…seguramente venia aquí a menudo.
Se abrió la puerta y apareció la Mistress que se había
cambiado de ropa, ahora llevaba un corsé negro de cuero, con unos pantalones de
hípica y unas botas de amazona con espuelas, el pelo se lo había recogido en
una cola de caballo, que idóneo ¿No?, cuando entro enseguida vi al esclavo que
se ponía nervioso.
La Mistress se le acercó y le empezó hablar, el esclavo
temblaba no se si de miedo o de emoción, se fue a un lado y cogió una fusta, y
jugo con él unos minutos dando pequeños golpes, luego se fue a otro armario
donde había diferente utensilios, saco unas botas donde la suela será como una
herradura de caballo y el talón quedaba colgado, le puso la primera, y luego la
segunda, eso hizo que aumentara de estatura un poco.
Luego cogió un arnés y le coloco por el cuerpo, me dio
instrucciones para que la ayudara a colocarlo, finalmente quedo puesto por todo
su cuerpo, luego se fue a otro armario y saco unas pinzas para los pezones y
una especie de consolador que acaba en forma de cola de caballo, le puso las
pinzas, por la cara debían hacer daño, luego con un simple chasquido de dedos él
se abrió de piernas y se inclino para recibir ese consolador, la Mistress lo
lubrico un poco para luego metérselo hasta el fondo, él no dijo nada pero sus
ojos hablaban sabía que le molestaba.
Luego se fue a otro armario y saco un artilugio que era
una especie de arnés con un consolador en curva, por lo que entendí a verlo eso
se movía hacia dentro y fuera de una especie de arandela, se lo coloco en la
cabeza y el consolador quedo alojado en su boca, luego la Mistress hizo la
prueba estirando de una riendas y vi como entraba en su boca totalmente oyendo
el típico sonido de atragantarse al momento, por dentro de mi me estaba
divirtiendo y curiosamente también me excitaba sentía como mi polla quería
explotar dentro de la jaula que lo oprimía.
Estuvo jugando con él, unos latigazos, unos movimientos
como si fuera un caballo durante rato, le hacia mover las manos como si
relinchara, los pies como si galopara, así que la Mistress estuvo satisfecha, luego
por la puerta lateral salimos al jardín, fuimos al centro de el donde había una
estaca en medio, ato las riendas a la estaba y hizo que diera vueltas mientras
que con un látigo le golpeaba fuertemente, veo las marcas en su piel, al mismo
tiempo que intentaba quejarse, estuvimos un rato allí, a la Mistress le dio sed
y me envió a por un refresco, cuando volví ella estaba con una manguera
tirándole agua al cuerpo del pony, la Mistress bebió y cogió al esclavo por las
riendas y se lo llevo a una especie de cobertizo, una vez allí me dijo que
fuese allí para ayudarle.
Cuando llegue había un carruaje dentro del cobertizo me
dijo que debía atarlo al arnés del esclavo, ella lo hacía mientras yo le
ayudaba a asegurando todo, una vez puesto subió al carruaje y me izo señas para
que subiera a su lado y allí me ves subido en carruaje vestido como una chica,
mientras aquel poderoso hombre de negocios que tanto me había hecho sudar con
sus créditos y sus malas maneras cuando estaba en numero rojos tiraba del
carruaje humillantemente, corrimos por el jardín varios minutos, la Mistress le
ordenaba como debía caminar, correr o incluso galopar, entre tanto traqueteo,
mi polla, mis pechos y yo estaba en éxtasis quería correrme, estaba a cien……
Finalmente todo termino, acompañe al esclavo al
vestuario, lo espere fuera, mientras se estaba cambiando llevo la Mistress y se
puso a mi lado.
“¿Te ha gustado el primer día a mi servicio?, ¿Lo has
reconocido?”
Asentí con la cabeza… entonces el salió y lo primero que
hizo es arrodillarse a los pies de la Mistress para besarlos y darle las
gracias, cuando se fue a levantar, le hizo que también besara mis pies…..si,
allí lo tenia el hijo de la gran…..a mis pies besándolos, era una sensación que
me gustaba, no quería que terminara el día.
Cuando se fue, la Mistress me ayudo a quitarme todo el
atuendo y a volverme a vestir para irme a mi casa, sin antes decirme
“Bien, sigue así, creo que vamos a formar un gran equipo
y los dos ganaremos mucho dinero”
Cogí un taxi para llegar a casa, pues con lo que ganaba
me lo podía permitir y también ya era tarde, cuando llegué a casa, entre en la
sala de estar y allí estaba mi esposa bebiendo, y vestía unos pantalones de
cuero, un top de cuero y entre las piernas atado con un arnés había un
consolador mas grande que mi polla.
“Ven…esposo mío, creo que necesitas un poco sexo, ya que
conozco a la Mistress Roxy y seguramente estas excitado, ya no vamos a tener
sexo como antes, ahora a mi me darás placer oral….. hoy no, hoy quiero que
experimentes lo que vas a tener cuando quieras tener sexo o cuando yo quiera
follarte”
Me empujo a la mesa, me tumbo de malas maneras, bajo mis
pantalones y las bragas de un tirón, note una punta en mi culo y poco a poco
entraba en mis entrañas con un dolor agudo e irritante, una vez dentro saco
lentamente sin sacarlo del todo y volvió a entrar, a la tercera vez que lo
hizo, empezó hacerlo cada vez mas violentamente y rápidamente, eso hizo que
primero le suplicara que parara, para luego pedir con lujuria que quería más,
luego paso por suplicar que no parase, mientras ella reía y reía, empecé a
gemir como una puta barata y explote con un gran orgasmo, el semen salió por el
orificio del cinturón a chorro limpio nunca había experimentado semejante
orgasmo, fue increíble, ella saco de un tirón el consolador y se fue de mi
vista mientras se reía, y allí me quede tumbado en la mesa, sintiéndome que me había
usado y que quería más y más.
Como pude me fui a mi habitación para mañana estar listo
para la Mistress, también tenia ganas de ver quien tocaba mañana y que
haríamos…
¿Queréis saber cómo fue la sesión del día siguiente?
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