Habían
pasado alrededor de 6 meses desde que la señora Jennifer tomo el control de mi
y se acercaba el momento de reforzar mi condicionamiento, a pesar de que habían
pasado los 6 meses completos desde que me puso bajo su control por primera vez,
mi condicionamiento todavía se sentía tan fuerte como el día en que se implementó,
todavía no podía resistirme a hacer nada que fuera en contra de las ordenes de
ella y constantemente tenía la sensación de su control en el fondo de mi mente,
alimentándome con pensamientos de sumisión y aceptación de su superioridad.
Estaba
terminado un examen en línea para ella cuando escuche que tocaba a mi puerta,
me levante y mire por la mirilla, la vi al otro lado, sentí que mi cuerpo
seguía su programación mientras abría la puerta y me arrodillaba en frente de
ella, no podía resistirme ni aunque lo intentara, saber que mis órdenes me
prohíben salir de mi habitación sin que ella lo sepa, y si simplemente me
dijera que abriera la puerta, me obligaría a obedecer, mientras estaba allí de rodillas
mirando fijamente hacia delante, entro.
Vestía
unos pantalones de cuero negro ajustados con un body negro transparente con un
diseño de dragón que apenas cubría sus tetas como parte superior, sentí que mi
pene se endurecía rápidamente en mis pantalones, en parte por el inmenso condicionamiento
para adorarla que había recibido y en parte por mi deseo sexual innato por
ella, mire su rostro y vi sus labios brillantes y bronceados sonriendo y su
pelo negro azabache atado en una cola de caballo.
“Beso”
tan pronto como escuché su orden, sentí que mi cuerpo se movía hacia delante a
sus pies, llevaba unos zapatos de tacón altos negros y brillantes con las
puntas de los dedos expuestas, mostrando sus uñas de color negro azabache, le
di un suave beso en las puntas de cada uno de los dedos gordos de los pies y sentí
que mi cuerpo volvía a su posición de rodillas, esperando órdenes.
“Así
que han pasado ya 6 meses desde que te enseño que eres mío, lo que significa
que es hora de que te reacondicione” dijo con un tono emocionado, sentí una
extraña mezcla de decepción y felicidad recorriendo mi columna vertebral,
estaba decepcionado de que ese hubiera acordado de que necesitaba que me
reacondicionaran, pensé que podría olvidarse de ello, permitiendo que mi libre albedrio
regresara lentamente, también me encontré emocionado por recibir el
condicionamiento de ella, sin embargo las sesiones de condicionamiento
intermitentes que había realizado deben haber hecho que sutilmente me volviera
adicto a ellas.
“Primero,
acuéstate en tu cama” mi cuerpo se movió hacia la pequeña cama que tengo en mi
dormitorio, mientras me acostaba boca a arriba, mirando hacia el techo con las
manos a los costados, luego deslizo un casco de realidad virtual sobre mis
ojos, “no puedes moverte hasta que yo te lo diga” como esperaba me encontré
completamente incapaz de mover un musculo.
“Por
ejemplo mientras hacia este video pensé que seria un poco aburrido si
simplemente actualizaba todo tu antiguo condicionamiento, entonces decidí hacer
un par de adiciones a este, te las explicare mas una vez que hayas terminado,
¡Dulces sueños!” con eso la señora Jennifer me puso unos auriculares con
cancelación de sonido y comenzó a reproducir un video a trabes de ellos y mis
auriculares.
El
video comenzó de manera muy similar al ultimo con patrones en espiral
superpuestos sobre imagen del rostro y el cuerpo de ella, las palabras
aparecían de manera intermitente en sincronía con las frases que la ella decía
en mis oídos, decía palabras y frases como “obedece a la señora Jennifer”, “Sométete
a la señora Jennifer”, “Adora a la señora Jennifer” y “Harás cualquier cosa por
la señora Jennifer” al igual que la última vez me encontré perdiendo la noción
del tiempo y entrando en un estado de trance mientras esto continuaba y se
grababa en mi mente.
En
algún momento sin embargo, el tema de las imágenes y las frases que se decían
comenzaron a cambiar, sentí que una niebla invadía mi conciencia cuando las
palabras que la decía entraron en mi mente, las imagen actuaron como una ariete
para que sus palabras se filtraran, las imagen comenzaron a incluir los pies de
la señora Jennifer junto con su hermoso rostro y cuerpo.
“Amas
los pies de la señora Jennifer” sentí que esta idea entro completamente en mi
mente, como muchas otras como esta, “El olor de los pies de la señora Jennifer
te brinda un gran placer”, “Encuentras el olor de los pies de la señora
Jennifer repulsivo, pero aun así, respirar el aroma te hace sentir un place
como ninguna otra cosa”, “Harías cualquier cosa por tener la oportunidad de
adorar los pies de la señora Jennifer” sentí que todas esa ideas pululaban en
mi cerebro, siendo impuestas como la única verdad por la voz de la señora
Jennifer.
Esto
continuo durante lo que parecieron días, mi cerebro realmente se convirtió en
masilla y fue moldeado por ella, cuando el video finalmente se detuvo y sentí
que me quitaba los auriculares, me di cuenta de que también estaba
completamente desnuda, había estado tan bajo su hechizo que ni siquiera podía
sentir que me quitaba la ropa, hice un intento de levantarme pero simplemente
no pude, su orden de antes todavía me impedía moverme, y ni siquiera podía
comenzar a reunir la voluntad para desobedecerla después de seguir tambaleándome
por el condicionamiento.
“Voy
a probar los resultados muy rápido, así que déjame tomar esto..” la vi parada
sobre mi cara mientras se agachaba hasta su pie y agarraba uno de sus tacones,
“!Y ponlo aquí!” coloco el tacón alto sobre mi cara con mi nariz siendo
empujada directamente hacia él, el olor penetrante y sudoroso de su zapato me
hizo retroceder, pero sentí oleadas de placer recorriendo mi cuerpo, mi mente
me decía que no, pero simplemente no podía controlar mi cuerpo, sentí que mi
nariz olía la suela de su zapato como si mi vida dependiera de ello y mi pene
se puso duro como una pierda al instante.
“oh
dios mío, ¡Eso es tan patético! Realmente funciono, ¡Eres adicto a mis pies!”
se rio, la vergüenza que sentía por ser controlado de esta manera se vio
eclipsado por el inmenso placer que me estaba brindando el olor repugnante de
sus pies, sentí que me estaba acercando al orgasmo sin siquiera tocar mi pene, había
estado ten reprimido después de apenas masturbarme en los últimos 6 meses, solo
podía hacerlo en los raros momentos en los que no estaba cumpliendo una de las
ordenes de ella.
“Ya
es suficiente, no quiero que disfrutes demasiado” quito su tacón de mi cara
momentos antes de que estuviera a punto de tener un orgasmo y sin poder mover
mi cuerpo sentí que el orgasmo simplemente se desvanecía, “Ese es un tena en el
que he estado pensando recientemente, quiero provocarte, pero permitir que
liberes toda esta presión que mis provocaciones acumulan lo arruina todo,
entonces… ¡Conoce a tu nueva compañera!”
Movió
algo sobre mi cara, un dispositivo cilíndrico de mental, al instante lo reconocí
era una jaula de castidad, parecía que su diminuto interior apenas podía
contener mi pene flácido, con un candado que atravesaba un agujero en la base
que evitaría que se pudiera mover, me di cuenta de que estaba tomando el
control incluso de mis orgasmos en este punto, pero con el control que envolvía
mi mente, no podía ofrecer resistencia.
“La
hipnosis solo me permite tomar el control de tu mente y como tal solo las
acciones que puedes controlar con tu mente consciente, las acciones mas subconscientes
como poner duro o correrse, son un poco más difíciles así que para eso esta
este pequeño” mi erección por el olor de los pies había pasado en este puente y
sentí sus pequeñas manos mover mi pene flácido dentro de la jaula y hacer clic
en el candado en su lugar, sus uñas acrílicas tintinearon en mi jaula,
haciéndome jadeas, “ahora puedes arrastrarte des tras de mi” escuche que decía,
mientras me ataba un collar con una correa de cuero, caí al suelo con mi pene
ahora enjaulado colgando entre mis piernas, pesaba un pesado recordatorio del
control constante que tenía sobre mí, me llevo a cuatro patas hasta el sofá de
mi dormitorio, se sentó en el sofá, apoyando sus pies ahora descalzos sobre la
otomana mientras me tiraba hacia sus pies usando la correa, cuando el olor de
sus pies llego a mi cerebro sentí las familiares oleadas de placer
extendiéndose por todo mi cuerpo incluso mas fuertes ahora que olían más, Sentí
que mi pene luchaba contra la jaula de metal en vano, mi excitación y
desesperación por sus pies solo aumentaban sin que se vislumbrara una
liberación, “Empieza a masajear, zorra” la voz me saco de mi trance mientras me
dedicaba a frotar sus hermosos pies, era de la talla 5 con los dedos pintados
de negro para combinar con su atuendo y pelo, me encontré perdido en sus pies,
mirando los hermosos arcos y arrugas que se movían en un patrón hipnótico
mientras los masajeaba, había adorado los pies de la señora Jennifer muchas
veces pero esta vez se sentía diferente era como si finalmente pudiera vez la
belleza de ellos y cuando deseaba adorarlos.
Mi
excitación aumentaba a medida que sus pies continuaban filtrándose en mi mente
y mi pene se encontraba luchando contra su nueva jaula, la lucha contra mi
jaula me recordaba que entonces el control de la ama Jennifer sobre mi mente
creando un bucle mental que me mantenía complaciente y dedicado a adorar los
pies de ella.
Mientras
los pies de ella y la presión de la jaula drenaba mi voluntad, sentí que la
nubosidad continuaba acumulándose en mi mente y lentamente sentí que mi mente
consciente se desvanecía mientras entraba en trance, simplemente entrando en el
asiento del pasajero mientras mi cuerpo continuaba masajeando los pies de la
Ama, ella comenzó hablar mientras su voz autoritaria decía, “Repite el siguiente
mantra hasta que chasquee los dedos, (Siempre obedezco a la ama Jennifer y sus
pies, ella es dueña de mi mente y cuerpo)” sus palabras bailaron en mi mente,
mientras sentía que las palabras tomaban el asiento del conductor de mi mente y
me encontré repitiendo el mantra una y otra vez grabando las palabras como
verdad en mi mente.
Pase
varias hora adorando incasablemente los pies y repitiendo el mantra mientras
ella estaba sentada en el sofá, mirando la televisión o usando su teléfono,
burlándose de mí de vez en cuando, usaba su correa para jalarme hacia sus pies,
metía sus dedos en mi boca o golpeaba mi jaula de castidad, se reía de lo mucho
que me esforzaba por seguir repitiendo mi mantra, incluso continuaba de manera
ininteligible cuando sus dedos estaban en mi boca.
*CHASQUEO*
Sali de mi trance cuando me di cuenta de que era hora de que ella se fuera, me
hizo poner sus zapatos de nuevo sobre sus pies, luego se puso de pie y chásquelo
los dedos, diciendo “A cuatro patas” con voz severa, me puse de rodillas y me
arrastre detrás de ella mientras me guiaba hacia la puerta con mi correa, la
escuche decir “Beso” y como hice cuando entro por primera vez, me arrodille y
le di un beso en las puntas de ambos dedos gordos de los pies, después de
terminar, mire el rostro de ella mientras sonreía desde arriba, con mi correa
en su mano, me hizo sentir su dominio inundándome y reforzando mis deseos
sumisos.
Desengancho
mi correa de mi collar y la coloco en su bolso, “!Disfruta de tu nueva jaula,
perra!, puedes jugar con ella todo lo que quieras pero creo que no podrás
obtener ningún placer de ella ya que físicamente no puede ponerse dura, ¡Pero
No intentes sacártela!” con esa orden supe que no podría salir de esta jaula
hasta que ella me lo quitara, “Vas a tener que comportarte lo mejor posible a
partir de ahora si quieres salir de esa cosa, ¡Tal vez si realmente te
esfuerzas al máximo mientras me sirves, te dejare eyacular mientras hueles mis
pies!” sentí una oleada de excitación recorriendo mi cuerpo ante eso, mi polla
luchando contra el metal que la sujetaba, ella se rio de mi patética
demostración y salió por la puerta, me puse de pie por primera vez en horas,
con una sensación algo extraña, camine de regreso hacia mi ordenador con
pensamientos sobre las ultimas palabras dando vueltas en mi cabeza, necesitaba
liberarme de esta jaula, necesitaba correrme mientras el olor de los pies
tomaba el control de mi mente, necesitaba ir más allá por la señora Jennifer.
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