sábado, 10 de octubre de 2026

Mistress Strap-on






 

Las revistas

 

Siempre me ha gustado el porno, ya desde adolescente había comprado revistas en quioscos a escondidas, luego con la edad, ya las compraba sin esconderme, a medida que ha ido evolucionando la tecnología he dejado de comprarlas, para seguir viendo porno en el ordenador, luego mas adelante pude ver que en los teléfono inteligentes de hoy en día se podía ver perfectamente, hasta llegar a lo que se puede ver en esas nuevas televisiones inteligentes de hoy en día.

 

Al principio estaba en casa y guardaba todas esas revistas debajo del colchón, luego me case y deje las revistas por el ordenador portátil, y ahora espero que mi esposa se vaya a dormir, pues se va mucho antes que yo a la cama, para poder ver porno en la televisión y al mismo tiempo lo veo en mi teléfono móvil.

 

Con el tiempo sin darme cuenta, hasta ahora…. Resulta que cuando pones un correo en tu teléfono y televisión queda como una especie de cuenta donde queda registrado todo lo que ves en ellos, si que sabia que en el ordenador quedaba ese registro así que de vez en cuando borraba el historial, pero nunca pensé que quedaría guardado en el televisor o en mi cuenta de Google.

 

Hace unos meses, mi esposa me pidió que ella tenia que darse de alta en un canal de cocina y no sabia como hacerlo, sin pensarlo mucho le di mi cuenta Google para que pudiera conectarse, así que puso mi cuenta en su teléfono y en la televisión, yo pobre de mi seguí mirando mis paginas sobre Femdom, Sissy, BDSM, Chastity, Bondage y Látex, todo iba como siempre hasta que un día me llama al comedor.

 

Me quedo de piedra, en la televisión hay videos de los que había visto la noche anterior y sin mirarme me enseña la pantalla de su teléfono móvil donde salen Mistress vestidas en cuero y esclavos vestido de criada atados.

 

Me mira con los ojos penetrantes y me quedo mirándola sin poder decir nada, de golpe ella me dice

 

“¿Así que esto es lo que te gusta?”

 

“Bueno, sí, es decir, son fantasías mías…..pero tranquila cariño que siempre he fantaseado con que eras tu quien me dominaba…”

 

“Ya…”

 

“Bien, si quieres lo borro todo y no vuelvo a ver nada”, dije con mi voz un poco quebradiza

 

“No….no quiero que hagas nada, sería inútil es como una droga, siempre se recae, en el porno también, ahora vete no quiero verte”

 

Me fui a la cama con un nudo en el pecho y un aire de intranquilidad, luego ella vino a la cama y sin decir palabra se durmió, sabía que estaba molesta, esa noche no pude dormir.

 

Pasaron días, semanas, pero todo seguía igual, era como si ese capitulo de nuestras vida no hubiera existido, nos levantábamos, hacíamos el café, desayunábamos, luego nos besábamos y yo no nos volvíamos a ver hasta la noche, luego igual besos, cena, ver la televisión, ella se iba a dormir….yo no volví a ver porno por miedo, así pasaron los días.

 

Un día llegue a casa y no ella no estaba en el comedor como era habitual, seguí hasta el dormitorio que estaba en la segunda planta y cuando llegue a la habitación allí estaba, con unas botas de cuero brillante, medias, una falda de cuero, un corsé de color rojo también de cuero, unos guantes largos y sujetaba una fusta la cual iba dando golpecitos en la otra mano, me quede totalmente parado, no sabía que decir ni hacer.

 

“¿Así que esto es lo que te pone?”

 

“…..si”

 

“!SI! ¡QUE! ¡ESCLAVO!”

 

“si…(no sabia que decir pero la verdad es que siempre había soñado con esto así dije lo que me hubiera gustado decir) Ama”

 

“!BESA MIS PIES GUSANO!”

 

Caí de rodillas y al momento estaba besando la punta de sus botas, mientras ella sujetaba la fusta y se tocaba el pelo.

 

Cuando ella vio oportuno que ya estaba bien, me grito para que me levantara y me ordeno que me quitara toda la ropa, y que me quedara quieto allí de pie en el recibidor, ella se fue a nuestra habitación y volvió con un collar  y una cadena, me puso el collar y tirando de la cadena me hizo ir hasta el comedor, luego cogió una moneda y me puso de caras a la pared.

 

“Quiero que aguantes esta moneda con tu nariz, hasta que yo lo diga, si se te cae prepárate a recibir un severo castigo”

 

Se sentó en el sofá y empezó a mirar la televisión, al principio todo fue bien, pero mientras iban pasando los minutos, mis pies empezaban a doler, luego las pantorrillas, las rodillas, mi cuerpo empezó a dar calambres y sudar…. Finalmente la moneda cayo…

 

“!CERDO! ni hacer una tarea simple sabes hacer, tendré que azotarte”

 

Dentro de mi estaba ansioso de que pasara, pero pronto vi que aquello no era como yo había fantaseado, me ato las manos con unas esposas las cuales las fijo a una pata del sofá, luego me reclino encima del apoyabrazos, y empezó a pegarme en el culo, los 5 primeros azotes, fueron excitantes, los 10 próximos la cosa se estaba poniendo fea, pero los siguientes, fueron un infierno, empecé a chillar a lo que ella me mando callar o seria mas fuerte, luego seguí suplicando, ahora ya estaba llorando y suplicando, al fin acabo, me desato del sofá y cogiéndome por el pelo me dijo

 

“¿Esto es lo que habías fantaseado?”

 

“No” dije llorando

 

“Pues aun no he acabado ¡CERDO!, veras como es ser una Ama”

 

“Por favor, por favor….te lo suplico ya he aprendido la lección… por favor”

 

“No querido, no….. esto solo acaba de comenzar, ¡Al Rincón!”

 

Como tarde un poco en reacción su fusta silbó en el aire hasta que impacto en mi trasero dolorido, esto fue suficiente para que hiciera caso enseguida, una vez en el rincón ella se fue la habitación.

 

Cuando regreso por el rabillo del ojo sin moverme ni siquiera un musculo vi que traía una bolsa con algunas cosas, lo primero que saco fue como unas muñequeras de cuero.

 

“!Trae las manos!, gusano”

 

Me cogió las manos y me las puso, luego con una pequeña cadenas las unió detrás de mí, cogió mi cadena que aún seguía atada a mi cuello y tirando de ella la seguí hasta al sofá donde se sentó, me hizo abrir las piernas y saco de la bolsa un cinturón de castidad de plástico, los había visto en algunas revistas pero nunca lo había visto de tan cerca y menos aún pensaría algún día que llevaría uno.

 

Saco de una pequeña bolsa tres tipos de aros, con una cinta de métrica de esas que usan las modistas miro la circunferencia de mis huevos, la verdad es que no sabia que ella supiera como funcionaba todo esto, pero lo estaba haciendo a la perfección, luego asegurándose el tamaño que debía ponerme, me puso el aro, una vez puesto que fue bastante difícil, le toco la jaula, primero la impreco de una especie de loción, y poco a poco me la puso en el pene retrocediendo hacia atrás hasta que quedo atrapada dentro de la jaula y ya esta tenia la polla dentro de una minúscula jaula la cual forzando había entrado, note la presión en mi polla, sentí el clic de un candado y se puso la llave en una cadena las cual se la coloco alrededor del cuello, viendo la llave en medio de sus tetas eso me puso caliente y sentí como las pelotas se me hinchaban y la presión de la polla queriendo salir de la jaula, era una mezcla de dolor y excitación al mismo tiempo.

 

Luego de la bolsa saco una mordaza, me hizo ponerme de rodillas y me la coloco bien ajustada, atándola por detrás, la correa era de cuero y la bola de color roja, quedo mas dentro que fuera de la boca, haciendo que fuese imposible decir nada, además no tarde mucho en darme cuenta que mi saliva no me la podía tragar y que empezaba a desbordar por la comisura de los labios, goteando hacia mi pecho, cosa que hizo que ella sonriera y jugara un poco con ella entre sus dedos mientras me decía “Así estarás callado por lo que te espera”

 

Después de esa humillación se giro y saco unos calzoncillos o unas bragas de látex que tenían incorporado una polla en el centro, se aseguro de que lo pudiera ver con claridad, ya que me lo estuvo pasando por los ojos un buen rato, mientras sonreía, me hizo girarme, y con los dedos impregno la saliva que salía de mi boca en esa polla de plástico, cuando creyó que tenía suficiente intento metérmela en el culo.

 

“Mmm, creo que tu culo virgen va a necesitar algo de lubricante…ja me lo dijo la chica…”

 

¿Chica?, o sea ha hablado con alguien sobre este tema, mis ojos se abrieron y mi respiración fue más profunda.

 

“Ah, perdona…que no te lo he explicado, fui a una de esas tiendas…un sex-shop, eso, no me salía el nombre, y resulta que la dependienta es una Ama profesional y me dio unas cuantas lecciones de cómo someter a un esclavo al que nunca se ha sometido y ha fantaseado como tú, pero ella era más suave, ¡Yo en cambio quiero ser muy perversa!, ¡QUIERO QUE SUFRAS! ¡ESCLAVO!”

 

Que mala idea, madre mía, que me va hacer es loca, pensé, vi como sacaba un bote de vaselina y empezaba a pringar esa polla, cuando tuvo suficiente, me hizo levantar un pie, por el que paso en el agujero de esos calzoncillos, luego otro y fue subiendo hasta llegar a notar la punta de la polla en mi agujero, luego poco a poco y despacio fue entrando dentro de mí, al primero sentir dolor, grite pero sin poder hacer nada ya que la mordaza amortiguo mis quejas, luego me empezaron a saltar lágrimas, hasta que sentí que estaba totalmente dentro de mí, luego subió los calzoncillos, creo que mas bien eran unas bragas, pues en la zona delantera no había bulto para mi polla encerrada en el cinturón de castidad ya que notaba una presión en la zona delantera.

 

De la bolsa siguió sacando mas cosas, ahora eran unas pinzas de aluminio las había visto en las revistas se les llamaba pinzas de cocodrilo estaban diseñadas para apretar los pezones y unidas a una cadena la cual si se tiraba de ella, lo que se conseguía era que apretaran más y más, siendo imposible de escaparse del pezón, y sintiendo la agonía mas y mas fuerte, toco su dedo con la punta de su lengua, era super sensual, tanto que note como mi polla intentaba ponerse dura dentro del cinturón de castidad y los huevos se hincaban haciendo que fuese doloroso todo aquello, con la punta de su dedo húmedo jugo con el pezón hasta que se puso erecto y coloco firmemente una pinza y luego la otra, yo sentí un dolor agudo en los pezones, luego se aseguro que estuvieran bien puestos tirando de la cadena y haciendo que de mi boca saliera una queja sorda, esto hizo que ella riera.

 

Luego saco un corpiño de color negro con ligas para las medias incorporadas, me lo puso en la cintura y lo ajusto, apretó, y volvió a ajustar hasta que mi respiración se volvió lenta y pausada, me cogía todo el torso y debajo de mis pechos hacia media circunferencia, la verdad es que con eso puesto me costaba respirar, notaba que me faltaba el aire y tenia que concentrarme en la función de respiración, además era muy rígido y notaba que todo el cuerpo me limitaba los movimientos y ejercía mucha presión.

 

Luego sin soltar mis manos me empujo hasta una de las sillas que tenemos en el comedor la cual caí como un peso muerto, esto hizo que mi polla del culo entrara un poco mas de golpe, haciendo que mi rostro se sorprendiera y mis ojos se abrieran de golpe, esto hizo que ella riera, era una sensación rara, luego se fue del comedor, la verdad es que me entraban ganas de coger mi polla entre mis manos y correrme, era una sensación de dolor y excitación inmensa, cuando regreso en sus manos traía un estuche de maquillaje, se sentó sobre mis piernas, tenía amplia visión de sus tetas, y dentro de la jaula mi polla estaba luchando por salir y mi culo luchaba por expulsar esa enorme polla de dentro, empezó a maquillarme, luego de la bolsa saco una peluca rubia larga y me la puso, luego unas medias las cual lentamente las subió por mis piernas para luego atarlas al liguero del corsé, para finalmente acabar con unos zapatos de tacón de media altura de mi talla, notaba humedad en mi polla no me había corrido pero creo que de la excitación supuraba un poco.

 

Una vez maquillado me dejo sentado en esa silla mientras ella tranquilamente veía la televisión, yo en la posición que me había quedado allí indefenso solo podía ver a ella sentada en el sofá ignorándome totalmente, no se si era, lo que llevaba puesto, o la polla dentro de mi culo o el cinturón de castidad, o su ignorancia, que todo eso me estaba poniendo ha 100%, tenia unas ganas de correrme, si no hubiera estado atado, me hubiera cogido el cinturón con mi polla dentro y la hubiera empezado a mover con fuerza hasta explotar, allí estuve hasta que ella no se si porque lo que estaba viendo en la televisión se había acabado o ella ya estaba lista para una segunda ronda.

 

Se levanto del sofá, me puso con collar en cuello que iba unido a una cadena, me desato, me sentí aliviado pues ya estaba empezando a dormirse mis manos, tirando de la cadena me hizo seguirla como si fuese un perro hacia la habitación, fuimos despacio pues yo antes aunque los tacones no eran muy altos, no había caminado con zapatos de tacón de mujer, así que mi andar era un poco patoso, encima de la cama había un uniforme de criada con enaguas y delantal, era de color negro con los bordados blancos, el típico que había visto en las revistas que solía mirar, me volví a excitar, me ayudo a ponérmelo, primero las enaguas, y luego el vestido, con el corsé, quedaba una figura como de mujer, y gracias al sostén, hacia un poco de bulto en la parte delantera, también esa parte hizo que mis pinzas en los pezones que ya se habían acostumbrado al pinzamiento volviera a hacer daño, luego una vez puesto tiro de la cadena y nos fuimos a la cocina.

 

Lleno hacia la cocina, me cruce con algún que otro espejo que tenemos en la casa y la verdad es que lo reflejado en él era una mezcla de vergüenza y excitación por igual, allí estaba yo, vestido con un traje de criada sexy, con medias, zapatos de tacón, peluca, maquillado, con la bola en la boca de la cual salía saliva, y arrastrado con una cadena por mi esposa, andando sumisamente detrás de ella, con mi cullo lleno por esa polla y mis pezones super sensibles, y las manos detrás de mi esposadas, finalmente llegamos a la cocina que tenia todo por el medio y estaba sin recoger.

 

“Primero quiero que limpies la cocina, friegues y cuando vayas a lavar los platos me llamas, ahora a trabajar”, me dejo en la cocina mientras ella se fue a ver la televisión, mientras yo limpiaba la cocina oía la televisión de fondo, toda mi excitación se empezaba eliminar, me estaba preguntando si realmente quería eso, allí vestido una criada sexy, con el consolador metido en mi culo, las pinzas que dependiendo de mi movimiento me recordaban que estaba allí, la bola en la boca que era super incomoda y no dejaba de babear constantemente, mientras limpiaba todo aquello, me estaba preocupando haber si ahora me convertiría en su esclavo de verdad y todo lo que pensaba de mis fantasías se había vuelto en mi contra para solo que me usara así, creo que la limpieza allí solo lo único que conseguía era frustrarme cada vez mas con los pensamientos, al final la cocina quedo decente, lo único que faltaba era limpiar los platos lo cuales se podían poner el lava platos pero ella me había ordenado que no los tocara y que la llamara, así que con la mordaza en la boca empecé a emitir sonidos los cuales eran incomprensibles.

 

Cuando llego se había cambiado de ropa, lucia un corsé de cuero y una falda vaporosa que le llegaba hasta las rodillas, inspecciono toda la cocina mientras aceptaba el trabajo con su afirmación moviendo su cabeza, luego de malas maneras hizo que me acercada al fregadero y ato mis manos en el grifo de él, luego con una pequeña cadena unió las dos pinzas de los pezones y también la ato al fregadero, haciendo que me quedara en una postura incomoda medio encorvado, medio agachado y con el culo hacia fuera, en esa postura incomoda hacía que cualquier movimiento las pinzas de los pezones gracias a cadena tiraran de ellos siendo muy doloroso, tenia que ir con cuidado hacer según que movimiento, entonces ella grito “LAVA” empecé a tirar agua en la pica y a poner jabón en la esponja y a empezar a fregar los platos, la verdad es que toda excitación se había caído para seguir a un paso de dolor y angustia cuando de repente, se puso a mi lado donde la podía ver por el rabillo de mi ojo su silueta. Y lo que vi me asusto.

 

Debajo de su falda salió disparado una polla de plástico mucho mas grande que mi polla, se tomo su tiempo en lubricar bien con un bote toda la polla mientras me gritaba que no parase de fregar los platos, mientras ella la lubricaba y masajeaba, luego en mi postura indefensa de empezó a sacar mi polla dentro de mi culo de esos calzoncillos de látex que estaba incluida, primero lo hizo lentamente hasta que estuvo casi fuera que lo restante lo saco de un tirón, gemí dentro de mi mordaza de la boca, luego hizo lo que temía, que fue entrando poco a poco esa polla dentro de mi agujero el cual ya estaba un poco abierto gracias al anterior consolador, empecé a suplicar pero sin éxito gracias a la mordaza, luego a llorar, ella al principio gritaba que no parase de lavar los platos, luego las embestidas fueron más rápidas y paso de gritar para que no parase de lavar los platos a decirme que si esto era lo que yo quería, me dijo que era una puta, una guarra y que de esto me acordaría toda mi vida, era curioso pues en vez de sentirme mal eso aun mas me excitaba, el dolor paso a placer, a querer más y más, de suplicar que parase a suplicar que no parara, luego con un espasmo orgásmico, mis piernas fallaron suerte que estaba casi apoyado en el lavadero, los ojos se me giraron, y sentí a través del cinturón como salía un chorro grande de semen, me había corrido como nunca lo había hecho antes, ella se rio a carcajada limpia y saco de un golpe esa polla de mi culo, no me podía mover estaba como hipnotizado, se puso a mi lado mientras encendía un cigarro y me decía que acabara de lavar los platos, y luego sin excepción con la lengua limpiara toda la corrida del suelo, acabe de fregar los platos como pude, me desato y luego me arrodille y con la lengua empecé a lamer todo ese semen del suelo la corrida había sido muy grande había grandes charcos de ella, incluso notaba como seguía goteando a través del cinturón de castidad, allí estaba de rodillas, lamiendo mientras ella estaba de pie fumando y sonriendo, con esa enorme polla colgando de su entrepierna.

 

Cuando termine de lamer todo ese semen desde el suelo la mire, tenia un aire de superioridad y de autoridad mezclado con su actitud burlona, no tardo mucho en cogerme de la oreja y levantarme del suelo, me sentí como un niño el cual su madre le regañaba, era humillante, salimos de la cocina yo con las bragas en la entrepierna que me costaba andar, pasamos por el pasillo y llegamos a la cama, donde me dejo en medio de la habitación, mientras yo estaba de pie en el medio, tuve que mirar como se sacaba esa enorme polla cogida con el arnés, luego se saco las bragas, y me subió las bragas poniendo otra vez ese consolador que estaba unido a esas bragas dentro de mi culo, al ser mas pequeño que el arnés entro fácilmente, incluso parecía que bailaba dentro de mi agujero, se tiro en la cama y dijo que le lamiera su coño y que quería un orgasmo, que si yo no lo conseguía habría consecuencias señalando a un látigo que estaba encima de la cama.

 

Empecé suavemente a dar pequeños besos en los muslos, para ir subiendo hacia su coño, la note receptiva y empecé a lamer por toda su vagina, primero por los laterales, y luego introduciendo mi lengua poco a poco y con un movimiento circular por todas las paredes de ella, dependiendo de que movimiento hiciera, sentía las pinzas de los pezones que me recordaban que seguían puestas, así estuve haciéndolo durante unos minutos, hasta que empezó a gemir cada vez mas fuerte, y de repente cogió mi cabeza sujetándola fuertemente en su jugoso coño, me costaba respirar, me faltaba el aire pero allí seguía haciéndolo lo mejor que podía, ella cada vez gemía mas fuerte y su vagina empezaba a segregar líquido, perdí la noción del tiempo ya que estuve allí lamiendo bastante rato, de golpe empezó a gritar de placer, en un arrebato de placer apretó mas mi cara hacia su vagina y soltó un grito, al mismo tiempo mi boca se inundo de un liquido parecido a la orina, ella mantuvo mi cabeza allí debajo notaba la palpitación de su sexo en mi boca como se contraía  y se dilataba, cuando se recupero dijo que era el mejor orgasmo que había tenido nunca, encontrar yo no podía decir lo mismo, pues mi corrida había sido fruto del arnés y el cinturón no me había permitido gozar de esa corrida, me sentía usado, avergonzado y frustrado, no era como yo hubiese imaginado tener sexo en el BDSM, pues en las revistas parecía todo placer, pero en verdad el único placer lo había tenido ella, luego me aparto la cara y pude ver la suja, era una mezcla de satisfacción y orgullo.

 

Me hizo tumbarme a su lado en la cama, ato mis manos y mis pies juntos, me volvió a poner la mordaza, se aseguro que las pinzas estuvieran bien sujetas, sacándomelas y volviendo a ponerlas causando un gran dolor incluso de mis ojos salieron lágrimas, ella solo se rio, también jugo un poco con el consolador que tenia metido en el culo y se durmió, me quede en un postura incomoda, no podía estirar las piernas y las brazos estaban demasiado juntos, era incomodo y doloroso, me pase todo el rato que ella dormía suplicando dentro de mí que me soltara.

 

Finalmente despertó, mis brazos estaban doloridos, tenia el cojín donde me apoyaba la cabeza húmedo de mi propia saliva que caía por la comisura de la boca, fue abriendo los ojos poco a poco y bostezo diciendo que había dormido la mar de bien, y que le había gustado mucho todo eso, yo en cambio estaba esperando acabar con todo aquello no quería saber nada mas sobre el BDSM, no era lo mismo que había visto o pensando de las revistas, era doloroso, incomodo, nada excitante, solo había disfrutado ella en todo esto, gracias a dios parecía que había llegado a su fin, pero que equivocado que estaba.

 

Una vez que se levantó se fue al baño, volvió con su set de maquillaje y me ayudo a ponerme de panza arriba y empezó a maquillarme, primero varios polvos, luego rímel, me arreglo las pestañas, sombra de ojos y me pinto los labios, se separó de mí, rio y dijo espera aun faltaría alguna cosa más, se fue corriendo hacia fuera de la habitación, oí ruido en un armario donde solemos guardar lo que no utilizamos o incluso que esta fuera de temporada, volvió con una peluca de Halloween rubia de cuando esa se disfrazó Wonder woman, me la coloco, no podía hacer mucho pues seguía atado y de la manera que estaba era imposible moverme, se volvió a separar y dijo perfecto.

 

Cogió su teléfono y empezó hacerme fotos por todos los lados, incluso cogió un consolador, saco la mordaza de la boca y me lo puso en la boca, cuando hubo terminado me dijo que guardaría esas fotos y que si me negaba cuando ella quisiera volver a jugar las enviaría a todos sus contactos y a todos mis contactos, vamos…. Que me tenia cogido por los huevos, me dijo que si lo entendía, le dije que si con el movimiento de cabeza ya que dentro de mi boca aun tenia el consolador medio metido.

 

Cuando hubo terminado la sesión de fotos, de un tirón me saco las pinzas, me saltaron las lagrimas de los ojos, luego me desato y me dijo que fuese a quitármelo todo, cuando entre en el lavabo la imagen que reflejaba el espejo era muy lejos del glamur que había visto en las revistas, lo primero era mi cara, con el rímel de haber llorado corrido por todo mi rostro, luego el pintalabios mal trecho por culpa de la mordaza y del consolador, sentía mis brazos y piernas como dormidos y tenia marcas de las ataduras, luego cuando me saque el consolador que tenia en el culo el cual había hecho vacío y me costo bastante sacarlo, cuando finalmente salió hizo un sonoro “PUP” y me dejo el ano bien dolorido, luego me saque toda esa ropa femenina que llevaba, me sentía ridículo y nada sexy, pero lo que más me avergonzó fue salir del lavabo desnudo con el cinturón de castidad puesto y pedirle a mi esposa si me lo podía quitar.

 

Ella se dio cuenta de eso y no contenta con todo lo que me había hecho me dijo se rio de mi y me dijo que debía suplicar que me lo quitara, así que me puse de rodillas totalmente humillado y le suplique que me lo quitara, tuve que insistir mucho pues al principio decía que no me veía suplicar con suficientes ganas, al final me lo quito y me pude quitar todo, me dejo bastante claro que a partir de ese momento estaría a su entera disposición, lo que empezó pensando que era una realización de una fantasía mía se ha convertido en mi posición de esclavo para ella, he tenido mas experiencias similares pero esto ya es otra historia.

 

sábado, 3 de octubre de 2026

Lenceria para sissys






 

La criada Lawyer 3

 

Con el invierno dando paso a la primavera, evalué el hecho de que había pasado un año desde que Javier y Laura orquestaron mi caída, o (¿Para que andarme con rodeos?) mi esclavitud.

 

La finalización del divorcio de Laura y el mío tomo un poco mas de lo esperado, pero se hizo oficial la ultima semana de marzo, Javier y Laura lo celebraron con una cena romántica a la luz de las velas para dos en la mansión, con uno de mis uniformes de camarera formales, les serví champan, seguido de buey que había preparado junto con una de las mejores botellas de vino de mi antigua bodega, permanecí firme junto a su mesa mientras comían, se besaba y hablaban de su futuro juntos, no me invitaron a acompañarlos al dormitorio esa noche.

 

Mientras se dirigían a su dormitorio después de cenar, Laura me miro por encima del hombro y me dijo “Bien hecho con la cena de esta noche, Gregorio, eres mucho mejor criada que esposo o padre”

 

“Gracias, señora” respondí haciendo una reverencia sorprendido de sentir que se me llenaban los ojos de lágrimas.

 

Aunque no me regalaron un disfraz de conejo de pascua (Para mi grata sorpresa) no Sali de la festividad sin sentir humillación por mi atuendo, mientras corría por la cocina dándole los últimos toques a la cena del Domingo de Pascua (jamón glaseado, espárragos a la plancha, patatas gratinadas y huevos rellenos), Tuve que tener cuidado de no derramar nada sobre el uniforme de sirvienta lavanda que Laura había dejado sobre m colchón esa mañana mientras yo limpiaba, las enaguas eran de satén blancas y una gargantilla de encaje lavanda y blanca a juego, lo combine con mis habituales medias negras trasparentes con costura y tacones de 8 cm.

 

Amanda tenía razón al decir que Laura le gustaba bastante llevar una gargantilla alrededor de mi cuello, me compro varias de diferentes estilos y colores para combinar con mis diversos uniformes (algunos con pequeños lazos en la parte delantera) creo que tanto a Laura como a Amanda les gusto que una gargantilla se asemejara a un collar, lo que denotaba un nivel mas de propiedad y sumisión (Como si el uniforme en si no fuera suficiente)  me disgustaba profundamente la sensación de opresión alrededor de mi cuello y me preocupaba verme obligado a usarlas durante el verano, incluso sin ellas, el verano pasado hacia un calor sofocante con mi uniforme y mis medias, sobre todo al trabajar al aire libre sin aire acondicionado.

 

Además de Laura, Javier, Amanda y Ramon, la cena de Pascua también iba a incluir a Penélope y su novio Jordi, Javier trabajaba estrechamente con Penélope en la empresa y tanto Laura como Amanda (que tenia mas o menos la misma edad que Penélope) le tomaron cariño, me pregunte si su vínculo también tendría algo que ver con el entusiasmo manifiesto de Penélope por presencia y participar en mi humillación, cuando solo el timbre, me apresuré a abrir.

 

“buenas tardes, señorita Penélope, señor” después de acompañarlos a la sala de estar, donde Javier, Laura, Amanda y Ramon ya disfrutaban de un coctel, les dije, “Por favor, pónganse cómodos, ¿Les ofrezco una copa? Ya tenemos champan abierto, si les parece bien”

 

“Tráigame una copa de vino blanco” pidió Penélope

 

Hice una reverencia y dije, “Enseguida, señorita Penélope, señor ¿Qué desea?”

 

No creo que Jordi supiera que pensar de mí, ni toda la situación, dijo tímidamente, “Oh, supongo que también tomare una copa de vino blanco, por favor”

 

“Jordi, no hace falta que le pidas favores a la criada” dijo Penélope con expresión de fastidio

 

“Lo siento” respondió con aspecto avergonzado

 

Cuando le serví la copa haciendo una reverencia, dijo “Gracias” Pene le espeto “¿Qué te acabo de decir sobre como dirigirte a la servidumbre? No se dice por favor ni gracias, este es el trabajo de él, y es la criada no me avergüences”

 

Jordi repitió, “Lo siento” bajando la mirada

 

Percibiendo la tensión, Laura intervino “Penélope tiene toda la razón, querido, las cortesías son completamente innecesarias cuando se interactúa con la servidumbre, ¡Me encantan esos zapatos, Penélope! ¿Son unos Jimmy Choo?”

 

“!Si, que lo son!” exclamo Penélope radiante “Jordi me los compro ayer en Saks como regalo de pascua, junto con este vestido”

 

“Precioso, el vestido te queda genial” dijo Amanda

 

“Gracias, me encantan los zapatos, pero todavía me estoy acostumbrando y me duelen un poco los pies, Jordi ¿Te importaría darme un pequeño masaje?” Penélope puso los pies sobre el regazo de Jordi, él le quito los zapatos y comenzó a masajearle el pie derecho que llevaba puesto.

 

Después de un momento, Penélope dijo, “Me duele más el talón, no se consigue una buena presión en el talón que eleve los pies, quizás sea mejor que me los masajees desde el suelo, Jordi”

 

Jordi miro a su alrededor con incertidumbre, estableciendo un breve contacto visual conmigo y dijo “Por supuesto, cariño” luego se arrodillo y continuo el masaje, Penélope sonrió con satisfacción y vi que le guiñaba un ojo a Amanda.

 

Al observar esto empecé a preguntarme si Rebeca sería la única con la que compartiría el protagonismo sumiso durante los próximos meses.

 

De hecho la siguiente vez que los vi fue en una fiesta un fin de semana el día d ellos caídos que Laura y Javier organizaron en el mansión, era un día caluroso y la piscina se había descubierto recientemente para dar comienzo al verano, era una reunión relativamente pequeña que incluía a Fernando y Jana, Samanta de mi antiguo bufete y por supuesto, mi hija y Ramon, llevaba puesto un uniforme formal de camarera (el clásico blanco y negro, por suerte, pero con la gargantilla a juego) y servía cocteles a los invitados sentados alrededor de la piscina cuando Amanda acompaño a Penélope y Jordi al patio trasero, sin embargo, los acompañaba un joven musculoso (creo que “Musculoso” es el termino técnico) ya sin camisa, en traje de baño y chanclas, Penélope llevaba un bikini dejaba de la bata, me quede atónito al ver a Jordi, llevaba pantalones cortos amarillos ajustados y una camiseta con la palabra “Cuck” impresa en grandes letras rosas, todavía llevaba puestas sus gafas negras de friki pero alrededor del cuello llevaba un collar rosa con tachuelas y estaba sonrojado.

 

Después e haber servido bebidas frescas para todos, pude escuchar gran parte de la conversación que siguió después de que Penélope presentara al otro joven a Laura, Javier, Amanda y Ramon.

 

“Les presento a mi nuevo novio Kílian” dijo Penélope “Jordi ve a la caseta de la piscina y ponte el traje de baño”, “Si, diosa” dijo Jordi mientras se escabullía hacia la casa de la piscina.

 

Era una historia interesante que Penélope tenía que contar.

 

Al parecer, Penélope conoció a Kílian en un club nocturno de la ciudad, es un obrero de la construcción de 20 años que se prepara para ser luchador profesional, si, de esos que se ven por la tele, salieron un par de veces y se acostaron dos veces, antes de que Penélope le contara a Kílian sobre Jordi, la primera reacción fue de ira y celos pero Penélope le aseguro que simplemente no había competencia entre ellos, aunque le llevo un tiempo, también logro convencerle de que Jordi había gastado mucho dinero en ella, podría ser útil en sus vidas, conto sobre lo que habían echo conmigo, explicando que hay todo un mundo ahí fuera de relaciones inusuales que funcionan para la gente, que era gracioso cuando vio a Javier someterme a mi haciendo los ejercicios, azotándome y obligándome a lamer sus botas, y que yo era bastante convencional, es decir, que dejaba que un tipo me azotara una o dos veces o jugaba con esposas un par de veces, pero eso era todo, pero al verlo algo me despertó, Samanta dijo que tuve lo que ella llamaba una epifanía, no podía sacármelo de la cabeza, por eso siempre pregunto si puedo ir a ver a Javier y Fernando disciplinarlo, me parece increíble y excitante ver a un hombre superior dominar a uno más débil, decidí que tenia que tener algo así en mi vida, bueno, ahora lo tengo (Sonrió Penélope) Cuando le conté a Jordi sobre Kilian, él se sintió increíblemente angustiado y me rogo que no rompiera con él, le enseñe una foto de Kilian y le deje claro que no tenía ninguna posibilidad, le dije que es buen chico Beta, y que apreciaba todas las cosas bonitas que me compraba y todas las cenas deliciosas, pero que simplemente no me atrae sexualmente que es demasiado pequeño y pasivo para satisfacerme en la cama, ni en ningún otro lugar, le dije que Kilian era un hombre de verdad, se echo a llorar, aunque te lo puedas creer, era patético, le dije que podría haber una manera de que se quedara en mi vida, pero que probablemente no le gustaría, de hecho, se arrodillo y dijo que haría cualquier cosa, te lo puedes creer, cualquier cosa para quedarse en mi vida, bien, ahora lo estamos poniendo a prueba, creo que cree que algún día me cansare de Kilian y que podrá recuperarme, ni hablar (se rio) míralo ahí viene.

 

Jordi salió tímidamente de la caseta de la piscina y regreso a la mesa donde todos estaban sentados, todavía llevaba puesta la camisa, pero ahora llevaba un bañador amarillo brillante, bajo la tela de nailon, se veía claramente una jaula de castidad.

 

“!Culo, tráeme una cerveza y tráele a tu diosa una copa de vino, rápido!” le ordeno Kilian a Jordi “Voy a ver cuanto tardas en ponerte este bonito Rolex que me compraste”

 

Laura dijo, “No hace falta, Kilian, querido” para esto está mi Gregorio”

 

Penélope dijo, “Oh, por favor, deja que Jordi lo haga, Laura, nuestras relación es nuevo y él necesita acostumbrarse a someterse a la autoridad de Kilian en público”

 

Laura respondió, “Bueno por supuesto, querida, lo que quieras, Gregorio, al menos enséñale a Jordi donde guardamos la cerveza y el vino, y ya que estas, prepara nuestras bebidas”

 

“Si, señora, por supuesto” hice una reverencia, “Por favor acompañé señor” le dije a Jordi

 

Después de que volviéramos con las bebidas, Kilian miro a Jordi, chasqueo los dedos y señalo a suelo, después de darle la cerveza y a Penélope el vino, Jordi se puso a gatas y Kilian le puso los pies sobre su espalda, usándolo como silla.

 

Penélope se rio, “¿Lo ves? ¡Es maravilloso! Y se lo debo todo a vosotros, ha sido una gran inspiración para mi”

 

Javier dijo “Brindemos por Penélope, Kilian y Jordi” todos chocaron sus copas y bebieron riendo.

 

Amanda le pregunto a Kilian, “¿De verdad estas entrenando para ser un luchador?”

 

A lo que respondió, “Si, señora, debería debutar pronto este otoño, mientras tanto, me iré de gira”

 

Penélope dijo “Veras, Kilian esta entrenando para ser rudo, están los alfas, o rudos como se les llama, y los betas o Jobbers, son los que suelen llevar mallas o calzoncillos rosas mientras los rudos los lanzan por el ring”

 

Kilian explico “Algunos empiezan como jobbers y luego se convierten en rudos, no me interesa eso, estoy entrenando duro pero voy a ser rudo desde el primer día, hasta que me retire” Penélope añadió “!Es divertidísimo! Jugamos a un juego donde Kilian y Jordi luchan y el ganador tiene sexo conmigo mientras el perdedor tiene que lavarle la ropa al ganador y limpiar la casa, como si fuera una competición de verdad, ja, ja, ja, a veces luchan desnudos pero normalmente Kilian lleva su bañador de camuflaje y Jordi tiene que llevar mallas rosas de trabajo, entonces veo a Kilian maltratarlo por completo, lo lanza como un muñeco de tramo, el combate termina cuando Kilian le aplica a Jordi una llave de sumisión realmente humillante, suele apretarle los testículos hasta que suplica clemencia, entonces hace que le lama los pies sudoroso, ¡igual que javier con Gregorio! Después de eso Kilian suele azotar a Jordi antes de llevarme a la cama, pero a veces Jordi puede mirar, ¿Verdad Jordi?”

 

“si, diosa” dijo Jordi desde su posición bajo los pies de Kilian, “El sexo con Kilian siempre es genial, pero después de verlo abofetear a Jordi es alucinante” Penélope se tapó la boca y dijo “Lo siento, creo que estoy compartiendo demasiado”

 

Laura dijo “Para nada, querida, nos alegramos mucho por ti, y me identifico”

 

Amanda dijo “!Tú puedes!”

 

Egoístamente me pregunte que implicaciones podría tener para mi (Además de compartir ese momento de vergüenza) la llegada de Jordi y Kilian iba a ser un verano fascinante.

 

Las primeras semanas de junio transcurrieron con los preparativos de la boda de Laura y javier a finales d emes, así como de la de Amanda y Ramon dos semanas después, tanto las ceremonias como las recepciones se celebrarían en la mansión, que tenia amplio espacio para acomodar a la gente tanto dentro como fuera.

 

Por si se lo preguntaban, no, no iba a se la dama de honor de ninguna de la dos ceremonias, simplemente era el exmarido/Sirvienta y el expadre/ sirvienta, Laura y Amanda contrataron a una modista para que diseñara y confeccionara uniformes personalizados para que yo los usara en sus respectivas bodas, si bien mi uniforme habitual me llegaba hasta la mitad del muslo, hasta unos dos o tres centímetros por encima de la rodilla, Laura quería que usara un uniforme mas largo para su ceremonia, blanco y negro con la falda hasta la mitad de las espinillas y una gargantilla de encaje blanco y negro a juego que me cubría prácticamente todo mi cuello, debía ponerme un uniforme mas corto (por suerte con una gargantilla mucho mas fina) para servir bebidas y aperitivos en al recepción, Amanda, que planeaba llevar un vestido largo blanco para su boda encargo un uniforme de satén blanco de lago habitual, con enaguas, delantal y cuello de encaje negro y una cofia de satén negra con ribete de encaje blanco, acompañado por supuesto de medias negras transparentes con costura y tacones de 7,5 cm.

 

Hubo una larga discusión sobre qué papel podría desempañar en la ceremonia de Amanda que resaltara mi doble condición de padre de la novia y dama de honor de la familia (Probablemente no sea un problema para muchos organizadores de bodas) finalmente se acordó que mientras Javier la entregaría yo sujetaría la cola de largo vestido de novia de Amanda mientras caminaba hacia el altar con él, Aunque esta tarea suele rehacer en la dama de honor de la novia, se decidió que yo lo hiciera, podría participar en la ceremonia pero de una manera que acentuaría mi papel de sirvienta, después de que Amanda subiera al altar, debía hacer una profunda reverencia a ella y Ramon, luego girarme y hacer una profunda reverencia a Laura y Javier, luego a los padres de Ramon y finalmente a todos los invitados reunidos antes de sentarme en la última fila.

 

Laura quería que todo saliera perfecto así que en los días previos a su ceremonia con Javier estuve sumamente ocupado limpiando cada centímetro de la mansión, cortando el césped, podando los setos, desherbando el jardín, lavando y detallando los Porsche de Javier y Amanda, el Mercedes de Laura y el Land Rover de Ramon (Mi antiestético coche viejo, lo escondieron en el garaje)

 

Seria imposible relatar todas las innumerables humillaciones que sufrí antes, durante y después de estos dos momentos trascendentales, por lo tanto simplemente destacare los pocos momentos inefables que sobresalieron y que me acompañaran durante años.

 

Recibir a la madre de Laura, Elena en la puerta al llegar del aeropuerto, a sus 63 años solo era un poco mas mayor que yo, siempre había desaprobado nuestro matrimonio, creyendo que yo había sido un despojo de la cuna, feminista orgullosa, estaba profundamente decepcionada que su hija se casara con alguien tan dominante y machista como yo, cuando le hice una reverencia con mi uniforme de criada, me dijo “Bueno, Gregorio, Lauren y Nicole me contaron tu transformación, claro, pero tuve que verlo para creerlo, sigo sin estar seguro de creérmelo, haz una reverencia para mi otra vez”

 

Recibir cinco reprimendas de Javier y Ramon cada uno por manchas encontradas en la plata de ley que yo había pulido mal, mientras sus prometidos y Elena observaban con aprobación, haciendo pedicuras a las tres generaciones de Elena, Laura y Amanda mientras veían una película en casa.

 

Sirviendo de caddie con mi uniforme escolar al padre de Javier, (“Bueno, hijo cuando me contaste todo el maltrato que sufriste por parte de ese imbécil para el que trabajabas, yo te dije que redujeras tus perdidas y renunciaras, aguantar dio sus frutos, supongo) en un cuarteto que también incluía a Javier, su hermano menor de 24 años y Pau.

 

Estar inclinado sobre la encimera de la cocina y recibir seis azotes con una cuchara de madera en el trasero por parte de mi sobrina, Olivia, por haber dejado las costillas estofadas en el lado equivocado de la mesa del bufe en la recepción de Laura y Javier, con dos jóvenes del equipo de catering observando, riéndose disimuladamente.

 

Hacer pedicuras con masajes de pies prolongados, a Amanda y a sus ocho damas de honor (“!¿De verdad que es tu padre, Amanda?!, ¡Que locura!) seguido de lustrar los zapatos de Ramon y sus ocho padrinos (Tal como los llevaban, una hora antes de la ceremonia) además de Olivia, Mia, Isabel, el hermano de Javier y Pau, los miembros de la fiesta de bodas estaban compuestos principalmente por las hermanas y hermanos de la fraternidad de Amanda y Ramon, todos los cuales parecían genuinamente emocionados de formar parte de una boda tan especial, un evento poco convencional.

 

Fotografiarme delante de todos los invitados en ambas bodas, ambas parejas usaron el mismo fotógrafo, solo aparecí en tres fotos (Exactamente las mismas para ambas parejas) una de frente a los novios haciendo una profunda reverencia, otra de pie firme a un lado y ligeramente detrás de los novios, sosteniendo una bandeja con dos copas de champan y la tercera arrodillado junto a los sonrientes recién casados, con la mano de la novia apoyada en mi cabeza como si fuera su propia esposa.

 

Sujetando la cola del vestido de Amanda mientras bailaba con Javier durante el baile de padre – hija (En un momento del baile tropecé con los tacones y caí al suelo brevemente creando un momento de ligereza)

 

Recibir “Seis de los mejores” con mis mallas de castigo de Ramon delante de todos los ebrios de la fiesta nupcial, después de derramar salsa de cebolla sobre Mia en la fiesta posterior celebrada en una casa de playa que Amanda y Ramon habían alquilado, cerca de allí, seguido de 45 minutos en mi posición de penitencia frente a los universitarios borrachos, con mi polla erecta saludándolos a través de mis mallas (a pesar de mis heroicos esfuerzos por concentrarme, intentando que se calmara)

 

He usado el adjetivo “Surrealista” varias veces para describir mi situación, pero nunca fue mas surrealista que durante este periodo de tres semanas, especialmente en los dos grandes días, memorable, como mínimo.

 

Al día siguiente de la boda, Amanda y Ramon partieron de luna de miel de 10 días a unas islas griegas, Laura y Javier debido a los compromisos laborales de Javier, paleaba retrasar su luna de miel hasta el 2 de agosto cuando se embarcarían un viaje de dos semanas en un crucero.

 

Aunque obviamente mi he centrado en las vacaciones y los grandes eventos durante los últimos meses, mi rutina habitual de trabajo continuo durante este periodo, esto incluía las limpiezas quincenales de las oficinas de mi antiguo bufete, las correcciones reglares, las limpiezas semirregulares de la casa de Fernando y Jana y por supuesto todas mis tareas diarias en la mansión, así como mis habilidades culinarias habían mejorado, afortunadamente había aprendido a cometer menos errores la corregir y a comprender lo necesario para satisfacer las altas expectativas de limpieza de Jana, lo que resulto en castigos menos frecuentes, no me malinterpreten, mis castigos eran menos frecuentes que antes, pero no inexistentes.

 

La mayoría de las grandes fiestas del verano planeadas conjuntamente entre mi hija y mi yerno (Me llevaría un tiempo acostumbrarme a esa designación) con Pau y Shyla, iban a tener lugar durante todo el mes de agosto, de hecho casi parecía que el agosto seria una fiesta interminable, debido a la boda y luna de miel, además de sus ambiciosos planes de fiestar para agosto, sospecho, los recién graduaos universitarios decidieron posponer su búsqueda activa de empleo hasta el otoño, el viernes después de la boda de Amanda y Ramon, me enviaron a con Ethan para servirlo por contrato, la alma parte de mi castigo, retrasado y de varias partes por ni transgresión del día de acción de gracias.

 

Como mi coche estaba en condiciones precarias para hacer un viaje tan largo sin problemas, subí a un autobús, Laura preparo con cuidado mi equipaje de mano (Rosa claro, el que Amanda uso en su adolescencia y a que ahora acumulaba polvo en el sótano) uno de mis uniformes de sirvienta, unos zapatos planos, unos vaqueros ajustados y cortados (Que me llegaban hasta la mitad del muslo) un bañador rosa (Mi traje de baño obligatorio para la piscina de la mansión) dos camisetas nuevas hechas a medida (“A su servicio” y simplemente “Sirviente”) un par de pantalones de licra, chanclas, un paquete de tres braguitas de malla (negras, rojas y blanca) tres pares de calcetines blancos hasta la rodilla, una botella de agua, protector solar, y mi neceser, también incluía para entregarles a Nicole y Bill a mi llegada un brazalete de cuero y un sobre sellado con la llave de mi cinturón de castidad, Bill y Nicole insistieron que me enceran, pero Bill podía quitármelo por higiene (Espere que no por otra razón)

Para el viaje me puse un segundo par de pantalones cortos, otra camiseta nueva (“¿En que puedo servirle?”) y unas zapatillas viejas, para leer durante el viaje, lleve conmigo la novela “Resacon en las resacas”, a Javier le encanto esta historia sobre un hombre alcohólico y masoquista que se encapricha perdidamente con una joven actriz guapa superficial que lo provoca y manipula sexualmente, lo abusa y lo trata como a su amo mientras coquetea y persigue a otros hombres en sus narices, el escenario era el Londres de antes de la segunda guerra mundial, con el fascismo en ascenso, algunos dirían que es una novela para nuestros tiempos actuales.

 

Como pueden imaginar recibí miradas en el autobús, en una parada de descanso en el sur un hombre barbudo de unos cincuenta años que salía del baño se quedo mirando mi camisa y sonrió maliciosamente diciendo “Apuesto a que se me ocurre algo princesa”

 

Laura me dio dinero para el taxi desde la estación de autobuses del centro hasta la casa de Bill y Nicoles a las afueras a unos 32 kilómetros, Nicole abrió la puerta cuando llame.

 

“Hola Gregorio, bienvenido a nuestra casa, se que no es tan grande ni elegante como estas acostumbrado, déjame mostrarte donde dormirás”

 

Me llevo al sótano, donde habían instalado una cama plegable junto a un pequeño destartalado aseo.

 

Después de entregarle el brazalete y el sobre dijo “Bien, Laura me hablo de esto, debes estar cansado después del largo viaje, ¿Por qué no descansas media hora? Luego ponte el uniforme y dale una buena limpieza a la casa que seguro que lo necesita”

 

Nicole no exageraba, el lugar era un chiquero, estaba fregando el suelo de la cocina cuando Isabel llego, iba acompañada de su amiga, una guapa chica aunque poco corpulenta, llamada Lurdes, al igual que Isabel y Ethan, Lurdes tenia 18 años y empezaría el ultimo año de instituto en otoño, se partieron de risa al verme.

 

Isabel dijo “Hola tío Greg, o sea criada”

 

Hice una reverencia “Hola señorita Isabel, mucho gusto de conocerla señorita Lurdes”

 

“Desde que supe que venias, no he limpiado mi habitación en semanas, mas te vale que lo hagas bien, pero no te pille tocando mis zonas privadas” las dos chicas volvieron a reír a carcajadas

 

Unos minutos después, oí la voz estridente de Ethan en el pasillo “!Ya estoy en casa! ¿Ha llegado ya mi nueva empleada?” trague saliva.

 

Después de limpiar durante tres horas, me tome un descanso para preparar la cena (Como le gustaba decir a Laura, el trabajo de una criada nunca termina) consultado uno de los libros de cocina de Nicole, prepare lo que creí que seria un pastel de carne bastante bueno, para entonces, Bill ya había llegado del trabajo y Lurdes se quedaba a dormir, mientras todos comían, me quede firme junto a la mesa con mi uniforme de sirvienta, listo para servir bebidas y repetir.

 

Isabel pregunto “¿Por qué las sirvienta no lleva tacones? ¿Y que pasa con esa medias color piel tan desaliñadas? ¿Acaso la tía Laura no cree que somos lo suficientemente buenas para una sirvienta con aspecto formal?”

 

Nicole respondió “Tu tío, o mejor tu éxito, vino a trabajar aquí, cariño, es su uniforme de limpieza, aunque estoy de acuerdo contigo en que Laura debería haber traído al menos tacones, te diré una cosa, le pediré su talla a Laura y mañana iré a comprar tacones y medias negras en el super”

 

“Buena idea, mama, tráeme otra Coca-Cola sirvienta” ordeno Isabel

 

“Enseguida señorita Isabel” hice una reverencia provocando risitas disimuladas de Isabel y Lurdes y una mueca de desprecio de Ethan

 

Pase otras tres horas limpiando la casa después de cenar antes de que Ethan se me acercara y me dijera, “Quizás deberías terminar la limpieza en otro momento, porque tu nuevo trabajo empieza mañana a las 6 en punto, y mas vale que descanses porque te vas a dejar la piel trabajando” con una sonrisa burlona, añadió, “Supongo que ahora el muy insufrible es el que manda”

 

“Si, señor, amo Ethan” respondí con una profunda reverencia, al igual que Ramon, Ethan podía guardar rencor pero si Ramon tenía 22 años, tenía resentimiento, este adolescente agraviado tenia un cordón de madera, esperaba que siendo más obsequioso podría inducirlo a mostrarme un poco de indulgencia la semana que venía, dormí con mis pantalones y una camiseta, el sótano no tenia aire acondicionado así que era bastante pegajoso e incómodo, lo que dificultaba conciliar el sueño y mantenerlo, pensé en dormir solo en bragas para refrescarme pero tenía que Ethan o Isabel me vieran si bajaban al sótano, lo que sin duda me habría metido en serios problemas con sus padres, a pesar de que ambos habían cumplido 18 años, Bill y Nicole seguían siendo bastante protectores con ellos, esperaba contra todo esperanza que no usara el taser durante mi visita, así que opte por la precaución, intenten leer un par de capítulos de mi novela para conciliar el sueño, pero la luz era mala, incluso con mis nuevas gafas de lectura de mayor graduación me costaba ver la letra, Nicole me había dado un pequeño despertador que programe para las 5 de la mañana.

 

A la mañana siguiente, lejos de haber descansado bien, me puse unos pantalones cortos, mi camiseta de “Sirviente” y mis zapatillas deportivas, la mayor parte de mi jaula de castidad era visible bajo mis pantalones cortos ajustados para cualquiera que prestara atención, me unte protección solar, llene mi botella de agua y como me habían indicado cogí un plátano y una manzana del bol en la encimera de la cocina y me encontré con Ethan junto a su camioneta, había heredado la vieja camioneta Ford de Bill después de tunearla, el verano anterior el joven emprendedor había empezado un negocio de jardinería, que había tenido mucho éxito ese verano, tenia a otros dos chicos de su ultimo año trabajando para él y ahora por supuesto a mi también, Ethan me indico que sacara la cortadora de césped manual y las tijeras de podar del garaje y las subiera a la camioneta, mientras él conducía yo iba en la parte trasera con el equipo.

 

Ethan se detuvo en la entrada de una casa estilo rancho en un terreno enorme, un campo con un par de vacas pastando detrás del enorme patio trasero, como estábamos en una zona rural, no hubo problema en cortar el césped temprano por la mañana, Ethan me indico que comenzara a cortar el amplio césped mientras él recortaba los bordes con una desbrozadora, alrededor de las 7 de la mañana un coche se detuvo y bajaron dos jóvenes de la edad de Ethan, eran sus dos empleados, Tomas y Ron, ambos eran compañeros de su equipo de futbol, más tarde supe que Ron tenia 18 años, pero había estado repitiendo un par de años y casi veinte años, Tomas era mas grande que Ethan, defensa de línea y tenia un aspecto algo bruto y patán, Ron era el mas pequeño de los tres (Aun así, más o menos de mi altura) jugaba de esquina y se le veían los músculos bajo la camiseta, rápidamente se hizo evidente que había una clara jerarquía entre los tres, con Ethan arriba y Tom abajo, sin embargo Ethan dejo clarísimo en nuestras presentaciones que debía obedecer las órdenes de ambos chicos y dirigirme a ambos como “señor”

 

Alrededor de las 10 de la mañana una mujer salió de la casa con una jarra de limonada, tenia unos 45 años y un rostro algo curtido pero aun atractivo y buena figura, vestía pantalones cortos y la parte de arriba de un bikini, empapado en sudor y con muchísima sed, no dude en acercarme a ella para pedirle un vaso.

 

Con voz algo ronca me pregunto “¿Quién es tu nuevo trabajador, Ethan?” a lo que respondió “Hola, señora Rosa, gracias por la limonada, este es mi tío Greg”

 

La señora Rosa me miro de arriba abajo, examinando mi camisa y mis pantalones cortos, y dijo sonriendo “Tu ti ¿eh? Me parece más bien tu lacayo”

 

“Bueno, técnicamente, ya no es mi tío, digamos que hizo albo que no debía hacer y mi tía  lo envió desde la ciudad a trabajar para mí como castigo”

 

“Bien, eso sí que me intriga”

 

Para entonces ya había vaciado mi baso, y Ethan me dijo simplemente “Vuelve al trabajo” La señora Rosa soltó una risas.

 

Respondí “Si, señor, gracias, señora” luego volví a cortar el césped, Ethan le pidió a Ron que podara los setos y le indico a Tm que desherbara el huerto, paso lo siguientes 30 minutos aproximadamente terminando la jarra de limonada y hablando con la señora Rosa, (Sobre que  no quise especular) mientras sus tres empleados trabajaban arduamente bajo el ardiente sol de virginal, la vi reír mientras me miraban.

 

Alrededor del mediodía, fuimos en coche a almorzar a un lugar de comida rápida, los chicos comieron sándwiches de pollo y patatas fritas, mientras yo comía un Nuggets de pollo y un bol de fruta que Ethan había pedido para mí.

 

Después de comer, pasamos a nuestro segundo cliente.

 

El césped de la siguiente propiedad aunque seguía siendo enorme, no era tan grande como el primero por suerte, mientras Ethan y Ron se encargaba de cortarlo y podar el jardín delantero, Tom me encargo la limpieza del trasero, Tom trabajaba con la desbrozadora y me indico que recogiera excrementos de perro, lo que resulto ser una tareas casi titánica  en ese jardín en particular, la familia dueña de la casa tenia tres perros grandes a lo que dejaban defecar libremente en el amplio patio, obviamente nunca los paseaban, así que había innumerables montones de excrementos de distintos tamaños y consistencias esparcidos por toda la zona, con moscas zumbando por todas partes, para colmo uno de los perros (creo que tenia algo de Pitbull) me gruño antes de que una mujer lo llamara desde dentro de la casa.

 

Al observar las interacciones de los tres chicos esta mañana, me quedo claro que Tom estaba recibiendo muchas burlas y maltrato general por parte de los otros chicos, claramente también se llevaba la peor parte en las tareas mas desagradables de limpiar los patios de los clientes, por lo tanto estoy seguro de que disfrutaba mucho de tener alguien que se encargara de todo para variar, Imito a Ethan al dirigirse a mí.

 

“Chico, después de recoger toda esa mierda de perro, tiene que desherbar ese huerto, hay unos guantes en la parte trasera de la camioneta” la ironía de referirse a mi (Que acaba de cumplir 62 años) como “chico” parecía ser una fuente inagotable de diversión para los tres.

 

“Si, señor” respondí

 

Dos jóvenes rubias gemelas idénticas estaban tumbadas al sol del patio y observaba con interés el espectáculo de un chico de 18 años dando ordenes a un hombre lo suficiente mayor como para ser su abuelo, las dos chicas eran más o menos contemporáneas de Ethan, sin embargo parecían bastante protegidas y sencillas, mas tarde supe que habían recibido educación en casa y rara vez se habían aventurado fuera de su pequeña comunidad rural.

 

En un momento dado una de ellas se me acerco y me pregunto “¿Es usted su sirviente señor? Eso dice su camisa”

 

Tom respondió por mi “Soy su jefe y mas le vale que haga lo que le digo, si no lo castigare” mirando al suelo repetí, “Es cierto señorita, mejor vuelvo al trabajo”

 

Su hermana le pregunto a Tom, “¿Cómo lo castigaras?”

 

“Mi amigo Ethan tiene una vara y le da latigazos en el trasero, yo también a veces” mintió, disfrutando visiblemente de presumir delante de las dos chicas, Ethan obviamente les había contado sobre la vara con la que me golpeo mientras lavaba la camioneta de su padre el día después de acción de gracias.

 

“¿Podemos mirar?” pregunto una de ellas

 

Justo entonces, Ethan entro al patio, eran alrededor de las dos de la tarde y hacia un calor sofocante, Ethan se había puesto unas gafas de sol de espejo que lo hacían parecer un policía.

 

Dijo “¿Qué demonios esta pasando aquí?, ¿Por qué están hablando cuando deberían estar trabajando?”

 

Tom volvió a podar con la desbrozadora mientras yo me arrodillaba rápidamente en la tierra para empezar a arrancar la maleza espinosa del jardín

 

Guiñándoles un ojo a las chicas, Ethan dijo, “Mejor supervisare a mis empleados un rato, no puedes quitarles la vista de encima ni un minuto” cogió una rama larga del suelo, se sentó en una silla del patio, saco su navaja y empezó a cortarla con la mano.

 

Una de las hermanas pregunto “¿Cómo es que llegaste a ser su jefe, si es mucho mayor que tú?” Ethan respondió “La edad no tiene nada que ver, algunos hombres nacen libres y están destinados a mandar, puede que solo tenga 108 años pero soy un líder nato, otros hombres como él son seguidores natos y estas destinados a servir a los líderes, es casi como si los tipos como él no fueran hombres de verdad, sino mujeres”

 

“¿No es sexista, esta declaración?” objeto ella.

 

“No para nada” respondió, “Se supone que los perdedores como él también sirven a las mujeres”

 

Después de unos veinte minutos de halagos, Ethan se acerco a donde yo estaba trabajando, s paro justo encima de donde yo estaba arrodillado en la tierra y empezó a señalar con su vara recién hecha “Te perdiste esto, chico, ¡Arráncala ya!”

 

Al mirar su rostro cubierto con las gafas de sol, me sentí como si estuviera trabajando en una cuadrilla de presos, solo que sin cadenas, y Ethan fuera el capataz de guardia de la prisión, toco el interruptor de su zapatilla y dijo, “Espera, saca tu pañuelo y límpiame la hierba” lo vi guiñarles el ojo de nuevo a las dos hermanas.

 

“Si, señor” dije siguiendo su orden, las hermanas me observaban fascinadas, intercambiando miradas, pensé “Sin duda, aquí estaban un par de futuras cornudas preparándose con una lección temprana sobre las leyes de la selva, viendo a un macho dominante demostrar dominio sobre uno mas débil”. Aunque estoy seguro de que estas dos jóvenes no tenían ni idea de por que no cabe dudad de que estaban cautivadas por lo que presenciaban, cuando Ethan me dio con su garrote en la parte superior del muslo ( sin ningún motivo en particular, salvo para impresionar a su publico y porque podía) me avergoncé de que mi reacción no fuera un intento de defensa propia, sino la sensación de mi polla hincándose dentro de su jaula.

 

Después de terminar, la madre de las dos le dio a Ethan 100 dólares, le entrego 25 a cada uno de ellos, y el resto se lo puso en su bolsillo, antes de ordenarme que subiera a la parte trasera de la camioneta y condujera a casa.

 

Al llegar a casa me permitieron usar el baño del primer piso para ducharme y luego tumbarme en mi catre a descansar una hora, menos mal que había puesto la alarma porque dormía profundamente cuando sonó, todavía aturdido me use el uniforme y seguí limpiando la casa, todavía tenia que limpiar las habitaciones de Ethan e Isabel, y Nicole me indico que ordenara todas las que había limpiado el día anterior, era increíble el desorden que podía armar esta familia en 24 horas.

 

Después de dos horas de limpieza era hora de refrescarme un poco antes de preparar la cena (Pollo frito con galletas, dos platos que nunca había preparado) cuando baje al sótano a lavarme en el aseo, me di cuenta de que alguien había rebuscado en mi equipaje, ya que todo estaba revuelto, además, Nicole había dejado sobre mi catre una bolsa de Walmart con uno zapatos de tacón baratos y un paquete de medias negras de talla grande, transparente hasta la cintura, me puse mis nuevas compras antes de subir a cenar.

 

LA cena de esa noche no estuvo ni de lejos tan bien como el pastel de carne de ayer, me quede firme junto a la mesa, mirando las cuatro caras decepcionadas (por suerte, la amiga de Isabel se había ido a casa mas temprano) mientras empezaban a comer lo que les había servido.

 

Bill dijo “La masa de pollo se cae constantemente, hubiéramos estado mejor en el KFC”

 

Ethan añadió, “Las galletas están secas y se deshacen constantemente”

 

Isabel quizás que acudió en mi ayuda dijo “Al menos la criada se ve mejor con los tacones y las medias nuevas que ha comprado mama”

 

La verdad es que los tacones eran de muy mala calidad y se me clavaban en los laterales de los pies, lo que eme causaba bastante incomodidad.

 

“¿Qué tal se ha portado hoy tu nuevo empleado, hijo?” pregunto Bill, “Esta mañana estuvo bien, pero Tom dijo que se relajo esta tarde mientras desherbaba el huerto de los Henderson”

 

Me angustio oír esto, por no decir me sorprendió ya que estaba bastante seguro de haber trabajado al menos el doble que Tom y probablemente el triple que Ethan en su puesto de supervisor, sin embargo como me ocurrió a menudo durante el ultimo año, me enfrente al dilema de si defender mi postura, dándome cuenta de que probablemente sería inútil (Y posiblemente incluso contraproducente) o simplemente dejarlo pasar y tomarme la medicina, normalmente optaba por la segunda opción y así lo hice esta vez.

 

Después de otro bocado de pollo, Ethan tiro el muslo y dijo “No puedo comer esta porquería, voy al KFC, ¿Queréis?”

 

Visiblemente molesto Bill dijo “Todo este pollo desperdiciado y ahora atenemos que ir a comprar la cena, te sugeriría que se lo descontaras del sueldo, Ethan, si le pagaras nada” Bill se rio de su propia broma “¿Qué quieres decir?” pregunto Bill mirándome fijamente.

 

Hice una profunda reverencia y dije “Mis mas sinceras disculpas, señor, a la señora Laura y al señor Javier no les gusta la comida frita, así que esta es la primera vez que preparo estos platos, intenté seguir las recetas lo mas fielmente posible, no dormí bien anoche así que ¿Quizás me he perdido algo?”

 

Bill respondió “No quiero oír tus excusas, siempre fuiste un esnob con la comida, recuerdo que hiciste un par de comentarios sarcásticos sobre la cantidad de comida frita que comemos en el sur, probablemente pienses que esta por debajo de ti, bueno, cocinaras para nosotros cinco noches más, volveremos a comer pollo frito pasado mañana y te daré algo de motivación esta noche en la sala para que lo hagas mejor la próxima vez”.

 

“Si, señor, gracias, señor”

 

Ethan pregunto, “¿Puedo motivarlo también para que no se relaje cuando trabaja para mí?”

 

“Me parece lógico, nos reuniremos en la sala a las 8:00 de la tarde”

 

Después de que Ethan regresara con el cubo de pollo frito del KFC, se lo serví a los cuatro en platos limpios.

 

Mientras comían, Ethan dijo “Hoy tuve una idea para diversificar mi negocio, mientras Tom, Ron y yo limpiamos los jardines, la empleada doméstica podría limpiar el interior de las casas de nuestros clientes, no creo que ninguno de mis competidores ofrezca servicios de limpieza”

 

Bill dijo “No es mala idea, hijo, te lo digo, cariño” le dijo a Nicole, “Este chico tiene muy buena cabeza para los negocios”

 

“No estoy tan segura” respondió Nicole, “Ethan, esto no es la zona alta, hay mucha gente que no va a aprobar a un hombre vestido de criada”

 

“La Sra. Rice no tendría ningún problema” dijo Ethan “De hecho me ayudo a idear la idea, pensó que a muchos conocidos también les parecería bien2

 

Nicole dijo “Bueno supongo que solo tendrías que asegúrate de tener un buen proceso de selección, pero podría funcionar, supongo, hablare con la tía Laura para que lo envié dos semanas el próximo verano, tu negocio debería ser aún más grande para entonces”

 

Ethan me miro con una expresión de satisfacción en el rostro

 

Isabel dijo “No es justo, Ethan monopoliza a la criada, ¿Y yo que?”

 

Nicole respondió “¿Qué tenías pensado, cariño?”

 

“Me gustaría invitar a Luan y Cindy el jueves, la criada podría servirnos el almuerzo y luego hacernos la pedicura, Amanda me dijo que su padre se había vuelto muy bueno en eso”

 

“Está bien, cariño, sé que los padres de Luan están de acuerdo, pero asegúrate de que los de Cindy no tengan ningún problema, si necesitas que hable con su madre para explicarle la situación, lo hare.”

 

“Vamos, mama, ya somos datos mayores de edad, además, Cindy dice que sus padres son bastante abiertos de mente, así que no creo que sea un problema, gracias”

 

Después de lacar los platos, reanude la limpieza de la habitación de Isabel, a las 20:00 Bill me llamo a la sala de estar donde los demás ya estaban sentados y me indico que me inclinara sobre la mesa del centro, después de levantarme el vestido, froto el escarificador contra mi trasero cubierto por las bragas antes de darme cinco fuertes envestidas.

 

“Te sugiero que esta noche leas el libro de cocina ante de dormir, Ethan es tu turno”

 

Ethan le quito el escarificador a su padre y lo coloco contra mi trasero, me prepare para el primer golpe, pero me hizo esperar cruelmente unos 45 segundos antes de golpearme repentina y brutalmente, cuando termino, dijo “Mañana no te relajes o habrá mas de donde salieron estas, ¿Me he explicado bien?”

 

“Si, señor totalmente claro” respondí haciendo una profunda reverencia y enjugándome las lágrimas con el antebrazo.

 

Entonces Bill me indico que me quedara de pie en la esquina durante unos 45 minutos con las manos entrelazadas detrás de la cabeza mientras la familia veía la televisión, mientras estaba allí, oí risitas ocasionales de Isabel y Ethan, al cabo de un rato mi polla empezó a palpitar incómodamente en su jaula, antes de acostarme le pedí tímidamente a Bill que me abriera para poder limpiarme, sentí una profunda vergüenza cuando me excuñado abrió el sobre, saco la llave y me bajo las bragas para abrir, casi en cuando lo hizo sentí que mi polla se endurecía, mortificándome aún más, después de limpiarme en el baño tuve que ponerme una toallita fría en la polla durante unos minutos para que se ablandara antes de que Bill pudiera volver a encerrarme, no podía mirarlo a los ojos.

 

Pedí una linterna que use para leer el libro de cocina hasta que me quede dormido.

 

Cuando me encontré con Ethan en su recogida a las 6 de la mañana siguiente me miro y me dijo “Vuelve y ponte los calcetines, úsalos de ahora en adelante cuando trabajes, date prisa”

 

Esto resolvió el misterio de quien había rebuscado en mi equipaje, (no es que tuviera mucha dudas) cuando regrese me dijo “Súbetelos hasta las rodillas y no los dejes subir”

 

Al principio pensé que quizás íbamos a andar por ahí con hiedra venenosa o algo así, y él quería que me protegiera, pero cuando vi que él, Tom y Ron llevaban los mismos calcetines tobilleros que ayer, llegue a la conclusión de que el verdadero motivo era simplemente humillarme aún más, el aspecto infantil de los calcetines blancos hasta la rodilla en mis piernas depiladas de 61 años, sobre todo con los pantalones cortos que me llegaban a medio muslo, eran bastante absurdo (un hecho confirmado por las muchas miradas divertidas y/o despectivas que recibí el resto de la semana) con el intenso calor, los calcetines también eran incomodos.

 

Paso ese mañana a las órdenes de Ron, estábamos limpiando la propiedad de una familia claramente mas adinerad que los clientes de ayer, Ron y yo nos encargamos de limpiar el establo de tres caballos mientras Ethan y Tom cortaban el enorme césped, para ser mas precisos, Tom cortaba el césped bajo un sol abrasador mientras Ethan podaba los arboles parcialmente a la sombra, Ron barría el interior del establo mientras me ordenaba palear y tirar los excrementos de los establos, no era lo que me imaginaba hacer a mis sesenta años, cuando era editor de la universidad allá a los veinte, cuando la hija de pelo negro de la familia entro en el establo con su atuendo ecuestre para inspeccionar nuestro trabajo y sacar a pasear a su caballo, Ron dejo de barrer y se puso en modo militar sin esfuerzo, llamándome chico y diciéndome ostentosamente que hacer y como hacerlo, mientras la chica guapa la observaba con expresión divertida.

 

Al salir del establo se detuvo junto a donde yo estaba paleando estiércol y se dirigió a Ron, “¿Tu chico también limpia y abrillanta botas de montar y limpia y engrasa sillas de montar?”

 

“Es un chico de ciudad, señora, seguro que le limpiara las botas, pero tendré que enseñarle a limpiar la silla de montar” dijo Ron, “Volveré de mi cabalgata en una hora” dijo mientras se alejaba trotando.

 

Para cuando regreso al establo, Ethan también estaba allí, Ethan y Ron coquetearon con la chica mientras yo me arrodillaba frente a un taburete donde ella había apoyado sus botas mientras descansaba en un banco frente a la puerta del establo, le apliqué betún para zapatos en algunas marcas de sus botas y las pulí con fuerza, mientras tanto Ron le ponía jabón para sillas de montar, Ethan se sentó junto a la chica en el banco bebiendo un refresco.

 

La chica que se llamaba Melissa les explico a Ethan y Ron que tenia 18 años y se había graduado recientemente de un instituto privado femenino, era miembro del club ecuestre de un exclusivo club de campo cercano.

 

“Perdimos a nuestro mozo de cuadra hace poco, me pregunto si podríamos pagarte por los servicios de tu mozo de cuadra, creo que mis amigas les encantarían tener un hombre tan mayor trabajando para nosotras” Ethan respondió “Bueno, desafortunadamente, tiene que regresar a la ciudad el viernes, pero volverá el próximo verano, quizás podamos llegar a un acuerdo entonces”

 

Casi podía ver el signo del dinero apareciendo en la cara de Ethan, el emprendedor, los márgenes de ganancia son bastante altos cuando a tus trabajadores no se les paga, es curiosos, antes nunca había pensado en la difícil situación de los trabajadores pobres, ahora que yo era el explotado empezaba a ver el mundo de una manera diferente, más empática.

 

Melissa señalo con la punta de la bota que no estaba lustrando hacia mi entrepierna y pregunto “¿Qué es esa cosa abultada debajo de tus pantalones?”

 

Ethan se rio “Eso es lo que se llama un cinturón de castidad, su cosa tiene que permanecer cerrada hasta que alguien la abra”

 

Melissa rio y respondió “Bueno eso lo convertiría en un candidato aun mas atractivo para ser nuestro mozo de cuadra el próximo verano”

 

El resto de la semana fue prácticamente igual con la excepción del jueves, el día antes de mi regreso a casa, Nicole y Bill tenían que hacer recados en la ciudad ese día, así que estaría a merced de Ethan, Isabel y sus amigos sin supervisión durante la mayor parte del día, por la mañana vestido de uniforme de criada, les hice la pedicura a Isabel, Luan y Cindy, la capitana del equipo de animadoras del instituto al que asistían, era una rubia guapa, maleducada y pretenciosa, que se comportaba como si no hubiera nada raro en que un hombre de 61 años con uniforme de criada le pintara las uñas de los pies, con naturalidad coloco su pie derecho recién pediculado sobre mi frente para examinar la calidad de mi trabajo, las tres jóvenes insistieron en que les sacara las uñas con el secador.

 

Ethan, Ron y Tom habían jugado un partido de futbol americano esa mañana, cuando llegaron a casa, todavía con sus uniformes y botas, yo acababa de servirles el almuerzo a las chicas, que estaban sentadas alrededor de la piscina elevada del patio trasero, los tres chicos, todavía sudorosos, se sentaron junto a la chicas, me ordenaron que también les sirviera sándwiches.

 

Ethan me ordeno que le diera un masaje de pies, Él y Cindy se sentían claramente atraídos el uno por el otro, y ella se divirtió mucho cuando él me puso su pie empapado en sudor con calcetines de nailon sobre la cara mientras yo le masajeaba el otro pie, me polla se apretaba dolorosamente contra su prisión.

 

Después de terminar de masajear a Ron y Tom, Ethan me ordeno que me pusiera mi bañador rosa y lavara su camioneta mientras los seis miraban, cuando termine me ordeno que me enjabonara con la esponja que había usado para lavar su camioneta, luego me roció con la manguera mientras los otros cinco se reían a carcajadas (dirigiendo la boquilla especialmente el metal debajo de mi bañador)

 

Esa noche por suerte mi segundo intento de pollo frito con galletas salió bien, a la mañana siguiente estaba más agradecido de lo que hubiera creado posible por subirme en un autobús lleno de pasajeros.

 

Amanda y Ramon regresaron de su luna de miel unos días antes de que yo regresara, después de servir la cena a las dos parejas de recién casados la noche que regrese, Amanda insistió en que modelara las medias de moda que me había comprado como regalo de mi cumpleaños adelantado, mientras disfrutaban de unas copas después de cenar.

 

Laura dijo a Amanda, “!Bueno parece que lo pasaron de maravilla!, por Nicole, tengo entendido que tu padre también tuvo un viaje agradable, Gregorio, me parece estupendo que tu relación con Ethan y Isabel siga evolucionando aunque técnicamente ya no seas su tío, de hecho, disfrutaron tanto de tu visita que hemos planeado que vallas de visita dos semanas completa el próximo verano, ¿No es una noticia maravillosa?”

 

“Si, señora” respondí con una reverencia aunque se me ocurrían otros adjetivos

 

“Gregorio, he estado pensando, Señora suena como si yo fuere tu amante, lo cual no es cierto, sobre todo ahora que ya no estamos casados, creo que es mas apropiado que me llames mi señora a partir de ahora, ¿Comprendes?” haciendo una reverencia, respondí “Si, mi señora, como usted desee, Amo Javier, ¿Desea que ahora me dirige a usted como mi señor?”

 

“No, ya que soy tu amo, ¿Deberías seguir llamándome Amo o señor? Recuerda que ahora tienes dos amos” dijo señalando a Ramon con la cabeza

 

“Si, señor” hice una reverencia a ambos

 

Amanda pregunto “Ahora que ya no estoy soltera, me pregunto si mi padre todavía me llamara señorita Amanda”

 

Ramon respondió, “Señorita, también es la abreviatura de amante”

 

“En ese caso supongo que por ahora esta bien que siga llamándome como hasta ahora padre”

 

“Si, señorita Amanda” hice una reverencia

 

Ramon dijo, “Sin embargo, ahora espero que me llame mi señor o su excelencia, criada”

 

“Si, su excelencia” respondí con una reverencia, a pesar de toda esta humillación formalizada, me sentía muy aliviado de volver a casa, incluso me alegre de volver a usar mis tacones y medias de alta calidad (a eso me había visto reducido)

 

Mas tarde esa semana, los cinco celebramos mi cumpleaños, Laura y Amanda incluso me prepararon un pastel (Me dieron una generosa rebanada) y lo que es más importante, por primera vez desde que había comenzado mi nueva vida de servicio y humildad, me permitieron tomar una copa de vino, puede que fuese un vino tinto barato, pero después de más de un año de abstinencia total y forzada, me supo a una copa del mejor vino que había tomado, claro que tras abrir mis regalos (un corsé con cerradura, una película y un collarín de cuero con anilla de Amanda y Ramon) recibí 62 azotes (31 de cada uno de mis dos amos) en mi trasero cubierto por las medias, aunque no tan fuertes como unos azotes de castigo, los de mi cumpleaños no fue nada fácil.

 

Después con el trasero aun escocido vimos la película, yo tumbado a los pies de mis cuatro dueños, inquietante y romántica.

 

Esa noche Laura y Javier me invitaron a la habitación durante un rato, me concedieron la liberación, un regalo de cumpleaños, pero mientras que por lo general me frotaba el zapato o la bota de Javier mientras veneraba los pies de Laura en esta ocasión lo cambiaron todo, Laura llevaba medias negras transparentes hasta el muslo, botines negros, y un corpiño negro, con las grandes suelas de Javier (por suerte ahora mas suaves que antes, gracias a las pedicuras que le hacia con regularidad) apoyadas en mi cara, Laura me dio ligeras patada a través de las mallas, logrando un delicado equilibrio entre la provocación y el dolor, finalmente presiono su bota firmemente sobre mi polla y me dio permiso para empezar a empujar mi pelvis hacia arriba contra la parte inferior de la suya, durante todo este tiempo, estuve en un profundo estado de subespacio y cuando finalmente eyacule fue con una intensidad sin igual desde la culminación de la fiesta del verano anterior, después de lamer el desastre que hice en sus botas y el suelo, me permitió limpiarle y ponerme unas mallas limpias antes de volver a su habitación, Javier me obligo a masturbarlo, mientras él y Laura hacían el amor, me acosté debajo de ellos le lamí los testículos mientras la penetraba, después de limpiarlos con la lengua, Javier me ordeno arrodillarme ante él y chuparle los dedos de los pies.

 

“Jenkins hace mas de un año que te arrebate a Laura, ahora eres una sirvienta en tu antigua casa, has perdido tu trabajo, tu riqueza, tu poder, tu independencia, tu dignidad, tu hija, que antes te temía ahora te trata como si fueras de su propiedad, chúpame el dedo gordo del pie como si te fuera la vida en ello, quién sabe si” dijo dándome tres fuertes azotes con su fusta, para entonces yo estaba erecto “Usando más saliva, bebe agua si lo necesitas, quiero sentir los pies mojados, mueve la cabeza como si me estuvieras chupando la polla, no me he duchado a propósito después de correr, considéralo otro regalo de cumpleaños, dime Jenkins, si te diera a elegir entre ser mas suave contigo mismo o aumentar tu humillación ele futuro ¿Qué elegirías? Hipotéticamente ¿Entiendes? Puedes dejar de chuparme los pies para responder.

 

Laura todavía con medias y botas miraba absorta frotándose el sexo con los dedos.

 

Su pregunta me sobresalto y para ser sincero me asusto, “la verdad señor no estoy seguro ¿Podría darme un tiempo para pensarlo?”

 

Hipotética o no, no fue una pregunta fácil de responder como cabria de suponer.

 

“Tienes dos semanas para pensarlo, mientras estamos de luna de miel, luego espero tu respuesta”

 

Porque mañana partían hacia Italia y yo de nuevo tendría que pedirme a Mercer de mi hija y mi yerno.

 

El sábado por la tarde después de la partida de Laura y Javier a Italia, me encontré con mi uniforme de sirvienta formal, firme junto a Rebecca vestida de forma similar en el amplio patio de la opulenta y palaciega finca de los padres de Ahíla, agradecí la brisa marina que me levantaba ligeramente el vestido y me rozaba las medias con el calor de 34 grados, a nuestra derecha había unos veinte invitados, ya fueran recién graduados como Amanda, Ramon, Pau y Shyla o hermandades o fraternidades de los recién graduados) Rebeca no figuraba entre los recién graduados debido a sus pésimas calificaciones durante su ultimo año, a nuestra izquierda estaba la hermanada menor de Shyla, Kyla, reunida con unos quince amigos, todos jóvenes adinerados y atractivos a punto de entrar en la universidad, excepto Rebeca y yo casi todos los invitados llevaban traje de baño (todas las jóvenes en bikini) alternando entre la enorme piscina y la playa privada, sin jaula agradecí que mi uniforme ocultara mi constante erección.

 

Rebeca era responsable de atender a Kyla y sus invitados y yo a los amigos universitarios de Amanda, Ramon, Pau, y Shyla, pero se entendía que ella o yo nos ayudaríamos mutuamente cuando fuera necesario, aunque mi grupo era mas grande, Rebeca probablemente se llevo la peor parte, los invitados más jóvenes, Kyla en particular, la dejaron exhausta, solo puedo imaginar la emoción que debieron sentir esos chicos de 18 años, llenos de testosterona, al tener a esta chica sexy de 22 vestida con un diminuto uniforme de sirvienta a su entera disposición, Kyla mientras tanto se deleitaba demostrando a sus amigas que tenia control sobre esta joven, de maneras que iban mucho más allá del control que la típica adolescente adinerada tiene sobre la empleada doméstica, desde mi perspectiva solo pude captar una pequeña parte de lo que Rebeca tuvo que soportar pero fue revelador.

 

Kyla una chica encantadora que en realidad era una versión mas joven de Shyla (quizás incluso mas altiva, si es que eso era posible) llevaba un bikini azul claro y una tiara, estaba sentada en una tumbona grande, acolchada y elevada que parecía un trono, junto a ella, en una silla a juego, estaba su novio, Alaric un chico de pelo rubio rojizo y cuerpo atlético.

 

Tras indicarle a Rebeca que trajera dos jarras de cerveza a las mesas cercanas a la donde ella estaba sentada, Kyla dijo “Becky creo que no conoces a mi nuevo novio Alaric, hazle una reverencia y sírvele una copa”

 

“Si, princesa” Rebeca obedeció

 

“¿Sabes que significa Alaric, Becky?”

 

“No princesa”

 

“Significa gobernante, genio, es decir tu gobernante, como soy tu princesa, te dirigías a Alaric como príncipe o príncipe Alaric, Becky”

 

Rebeca no pudo evitar responder, “¿No es un poco redundante, princesa?” lo que provoco las risitas de un par de jóvenes sentados cerca.

 

Kyla estaba visiblemente indignada con Rebeca por haberla dejado en ridículo, aunque fuera fugazmente.,

 

“¿Cómo te atreves?, mi hermana se enterará de esto”, “Lo siento mucho princesa Kyra y príncipe Alaric” dijo Rebeca intentando sin mucho éxito una profunda reverencia, “Solo bromeaba, por favor no se lo diga a la princesa Shyla”

 

“Las criadas no cuentan chistes, arrodíllate y masajeemos los pies, a todos, dependiendo de lo bien que lo hagas podría pasar por alto tu desobediencia, empieza por los del príncipe Alaric, luego conmigo y luego siguiendo en el sentido de las agujas del reloj”

 

“Si, princesa, gracias por darme una segunda oportunidad, princesa”

 

Rebeca corrió hacia Alaric, se arrodillo ante él y le levanto el pie derecho quitándole la sandalia.

 

“Besa primero el pie de tu príncipe, criada” le ordeno

 

Rebeca beso la planta del pie del joven provocando la risa de varios de sus compañeros él no mostro ningún sentido del humor, simplemente la miro con autoridad mientras ella presionaba sus dedos contra sus platas, mientras se dirigía a todos los amigos de Kyla (pasando unos diez minutos con cada par de pies antes de que le ordenara pasar al siguiente) asumí la responsabilidad de llevarles refrescos y bocadillos a sus jóvenes invitados, Recibí algunas miradas largas y risas de un par de ellos, pero lo que mas me impacto fuer que en general permanecieron completamente imperturbables, como si hombre mayores y afeminados los atendieran todos los días, quizás lo fueran, ¿Qué sabia yo, después de todo? Si realmente tuviera alguna idea de las cosas ¿Me encontraría en esta situación surrealista para empezar?

 

Rebeca y yo estábamos en igualdad de condiciones como sirvientas en casa de Shyla pero aun así estratégicamente le cedía el paso (dada la privacidad de futuras fiestas en la mansión), en la cocina mientras preparábamos mas bocadillos, Rebeca me dijo “Creo que odio a esa zorrita, incluso a mas que Shyla, ¿Y puedes creer a ese capullo arrogante de Alaric? ¡Nunca perdonare a Pau por ponerme en esta situación!”

 

“¿No la veras mucho mas si aceptas la oferta de trabajo de la señorita Shyla, señorita Rebeca?”, pregunte

 

Rebeca me había explicado que Shyla le había ofrecido 30 dólares la hora por ser su criada, Pau no solo le había insistido en que debería aceptar para conservar la esperanza de que las dos siguieran juntas, sino que Rebeca, sin titulo universitario tenia pocas habilidades profesionales y una montaña de deudas estudiantiles, podría ganas menos que el debe del salario mínimo con alojamiento y comida gratis, así que prácticamente se había resignado a aceptar la oferta (que vencía a medianoche).

 

“Si, por no hablar del resto de esas zorras de la hermandad, incluyendo a mis antiguas, supuestamente amigas” mas tarde cuando los adolescentes se fueron a la playa, Rebeca me ayudo a atender a los invitados mas maduros, vi como se sonrojaba al verse obligada a atender y hacer una reverencia a varias amigas de Amanda, antiguas compañeras de su hermandad en la anterior universidad, antes de abandonarlas abruptamente.

 

Por mi parte este intercambio entre los antiguos compañeros de clase de Amanda y Ramon fue típico de lo que oí a lo largo de la tarde.

 

Joven, riendo “Si Ramon puede convertir a su suegro en su criada y obligarlo a llamarlo mi señor, desde luego no querría meterme con él”

 

U otro “Vamos, Pau, creo que te verías guapo con uniforme de criada, Ramon ¿Necesitas otra criada?” risas generalizadas, otra joven dijo “Olvídate de Ramon, son Amanda y su madre las que realmente dan la campanada aquí, Amanda quizás tu y tu madre podrían dar seminarios sobre como lo han hecho, ¿Me encantaría ver al imbécil de mi padre con un uniforme de sirvienta esperándome?”

 

Y esta era solo la primera fiesta de muchas programadas para el largo mes de agosto.

 

A las 11 de la noche, todos los amigos de Kyla se habían ido a casa y la mayoría de los invitados también o estaban durmiendo en alguna de las innumerables habitaciones de la mansión, me encontré todavía con mi uniforme de sirvienta, listo para llevar cualquier bebida o refrigerio nocturno que pidieran, en la gran sala familiar junto con Amanda, Ramon, Pau, Shyla, Rebeca, Kyla y Julie, esta ultima era miembro de la antiguo hermanda donde estudiaba Shyla y Rebeca, cuando ella era la reina de la hermandad, Julia era una de sus compañeras, Rebeca la trababa como una especie de recadera, parte de la camarilla, pero solo si se mantenía en la buena voluntad de Rebeca y hacia lo que le decían, cuando el poder paso a manos de Shyla, Julia deserto pronto y con entusiasmo, consolidad la lealtad al ponerla a cargo de la supervisión de Rebeca en la ejecución de sus numerosas tarea diarias en la casa de la hermandad, la ex reina se convirtió así en la chica de los recados de su antigua lacaya, Julia que empezaría su ultimo año en otoño era un año menor que la recién graduada Shyla, y que Rebeca quien probablemente abandonaría la escuela.

 

“Entonces, Becky ¿Aceptaras mi generosa oferta de trabajo? Ya casi se te acaba el tiempo para decirlo”

 

Rebeca (Como yo todavía con su uniforme de sirvienta) la miro y a los otros y dijo con valentía pero sin convicción, “No, lo siento, simplemente no creo que pueda hacerlo”

 

Pau respondió “siento oírte decir esto, cariño, entonces se acabo lo nuestro, que lastima podría haber sido mucho más”

 


El labio inferior de Rebeca empezó a temblar y a los dos minutos estaba llorando histéricamente, Pau la llevo a otra habitación, veinte minutos después regresaron a la sala de estar con la cara de Rebeca roja y aun mojada por las lágrimas, “Shyla, Becky tiene algo que preguntarte” dijo Pau

 

Rebeca corrió hacia donde estaba sentada Shyla, se arrodillo y empezó a acariciarle los pies frenéticamente y a besarle cada dedo, “Siento haber rechazado tu generosa oferta, princesa, fue solo mi estúpido orgullo lo que nublo mi juicio, por favor acépteme con su criada” oí a Kyla y Julie reírse disimuladamente.

 

“Revise tu oportunidad, Becky, la oferta ya ha sido retirada”

 

“Por favor, reconsidérelo, misericordiosa princesa, prometo ser la mejor criada del mundo, te hare sexo oral cuando quieras, los limpiare a ti y Pau después de tener sexo, sacare sobresalientes en todos los papeles de la princesa Kyla, y serviré en sus fiestas, por favor, se lo suplico” rebeca continuo sumisamente plantando besos en cada centímetro de los pies descalzos de Shyla, “son grandes promesas, Becky, muy bien, lo reconsidere, sin embargo, los términos de la oferta han cambiado, en lugar de 30 dólares la hora, te pagare un salario de 50.000 dólares al año, mas alojamiento y comida, también pagare tu seguro médico, treinta dólares por hora equivalen a 62.000 dólares anuales, así que no hay mucha diferencia, pero no quiero que estés fichada, habrá semanas en las que trabajaras menos de 40 horas a la semana, pero en otras en que trabajaras más, estarás de guardia las 24 horas, una tarifa por hora simplemente no es práctica, esta oferta es válida solo 5 minutos.

 

Rebeca miro a Pau con incertidumbre, “Pero entre prestamos estudiantiles y deudas de tarjetas de crédito debo casi 250.000 dólares, me llevara años pagarlos con ese salario” Pau respondió, “Se realista cariño, a mucha gente le toma diez años o mas pagar sus prestamos estudiantiles, Shyla te ofrece alojamiento y comida gratis y te pagara en efectivo, así que no tendrás que pagar impuestos, ¡Eso es genial! Además no tendrás que limpiar este lugar, los padres de Shyla le van a comprar una casa en las afueras que solo era una cuarta parte del tamaño de esta más o menos, además de un apartamento en la ciudad, cambiando probablemente tendrán menos metros cuadrados que la casa de la hermandad, será pan comido para ti, además me voy a mudar con ella y podremos vivir todos juntos, ¿Cuánta gente con tus gustos no solo pueden vivir su fantasía sino además cobra por ello? Los tres nos pasaremos genial, no seas tonta, nena, acéptalo”

 

Shyla añadió “Serás una empleada a voluntad, lo que significa que puedo despedirte o puedes renunciar en cualquier momento por cualquier motivo, apuesto a que l padrastro de Amanda puede encontrar a alguien que redacte un contrato de trabajo”

 

Rebeca dijo “Gracias, princesa, acepto”

 

“Espera Becky, hay una condición mas en la oferta, dadas tus divagaciones, debes aceptar que te azoten mañana delante de todos en esta sala, una vez que estés a mi servicio, habrá, por supuesto un riguroso régimen disciplinario, que incluye castigos y azotes de mantenimiento.”

 

“¿Qué son los azotes de mantenimiento?” pregunto Amanda.

 

“Todos los sábados por la noche, en la casa de la hermandad, Becky tenia una cita con la paleta, hubiera hecho algo mal o no, solo para recordarle su lugar y mantenerla en alerta”

 

“Que excelente idea, papa, no puedo creer que mama y Javier no lo hayan pensado ya, estoy seguro de que les encantara la idea”

 

“Si, señorita Amanda” hice una reverencia

 

“Entonces, ¿Estas de acuerdo con esta última condición, Becky?”

 

“Si, me someto, princesa”

 

La tarde siguiente el mismo grupo bajo al sótano de la mansión donde había una gran mazmorra completamente equipada.

 

Amanda dijo “!Guau, este lugar es especial!”

 

Pau dijo “A los padres de Shyla les gusta el ambiente BDSM” Ambos son dominantes

 

Shyla vestida con vaqueros ajustados, botas hasta la rodilla y una camiseta sin mangas, le ordeno a Rebeca que se quitara la ropa, salvo el cinturón de castidad y la gargantilla, luego le pidió a Pau que la esposara las muñecas por encima de la cabeza a una barra sujeta a una polea que giraba 360 grados.

 

Luego le entrego a Julia un frasco de aceite para bebes y unas pinzas para pezones “Julia ¿Te importaría untarle el aceite a Becky por todo el cuerpo y ponerle esto?”

 

Julia sonrió , “Sera un placer”

 

Julia froto el aceite en cada hendidura del cuerpo de Rebeca incluyendo la hendidura de su trasero y los pliegues de su vagina, dejándola radiante, mirándola directamente a los ojos con expresión de suficiencia, le pellizco los pezones y los apretó hasta que se endurecieron, antes de colocar las pinzas, finalmente Shyla le pidió a Pau que abriera a Rebeca y la amordazara.

 

Shyla se acerco con fusta en mano.

 

“Se que no te has corrido en tres semanas, Becky” la provoco frotando la fusta a lo largo de la vagina, ella intento sin pudor embestirla pero cada vez que parecía estar a punto de llegar la clímax, Shyla la retiraba, cuando Rebeca llego al colmo de la frustración, Shyla comenzó a azotarle la espalda, las nalgas, los muslos, los costados, incluso los pechos, mientras ella se retocara entre sus ataduras intentando escapar de los golpes, pronto el cuerpo reluciente quedo cubierto de rayas, encantadoras a su manera, cuando por fin termino colgaba flácida entre sus ataduras, gimiendo, fue una escena que me recodo a la película de la historia de O, y sin duda una de las cosas más eróticas que jamás había presenciado.

 

Tras la flagelación Pau le quito las esposas y la llevo con cuidado a otra habitación, no la vi durante una hora, pero entonces apareció con su uniforme de sirvienta para ayudarme a preparar la cena, no era la misma conmigo, en lugar de su habitual desafío e invectiva se la veía claramente escarmentada y de hecho le costaba mirarme a los ojos, imagino que estaba preocupada por su futuro, posiblemente años de humillante servicio a su antigua rival, una mujer que había demostrado ser cruel y vengativa, o tal vez estaba reflexionando sobre la magnitud de la humillación que había sufrido bajo el látigo, probablemente fue una combinación de ambas, sin duda seguía sufriendo bastante.

 

Mas tarde esa semana, Shyla tuvo que viajar fuera por un par de días, Pau y Rebeca se alojaron en la mansión con Amanda y Ramon durante su ausencia y curiosamente volvieron a ser una pareja convencional durante ese breve periodo, siendo de nuevo el único sirviente, trataba a Rebeca con las misma deferencia que a cualquier otro invitado de mi hija y de mi yerno, cuando las dos parejas jugaban al tenis yo volvía ponerme mis mallas blancas, corriendo por la cancha recogiendo pelotas y toallas, la altivez de Rebeca no tardo en volver por completo  al menos conmigo, sin embargo para cuando llego el fin de semana, Shyla había regresado y las humillaciones de Rebeca comenzaron de nuevo, acompañadas de su nueva y mayor humildad, al menos yo estaba en un estado constante de sumisión, creo que la vacilación que experimentaba me habría resultado muy confusa por no decir angustiosa, a mediados de agosto, Laura y javier regresaron de su luna de ir, lo que significaba que esperaba que yo le diera a javier la respuesta a su hipotética pregunta sobre si, si me dieran a elegir optaría por mas o menos humillación, lo había estado pensando mucho y francamente estaba dividido, una parte de mí, obviamente se habría sentido aliviado de ser humillado con menos intensidad y frecuencia de que me obligaran a trabajar con menos esfuerzo y de forma menos constante de hecho mis rodillas doloridas, mis pies cansados y mi espalda dolorida votaron firmemente a favor de mi decisión de que Javier fuera mas indulgente conmigo, por otro lado estaba mi deseo de excepcionalidad – el excepcionalísimo de mi servilismo – así como mi constante deseo de equilibrar la balanza del karma, si Javier fuera mas indulgente conmigo ¿Me aburriría? ¿Me convertiría en un sumiso más? También me pregunte que más podría hacerme para aumentar mi humillación, aparte de lo que él y los demás ya me habían hecho, supongo que fue mi curiosidad intelectual sobre esta última pregunta lo que decidió el empate (a pesar de mi ansiedad por las posibles respuestas).

 

Recuerdo bien la conversación, Laura estaba presente mientras Javier y yo hablábamos, él estaba sentado en el sofá mientras yo todavía de uniforme, le masajeaba los pies de rodillas.

 

“Bueno, supongo que has considerado mi pregunta como era debido durante nuestra luna de miel”

 

“Si, señor, lo he pensado mucho”

 

“¿Y cual es tu respuesta?”

 

“Señor si me viera obligado a elegir, humildemente le pediría que aumentara la humillación que me inflige”

 

Javier miro a Laura y sonrió, “Me debes una cena”

 

Luego se giró hacia mí, “Veras, cuando dije hipotéticamente no me refería a si aumentaría o no tu humillación, es algo inevitable, con hipotéticamente me refería simplemente a que tuvieras alguna opción al respecto, por supuesto que no, simplemente tenia curiosidad por saber que elegirías si tuviera algo que ver con el resultado, y como puedes ver he acertado al predecir que optarías por una humillación aun mayor, no te preocupes, ya la tendrás, solo necesitas tener un poco de paciencia”

 

“Si, amo, lo entiendo “ yo al igual que Rebeca contemplaba mi futuro mientras masajeaba cuidadosamente cada dedo del pie, tal como él esperaba, el resto de agosto incluyo mas fiestas en la finca de los padres de Shyla, normalmente yo de nuevo sirviendo codo con codo con Rebeca, en una fiesta a la que también asistieron Penélope y Kyle, con Jordi trabajando junto a Rebeca y a mí, vestido con uno de mis uniformes de servicio de gala, que generosamente le había regalado Laura a Penélope.

 

Amanda tenía toda la razón al afirmar que Laura y Javier aceptaron la idea de incluir azotes regulares de mantenimiento en mi horario, estos se programaban para todos los sábados por la noche después de cenar, con flexibilidad para reprogramarlos si era necesario.

 

Otro evento notable ocurrió la ultima semana del mes, cuando cometí un error particularmente grave al corregir, el documento en cuestión era para uno de los clientes mas importantes de Fernando cuando el cliente descubrió el error, fue motivo de vergüenza para Fernando y el bufete, en si mismo no creo que este error pusiera en peligro la relación del bufete con el cliente, pero podía haberlo hecho, y no debe permitirse que vuelva a ocurrir.

 

Mi castigo estaba previsto para el ultimo jueves del mes, en una de las salas de la mansión, naturalmente Penélope fue invitada (parecía que su sádico apetito por ver a hombres inferiores ser dominados por hombres superiores era inagotable y no se había saciado con la entrada de Kyle y Jordi en su vida), también estaban presentes por supuesto, Laura, Amanda, Ramon y Jana, además de los dos agraviados que debían imponerme el castigo, Fernando y Javier, dada la gravedad de mi error, Javier le pido a Ramon  que el prestara mi regalo de Navidad, la famosa correa de prisión canadiense, Javier y Fernando me darían diez latigazos a cada uno, recordando el dolor insoportable que sufrí con solo seis el día de navidad, cuestione sinceramente mi capacidad para soportarlo físicamente, entre en la habitación, vestido solo con unas mallas moradas de castigo, humillantemente erecto a pesar de mi ansiedad, mi erección remitió rápidamente tras una sola embestida, infligida por Javier, para la quinta embestida, las lagrimas corrieron por mi rostro, y estuve muy tentando de rogarle a Fernando por cualquier medio que se apiadara de mí y suspendiera el resto de mi castigo, sin embargo, aun conservaba la suficiente claridad mental para darme cuentas de que habría sido inútil, si no perjudicial intentarlo, así que aprete los dientes y me aferre con fuerza a las manos del sillón sobre el que estaba inclinado mientras Fernando completaba mi corrección.

 

Mi penitencia posterior al castigo fue mas larga y compleja de lo habitual, primero tuve que arrodillarme en dos sillas de respaldo recto, uno junto a la otra, durante 30 minutos con las manso entrelazadas a la espalda y las mallas bajadas para que mi trasero gravemente magullado quedara expuesto a todos en la habitación, a continuación me ordenaron que me las subiera y me pusiera de frente a todos con las piernas abiertas y los brazos extendidos con la correa de la prisión sobre ellos, mis brazos empezaron a temblar a mitad de este segmento de 30 minutos de mi penitencia, eso no impidió que mi polla se abultara, para mi vergüenza, finalmente después de que todos se fueran a casa o a la cama, me pidieron que me uniera a Javier y Fernando en el patio mientras ambos fumaban puros y bebían una botella de uno de los mejores oportos de mi antigua bodega, todavía con las mallas puestas, me arrodille ente ellos sobre el duro pavimiento del patio, sosteniendo un cenicero con los brazos extendidos para recoger sus cenizas, bajo mis brazos extendido estaba la lona morada de mis mallas.

 

“Bien, Jenkins ¿Ha quedado claro que no se toleraran errores en tu trabajo para mis clientes? ¿Qué debes revisar y volver a revisar tu trabajo cada vez?” pregunto Fernando “El mensaje ha sido recibido alto y claro, gracias por corregirme”

 

“¿Cómo te sientes el trasero?” pregunto javier

 

“Todavía me duele, amo”

 

“Bien, se la vuelve a cagar, será mucho peor, eso te lo prometo”

 

“Lo entiendo Amo”

 

Cuando Fernando y javier terminaron sus puros, javier me agarro un puñado de pelo espeso, me echo la cabeza hacia atrás bruscamente y luego me puso la colilla húmeda de su puro en los labios, ordenándome que inhalara, antes disfrutaba bastante de un puro de vez en cuando, pero hacia mas de un año que no fumaba uno, así que mi reacción fue toser repetidamente, era extraño sentir la saliva de Javier en mis labios mientras chupaba los restos de su puro.

 

Sin embargo fue durante una gran fiesta en la mansión el fin de semana que ocurrió el acontecimiento mas destacable de la temporada, Amanda y Ramon anunciaron a los invitados que comparan una casa cerca.

 

Al parecer, la criada de la familia pronto tendría dos casas que atender.