jueves, 30 de abril de 2026

No lo volveré hacer Parte 4

 

Pues encima de la cama había un traje de criada de color negro en un material brillante de PVC, unas enaguas, unas bragas de satén grandes, unos pechos de silicona que parecían poner como un top, unas  medias con su liguero, un zapatos de tacón de charol con un poco de tacón, ella me dijo que me iría acostumbrando a llevar tacones, pero que empezaríamos por unos tacones de dimensiones reducidas para irme acostumbrando, y por ultimo una cabeza con pelo y una cara dibujada con una sonrisa y unos grandes ojos azules.

 

“Esta cabeza la traje de un viaje que hice a Japón, es genial, es como llevar una máscara completa, los clientes nunca sabrán de tu identidad y tú no tendrás que maquillarte o ponerte pelucas que puedan caerse o que se vean que es una peluca, se pone en tu cabeza abriéndose como un coco por dos partes, introduces la cabeza y se cierra con estos apliques que lleva a los lados, los ojos podrás ver a través de los ojos ficticios lleva un sistema que detrás de ellos no se puede ver bien quien hay detrás de la máscara, luego, en la boca lleva esta pequeña mordaza la cual se introduce en tu boca para que no puedas hablar, como viene gente importante no quiero que digas nada ni que fuese por accidente, así que esta mordaza te impedirá decir nada, nos hablaremos por gestos…………. A si, se me olvidaba la puedo hacer crecer o hacer que sea más gruesa a través de mi móvil, lleva un sistema eléctrico que se carga por la noche, bien dicho todo, te ayudare a ponértelo todo, hoy como es primer día te ayudare, pero a partir de adelante lo vas a hacer tu solo”

 

Hizo que me desnudara, me quito el ridículo sostén y me puso los pechos de silicona que quedaron sujetos a mi cuerpo, si me movía ellos también se movían como si fuesen naturales, parecía de verdad que eran míos, también pesaban un poco, debía ir con cuidado si no me quería lastimar la espalda, ella me dijo que más adelante me podría un corsé, pero hoy no pues el cliente que llegaba no quería compañía, y que solo debía asegúrame de estar a la disposición de la Mistress y volver a desaparecer cuando ella no me necesitara.

 

Luego me puso el liguero y más medias las cuales me explico como quería que me las pusiera y como ponérmelas sin romperlas, las cogimos en el liguero, luego las bragas, eran mucho mejor que las que me obligaba a llevar mi esposa, luego el vestido que con los pechos me daba una figura muy femenina, me ato el delantal detrás con un gran lazo, me subí las enaguas, todo el vestido era corto, se veían las tiras del liguero donde acaba el vestido, que era bastante pomposo y al menor movimiento sonaba el plástico con un ruido muy característico, finalmente fueron los zapatos, me mire en el espejo y lo que vi, hizo que como resultado mi polla apretara el dispositivo de castidad notando fuertemente la presión, ella rio.

 

“¿te pone cachondo no?, tranquilo esto pasa siempre al principio todos los ayudantes que he tenido igual, por eso lo de llevar el cinturón si no quedaría muy mal una criada que su vestido se notara una tienda de campaña, vamos por la máscara..”

 

La abrió por dos partes las cuales la parte superior había una bisagra que permitía abrirse pero no separarse, primero alojo las parte trasera, notaba el pelo por mi espalda, luego con cuidado la parte delantera, tuve que abrir la boca para alojar la mordaza, era pequeña, no molestaba, pero primero no se me entendía nada, podía hacer sonidos pero no se sabía que decía, tampoco dejaba que cerrara la boca por completo, era verdad podía ver a través de aquellos ojos perfectamente no molestaba para nada, era como llevar unas gafas, oí el clic de los cierres y luego otro clic diferente, era unos pequeños candados cual la llave ella me la enseño y se la colgó en el pecho donde la podía ver bien, me mire al espejo y la verdad es que no parecía para nada yo, de golpe la mordaza empezó a crecer”

 

“Cuando creas que no puedas más o te molesta levantas una mano que parare, es para ver dónde puedo llegar, por favor quiero ver el límite, así que quiero que te esfuerces para saber dónde está”

 

Siguió creciendo…..creciendo… ahora sí que era molesto……creciendo, creo que me voy ahogar…..creciendo, note que llegaba a la garganta….creciendo, a la campa niña….me empecé a atragantar y hacer ruidos raros, también de mis ojos empezaron a salir lágrimas, grite, me moví, levante la mano, el brazo pero no paraba de crecer, ubo un momento que pensaba que me ahogaba entonces me empecé a mover frenéticamente y oír como salir aire de un globo, empezándose a deshinchar, fue una experiencia terrorífica.

 

“Y así es como se siente una mujer cuando el hacer una garganta profunda!” se rio a carcajada limpia.

 

Era una cosa que siempre había fantaseado de que mi esposa lo hiciera conmigo pero después de eso no le pediría a nadie que lo hiciera.

 

“Bien pues ya que estas a punto vamos por el primer cliente…. Es un executivo el cual le gusta ser un caballo, así que primero lo llevaras a mi despacho, luego cuando soné la campana, lo vendrás a buscar a acompañarlo hasta el vestidor, donde lo dejaras allí, te mantendrás fuera de la habitación por si necesita ayuda, para luego acompañarlo a la sala de Pony, te pondré la mordaza en situación de que no puedas decir nada, tu solo asiente con la cabeza a sus preguntas y te despides siempre con una reverencia, ¿Lo has entendido?”

 

Moví la cabeza asintiendo y bajamos por las escaleras, las cuales son difíciles de bajar con tacones y la máscara.

 

¿Queréis saber quién era el primer cliente?

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