Llevaba
carios meses viendo al Amo Mic, nuestras relación había madurado y ahora pasaba
varios días seguidos con él sirviéndolo como sissy maid, hoy era un buen día,
el amo me había dado un plan para el día, mientras él trabajaba me había
ordenado que hiciera las tareas de la casa, desde las 8 de la mañana
aproximadamente, había estado muy ocupado, ordenando, quitando el polvo,
barriendo, fregando y en general limpiando la casa de arriba abajo, me había dejado claro que hoy era un día de
trabajo, así que me vestí como me correspondía, mi liguero negro de seis tiras
con mis medias negras de 20, mi top holgado, muy corto que me llegaba justo por
debajo de la cinturilla del liguero, finalmente elegí mi tanga negra ya que no
quiera que me presemen se esparciera por todas partes, a media mañana ya me
estaba acostumbrando a mi trabajo, el amo estaba en su estudio ocupado con lo
que tuviera que hacer, y yo estaba a punto de empezar a limpiar el baño a fondo
cuando oí que el amo tocaba el timbre para que le sirviera, deje lo que estaba
haciendo inmediatamente y corrí al estudio, llame a la puerta y entre haciendo
una rápida reverencia.
“Susi,
tráeme un café enseguida” me exigió
“Si,
amo” le respondí
Mientras
esperaba a que la tetera hirviera pensé en el día, todo había ido bien hasta
ahora, el amo parecía contento con mis esfuerzos y yo estaba satisfecho con la
calidad de mi trabajo… pero para mí decepción no me había azotado esa mañana,
el amo me acaba de dar unas palmadas en el trasero mientras recogía su lado en
el desayuno, esperaba más, mucho más, pensaba que podría convertir este evento
inesperado en una oportunidad para que me azotara, decidí derramar un poco de café
en el plato algo que se que le disgustaba, ya que dice que demuestras falta de
atención al detalle y un comportamiento descuidado y negligente, esperaba que
mereciera un castigo breve y severo, cuando el café estuvo listo vertí un poco
en el plato, lo justo para que se viera y también para que goteara al levantar
la taza, le entregue el café, no se percato de mi presencia ni de que había
dejado la taza en el escritorio.
Decepcionado
volví a mis tareas pero apenas empecé a limpiar el baño, lo oír tocar el
timbre…!fuertemente!
“!Susi,
ven aquí AHORA!” grito
Supuse
que era mi descuido deliberado lo que justificaba una llamada tan contundente, así
que corrí lo más rápido que pude al despacho, llame a la puerta entre e hice
una reverencia al Amo que estaba sentado detrás de su escritorio, “Susi, estoy
muy molesto contigo y decepcionado con tu desempeño, la forma descuidad en que
me serviste el café esta muy por debajo del estándar que exijo, serás
castigado, voy a azotarte, tráeme mi paleta”, me ordeno.
Eso
no era bueno, mi amo normalmente usa la mano para azotarme el trasero, ha
habido un par de ocasiones en las que ha usado su paleta, ¡Todas memorables y
todas dolorosas! Fui rápidamente a la habitación de mi amo y encontré su pala,
una pala flexible y de Lexan que pica como mil medusas, es casera y mi amo la
fabrico con tres piezas de Lexan muy flexibles a las que moldeo hasta formar
una regla ancha de unos 38 cm de largo las pego con cinta adhesiva y el
resultado fue una pala muy flexible y extremadamente fuerte, es bastante pesada
y tiene un golpe realmente fuerte, ¡Un aguijón de verdad! Me había azotado un
par de ocasiones, mi amo la usa cuando esta enfadado o muy molesto conmigo,
tiene el tamaño perfecto para cualquier posición de azotes, pero especialmente
efectiva para una nalgada fuera de casa, tiene una puntuación muy alta en el
índice de picazón, alrededor de un 7/8 o incluso un 9 si el amo esta realmente molesto,
pica muchísimo y cada vez que el amo lo usa conmigo ¡Mi trasero arde, tenso y
dolorido, además de muy rojo! Debido a su composición, ancha y corta, me tiñe
las nalgas de un rojo carmesí muy brillante, pero curiosamente nunca me deja
moretones, deja marcas pero no moretones.
Regrese
a su despacho, llame a la puerta, entre e hice una reverencia.
“Susi,
ven aquí” me ordeno
Me
quede de pie junto a él ofreciéndole la paleta de azotes, me levanto la
camiseta por encima de liguero y me la metió en la cintura, bajando el tanga
hasta los tobillos, dejándome completamente expuesta de cintura para abajo, me
entrego la paleta y me ordeno que extendiera las manos y se las mantuviera
expuestas, “Susi, debes permanecer en esa posición hasta que te de los azotes, espero
que dediques un tiempo a reflexionar sobre tus errores y el servicio descuidado
que me has dado, también a pensar en como puede mejorar para que no tenga que
volver a castigarte, estoy muy molesto contigo y tu castigo será severo, así
que deberías pensar en la disciplina que te espera y en la necesidad de ser una
buena chica durante todo el castigo que consistirá en unos azotes severos y
prolongados en tu trasero desnudo con mi paleta” me dijo.
“si
amo, lo hare” respondí
“Susi,
Mante la paleta en esa posición y date la vuelta para que pueda ver bien mi
objetivo” me ordeno
Me
di la vuelta y me quede de pie con mi trasero mirando al amo, tenia la camiseta
metida en la cintura, dejando mi trasero, mi polla y mis testículos
completamente expuestos a la mirada del amo, el objetivo del amo, mi trasero,
estaba perfectamente enmarcado por mi liguero y mis medias, me enderece e
intente quedarme quieto, la paleta era áspera y táctil en mis manos, e intente
no pensar en su efectividad, pero mis ojos se sintieron atraídos por ella
automáticamente, aprete las nalgas con anticipación y note que cada vez que
apretaba mis nalgas, un poco más de líquido presiminar goteaba de mi polla,
estaba teniendo mi… una paliza inminente, pero al mismo tiempo me excitaba
mucho en pensarlo, me quede allí mirando la paleta, esperando las órdenes del
amo.
“Susi,
date la vuelta, dame el remo y ponte de rodillas, ¡AHORA!” me ordeno el amo.
Este
era el momento que tanto temía, sabía que pretendía castigarme con su pala de
Lexan pero no sabia si mis azotes seria un castigo directo o quizás una
combinación, un castigo directo me habría dado unas nalgadas iniciales de
calentamiento para acondicionar mi trasero, lo que resultaría en menos marcas,
además de un castigo mas placentero y menos doloroso, unas nalgadas directas
eran otra historia y me di cuenta de que si mi amo decía eso las primeras doce
nalgadas me escocerían como mil medusas y las marcas en mi trasero durarían
varios días, para prepararme para eta sesión especial con mi amo, había
aumentado drásticamente la frecuencia y la severidad de mis auto azotes, creía
que si me acostumbrara a azotes mas fuertes de lo normal podría disfrutar mas y
servir mejor a mi amo.
Para
ello me había estado azotando con mi flexible regla de plástico de 45 cn varias
veces al día, me aseguraba de que cada azote fuera significativo aunque admito
que siempre usaba un calentamiento, note varios cambios, el principal fue mi
mayor tolerancia a los azotes que parecían menos dolorosos con el tiempo, un día,
mientras me duchaba me di cuenta para mi sorpresa de que la textura de la piel
de mis nalgas era mas áspera de lo que recordaba, se notaba especialmente en la
son de apoyo es decir, la zona de los azotes, ¡La piel era mas gruesa!
Sorprendentemente mi cuerpo se había adaptado y me proporcionaba una protección
extra, era cierto que podía azotar tan fuerte como quisiera y apenas los
sentía, aunque mi trasero seguía luciendo el típico tono rojo intenso.
¡Los
azotes siempre me ha excitado! Curiosamente a pesar de ser un 10 en mi escala
de excitación sexual nunca he tenido una erección antes, durante, ni después de
unos azotes, siempre soltaba cantidades enormes de liquido preseminal en cuanto
se mencionaba la palabra azote, esto era un indicador de lo excitante que me
resultaba los azotes y sus acciones asociadas, pero nunca tuve una ereccion.
Me
di la vuelta rápidamente, hice una reverencia y le entregue la paleta a mi amo,
no perdió tiempo me empujó hacia adelante colocándome sobre sus rodillas,
ajusto mi posición asegurándose de que mi peso recayera principalmente hacia
delante y de que mi brazo izquierdo estuviera pegado a mi costado y pegado a su
cuerpo, tiro de mi brazo derecho hacia atrás, su mano izquierda agarro mi
muñeca y giro mi brazo derecho hacia arriba y hacia atrás, apretándolo
firmemente contra la mitad de mi espalda, esto significaba que estaba
firmemente sujeto sobre sus rodillas y no podía usar las manos para proteger mi
trasero ni interferir con mi castigo, me sacudió para ajustar mi posición
asegurándose de que mi pene apuntara hacia arriba y quedar encajado entre su
muslo derecho y mi bajo vientre, esto puso la mayor parte de mi peso sobre mi
polla y me impidió maniobrar o forrarla contra su muslo.
No
hubo preámbulos empezó directamente a azotarme, centro su atención en el
cuadrante superior externo de cada nalga, la gran zona muscular que esta lejos
de la zona de asiento, empezó mi castigo azotándome en lados alternos, concentrados
en la parte superior de ambas nalgas y sobre todo en la parte exterior, me daba
fuerte y a un ritmo regular los azotes eran un ritmo medio con un patrón
constante e implacable de lado a lado, él daba cada azote con firmeza y
precisión, calculo cada azote a la perfección cada uno en el intervalo justo
para maximizar el impacto, los azotes no se fundían en uno solo y sentí cada
uno.
Empezó
con una técnica estándar de lado a lado pero rápidamente paso a azotarme con
una ubicación aleatoria, arriba, en medio, abajo, de lado a lado o donde él eligiera,
esto me dificultaba prepararme para cada azote, pero era extremadamente
efectivo para mantenerme en vilo y alerta, sin embargo después de las primeras
docenas de esta manera, volvió a cambiar su técnica y empezó agrupar sus azotes
en grupos, cada grupo de x azotes golpeaba exactamente en el mismo punto, los grupos
nunca eran menos de 3 ni más de 6, también conseguía confundirme aun mas
alternando entre grupos y azotes individuales, en realidad nunca sabia que,
como ni donde me daba los azotes, esto era extremadamente bueno para mantener
la efectividad de los azotes y excepcionalmente dolorosos.
Todos
sus azotes eran realmente punzantes, su paleta de azotes era muy efectiva y yo
me retorcía y me retorcía desde el principio, no podía evitar gruñir y jadear
en cada azote pero si conseguí contenerme de llorar, de suplicar clemencia y de
rebotar en su regazo, amplio su área objetivo y pronto me ardía todo el
trasero, al final estaba pateando y corcoveando con cada azote, mis gruñidos se
volvieron bastante intensos y gemía con fuerza, él me remato con una docena de
aguijones en la suave parte inferior de cada nalga, me aparte de sus rodillas y
me puse de pie, fui directamente a la esquina y adopte mi postura habitual,
manos en la cabeza y nariz apretada contra la pared, sentía el trasero
ardiendo, ardía y escocia, mi trasero bien azotado debía estar rojo y resplandeciente
y allí estaba yo de pie en la esquina con el trasero a la vista de su amo que
lo observaba con atención, luche para mantenerme quieto y apenas logre
contenerme de frotarme las nalgas para intentar aliviar la incomodidad, él me
dio cinco minutos de descanso antes de mandarme de vuelta al trabajo, le di las
gracias por los azotes, hice una reverencia y volví a limpiar el baño, ¡Mi
astuto plan para que me azotara el trasero había funcionado demasiado bien! En
cuanto perdí de vista al año, me frote las nalgas, bien azotadas para intentar aliviar
el escozor, pero fue en vano, mi trasero había sido azotado con creces, el
dolor y la incomodad eran algo a lo que
tenia que acostumbrarme, continúe con mis tareas domesticas con mi trasero
caliente, tenso y escocido como recordatorio de mi castigo, pronto me ocupe de
mis tareas diarias y me sentí satisfecho con el nivel que logre, no tuve que acabarme
y todavía llevaba puesto mi uniforme de servicio, liguero de seis tiras, medias
y una blusa suelta, mi uniforme seguirá limpio, un poco arrugado pero aceptable
así que todo estaba bien, continúe limpiando y lo primero que termine fue el
baño, fregué todo el suelo, limpie toda la cristalería y el espejo, pase un
buen rato limpiando el inodoro a fondo, mis azotes con la pala de Lexan había
sido muy contundentes y mi trasero debía estar todavía bastante rojo, sin duda
estaba muy caliente y me picaba, sabia que me había dado una buena paliza.
Estaba
a punto de continuar con mis tareas cuando vi que mi amo había entrado en la
habitación y estaba de pie detrás de mí, me dijo que me supervisaría un poco más
mi trabajo y que me animaría cuando pensara que no lo estaba haciendo bien,
supongo que su animo seria como una paliza en mi trasero desnudo, sabía que mi
trasero seguía muy rojo por la paliza que me había dado unos minutos antes, él
podía ver mi trasero y notar que las secuelas de los azotes aun eran claramente
visibles, esto me excito mucho y aproveche cada oportunidad para enseñárselo.
Continúe
limpiando y el baño de abajo, limpie todos los espejos, las paredes, prestando
especial atención a la taza del inodoro y finalmente limpie el suelo, mientras hacia
mi trabajo, él se quedo en la puerta observándome, limpie el suelo a la antigua
usanza, a gatas, con un paño húmedo, justo cuando terminaba de limpiar, me dio
una docena de azotes mientras estaba a gatas para animarme.
Termine
la mayoría de las tareas de limpieza y me puse a ordenar y planchar, estaba en
la cocina terminando de planchar una camisa cuando entro en la sala, había
salido a correr después de terminar su trabajo y acaba de ducharse, me di
cuenta de que solo llevaba pantalones cortos y una camiseta, realmente se veía
muy atractivo y me invadió unas ganas desesperadas de chuparle la polla, podía
verlo claramente desde mi posición privilegiada en la cocina y no pude evitar
mirarlo desde mi posición semioculta, no pude resistir mas el impulso y decidí
hacer algo que nunca había hecho, deje la plancha y entre en la sala, me pare
justo frente a él mientras se sentaba en el sofá.
“Amo,
por favor, ¿Puedo chuparle la polla?” pregunte
“Claro
que sí, Susi” respondió sorprendido por mi petición, “!Pero recuerda ser una
buena chica o te daré unos azotes!”
“Claro
que si amo, se que si mi rendimiento es bajo, mi trasero recibirá algo de ánimo,
gracias Amo”, respondí.
Me
agache y enganche los dedos en la cinturilla de sus pantalones cortos,
bajándolos hasta los tobillos y dejándolos en el suelo, no llevaba ropa
interior y su hermosa polla junto los testículos colgaban allí a plena vista,
su pene y testículos estaban completamente depilados sin un solo vello púbico
que me impidiera verlos, parecían mas grandes que nunca sin vello púbico que
ocultara su hombría, inmediatamente caí de rodillas entre los muslos abiertos
de mi amo, su pene estaba completamente blando y flácido, algo que nunca había
visto antes, ya que normalmente esta completamente erecto, duro como una roca y
monstruoso antes de que lo chupe, su saco escrotal estaba distendido y sus
testículos parecían estar llenos de semen a pesar de que le había vaciado los
testículos la noche anterior, tragándome lo que parecía una semana de semen en
proceso, su testículo izquierdo colgaba mas bajo que el derecho y parecía mas
lleno, no tengo ni idea de cómo logro reponer su reserva de semen caliente, pegajoso
y delicioso tan rápido, pero me alegre de que lo hiciera ya que su semen sabe
increíblemente bien, use mi mano izquierda para ahuecar sus testículos,
haciendo malabares con la palma de la mano y masajeándolos con los dedos.
Me
incline hacia adelante y me metí su pene flácido en la boca, se sentía
diferente y realmente extraño poder meter fácilmente su pene entero en mi boca,
normalmente es enorme cuando me lo meto y me cuenta mucho mente ni la mitad,
era como de goma y podía rodearlo con la lengua y chuparlo fácilmente, sin
embargo pronto sentí que crecía en mi boca, era una sensación extraña, como si
lo inflaran como un globo, pronto sentí su cálido y pegajoso presemen goteando
sobre mi lengua y pude saborear su dulce y embriagador sabor, cerré mis labios
alrededor de su miembro endurecido y chupe su pene sacando el delicios presemen
dulce de su verga, me sentía increíblemente cachondo haciéndolo, removí su
esponjoso y gomoso alrededor de mi boca, usando mi lengua para frotar su pene,
que se expendía lentamente contra mi paladar y mis nalgas, seguí trabajando en
sus testículos con la mano izquierda, masajeándolos, sacudiéndolos y
frotándolos, no había empezado a besarlos, lamerlos ni chuparlos, pues quería
aprovechar al máximo el pene de mi amo, mas pequeño de lo habitual.
Estaba
creciendo y pronto estaría erecto, duro y precioso, un verdadero reto para mi
encajarlo en mi boca, como siempre, seguí
haciendo girar su pene alrededor de mi boca, frotándolo con mi saliva y pasando
la lengua por su glande, mientras tanto, sentía que se endurecía y creía
gradualmente, empecé a usar mi mano derecha para agarrar la base de su miembro
y a masturbarlo suavemente, mi mano izquierda seguía masajeando sus testículos
mientras mi mano derecha masturbaba su miembro y mi boca chupaba su polla, su
pene seguía creciendo, su miembro estaba poniendo muy erecto y duro, comenzaba
llenar mi boca, de mala gana deje de chupar y aparte la boca, pero seguí trabajando
con mis manos en sus testículos y su miembro.
Quería
pasar un rato besando, lamiendo y chupando el saco escrotal de mi amo, intente
sin éxito meterme uno de sus testículos en la boca, pero cada uno era demasiado
grande y no tenia ninguna posibilidad de meterme ninguno, no soy experto pero
los testículos de mi amo siempre me pareciendo muy grandes, quizá porque son
grandes o quizá porque contienen una gran cantidad de semen, ¡O quizás por
ambas razones! Puedo confirmar con certeza que sus testículos producen mucho
semen y un flujo interminable de líquido prese minal, no tengo nadie mas con
quien comparar el tamaño de sus testículos son fabricas de esperma que trabajan
sin parar para producir la crema de mi amo para mi disfrute, me contente con
lamer y besar sus testículos, la suave parte inferior de su miembro y la
sensible zona bajo sus testículos en su entrepierna y alrededor de sus ingles y
genitales, toda la zona quedo pronto húmeda de saliva lo que me permitió masajear
con fuerza a mi amo y agrandarle la polla.
Sentía
el calor que crecía en sus entrañas y sabía que pronto tendría que tomar una
decisión e ir por el oro y unos cuantos bocados de semen fresco o relajarme y
ayudarle a calmarse, opte por la solución de relajarme, desafortunadamente mi
amo no estuvo de acuerdo conmigo, me levanto de mis rodillas y me puso sobre
las suyas, una docena de azotes fuertes y punzantes me recordaron mis
obligaciones, rápidamente volví a meterme entre sus muslos y me puse a trabajar
de nuevo en su polla, abriendo la boca todo lo que pude para acomodar su
glande, me la metí con cuidado y me puse a devorar su polla.
Mi
preocupación era que cuando se corriera como seguramente ocurriría, ¿Cómo
podría soportar el enorme torrente de semen que inevitablemente produciría? En
el pasado había tenido problemas con la gran cantidad de semen y la intensidad
de sus eyaculaciones, él eyacula con una cantidad considerable de semen, el
problema es que eyacula mucho en cada una de sus ocho o nueve eyaculaciones,
además cada cuerda es muy potente y siempre parece lograr inyectarla
directamente en mi garganta con una fuerza considerable.
Me
cuesta seguirle el ritmo y por mucho que lo intento no puedo tragar hasta la
ultima gota de su semen, la mayoría de las veces simplemente gotea por la
comisura de mis labios mientras mi boca se llena y no puedo tragar el jugo
masculino con la suficiente rapidez, de vez en cuando, me sale un chorro
especialmente grande, normalmente al principio de su eyaculación cuando el
volumen y la intensidad de su semen son muy altos, es entonces cuando estoy sobrecargado
y todo el semen sale directamente de mi boca explotando por todas partes, la
primera vez que se la chupe me sujetaba la cabeza y me metía su enorme polla
por la garganta como si me la follara hasta dentro, eso solía provocarme
arcadas y atragantamiento y él tenia un orgasmo bastante flojo, conseguí una
solución y ahora uso la mano derecha para sujetar la base de su miembro y así
tapar mi boca, limitando así la longitud del pene que él amo puede meterme en
la boca.
El
problema es que su polla es enorme, tanto en longitud como en grosor, a veces
me cuesta rodear su glande con la boca y mucho menos el resto de su miembro, en
esas ocasiones uso las manos para masturbarlo y simplemente abro la boca para
que me arroje la leche, todavía queda un montón de semen pero puedo tragarlo más
rápido y fácilmente porque no tengo una polla enorme y dura como una pierda
llenándome la boca, conseguí meterme su polla en la boca o al menos casi toda,
mientras continuaba con mis esfuerzos en su polla y sus testículos intentaba
frenéticamente decidir como manejar su carga completa de semen para poder
tragarlo sin perder nada.
Por
desgracia me había estado concentrando en la mejor manera de tragar el semen y había
pedido concentración, a pesar de mi perdida de concentración ¡Mis continuos
esfuerzos por hacer que se corriera estaban dando muy buenos resultados! De
repente volví a la realidad al sentir que los testículos se contraían
drásticamente hasta alcanzar el tamaño y la textura de nueves y que su miembro
aumentaba de grosor, era una advertencia que ya había recibido antes, ¡Prepárate
para recibir una carga completa de semen! Un milisegundo después sentí que todo
su cuerpo se ponía rígido y una enorme cantidad de semen brotaba de su polla,
su primera eyaculación.
Sali
de su pene como un rayo con esteroides con un semen golpeando mi garganta con
tanta fuerza que me atragante y farfulle, logre tratar su primer chorro, pero
su polla seguía escupiendo en mi boa, trague tan rápido como pude, intentando frenéticamente
evitar derramarlo pero broto en mi boca tan abúndate y velozmente que fue
imposible no dejar que desbordara por las comisuras, dejando evidentes manchas
blancas de semen en la parte delantera de mi blusa negra.
El
principal problema era que cada chorro descargaba uno que no parecía disminuir
en volumen ni intensidad, él iba por su sexta o séptima eyaculación y ni el
volumen ni la intensidad había cambiado, su polla seguía escupiendo en mi boca
a ritmo prodigioso, no había podido saborear mi almuerzo caliente porque estaba
demasiado absorto en tragármelo y no lo había saboreado, siendo sincero el
volumen probablemente solo alcanzaba para dos vasitos de chupito lo cual puede
parecer mucho, pero con una polla enorme llenándome la boca al mismo tiempo fue
toda una lucha tragar un par de bocados de su semen cálido y pegajoso, note que
las eyaculaciones empezaban a disminuir, sabia que alcanzaba los dos dígitos
con un orgasmo regular, parecía capaz de durar eternamente produciendo
cantidades desmesuradas de semen, parecía haberse quedado sin energía después
de su novena eyaculación, sus últimas dos apenas estaba n exprimiendo las
ultimas gotas de su miembro, estos dos o tres últimos chorros siempre fueron
mis favoritos ya que eran especialmente espesos y pegajosos, con la autentica
textura y sabor de su semen, sin rastros acuoso ni sabor a pre semen en su
fluido seminal, ¡Autentico esperma de macho alfa!
Entonces
saco su polla gastada de mi boca y me aparto de él ya que suele estar muy
sensible después de una mamada y no disfruta que lo chupe, lo bese o lo toque,
me balancee sobre mis talones y evalué mi desempeño, era la primera vez que
iniciaba una relación sexual con mi amo, normalmente era él quien decía donde,
cuando y que te tenia que hacer para satisfacerlo, creí que mi desempeño fue
decente, había exprimido la polla de mi amo logrando tragar la mayor parte, sin
embargo en un momento dado me sentí abrumado y la mayor parte de su cuarta
eyaculación termino deslizándose por mi barbilla hasta mi corpiño, también él había
frotado su polla por toda mi cara, limpiándome el semen con el pelo, tenía
muchísimas ganas de ir a lavarme la cara y el pelo y a cambiarme el uniforme,
mi blusa negra estaba cubierta de gotas de semen y tenía salpicaduras del semen
por toda la ropa y el cuerpo, me parecía muy sexy pero sabia que él siempre insistía
en que estuviera impecablemente arreglado y que ver sus manchas por todas
partes no le haría gracia.
“Amo,
¿puedo retirarme?” le pregunte
“Si,
puedes, pero vuelve a los 15 minutos” me ordeno
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